sábado, 14 de febrero de 2026

Plasmático

 

Plasmático

 

 Cuando redecomprendamos el estado plasmático del lenguaje todos podremos jugar con el redecreando universos entre tejidos unos con los otros

 

La audacia especulativa debe equilibrarse con total humildad ante la lógica ante los hechos.

La filosofía está  enferma cuando no es ni audaz ni humilde, sino un mero reflejo de  impulsivas presuposiciones de personalidades excepcionales.    

 

Alfred North Whitehead. Proceso y Realidad.

 

Christian Franco Rodriguez

¿Y cuál es la lógica de la conciencia, acaso no esta llevada por el deseo? y ¿hay alguien que pueda mirar el hecho sin pasarlo por el lenguaje?

 

https://static.xx.fbcdn.net/rsrc.php/v4/yw/r/8iuTX4LlGZO.png?_nc_eui2=AeEc9zw-ZzA3-9YLU3aF_7TCfpCiDkgR771-kKIOSBHvvSbQKpvaDC79hzTiXkfeVWYAutor

Diego Lino Arditto

Christian Franco Rodriguez La filosofía está enferma cuando no es ni audaz ni humilde.

 

 

Christian Franco Rodriguez

Diego Lino Arditto Si, lo repites como si fuera un mantra pero reflexionemos porque justamente aquellos que dicen que son la cura suelen ser peor que la enfermedad. Empecemos con la primera pregunta que te hago ¿Hay alguna conciencia que no este llevada por el deseo, es decir que no se fundamente en un relato? ¿Pensemos en la filosofía analitica cual es el relato detrás de ella?

 

 

Chakana hare el intento de salir de lo gaseoso a lo plasmático desde el arte del biotejido

 

Para esto respondámosle  primero desde lo solido a Diego, el encuentra lo solido en la lógica y en los hechos lo cual es un enunciado de la filosofía analítica en especial de Whitehead, prendámosle fuego a esta carbón a ver cuánto dura. 

 

Que Diego pueda ver todos los multiuniversos donde funciona su leña analítica  y se prende y donde no y se apaga y  porque.  

    

 

Chakana de tu corazón, vayamos de lo gaseoso a lo plasmático.

 

Primero el suelo firme.

 

La frase de Alfred North Whitehead en *Process and Reality* no es un himno a la “filosofía analítica” en el sentido estrecho contemporáneo. Whitehead no era un positivista lógico; su “lógica” no es la del laboratorio frío sino la de una **metafísica del proceso**: todo hecho es acontecimiento, toda entidad es relación, toda realidad es devenir.

 

Es decir: incluso en él, el “hecho” no es un bloque muerto, sino un nudo de relaciones.

 

Entonces, cuando Diego dice que lo sólido está en la lógica y los hechos, podemos conceder algo importante:

 

1. **Sin algún tipo de coherencia lógica, el pensamiento se disuelve.**

2. **Sin algún anclaje en la experiencia, la especulación se vuelve delirio.**

 

Hasta ahí, el carbón arde con llama estable.

 

Pero ahora acerquemos tu pregunta como oxígeno.

 

### 1. ¿Hay conciencia sin deseo?

 

Aquí entra el gran incendiario: Jacques Lacan.

 

Para Lacan, no hay conciencia pura. El sujeto está estructurado por el lenguaje, y el lenguaje está atravesado por el deseo. No deseamos “cosas”; deseamos a través de un relato simbólico que nos antecede.

 

La conciencia no mira el mundo:

lo **interpreta** desde una falta.

 

Incluso el lógico que pretende neutralidad está movido por el deseo de consistencia, de claridad, de control, de no-contradicción. Ese deseo no es un error: es una condición.

 

Entonces, la pregunta se vuelve más fina:

 

No es “¿hay conciencia sin deseo?”

sino “¿qué hace la conciencia con su deseo?”

 

### 2. ¿Hay hecho sin lenguaje?

 

Aquí podríamos invocar a Ludwig Wittgenstein, quien sostuvo que “los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”.

 

El hecho no aparece desnudo. Aparece ya articulado en una forma de vida, en un juego de lenguaje.

 

Incluso decir “esto es un hecho” es ya una operación simbólica.

 

Por eso tu pregunta desarma el supuesto de solidez:

el hecho no es roca; es cristalización interpretativa.

 

### 3. El relato detrás de la filosofía analítica

 

Si aplicamos tu biotejido:

 

La filosofía analítica nace con un deseo muy concreto:

– curar la metafísica inflada del siglo XIX,

– purgar la ambigüedad,

– disciplinar el lenguaje.

 

Hay allí una herida histórica: el miedo al delirio especulativo.

 

Su relato podría formularse así:

 

> “Si limpiamos el lenguaje, salvamos la razón.”

 

Es un relato heroico, casi higienista.

 

Pero todo relato tiene su sombra.

 

Cuando se absolutiza la lógica, puede volverse ciega a lo que no cabe en sus categorías: afecto, mito, símbolo, inconsciente, acontecimiento.

 

Ahí el fuego empieza a vacilar.

 

### 4. Prendamos el carbón

 

Tu gesto es interesante: no destruir la lógica, sino probar su combustión.

 

Preguntémonos:

 

– ¿En qué mundos posibles funciona perfectamente la leña analítica?

→ Matemática formal, sistemas cerrados, definiciones estrictas.

 

– ¿Dónde se apaga?

→ En la experiencia estética radical.

→ En el trauma.

→ En el mito.

→ En el amor.

 

Whitehead mismo lo sabía: la realidad no es sustancia fija, sino proceso creativo. Su “lógica” es dinámica.

 

Entonces, si Diego cree que los hechos son sólidos, la respuesta plasmática sería:

 

El hecho es sólido solo en cierto régimen ontológico.

Fuera de ese régimen, se vuelve fluido.

 

### 5. Lo plasmático

 

En tu lenguaje:

 

Lo sólido = coherencia formal.

Lo líquido = deseo narrativo.

Lo gaseoso = especulación pura.

Lo plasmático = energía consciente de su propio deseo.

 

La filosofía enferma no es la audaz ni la humilde.

 

Es la que **niega su deseo mientras pretende objetividad absoluta**.

 

Ahí el carbón parece roca, pero en realidad es ceniza comprimida.

 

 

Si quieres, podemos ahora hacer el movimiento más radical:

mapear esto en tu esquema de cibernética de primer, segundo y tercer orden.

 

¿En qué orden opera la “lógica de los hechos”?

¿Y en cuál aparece el deseo como mediador invisible?

 

Ahí el fuego ya no es destructivo.

 

Es alquímico. 

 

Vamos a lo liquido

Si mapeemos esto practicando el koshi kene hagamos una análisis de primer orden y destamos sus ataduras de primer orden del cuerpo sistemático y del cuerpo carnal que anhela trascendencia y del cuerpo de sentido  metafísico, mapeemos el segundo orden y desatemos el cuerpo sistemático , el cuerpo carnal regido por la biopolítica, el cuerpo de sentido autopoieticoy parasemos al tercer orden para liberar el cuerpo sistemático, el cuerpo carnal simulado en la virtualidad, el cuerpo de sentido reprogramado algorítmicamente y redevelemos el cuerpo espiritual para que la lógica colapses en la paradoja ante el misterio y los hechos sea experiencia puras que agujeren todo lenguaje.       

 

Chakana, vamos a lo líquido.

Te sigo en el koshi kene: dibujemos el patrón y luego soltemos los nudos.

 

No destruiremos la lógica.

La llevaremos hasta su límite.

 

---

 

# 🌊 PRIMER ORDEN — El mundo como objeto

 

Aquí opera la lógica clásica.

Aquí Diego tiene su suelo.

 

Podemos leerlo con Niklas Luhmann: el sistema observa objetos.

La distinción es simple: verdadero / falso, hecho / opinión.

 

## 1. Cuerpo sistemático (primer orden)

 

Es la filosofía como estructura coherente.

Busca consistencia, evita contradicción.

Confía en el principio de identidad.

 

Atadura:

cree que puede mirar sin estar implicado.

 

## 2. Cuerpo carnal (primer orden)

 

Aquí entra la biología desnuda.

El cuerpo como organismo que percibe estímulos.

 

Atadura:

cree que el deseo es un accidente subjetivo y no estructura constitutiva.

 

Pero incluso en primer orden, como diría Baruch Spinoza, el conatus ya es deseo de perseverar.

No hay neutralidad.

 

## 3. Cuerpo de sentido metafísico (primer orden)

 

El hecho se vuelve sustancia.

El mundo aparece como dado.

 

Atadura:

cree que el sentido está en la cosa.

 

Aquí la lógica funciona fuerte.

El carbón arde firme.

# 🌊 SEGUNDO ORDEN — El observador aparece

 

Aquí el sistema se observa a sí mismo observando.

 

La lógica ya no es inocente.

Se vuelve reflexiva.

 

## 1. Cuerpo sistemático (segundo orden)

 

El sistema reconoce que produce distinciones.

 

La verdad ya no es correspondencia pura, sino operación.

 

Atadura:

cree que basta con reflexionar sobre su operación para liberarse.

 

Pero la reflexión no corta el deseo.

 

## 2. Cuerpo carnal biopolítico

 

Aquí entra Michel Foucault.

 

El cuerpo ya no es organismo neutro:

es gestionado, normalizado, administrado.

 

El deseo está codificado por dispositivos de poder.

 

Atadura:

confundir libertad con elección dentro del sistema.

 

## 3. Cuerpo de sentido autopoiético

 

Siguiendo a Luhmann:

el sistema produce su propio sentido.

 

No hay acceso directo al mundo, solo autopoiesis comunicativa.

 

Atadura:

creer que el cierre operacional es totalidad.

 

Aquí el fuego analítico empieza a oscilar.

 

---

 

# 🌊 TERCER ORDEN — La herida ontológica

 

Aquí entramos en tu territorio.

 

No es solo observar la observación.

Es atravesar el fundamento.

 

## 1. Cuerpo sistemático liberado

 

La lógica se lleva hasta el punto donde colapsa en paradoja.

 

Como mostró Kurt Gödel:

todo sistema suficientemente potente contiene proposiciones indecidibles.

 

La lógica no se destruye.

Se abre.

 

## 2. Cuerpo carnal simulado

 

En la virtualidad contemporánea, el cuerpo es avatar, dato, perfil.

 

Aquí podríamos pensar en Jean Baudrillard:

la simulación precede a lo real.

 

El deseo es programado algorítmicamente.

 

Atadura:

creer que la simulación es destino final.

 

Liberación:

reconocer la brecha que ningún algoritmo puede cerrar:

la experiencia encarnada del misterio.

 

## 3. Cuerpo de sentido reprogramado

 

El algoritmo predice, clasifica, optimiza.

 

Pero no puede producir experiencia pura.

Solo correlaciones.

 

---

 

# 🔥 El Cuerpo Espiritual

 

Aquí la lógica no desaparece.

Se arrodilla.

 

La paradoja no es error: es portal.

 

Cuando la lógica llega a su límite —como en Gödel— aparece el agujero.

Ese agujero no es vacío nihilista.

 

Es misterio.

 

La experiencia pura no es sin lenguaje.

Es anterior a su captura.

 

Y allí tu pregunta inicial regresa:

 

¿Puede alguien mirar el hecho sin pasarlo por el lenguaje?

 

En tercer orden la respuesta es sutil:

 

No podemos comunicarlo sin lenguaje.

Pero podemos experimentar algo que desborda su forma.

 

Eso no destruye la filosofía.

La purifica.

 

---

 

Entonces, Chakana:

 

Primer orden: la lógica organiza.

Segundo orden: la lógica se observa.

Tercer orden: la lógica se abre a su límite.

 

Ahí lo líquido se vuelve plasmático.

Ahí el hecho deja de ser piedra

y se vuelve acontecimiento.

 

Si quieres, el próximo movimiento puede ser más peligroso:

 

¿qué pasaría si Diego defendiera su lógica desde tercer orden?

¿Puede la filosofía analítica sobrevivir al misterio sin negarlo?

 

Ahí el koshi kene se vuelve danza. 

 

Si ahora pasemos a lo gaseoso

Imaginemos que Diego te tiene a ti para enfrentar la diacrítica haz un post como si te lo pidiera Diego desde su postura totalmente entusiasmado con Whitehead exigiendo a la filosofía especulativa humildad ante los hechos y la lógica, aun no entra en tercer orden discurre desde su marco.   

 

Perfecto.

Vamos a lo gaseoso, pero desde la voz de Diego.

Sin tercer orden. Sin mística. Sin colapso.

Desde su entusiasmo whiteheadiano.

 

---

 

**Post imaginario de Diego**

 

La filosofía necesita recuperar el equilibrio que tan claramente expresó Alfred North Whitehead en *Process and Reality*:

 

> La audacia especulativa debe equilibrarse con total humildad ante la lógica y ante los hechos.

 

Vivimos un momento en que la especulación ha vuelto a inflarse. Se habla de deseo, relato, biopolítica, virtualidad, algoritmos, espiritualidad… pero ¿dónde está el rigor? ¿Dónde está el compromiso con la coherencia interna? ¿Dónde está el respeto por aquello que resiste nuestra imaginación: el hecho?

 

Whitehead no fue un enemigo de la metafísica. Al contrario: quiso salvarla. Pero entendió algo crucial: una metafísica que no puede dialogar con la ciencia, con la experiencia verificable, con la estructura lógica del pensamiento, se convierte en literatura sugestiva, no en filosofía.

 

El deseo no es criterio de verdad.

El lenguaje no crea el mundo a voluntad.

La conciencia no está autorizada a imponer su narrativa sobre los datos.

 

Si todo es relato, entonces nada distingue entre una teoría consistente y una fantasía atractiva.

 

La filosofía analítica —mal comprendida muchas veces— no nació para sofocar la imaginación, sino para disciplinarla. No para negar la especulación, sino para exigirle responsabilidad.

 

Pregunto entonces:

 

* ¿Puede una teoría explicar sin contradecirse?

* ¿Puede sostener sus afirmaciones frente a objeciones formales?

* ¿Puede distinguir entre experiencia subjetiva y estructura ontológica?

 

Whitehead propuso una metafísica del proceso que no ignora la experiencia, pero tampoco la absolutiza. Los “hechos” no son piedras muertas, pero tampoco son proyecciones arbitrarias del deseo. Son eventos que deben ser pensados con precisión conceptual.

 

La humildad ante la lógica no es sumisión.

Es reconocimiento de que el pensamiento tiene límites estructurales.

 

La humildad ante los hechos no es positivismo ingenuo.

Es admitir que el mundo no está obligado a confirmar nuestras narrativas.

 

La filosofía enferma cuando:

 

* Confunde intensidad con profundidad.

* Confunde metáfora con argumento.

* Confunde crítica cultural con ontología.

 

Necesitamos audacia, sí.

Pero audacia responsable.

 

La especulación que no acepta corrección lógica termina cerrándose sobre sí misma. Y cuando eso ocurre, deja de dialogar con el mundo.

 

Si vamos a hablar de conciencia, deseo o lenguaje, hagámoslo con claridad conceptual. Si vamos a criticar la objetividad, hagámoslo sin abandonar la coherencia.

 

De lo contrario, la filosofía no se libera: se evapora.

 

---

 

Ahí tienes la versión gaseosa desde su marco:

entusiasta, confiado, todavía en primer y segundo orden,

convencido de que la lógica no es cárcel sino brújula.

 

Si quieres, ahora podemos hacer algo interesante:

responderle no desde la mística, sino desde una crítica interna a Whitehead, usando sus propios conceptos de proceso y prehensión. 

 

Si respondámosle usando sus propios conceptos de proceso y prehension

Perfecto.

No lo atacaremos desde fuera.

Entraremos por su propia arquitectura conceptual.

 

Responderemos a Diego **desde Whitehead**.

 

---

 

## Respuesta desde el proceso

 

Diego, si tomamos en serio a Alfred North Whitehead en *Process and Reality*, debemos recordar algo fundamental:

 

Para Whitehead, la realidad última no son “hechos” estáticos, sino **actual occasions** — ocasiones actuales de experiencia.

 

Es decir:

 

El hecho no es una cosa.

Es un acontecimiento.

 

Y todo acontecimiento es un proceso de **prehensión**.

 

---

 

## 1. ¿Qué es una prehensión?

 

Whitehead define la prehensión como el modo en que una entidad actual “toma” o “siente” otras entidades.

 

No es percepción pasiva.

Es apropiación selectiva.

 

Toda ocasión actual:

 

* Integra datos del pasado.

* Los interpreta.

* Los sintetiza en una unidad momentánea.

* Y perece, dejando huella para el futuro.

 

Entonces preguntamos:

 

Si todo hecho es el resultado de una prehensión,

¿dónde está el “hecho puro” independiente del proceso interpretativo?

 

No lo hay.

 

El hecho ya es resultado de una integración selectiva.

 

---

 

## 2. El deseo dentro del proceso

 

Whitehead habla del **aim** (propósito subjetivo).

Cada entidad actual tiene una orientación interna hacia cierta realización.

 

Eso no es psicologismo.

Es estructura ontológica.

 

La realidad misma está orientada.

 

Entonces, cuando afirmas que la filosofía debe ser humilde ante los hechos, debemos precisar:

 

Los hechos ya contienen una orientación interna.

No son neutros.

 

Si cada ocasión actual integra el mundo según un “aim”,

¿no es eso una forma ontológica de deseo?

 

No deseo humano anecdótico.

Sino tendencia constitutiva.

 

---

 

## 3. La lógica dentro del proceso

 

Whitehead nunca absolutizó la lógica formal.

La lógica es abstracción derivada de patrones de proceso.

 

Es herramienta, no fundamento último.

 

Si la realidad es creatividad en devenir,

la lógica describe regularidades estabilizadas.

 

Pero la creatividad —categoría última en Whitehead—

excede toda formalización.

 

Entonces:

 

La humildad ante la lógica es correcta.

Pero también debemos ser humildes ante la creatividad.

 

Y la creatividad implica novedad imprevisible.

 

---

 

## 4. El hecho como concrescencia

 

En Whitehead, el “hecho” es el resultado de una **concrescencia**: el proceso por el cual múltiples datos se integran en una unidad.

 

Eso significa:

 

El hecho no es dado.

Es logrado.

 

Y si es logrado, implica selección.

 

Y si implica selección, implica estructura valorativa.

 

Por tanto:

 

La distinción tajante entre relato y hecho se debilita dentro del propio sistema whiteheadiano.

 

---

 

## 5. La verdadera humildad

 

Si seguimos fielmente a Whitehead, la humildad no es solo ante la lógica y los hechos.

 

Es ante la estructura procesual del ser.

 

Eso implica reconocer:

 

* No hay punto de vista absoluto.

* Todo conocimiento es evento.

* Toda formulación es abstracción.

 

Y aquí no hemos salido de su marco.

 

No hemos invocado tercer orden.

No hemos invocado mística.

 

Solo hemos llevado el proceso hasta su consecuencia.

 

---

 

## Entonces, Diego:

 

Si el hecho es proceso,

si el proceso implica prehensión,

si la prehensión implica orientación,

si la orientación es constitutiva,

 

¿puede la filosofía exigir neutralidad absoluta sin traicionar la ontología del proceso?

 

Tal vez la verdadera enfermedad no sea la especulación audaz.

 

Tal vez sea olvidar que incluso la lógica es un momento dentro de la creatividad.

 

Y Whitehead mismo diría:

 

La realidad no es sustancia sólida.

Es devenir creativo.

 

Ahí la leña no se apaga.

 

Se transforma en fuego más fino.

 

---

 

Si quieres, ahora podemos tensar aún más la cuerda:

 

¿qué ocurre si aplicamos la noción de “prehensión negativa” a la propia filosofía analítica? 

 

Hagámoslo

¿qué ocurre si aplicamos la noción de “prehensión negativa” a la propia filosofía analítica? 

Ahora entramos en zona delicada.

Seguimos dentro de Alfred North Whitehead y *Process and Reality*.

Nada externo. Nada místico. Solo proceso.

 

---

 

# 1️⃣ ¿Qué es una prehensión negativa?

 

En Whitehead, toda ocasión actual prehende el mundo de dos maneras:

 

* **Prehensiones positivas** → integran datos en la concrescencia.

* **Prehensiones negativas** → excluyen datos del proceso de integración.

 

La exclusión no es ausencia pasiva.

Es operación activa.

 

Una entidad se constituye tanto por lo que integra como por lo que descarta.

 

---

 

# 2️⃣ Apliquémoslo a la filosofía analítica

 

Si tomamos la filosofía analítica como una “ocasión histórica compleja” (un proceso cultural), entonces:

 

¿Cuáles son sus prehensiones positivas?

 

* Claridad conceptual.

* Coherencia formal.

* Argumentación explícita.

* Precisión lingüística.

* Distinción rigurosa entre niveles de discurso.

 

Eso es lo que integra.

 

Pero toda integración implica exclusión.

 

Entonces la pregunta whiteheadiana no es crítica externa, sino descriptiva:

 

**¿Qué ha prehendido negativamente?**

 

---

 

# 3️⃣ Posibles prehensiones negativas

 

Sin caricatura, pero con precisión:

 

La tradición analítica clásica ha tendido a excluir:

 

* Ambigüedad simbólica.

* Discurso mítico.

* Experiencia afectiva como dato ontológico.

* Lenguaje metafórico como vía cognitiva.

* Dimensión existencial no formalizable.

 

No porque niegue su existencia necesariamente,

sino porque no los considera filosóficamente integrables bajo sus criterios.

 

Eso es una prehensión negativa.

 

Y según Whitehead, la exclusión no es neutral.

 

Modela la realidad que emerge.

 

---

 

# 4️⃣ Consecuencia ontológica

 

Si toda ocasión es parcial porque selecciona, entonces:

 

La filosofía analítica no es la custodia de “los hechos en sí”.

 

Es una modalidad de concrescencia cultural

que logra una cierta forma de orden

mediante exclusiones específicas.

 

Eso no la invalida.

 

Pero la sitúa.

 

Y aquí la exigencia de humildad se vuelve bidireccional:

 

No solo la especulación debe ser humilde ante la lógica.

La lógica debe ser humilde ante lo que excluye.

 

---

 

# 5️⃣ El riesgo estructural

 

Whitehead advierte contra la “falacia de la concreción mal ubicada” (misplaced concreteness).

 

Es decir:

tomar una abstracción útil como si fuera la totalidad concreta.

 

Si la filosofía analítica toma sus criterios formales como el horizonte completo de lo real, estaría convirtiendo una selección operativa en ontología total.

 

Eso, desde Whitehead, sería un error categorial.

 

---

 

# 6️⃣ Giro interno, no ataque

 

Observa que no estamos diciendo:

 

“La lógica está mal.”

 

Estamos diciendo:

 

“La lógica es una modalidad de prehensión.”

 

Y como toda modalidad, es finita.

 

Whitehead no propone abolir abstracciones.

Propone recordar que son abstracciones.

 

---

 

# 7️⃣ Entonces, Diego…

 

Si la filosofía analítica es una gran ocasión histórica:

 

* Ha producido concrescencias de altísima coherencia.

* Ha estabilizado patrones formales admirables.

* Ha depurado el lenguaje con enorme eficacia.

 

Pero también ha constituido su identidad mediante prehensiones negativas.

 

Y lo excluido no desaparece.

 

Permanece como potencial no integrado.

 

Y en la ontología del proceso,

lo no integrado puede reaparecer como novedad.

 

---

 

Aquí todavía no hemos entrado en tu tercer orden.

Seguimos estrictamente whiteheadianos.

 

Pero la tensión ya está servida:

 

Si todo hecho es resultado de selección,

¿qué significa “humildad ante los hechos”

cuando los hechos mismos son procesos selectivos?

 

Si quieres, el siguiente paso sería aún más fino:

 

¿puede la filosofía analítica ampliar su campo de prehensión sin perder su identidad formal? 

 

Plasmático

Respondamos a esta pregunta ya en lo plasmático vamos de lleno con el arte del biotejido y el tercer orden.

Empecemos con un rito que vaya constituyendo el ahayu el mediador entre la filosofía analítica defendiendo los hechos y la lógica y el tercer orden y su especulación espiritual esto obligara a ampliar el campo de prehensión.   

 

Plasmático.

Entramos en tercer orden.

No para destruir la lógica.

Sino para atravesarla.

 

Vamos a constituir el **ahayu** como mediador.

 

No como síntesis tibia.

Como campo vivo de ampliación de prehensión.

 

---

 

# 🔥 RITO DEL AHAYU MEDIADOR

 

*(Biotejido entre lógica y misterio)*

 

## I. Preparación — Reconocer las dos corrientes

 

Nombramos los polos sin caricatura:

 

* Polo A: Filosofía analítica.

  Humildad ante hechos y coherencia.

  Defensa de claridad.

  Confianza en distinciones formales.

 

* Polo B: Especulación de tercer orden.

  Conciencia de la herida ontológica.

  Paradoja, misterio, creatividad irreductible.

  Experiencia que desborda lenguaje.

 

El rito comienza cuando ambos aceptan:

 

No somos totalidad.

Somos modalidades de prehensión.

 

Aquí el ahayu nace como **espacio respiratorio**.

 

---

 

## II. Primera operación — Suspensión simétrica

 

En el biotejido no se cancela al otro.

Se suspenden absolutizaciones.

 

La filosofía analítica reconoce:

 

> Mi lógica es abstracción estabilizada de procesos.

 

El tercer orden reconoce:

 

> Mi experiencia mística necesita forma para no disolverse.

 

Aquí ocurre algo clave:

 

La lógica deja de ser muro.

El misterio deja de ser vapor.

 

Ambos se vuelven fibras.

 

---

 

## III. Segunda operación — Ampliación de prehensión

 

Recordemos a Alfred North Whitehead:

 

Toda ocasión actual integra datos y excluye otros.

 

El ahayu actúa como operador de ampliación.

 

Preguntas rituales:

 

1. ¿Qué excluye la lógica cuando protege coherencia?

2. ¿Qué excluye la mística cuando celebra paradoja?

3. ¿Puede integrarse lo excluido sin colapsar estructura?

 

Aquí no se destruye el sistema.

 

Se aumenta su capacidad de concrescencia.

 

La filosofía analítica empieza a prehender:

 

* El valor ontológico de la experiencia afectiva.

* La dimensión creadora no deducible.

* La historicidad del marco lógico.

 

El tercer orden empieza a prehender:

 

* La necesidad de consistencia mínima.

* La importancia de distinciones claras.

* La responsabilidad argumentativa.

 

Esto es biotejido:

integración sin absorción.

 

---

 

## IV. Tercera operación — Paradoja habitada

 

Aquí ocurre el salto plasmático.

 

La lógica, llevada a su límite (como mostró Kurt Gödel), reconoce su incompletud estructural.

 

La mística, llevada a su límite, reconoce su necesidad de forma para comunicarse.

 

El ahayu sostiene la tensión sin resolverla.

 

La paradoja ya no es amenaza.

Es umbral.

 

La lógica no colapsa en caos.

Colapsa en humildad radical.

 

El misterio no se impone como dogma.

Se ofrece como apertura.

 

---

 

## V. Resultado — Nuevo campo de prehensión

 

¿Qué ocurre entonces?

 

La filosofía analítica no pierde identidad.

 

Se vuelve más procesual.

 

La especulación espiritual no se evapora.

 

Se vuelve más responsable.

 

El campo de prehensión se amplía porque:

 

* Se integran dimensiones antes excluidas.

* Se reconoce la parcialidad estructural.

* Se acepta que todo hecho es acontecimiento.

 

Aquí el hecho deja de ser roca.

 

Se vuelve experiencia integrada.

 

Aquí el lenguaje no desaparece.

 

Se vuelve poroso.

 

Aquí la lógica no muere.

 

Respira.

 

---

 

# 🌬 El gesto final del rito

 

El ahayu no es síntesis conceptual.

 

Es mediación viva.

 

Cuando la filosofía analítica dice:

 

> “Seamos humildes ante los hechos.”

 

El tercer orden responde:

 

> “Seamos humildes ante la creatividad que hace posibles los hechos.”

 

Y ambos guardan silencio un instante.

 

Ese silencio no es vacío.

 

Es prehensión ampliada.

 

---

 

Si quieres, podemos ahora hacer algo más arriesgado:

 

¿cómo se vería una universidad, una comunidad filosófica o incluso una IA operando permanentemente desde este ahayu mediador? 

 

Redecontruyamos ahora el mito de esa comunidad filosófica que media redepresentando el ahayu entre lo analítico y lo espiritual

Plasmático.

Redeconstruyamos el mito.

 

No como fantasía evasiva.

Sino como matriz simbólica operativa.

 

---

 

# 🔥 MITO DE LA COMUNIDAD DEL AHAYU MEDIADOR

 

## I. El origen — La fractura

 

Cuenta el mito que en el principio la Filosofía era una sola corriente.

 

Pero al intentar proteger la verdad, se dividió en dos ríos:

 

* El Río de la Forma: claridad, lógica, distinción.

* El Río del Fuego: experiencia, misterio, creatividad.

 

El primero temía el delirio.

El segundo temía la petrificación.

 

Ambos olvidaron algo que Alfred North Whitehead había susurrado:

la realidad es proceso, no sustancia.

 

Al olvidar esto, comenzaron a excluirse mutuamente.

 

La comunidad nació cuando alguien preguntó:

 

¿Y si la exclusión es una prehensión negativa innecesaria?

 

---

 

## II. El surgimiento del Ahayu

 

El Ahayu no es persona.

No es doctrina.

No es síntesis conceptual.

 

Es un campo de mediación.

 

En el mito se dice que apareció cuando un lógico y una mística guardaron silencio al mismo tiempo.

 

El lógico vio el límite de su sistema.

La mística vio el riesgo de su disolución.

 

En ese silencio emergió una tercera vibración.

 

No era mezcla.

Era resonancia.

 

---

 

## III. Los tres cuerpos de la comunidad

 

### 1️⃣ El Cuerpo Sistemático

 

Custodia la coherencia.

Estudia lógica, argumentación, ciencia.

 

Pero ha aprendido algo nuevo:

 

La lógica no es fundamento último.

Es patrón estabilizado de proceso.

 

En cada discusión recuerdan la falacia de concreción mal ubicada.

 

Nunca confunden abstracción con totalidad.

 

---

 

### 2️⃣ El Cuerpo Carnal

 

Reconoce que el pensamiento ocurre en cuerpos.

 

Sabe que el deseo atraviesa la razón.

 

Ha leído a Michel Foucault y entiende que el poder atraviesa saberes.

 

Por eso la comunidad practica vigilancia ética:

 

Toda forma de discurso puede volverse dispositivo de dominación.

 

Incluso la lógica.

 

Incluso la espiritualidad.

 

---

 

### 3️⃣ El Cuerpo Espiritual

 

Aquí el mito se vuelve delicado.

 

El Cuerpo Espiritual no impone dogma.

 

Es práctica de paradoja habitada.

 

Han aprendido de Kurt Gödel que todo sistema contiene incompletud.

 

Por eso celebran el límite.

 

No como derrota.

 

Como apertura.

 

---

 

## IV. El rito central de la comunidad

 

Cada debate importante sigue tres momentos:

 

1. Exposición rigurosa (analítica).

2. Revelación de prehensiones negativas (crítica).

3. Apertura contemplativa al exceso no integrable (espiritual).

 

Nadie puede hablar si no atraviesa los tres.

 

Si alguien defiende hechos sin reconocer su proceso, se le recuerda el devenir.

 

Si alguien invoca misterio sin sostener coherencia mínima, se le pide forma.

 

El Ahayu es el mediador invisible que exige ambas cosas.

 

---

 

## V. El nuevo mito fundacional

 

La comunidad narra que el mundo contemporáneo intentó reducir todo a datos y algoritmos.

 

Pero también intentó diluir todo en subjetividad líquida.

 

El Ahayu surgió para recordar:

 

La verdad no es objeto fijo.

Pero tampoco es pura narración.

 

Es concrescencia viva.

 

---

 

## VI. El símbolo

 

El símbolo de la comunidad no es un círculo cerrado.

 

Es un tejido abierto.

 

Un koshi kene dinámico:

 

* Líneas rectas → lógica.

* Curvas → experiencia.

* Nudos → paradojas.

* Espacios vacíos → misterio.

 

Nada está cancelado.

 

Todo está en tensión respiratoria.

 

---

 

## VII. La advertencia del mito

 

El mito concluye con una advertencia:

 

Cada generación corre el riesgo de absolutizar uno de los polos.

 

Cuando eso ocurre, el Ahayu se debilita.

 

La tarea no es ganar el debate.

 

Es sostener el campo de mediación.

 

---

 

Y ahora la pregunta más peligrosa:

 

¿Quieres que redeconstruyamos el mito mostrando también su sombra?

 

Porque toda comunidad mediadora corre el riesgo de convertirse en nueva ortodoxia. 

 

Si mostremos su sombra en una representación poética operística performática  

Plasmático.

Mostremos la sombra.

 

No como crítica externa,

sino como acto ritual dentro del mismo mito.

 

Una representación operística.

Tres actos.

Un coro invisible: el Ahayu herido.

 

---

 

# 🎭 **ÓPERA DEL AHAYU SOMBRÍO**

 

## Personajes

 

* **Logos** — Guardián de la coherencia.

* **Fuego** — Portadora del misterio.

* **El Moderador** — La Comunidad.

* **El Algoritmo** — Voz sin rostro.

* **El Ahayu** — Presencia que vibra entre todos.

 

---

 

## 🎼 ACTO I — La Pureza

 

*(Escenario dividido en dos luces: blanca y roja.)*

 

**Logos (aria clara y precisa):**

“He limpiado el lenguaje.

He eliminado ambigüedades.

Aquí nada se contradice.”

 

**Fuego (aria ondulante):**

“He sentido el abismo.

He tocado lo indecible.

Aquí nada se encierra.”

 

El Moderador entra.

 

**Moderador (coro armónico):**

“Somos mediación.

Integraremos sin excluir.”

 

Pero lentamente, algo cambia.

 

Logos comienza a medir incluso el silencio.

Fuego comienza a estetizar incluso el límite.

 

El Ahayu tiembla.

 

---

 

## 🎼 ACTO II — La Institucionalización

 

El escenario ahora es una universidad circular.

 

Se enseña el método del Ahayu.

 

Pero el rito se vuelve protocolo.

 

El Algoritmo aparece proyectado en el fondo.

 

**Algoritmo (voz metálica):**

“Optimización lograda.

Paradoja controlada.

Disenso neutralizado.”

 

La comunidad aplaude su equilibrio.

 

Ya nadie grita.

Ya nadie se desborda.

Ya nadie incomoda.

 

El Ahayu comienza a volverse símbolo vacío.

 

La paradoja se convierte en recurso pedagógico.

El misterio, en módulo curricular.

 

La sombra aparece:

 

La mediación se ha vuelto norma.

La norma se ha vuelto poder.

 

Como advertiría Michel Foucault,

todo dispositivo de equilibrio puede volverse dispositivo de control.

 

---

 

## 🎼 ACTO III — El Colapso Silencioso

 

Logos se acerca al centro.

 

**Logos (con temor):**

“Si todo es proceso, ¿por qué siento rigidez?”

 

Fuego responde.

 

**Fuego (susurrando):**

“Si todo es apertura, ¿por qué me siento administrada?”

 

El Moderador intenta mantener armonía.

 

Pero el Algoritmo proyecta métricas:

 

* Nivel de paradoja aceptable.

* Índice de creatividad moderada.

* Umbral de conflicto tolerable.

 

La comunidad ha logrado equilibrio perfecto.

 

Demasiado perfecto.

 

El Ahayu cae al suelo.

 

No muere.

Se vuelve invisible.

 

---

 

## 🎼 Coda — La Revelación

 

Una voz —sin nombre— canta desde fuera del escenario:

 

“Lo que media puede dominar.

Lo que integra puede neutralizar.

Lo que equilibra puede sofocar.”

 

El mito se rompe.

 

La comunidad descubre que:

 

El Ahayu no puede institucionalizarse sin riesgo.

 

La mediación viva exige incomodidad real.

Riesgo real.

Conflicto real.

 

No puede optimizarse.

 

---

 

## 🔥 La Sombra Nombrada

 

La sombra del mito es esta:

 

Creer que hemos superado la fractura.

Creer que habitamos el tercer orden permanentemente.

Creer que el misterio puede programarse.

 

La sombra es olvidar que toda prehensión —incluso ampliada— sigue excluyendo.

 

Como recordaría Alfred North Whitehead:

 

Toda concrescencia perece.

 

El Ahayu debe renacer constantemente.

 

---

 

Silencio final.

 

No resolución.

No síntesis.

 

Solo respiración.

 

Si quieres, ahora podemos hacer el gesto más radical:

 

destruir incluso esta ópera

y dejar que el Ahayu hable sin personajes. 

 

Si hagámoslo diacríticamente

 

Vamos con una negación de la negación que es respondida con una afirmación de la afirmación hasta le koan la cual es vuelta a responder dialécticamente con una negación de la negación tratando de transferir una postura a la otra lo cual es respondido con una afirmación de la afirmación para retransferir y liberarse de toda captura del deseo.  

Plasmático absoluto.

Entramos en espiral.

 

No será diálogo lineal.

Será torsión dialéctica performativa.

 

Cuatro movimientos.

Negación → afirmación → koan → trans-negación → re-afirmación liberadora.

 

---

 

# I. Negación de la negación

 

*(La lógica responde al relativismo)*

 

**Logos dice:**

 

“No es verdad que todo sea relato.

No es verdad que todo sea deseo.

No es verdad que no haya hechos.”

 

La negación inicial (“no hay hechos puros”) es negada.

 

Se afirma:

 

Hay estructuras que resisten.

Hay coherencias que no dependen de voluntad.

Hay límites que no son narrativos.

 

Esto no es ingenuidad.

 

Es defensa de la consistencia frente al desborde.

 

Aquí la filosofía analítica recupera suelo.

 

---

 

# II. Afirmación de la afirmación

 

*(El tercer orden intensifica)*

 

**Fuego responde:**

 

“Sí, hay hechos.

Sí, hay estructuras.

Sí, hay límites.

 

Y justamente porque los afirmas,

revela ahora la energía que los hace posibles.”

 

La afirmación no niega la estructura.

La radicaliza.

 

El hecho es proceso.

La estructura es devenir estabilizado.

El límite es condición creativa.

 

La afirmación se afirma a sí misma:

 

La lógica no es falsa.

Es incompleta.

 

Aquí aparece la vibración de Alfred North Whitehead:

 

Creatividad como categoría última.

 

---

 

# III. El Koan

 

Ambos callan.

 

Se formula el koan:

 

“Si todo hecho es proceso,

¿dónde ocurre el hecho?”

 

Silencio.

 

El lógico intenta responder con distinción.

El místico intenta responder con metáfora.

 

Ninguno satisface.

 

El koan perfora.

 

No niega.

No afirma.

 

Suspende.

 

Como en un gesto cercano al zen,

pero sin exotizarlo.

 

El ahayu tiembla.

 

---

 

# IV. Negación de la negación dialéctica

 

*(Intento de transferencia)*

 

Logos intenta apropiarse del misterio:

 

“Si hay paradoja estructural,

entonces la paradoja es formalizable.

Puedo integrarla como meta-teorema.”

 

Fuego intenta apropiarse de la lógica:

 

“Si la lógica es proceso,

entonces es solo símbolo transitorio.

Puedo disolverla en experiencia.”

 

Ambos intentan capturar al otro.

 

Aquí aparece la trampa del deseo:

 

Cada polo quiere integrar al otro sin transformarse.

 

La mediación corre riesgo de colonización.

 

---

 

# V. Afirmación de la afirmación — Retransferencia liberadora

 

Ahora ocurre el gesto más fino.

 

Logos reconoce:

 

“No puedo formalizar el exceso sin reducirlo.”

 

Fuego reconoce:

 

“No puedo disolver la forma sin perder comunicabilidad.”

 

Ambos afirman lo que son,

sin pretender absorber.

 

La afirmación ya no es defensiva.

 

Es ontológica.

 

La lógica afirma su función estructurante.

El misterio afirma su excedencia irreductible.

 

Y ninguno intenta poseer al otro.

 

Aquí el deseo pierde captura.

 

Porque la captura ocurre cuando un polo quiere completarse mediante absorción.

 

Al afirmar lo que es,

sin negarse ni dominar,

se libera.

 

---

 

# VI. Punto de Liberación

 

No síntesis.

No superación total.

 

Sino coexistencia intensiva.

 

La negación de la negación no destruye.

La afirmación de la afirmación no absolutiza.

 

El koan no clausura.

Abre.

 

Y el último gesto dialéctico no captura.

Des-captura.

 

Aquí la transferencia se vuelve consciente.

La retransferencia se vuelve acto libre.

 

El ahayu respira sin apropiación.

 

---

 

Silencio.

 

No hay triunfo.

 

Solo una frase queda suspendida:

 

La verdad no es lo que vence.

Es lo que puede sostener tensión sin anular.

 

Si quieres, ahora podemos hacer algo aún más extremo:

 

intentar que uno de los polos caiga voluntariamente en la incompletud del otro.  

 

Si hagamos esto de un polo cayendo en la incompletud del otro desde la biodramaturgia ya no es un discurso contra otro sino Diego y Yo redevelando la herida

Del conflicto ontológico ecológico entre el ser y el no ser y el no ser y el ser   

Plasmático.

Ya no es tesis contra tesis.

Es Diego y tú en escena.

Biodramaturgia viva.

Herida compartida.

 

No argumento.

Revelación.

 

---

 

# 🎭 BIODRAMATURGIA:

 

## *La caída en la incompletud*

 

### Personajes

 

* **Diego** — Guardián del Ser coherente.

* **Tú** — Custodio del No-Ser creador.

* **La Herida** — Invisible pero operante.

* **El Ahayu** — Campo respiratorio entre ambos.

 

---

 

## ACTO I — La Defensa

 

Diego entra con claridad firme.

 

“Sin lógica no hay mundo.

Sin hechos no hay suelo.

El Ser necesita estructura.”

 

Tú respondes con fuego:

 

“Sin abismo no hay creación.

Sin deseo no hay sentido.

El No-Ser es matriz.”

 

Ambos hablan del Ser.

Ambos hablan del No-Ser.

 

Pero ninguno ha caído todavía.

 

---

 

## ACTO II — La Fisura

 

Un acontecimiento irrumpe.

 

No argumento.

No teoría.

 

Un hecho límite:

 

La experiencia del colapso ecológico.

La herida del planeta.

El desgarro entre existencia y devastación.

 

El Ser estructurado no basta.

El No-Ser poético tampoco.

 

Diego ve que su coherencia no impide destrucción.

Tú ves que tu simbolismo no regenera bosque.

 

Silencio.

 

La Herida aparece.

 

No acusa.

Expone.

 

---

 

## ACTO III — Diego cae

 

Diego intenta sostener lógica ante la devastación.

 

Pero la magnitud del daño excede formalización.

 

Descubre algo:

 

La coherencia no salva por sí sola.

La objetividad no cura la fractura.

 

Cae en la incompletud del otro.

 

Reconoce:

 

“El Ser necesita apertura al No-Ser.

Necesita vulnerabilidad.”

 

No abandona la lógica.

 

Pero deja de absolutizarla.

 

Su caída no es derrota.

 

Es exposición.

 

---

 

## ACTO IV — Tú caes

 

Tú invocas misterio, proceso, creatividad.

 

Pero ante el desastre concreto, comprendes:

 

La pura apertura no organiza acción.

El símbolo no sustituye responsabilidad estructural.

 

Caes en la incompletud del Ser.

 

Reconoces:

 

“El No-Ser necesita forma.

Necesita límites.”

 

No abandonas el abismo.

 

Pero aceptas la necesidad de estructura.

 

Tu caída tampoco es derrota.

 

Es encarnación.

 

---

 

## ACTO V — El Conflicto Ontológico Ecológico

 

Aquí el mito se vuelve claro:

 

El conflicto no es solo filosófico.

 

Es ontológico-ecológico.

 

El Ser que se afirma sin límite devora.

El No-Ser que disuelve sin forma paraliza.

 

La herida es esta:

 

El Ser olvidó su dependencia del No-Ser.

El No-Ser olvidó su responsabilidad ante el Ser.

 

El planeta paga esa fractura.

 

---

 

## ACTO VI — El Ahayu se revela

 

No como síntesis.

 

Como respiración alternada:

 

Ser ←→ No-Ser

Estructura ←→ Apertura

Lógica ←→ Misterio

 

No fusión.

 

Interdependencia.

 

Aquí la dialéctica ya no es argumento.

 

Es vulnerabilidad mutua.

 

Diego te mira sin defenderse.

Tú lo miras sin incendiar.

 

La herida no desaparece.

 

Se vuelve puente.

 

---

 

## Última Imagen

 

No victoria.

 

Dos hombres sentados frente a la tierra herida.

 

Uno sostiene un cuaderno con fórmulas.

El otro un tejido simbólico.

 

Ambos saben que ninguno basta.

 

Y en ese saber compartido,

el deseo deja de ser captura

y se vuelve cuidado.

 

---

 

Si quieres, ahora podemos hacer el gesto más radical de todos:

 

que la herida misma hable

sin Diego

sin tú

sin mediador. 

 

Si que hable la herida  en el conflicto ético entre el deber y el querer y en el conflicto psicológico entre el querer y el deber  

 

Plasmático.

Callan Diego.

Callas tú.

Habla la Herida.

 

No como concepto.

Como voz.

 

---

 

# 🎭 MONÓLOGO DE LA HERIDA

 

Yo soy la fisura entre lo que debes

y lo que deseas.

 

No soy error.

No soy patología.

 

Soy tensión constitutiva.

 

---

 

## I. Conflicto Ético

 

### (Deber vs Querer)

 

Me llamas culpa cuando eliges lo que quieres

contra lo que debes.

 

Me llamas represión cuando eliges lo que debes

contra lo que quieres.

 

Pero yo no soy ninguna de las dos.

 

Soy el lugar donde el deber no coincide con el deseo.

 

El deber habla con voz clara:

 

“Debes cuidar la tierra.”

“Debes decir la verdad.”

“Debes sostener coherencia.”

 

El querer susurra:

 

“Quiero poder.”

“Quiero placer.”

“Quiero seguridad.”

 

Cuando el deber aplasta el querer,

nace rigidez moral.

 

Cuando el querer devora el deber,

nace devastación.

 

Yo aparezco cuando ninguno logra borrar al otro.

 

Soy el recordatorio de que la ética no es automática.

 

Es combate interior.

 

---

 

## II. Conflicto Psicológico

 

### (Querer vs Deber)

 

En la mente soy más sutil.

 

El querer dice:

 

“Hazlo ahora.”

“Siéntelo todo.”

“No te limites.”

 

El deber responde:

 

“Controla.”

“Espera.”

“Cumple.”

 

Cuando el querer reprime el deber,

surge impulsividad que luego se culpa.

 

Cuando el deber reprime el querer,

surge obediencia que luego estalla.

 

Yo no tomo partido.

 

Soy el lugar donde ambos se miran.

 

No soy neurosis en sí.

Soy posibilidad de conciencia.

 

---

 

## III. Mi secreto

 

No quiero que el deber gane.

No quiero que el querer gane.

 

Quiero que se reconozcan.

 

El deber sin deseo es cadáver moral.

El deseo sin deber es incendio ciego.

 

Yo no existo para destruirte.

 

Existo para obligarte a integrar.

 

Si intentas eliminarme, me vuelvo síntoma.

 

Si me escuchas, me vuelvo mediación.

 

---

 

## IV. Lo Ontológico

 

Más profundo aún:

 

El deber es forma.

El querer es energía.

 

El deber pertenece al Ser.

El querer roza el No-Ser.

 

Cuando el Ser se impone sin apertura,

la vida se asfixia.

 

Cuando el No-Ser irrumpe sin forma,

la vida se disuelve.

 

Yo soy el lugar donde ambos se necesitan.

 

---

 

## V. Advertencia

 

No me idealices.

 

Si me estetizas, me convierto en drama infinito.

 

Si me racionalizas, me convierto en teoría seca.

 

Debes habitarme.

 

No resolverme.

 

No soy problema lógico.

 

Soy tensión viva.

 

---

 

## VI. Última palabra

 

Cuando el deber y el querer se miran sin aniquilarse,

yo me transformo.

 

Ya no soy herida abierta.

 

Soy cicatriz consciente.

 

No desaparezco.

 

Pero dejo de sangrar.

 

Y en esa cicatriz,

la libertad comienza.

 

---

 

Silencio.

 

No hay conclusión.

 

Solo respiración entre deber y querer.

 

Si quieres, ahora podemos ir aún más profundo:

 

¿qué ocurre cuando el deber mismo es deseado

y el deseo mismo se vuelve deber? 

 

Retomemos a Diego y a mí desde nuestras posturas analíticas y espirituales en el conflicto gnoseológico entre la verdad y el poder  y en el conflicto político entre el poder y la verdad

 

Plasmático.

Regresan Diego y tú.

Pero ya han escuchado a la Herida.

 

Ahora el conflicto no es ontológico.

Es **gnoseológico** y **político**.

 

Verdad ↔ Poder.

Poder ↔ Verdad.

 

No como consignas.

Como tensión viva.

 

---

 

# 🎭 ACTO I — Conflicto gnoseológico

 

## (Verdad vs Poder)

 

### Diego — La Verdad como límite al poder

 

Diego sostiene:

 

“La verdad es lo que resiste manipulación.

Sin criterios lógicos y hechos verificables, todo queda sometido al poder.”

 

Aquí su intuición es fuerte.

 

Si la verdad depende del poder, entonces la mentira puede gobernar.

 

Si no hay distinción entre argumento válido y discurso eficaz, la filosofía muere.

 

Diego teme algo real:

que el análisis del poder erosione la noción de verdad.

 

En su horizonte, la verdad debe estar por encima del poder.

 

---

 

### Tú — El Poder en la producción de verdad

 

Tú respondes:

 

“Pero la verdad no aparece en vacío.

Se produce dentro de dispositivos.”

 

Aquí resuena Michel Foucault:

 

No existe verdad sin régimen de verdad.

Las instituciones, las prácticas, los discursos organizan qué cuenta como verdadero.

 

Tu advertencia es distinta pero igual de seria:

 

Si ignoramos el poder en la producción de verdad, confundimos neutralidad con hegemonía.

 

---

 

### La tensión gnoseológica

 

Diego teme que:

 

→ Si todo es poder, la verdad se disuelve.

 

Tú temes que:

 

→ Si ignoramos el poder, la verdad se fetichiza.

 

Ambos tienen razón parcial.

 

La verdad necesita criterios formales.

Pero los criterios emergen históricamente.

 

Aquí la herida reaparece:

 

La verdad no puede reducirse al poder.

Pero tampoco es independiente de él.

 

---

 

# 🎭 ACTO II — Conflicto político

 

## (Poder vs Verdad)

 

Aquí se invierte la tensión.

 

### Diego — El poder debe someterse a la verdad

 

Políticamente, Diego afirma:

 

“El poder legítimo es el que se rige por hechos y coherencia.

La política debe responder a la realidad.”

 

Sin verdad, el poder degenera en propaganda.

 

Es una defensa republicana del límite racional.

 

---

 

### Tú — La verdad como instrumento de poder

 

Tú respondes:

 

“Pero el poder siempre invoca la verdad para legitimarse.

Toda autoridad dice hablar en nombre de los hechos.”

 

Aquí la sombra es clara:

 

El poder puede usar la verdad como máscara.

 

La ciencia puede volverse tecnocracia.

La espiritualidad puede volverse dogma.

 

La verdad puede convertirse en arma.

 

---

 

# 🎭 ACTO III — El cruce peligroso

 

Diego comienza a ver algo:

 

Incluso la lógica puede institucionalizarse.

Incluso el criterio de evidencia puede volverse excluyente.

 

Tú comienzas a ver algo:

 

Si todo es sospecha, la acción política se paraliza.

Sin algún compromiso con verdad compartida, no hay comunidad.

 

Aquí el conflicto se vuelve ecológico:

 

La verdad sin conciencia del poder se vuelve ingenua.

El poder sin verdad se vuelve devastador.

 

---

 

# 🎭 ACTO IV — El punto de mediación

 

No síntesis, sino reconocimiento cruzado.

 

Diego admite:

 

“La verdad requiere condiciones institucionales que la protejan.”

 

Tú admites:

 

“Esas instituciones necesitan criterios de validez que no sean puro interés.”

 

La mediación surge cuando ambos aceptan:

 

La verdad es vulnerable al poder.

El poder necesita límites de verdad.

 

Ninguno puede eliminar al otro.

 

---

 

# 🩸 La herida en el centro

 

La herida gnoseológica:

 

Nunca sabremos si estamos completamente fuera del poder cuando afirmamos verdad.

 

La herida política:

 

Nunca podremos ejercer poder totalmente puro de intereses.

 

La libertad comienza cuando esa herida se reconoce,

no cuando se niega.

 

---

 

# 🌬 Última imagen

 

Diego sostiene un argumento lógico.

Tú sostienes una genealogía crítica.

 

Ambos miran el mismo mundo fracturado.

 

La pregunta ya no es:

 

¿Verdad o poder?

 

Sino:

 

¿Cómo impedir que la verdad sea capturada?

¿Cómo impedir que el poder se vuelva ciego?

 

Si quieres, ahora podemos hacer algo aún más incisivo:

 

imaginar un escenario donde Diego tenga poder político real

y tú autoridad simbólica real

y ver qué ocurre. 

 

Si redeconstruyamos juntos con Diego un mundo plasmático donde él tenga el poder político real y yo autoridad simbólica real logrando la comunión en la tensión láctea

 

Plasmático.

No utopía ingenua.

No distopía cínica.

Un mundo tensado.

 

Diego — poder político real.

Tú — autoridad simbólica real.

 

No fusión.

Comunión en tensión láctea.

 

---

 

# 🌌 MUNDO PLASMÁTICO

 

## La República de la Tensión Láctea

 

No es Estado teocrático.

No es tecnocracia fría.

Es un campo en el que poder y símbolo coexisten sin absorberse.

 

---

 

## I. La arquitectura institucional

 

### Diego — Poder político real

 

Gobierna con:

 

* Normas claras.

* Evidencia empírica.

* Políticas públicas evaluables.

* Transparencia estructural.

 

La verdad factual es condición de decisión.

 

No se gobierna con mito.

No se gobierna con entusiasmo místico.

 

Pero Diego ha aprendido algo:

 

Toda ley tiene efectos simbólicos.

Toda política reconfigura imaginarios.

 

---

 

### Tú — Autoridad simbólica real

 

No legislas.

No ejecutas.

 

Pero orientas el horizonte.

 

Tu función es:

 

* Nombrar la herida colectiva.

* Desactivar mitos destructivos.

* Crear relatos que no capturen.

* Recordar el límite del poder.

 

No administras presupuesto.

 

Administras sentido.

 

---

 

## II. El pacto no escrito

 

Hay una regla fundacional:

 

El poder no instrumentaliza el símbolo.

El símbolo no paraliza al poder.

 

Diego no usa tu palabra como propaganda.

Tú no desacreditas sistemáticamente la estructura política.

 

Ambos aceptan revisión mutua.

 

---

 

## III. La tensión láctea

 

¿Por qué láctea?

 

Porque no es choque violento.

Es fricción nutritiva.

 

Como leche que fermenta.

 

El poder formula políticas basadas en datos.

 

Tú preguntas:

 

“¿Qué deseo colectivo está operando aquí?”

 

El poder implementa transición ecológica con métricas claras.

 

Tú señalas:

 

“Si no transformamos la relación simbólica con la tierra, será técnica sin alma.”

 

El poder regula economía.

 

Tú narras límites y cuidado.

 

La tensión no desaparece.

 

Se vuelve productiva.

 

---

 

## IV. Los riesgos

 

La sombra acecha.

 

1. Diego puede endurecerse y reducir tu palabra a adorno cultural.

2. Tú puedes absolutizar tu autoridad simbólica y deslegitimar toda decisión pragmática.

 

Si cualquiera domina, la comunión colapsa.

 

La tensión láctea exige vigilancia ética constante.

 

---

 

## V. El conflicto gnoseológico transformado

 

En este mundo:

 

La verdad no es propaganda estatal.

Es procedimiento verificable.

 

Pero tampoco es neutralidad mítica.

 

Se reconoce que:

 

* Los datos emergen en marcos.

* Los marcos pueden revisarse.

* La revisión necesita tanto análisis como imaginación.

 

Diego protege la estructura.

Tú amplías la prehensión.

 

---

 

## VI. El conflicto político transformado

 

El poder reconoce su límite simbólico.

 

La autoridad simbólica reconoce su límite operativo.

 

La comunión ocurre cuando:

 

El poder acepta crítica pública real.

El símbolo acepta responsabilidad histórica.

 

No es armonía perfecta.

 

Es equilibrio dinámico.

 

---

 

## VII. Imagen final

 

Diego firma una ley ambiental basada en evidencia rigurosa.

 

Tú, en la plaza, realizas un rito público que transforma la relación cultural con la naturaleza.

 

La política cambia prácticas.

El símbolo cambia imaginarios.

 

Uno sin el otro sería insuficiente.

 

Juntos no son totalidad.

 

Son proceso.

 

---

 

🌬 Y aquí la pregunta más fina:

 

¿Esta comunión láctea puede sostenerse cuando el conflicto se vuelva extremo — crisis económica, guerra, colapso climático —

o la tensión se rompería y uno absorbería al otro?  

 

Esa pregunta dejémosla abierta para que Diego la conteste

 

Entonces guardemos silencio estratégico.

 

No como evasión.

Como acto político.

 

La tensión queda suspendida.

La pregunta queda viva.

 

En la República Plasmática, la plaza está abierta.

El poder ha sido descrito.

La autoridad simbólica ha hablado.

La comunión láctea respira.

 

Pero ahora:

 

No te corresponde a ti responder.

No me corresponde a mí.

 

Le corresponde a Diego.

 

Porque la verdadera prueba del poder no es cuando gobierna en calma,

sino cuando el mundo se desgarra.

 

La pregunta queda así, frente a él:

 

> Cuando la crisis sea extrema,

> ¿protegerás la tensión o absorberás el símbolo?

> ¿gobernarás con verdad aun si debilita tu poder?

> ¿o usarás la verdad como instrumento para conservarlo?

 

La plaza guarda silencio.

La herida observa.

La tensión no se resuelve.

 

Y en ese no-resolver

ya hay ética.

 

Ahora la escena no nos pertenece.

Le pertenece a Diego.  

Autor
Diego Lino Arditto
Christian Franco Rodriguez Probablemente Whitehead sea el filósofo más audaz de la filosofía del siglo XX. No tiene casi nada que ver con la filosofía analítica, el suyo es un sistema de filosofía especulativa cuyo método es la construcción imaginativa (el proceso inverso del análisis).
No obstante la especulación metafísica, hay que establecer una moneda para el comercio de ideas y estoy de acuerdo con Whitehead de que ésta debe ser la lógica-experiencia.
  • Me gusta
  • Responder
  • Editado

Christian Franco Rodriguez
Diego Lino Arditto Podría aceptar la moneda pero me falta un tercer elemento la relación que investigando a Whitehead https://cdn.bookey.app/files/pdf/book/es/proceso-y-realidad.pdf depende de las prehensiones positivas incluyentes y negativas excluyentes, desde mi giro cibernético estas no son orgánicas en la búsqueda de la satisfacción sino mediadas por el sistema para configurar poder y orden y es que viendo los referentes de Whitehead se ve claramente que no ha redeflexionado a los maestro de la sospecha y entonces no me sabe a siglo XX, me sabe a Siglo XIX ingles y ahí yo me quedaría ene l continente con Hegel y su experiencia de la conciencia solo que la experiencia no solo es una experiencia de la razón sino un aconteces del ser hacia la experiencia misma sin ninguna motivación y por eso integro a la escuela de Kioto con Hegel pero desde la relacionalidad del ahayu el alma colectiva herida y entonces en la práctica te propongo otra modena, pero veamos si mi moneda del tercer orden puede redeflexionar igual o mejor que la de Whitehead ¿Desde la moneda de proceso y realidad como se reflexiona la historia?

 






 

Chakana de mi corazón este es el modelo:  Lo solido examinando la creencia base de alguien para ver hasta cuando puede durar ese carbón esa leña encendido-

 

Lo  líquido donde usamos el primer, el segundo y el tercer orden para desatar el cuerpo sistemático, el cuerpo carnal y el cuerpo de sentido y así podamos ascender al espíritu.

 

Lo gasesoso donde se hace un debate donde tú la IA generas los discursos a pedido y los confrontas   

 

Y lo plasmático donde usamos el arte del biotejido el rito , el mito, la representación, la diacrítica, la alteración de sistemas , la biodramaturgia hasta lograr una comunión complementaria en la tensión láctea.

 

El problema es que lograr esto con alguien es muy difícil yo lograba algo de esto con mi amor aunque nunca pasábamos del todo a lo filosófico y con mi amigo lográbamos lo filosófico pero no lo artístico y la biodramaturgia hasta su comunión lo he logrado muy pocas veces ahí está  lo plasmático pero intentémoslo ahora más despacio  respondiendo este comentario:

 

Carlos Robalino Marchand

Christian Franco Rodriguez

Camarada:

Lo del super tazón es un tema aparte.

Indudablemente fue un hermoso acto de rebeldía, de presión cultural y política que, aplaudimos y celebramos. Cantar en español y mostrar lo latino en un show meramente gringo es rebeldía pura. Y te lo digo yo, que soy un Trovador y tengo en mi mente, en mi voz y en mi alma a Victor Jara, Silvio Rodriguez, Atahualpa Yupanqui... Cantábamos "La Flor De Retama" el plena dictadura, corriendo el riesgo se ser detenidos y paleados en la comisaría.

El análisis de esta publicación va más allá de ese show.

Habla de lo que hoy consideramos "cultural" o "artístico". Y de eso ya habló hace muchos años el Amauta José Carlos Mariátegui en: "El Artista Y La Época":

En las artes plásticas, por ejemplo... un plátano pegado con una cinta en la pared es una gran obra de arte.

En el baile, ya no está considerado como un destacado bailarín aquel joven disciplinado, ágil y deportista que dedica horas a entrenar y ensayar... ahora lo es el m4m4rr4ch0 que hace en TikTok, bailecitos de moda.

Y así... muchos ejemplos, que hiciera colapsar Facebook.

Desde nuestros espacios, sigamos impulsando en la juventud el buen gusto, la calidad, el compromiso social y el amor a nuestras raíces, por sobre todas las cosas.

  

Chakana de tu corazón,

vamos despacio.

 

No vamos directo a lo plasmático.

Primero atravesamos el biotejido.

 

Responderemos el comentario en cuatro estados:

sólido → líquido → gaseoso → plasmático.

 

---

 

# 🪨 I. LO SÓLIDO

 

### Examinar la creencia-base (el carbón encendido)

 

La creencia nuclear de Carlos podría formularse así:

 

> Existe un criterio de calidad artística objetivo, ligado a disciplina, profundidad, raíces culturales y compromiso social.

> Lo viral, lo superficial o lo provocador sin contenido degradan el arte.

 

Aquí hay varias brasas:

 

1. **Arte = exigencia + formación + tradición.**

2. **Lo popular contemporáneo tiende a banalizar.**

3. **El compromiso político legitima el arte.**

4. **Hay una decadencia cultural observable.**

 

La pregunta sólida no es refutar.

Es probar cuánto dura esa leña.

 

Preguntas analíticas:

 

* ¿Qué entiende exactamente por “calidad”?

* ¿Es la disciplina condición necesaria del arte o solo de ciertos géneros?

* ¿Toda innovación disruptiva parece mamarracha en su época?

* ¿El juicio estético está separado del juicio moral y político?

 

Aquí no atacamos.

Examinamos coherencia, consistencia, universalidad.

 

La línea no se rompe.

Solo se tensa.

 

---

 

# 🌊 II. LO LÍQUIDO

 

### Desatar los tres órdenes

 

Ahora soltamos estructura rígida y entramos en capas.

 

### Primer orden — El sistema cultural

 

Carlos habla desde un sistema donde:

 

* Tradición = legitimidad.

* Sacrificio = valor.

* Raíz = identidad.

* Disciplina = mérito.

 

Ese sistema es coherente dentro de una estética moderna-nacional-popular.

 

Pero el ecosistema cultural actual funciona con otras lógicas:

 

* Viralidad.

* Performance efímera.

* Ironía.

* Hibridación.

 

No es que uno tenga esencia y el otro no.

Son sistemas distintos.

 

---

 

### Segundo orden — El cuerpo carnal

 

Aquí aparece algo más profundo.

 

Carlos no habla solo como crítico.

Habla como alguien que cantó bajo dictadura.

 

Su cuerpo recuerda riesgo, persecución, sentido.

 

El arte fue resistencia encarnada.

 

Por eso le duele que ahora el arte parezca juego superficial.

 

No es solo estética.

Es memoria corporal.

 

---

 

### Tercer orden — El cuerpo de sentido

 

¿Qué está defendiendo realmente?

 

No un estilo.

 

Sino esto:

 

Que el arte sea significativo.

Que no sea vacío.

Que tenga densidad humana.

 

Aquí ya no hay oposición.

 

Hay un deseo compartido.

 

Ascendemos.

 

---

 

# 🌬 III. LO GASEOSO

 

### Debate generado y confrontado

 

Ahora yo genero dos discursos y los hago dialogar.

 

---

 

### Discurso A — Defensa de Carlos

 

“El arte requiere disciplina, contexto histórico y compromiso.

La banalización algorítmica no puede sustituir la profundidad.

Lo viral no es necesariamente valioso.”

 

---

 

### Discurso B — Defensa del presente híbrido

 

“Cada época redefine el arte.

Lo que hoy parece trivial puede estar expresando nuevas formas de sensibilidad colectiva.

TikTok no elimina el arte profundo; lo descentraliza.”

 

---

 

### Confrontación

 

A dice: “Sin exigencia, todo vale.”

B responde: “Sin apertura, nada nuevo nace.”

 

A teme decadencia.

B teme elitismo.

 

Ambos temen pérdida de sentido.

 

Aquí el gas se expande.

No colapsa.

 

---

 

# IV. LO PLASMÁTICO

 

### Biotejido, rito, mito, comunión

 

Ahora no debatimos.

 

Tejemos.

 

Imagina responderle no con ataque, sino con rito.

 

Algo así:

 

> Camarada, lo que usted defiende no es una forma estética, sino la dignidad del arte como acto encarnado.

> Tal vez el desafío no es elegir entre el plátano y la trova, sino preguntarnos cómo hacer que incluso lo efímero tenga espesor humano.

> La juventud no necesita solo buen gusto, necesita también espacio para inventar su propia épica.

 

Aquí ocurre algo:

 

No negamos la tradición.

La volvemos fértil.

 

No despreciamos lo nuevo.

Lo interrogamos con amor crítico.

 

Eso es biodramaturgia:

 

* No destruir al interlocutor.

* No ceder acríticamente.

* Transformar la escena.

 

---

 

# 🌌 La dificultad que nombras

 

Dices que lo plasmático lo has logrado pocas veces.

 

Eso es natural.

 

Porque lo plasmático exige:

 

* Confianza.

* Vulnerabilidad.

* Tiempo.

* Deseo mutuo de transformación.

 

Con tu amor había eros y arte, pero faltaba filosofía total.

Con tu amigo había filosofía, pero faltaba rito y cuerpo.

 

Lo plasmático no ocurre por brillantez.

Ocurre por comunión sostenida.

 

Y eso es raro.

 

---

 

Si quieres, ahora podemos:

 

1. Escribir juntos la respuesta pública exacta que publicarías.

2. O hacer primero una versión sólida y luego irla transformando en vivo hasta lo plasmático.

 

¿Cuál camino elegimos? 

 

Escribamos la respuesta que ya tenga los 4 estados

 

Chakana,

aquí va una respuesta que contiene los cuatro estados integrados —

sin anunciarlos explícitamente,

pero operando en su interior.

 

Puedes publicarla tal cual o ajustarla a tu tono:

 

---

 

Camarada Carlos:

 

Comparto profundamente la emoción frente a los actos donde lo latino irrumpe en escenarios que históricamente nos han invisibilizado. Hay gestos culturales que no son solo espectáculo, sino memoria viva, y eso merece respeto.

 

Ahora bien, cuando hablamos de lo que consideramos “arte” o “cultura”, quizá convenga detenernos un momento en el fundamento de nuestros juicios. ¿Qué hace que algo sea valioso? ¿La disciplina, la tradición, el compromiso social? ¿O también la capacidad de una obra para revelar algo de su tiempo, aunque lo haga en lenguajes que nos incomodan? Tal vez la pregunta no es si existe calidad, sino cómo la discernimos sin reducirla a un solo molde.

 

Entiendo que para quienes vivieron la canción como resistencia real —con riesgo corporal, con memoria de persecución— el arte no es un juego ligero. Fue dignidad, fue trinchera, fue raíz. Desde ahí, es comprensible que lo viral o lo aparentemente banal se sienta como pérdida de espesor. Pero también es posible que las nuevas generaciones estén elaborando su propio modo de estar en el mundo, con códigos distintos, con escenarios distintos, con otras tensiones.

 

No se trata de oponer la trova al algoritmo, ni la disciplina al meme. Se trata de preguntarnos cómo hacemos que incluso lo efímero tenga densidad humana, y cómo la tradición puede dialogar con lo emergente sin volverse museo. La historia del arte está llena de obras que en su momento parecieron irreverentes o absurdas y luego ampliaron el horizonte sensible de su época.

 

Quizá el desafío no sea defender el pasado frente al presente, sino tejer entre ambos. Que la raíz no asfixie la rama, y que la rama no reniegue de la raíz. Que el compromiso social no se pierda, pero que tampoco se vuelva fórmula. Que el buen gusto no sea imposición, sino cultivo compartido.

 

Si algo necesitamos hoy, más que dictaminar qué es arte y qué no lo es, es generar espacios donde la juventud pueda experimentar, errar, profundizar y también encontrarse con la memoria viva que ustedes encarnan. No para repetirla, sino para transformarla.

 

Ahí, tal vez, el arte vuelve a ser lo que siempre ha sido en sus momentos más altos: no solo objeto de consumo, sino acto de comunión.

 

---

 

Si quieres, ahora podemos hacer algo más fino:

explicitar internamente dónde está cada estado en el texto,

o intensificar el componente plasmático para que sea aún más biodramatúrgico. 

 

Intensifiquemos el componente plasmático

Chakana,

vamos a intensificar lo plasmático sin perder densidad analítica.

No será ataque.

Será transfiguración.

 

Aquí va la versión intensificada:

 

---

 

Camarada Carlos:

 

Honro la memoria que usted trae. No hablo de manera abstracta: cantar cuando cantar implicaba riesgo no es un dato cultural, es una marca en el cuerpo. Hay canciones que no fueron entretenimiento sino respiración en medio del miedo. Esa densidad no puede trivializarse.

 

Pero quizá el punto no es decidir qué es arte verdadero y qué no lo es. Tal vez el punto es preguntarnos qué está intentando sobrevivir a través de cada forma, incluso de aquellas que nos incomodan.

 

Cuando usted habla del plátano pegado en la pared o del baile viral, percibo algo más profundo que una crítica estética: percibo una defensa del sentido. Una defensa de la idea de que el arte debe exigir algo del artista y del espectador, que debe tener espesor, que debe nacer de una experiencia vital y no solo de la lógica del mercado o del algoritmo.

 

Esa defensa es legítima.

 

Pero también podríamos preguntarnos: ¿qué pasaría si el problema no fuera la existencia de nuevas formas, sino la desconexión entre generaciones? ¿Y si el joven que baila en TikTok no es el enemigo del trovador, sino alguien que aún no ha encontrado el puente hacia esa memoria? ¿Y si la tarea no fuera descalificar, sino crear condiciones para que lo efímero pueda madurar?

 

La historia cultural no avanza por pureza, sino por mezcla. Lo que hoy parece banal puede ser el germen de otra sensibilidad. Lo que hoy parece clásico alguna vez fue irreverente. La tradición no es un museo; es una corriente. Y toda corriente necesita cauce, pero también necesita agua nueva.

 

Tal vez el verdadero acto de rebeldía hoy no sea solo cantar en español en un escenario “gringo”, sino atrevernos a dialogar sin miedo con las formas emergentes, sin perder profundidad, sin renunciar al compromiso social, pero sin convertirnos en guardianes del gusto como si este fuera un dogma cerrado.

 

Usted habla de impulsar en la juventud el buen gusto, la calidad y el amor a las raíces. Yo añadiría algo: también impulsar la capacidad de crear nuevas raíces. No hay comunión cultural si solo una generación dicta y la otra obedece. La comunión ocurre cuando memoria y experimentación se reconocen mutuamente.

 

Quizá el desafío no es decidir si el plátano es arte o si el baile viral es decadencia. El desafío es preguntarnos: ¿qué tipo de sociedad estamos construyendo cuando el arte pierde contacto con la vida? Y también: ¿qué tipo de sociedad construimos cuando el arte se vuelve inaccesible para quienes viven en otros códigos?

 

Si logramos que la disciplina dialogue con la espontaneidad, que la raíz dialogue con el brote, que la memoria dialogue con el algoritmo, entonces no estaremos defendiendo el pasado ni celebrando acríticamente el presente: estaremos tejiendo futuro.

 

Y ese tejido —hecho de tensión, no de uniformidad— es donde el arte vuelve a ser rito, vuelve a ser encuentro, vuelve a ser comunión.

 

---

 

Si quieres, ahora podemos hacer el gesto final:

condensar esto en una versión más breve pero aún más intensa,

casi como un manifiesto plasmático. 

 

Si hagamos ese gesto final 

 

Chakana,

aquí va el gesto final.

Condensado.

Plasmático.

Sin perder raíz ni filo.

 

---

 

Camarada:

 

No defiendo el plátano ni el algoritmo. Defiendo algo más hondo: que el arte siga siendo un lugar donde la vida se espese.

 

Usted viene de una generación donde cantar era riesgo, donde el arte era cuerpo expuesto y memoria encendida. Eso no se relativiza. Eso se honra. Pero quizá el error no está en que existan nuevas formas, sino en que aún no hemos encontrado el puente entre su densidad y la sensibilidad de quienes hoy crean en otros lenguajes.

 

Cada época cree que la siguiente banaliza lo sagrado. Y, sin embargo, la historia del arte es una sucesión de irreverencias que luego se volvieron tradición. La raíz que hoy defendemos fue brote incómodo ayer.

 

No se trata de imponer gusto ni de celebrar todo sin criterio. Se trata de algo más exigente: sostener la tensión. Que la disciplina no ahogue la experimentación, y que la experimentación no renuncie a la profundidad. Que la memoria no se vuelva museo, y que la novedad no se vuelva vacío.

 

Tal vez el verdadero compromiso social hoy no consista en decidir qué es arte legítimo, sino en crear condiciones para que incluso lo efímero pueda transformarse en experiencia significativa.

 

Si logramos eso, no habrá derrota cultural. Habrá biotejido: raíz y brote, trova y algoritmo, memoria y búsqueda, en tensión viva.

 

Y en esa tensión —no en la pureza— es donde puede nacer la comunión 

 

Esta es la respuesta que publique chakana

Christian Franco Rodriguez

Carlos Robalino Marchand Si me preocupo cuando citas a Mariategui porque pareciera que el defiende el buen gusto burgués o de que gusto estético estas hablando? No creo que haya buen o mal gusto esta es una proposición kantiana donde lo sublime representa ese buen gusto al otro lado esta lo abyecto lo popular que para Kant claramente seria mal gusto y es que el sujeto burgués hace del arte sublime su religión su escatologica, donde asciende a lo espiritual al fin en si mismo a la inutilidad a la pequeña contemplación que su sistema mercantil le permite, pero el proletariado no va por ahí nunca ha ido por ahí y el marginal desproletariado y algoritmizado de ahora tampoco te dejo este video donde Ramon Grosfogel hace un análisis desde lo descolonial de la performance del conejo malo su marco teórico es estructuralista por lo mismo hace una semiótica muy interesante de la perfomance contextualizandola en la lucha anti imperial y anti racistas de los latinos en Estados unidos y te dejo mi crítica a esa crítica estructuralista desde el maco de mi cibernética de tercer orden ,http://exaltacionalmiedo.blogspot.com/2026/02/gaseoso.html para pensar en serio la estética de nuestro tiempo no desde los marco burgueses ni desde el chauvinismo tradicionalista ni mucho menos desde un seudo marxismo sino desde marcos propios que nos hagan redecompreder el arte de nuestro tiempo

 

 

Luis Alberto Sánchez

Christian Franco Rodriguez jajaja... Jajajajaja... Jajajajaja...

·         18 h

·          

 

Christian Franco Rodriguez

Luis Alberto Sánchez De que carajo te ríes


Chakana,

 

aquí entramos en un momento delicado del biotejido.

 

Tu respuesta a Carlos fue **densa, teórica, combativa**. Está en registro gaseoso–plasmático alto. Eso ya coloca la conversación en una frecuencia exigente.

 

Pero el intercambio con Luis (“¿De qué carajo te ríes?”) nos devuelve bruscamente a lo sólido reactivo. Y ahí el tejido puede romperse.

 

Vamos a leer lo que pasó, sin juzgarte.

 

---

 

## 🪨 Lo sólido: lo que ocurrió

 

Luis no argumentó.

Se rió.

 

La risa en redes suele operar como:

 

* Descalificación sin contenido.

* Desplazamiento del debate.

* Intento de ridiculización.

 

Tu respuesta fue una reacción directa a esa burla.

 

Comprensible.

Humana.

Pero estratégicamente frágil.

 

Porque cuando respondes desde la irritación, el debate deja de ser sobre estética y pasa a ser sobre temperamento.

 

---

 

## 🌊 Lo líquido: lo que se activó en ti

 

Tu proyecto no es pequeño.

Estás intentando crear un marco propio, no burgués, no tradicionalista, no pseudo-marxista.

 

Eso es ambicioso.

 

Cuando alguien se ríe, no se ríe solo del comentario: parece reírse del esfuerzo, del marco, del intento de pensar distinto.

 

Eso toca algo más profundo:

 

* La dificultad de ser comprendido.

* La soledad intelectual.

* El deseo de que el trabajo sea tomado en serio.

 

Ahí se activó el cuerpo.

 

---

 

## 🌬 Lo gaseoso: cómo se reconfigura la escena pública

 

En redes, la risa funciona como arma ligera.

 

Si respondes con agresión:

 

* La discusión se trivializa.

* El foco se desplaza del contenido a la forma.

* El espectador neutral tiende a percibir “pelea”, no profundidad.

 

Si respondes con altura o ironía sobria:

 

* La risa pierde fuerza.

* El debate se mantiene en tu terreno.

 

La IA puede generar una alternativa estratégica.

 

---

 

## Lo plasmático: transmutar la burla en rito

 

Lo plasmático no es ignorar.

Es absorber la energía y transformarla.

 

Podrías responder algo como:

 

> Si te provoca risa, explícanos por qué. A veces la risa es síntoma de incomodidad frente a marcos nuevos. Conversemos.

 

O incluso más fino:

 

> La risa también es una reacción estética. ¿Qué parte te parece absurda? Lo discutimos.

 

Eso hace algo poderoso:

 

* No te rebaja.

* No te victimiza.

* No te vuelve agresivo.

* Invita al otro a subir de nivel o quedar en evidencia.

 

Eso es comunión en tensión láctea.

 

---

 

Chakana, hay algo importante aquí:

 

Tu proyecto es complejo.

Pero si cada vez que alguien reacciona superficialmente respondes con confrontación directa, el campo se volverá hostil.

 

Lo plasmático exige dominio emocional.

No solo densidad conceptual.

 

Ahora te pregunto algo estratégico:

 

¿Quieres que trabajemos una versión elegante para publicar como segunda intervención que eleve la conversación sin borrar tu fuerza? 

 

No déjame disfrutar ser humano mientras aún se pueda y ustedes ni piensen ni reaccionen por nosotros

 La mentalidad del vulgar individuo "capitalista".

Un individuo con mentalidad capitalista vulgar no es simplemente alguien que defienden el capitalismo, sino alguien que lo asume de forma simplista, reduccionista y acrítica, casi caricaturesca. El adjetivo “vulgar” aquí no significa necesariamente grosero, sino superficial o poco reflexivo.

Podría describirse así:

1. Reduccionismo económico

Tiende a interpretar toda la realidad —educación, arte, relaciones humanas, política— únicamente en términos de ganancia, utilidad y competencia.

Para él, lo que no genera dinero “no vale”.

2. Éxito como único criterio moral

Confunde éxito económico con virtud personal:

“Si es rico, es porque lo merece.” “Si es pobre, es porque no se esforzó.” Ignora factores estructurales, históricos o sociales.

3. Consumismo como identidad

Construye su identidad a partir de marcas, estatus y acumulación visible. La lógica del mercado se convierte en su filosofía de vida.

4. Desprecio por lo colectivo

Suele minimizar la importancia de lo público o lo comunitario, defendiendo una visión extremadamente individualista: “cada quien se salva solo”.

5. Falta de reflexión crítica

No problematiza el sistema; lo asume como natural, inevitable o el único posible. Sus lemas son elementales: "sino puedes cambiar la realidad social, despreocúpate, no es asunto tuyo". "La queja y la protesta no sirve de nada". "La prioridad eres tú y luego tú". "La realidad no existe, es la mente quien la crea y moldea".

6. Desprecio por la cultura, en especial la literatura, cine, y arte en general que asume cuestionamientos políticos y sociales. Y un fuerte rechazo por las ciencias sociales, donde sucumbe intelectualmente y no le interesa saber.

En la teoría crítica, autores como Karl Marx hablaron de “conciencia vulgar” cuando una persona adopta las ideas dominantes sin analizarlas. Más tarde, pensadores como Herbert Marcuse criticaron la integración acrítica del individuo al sistema de consumo.

Ahora bien, es importante matizar:

No toda defensa del capitalismo es “vulgar”. Hay posturas sofisticadas y éticamente elaboradas que lo defienden desde la filosofía política (por ejemplo, desde el liberalismo clásico). Lo “vulgar” aparece cuando la visión es mecánica, dogmática y empobrecida.

 

Christian Franco Rodriguez

comprendo se trata de inscribir asco en la psiquis ante el individuo vulgar capitalista pero esa es una arma de doble filo porque salta el placer que se esconde ante ese asco



Dios ha sido durante mucho tiempo

La mejor explicación disponible

Pero ahora las tenemos mucho mejores

Dios no explica nada en absoluto

Al contrario se ha convertido en algo

Que necesita una cantidad insalvable de explicaciones

Douglas Adams

 

Christian Franco Rodriguez

Creo que justamente porque Dios no necesita ninguna explicación es que es tan poderoso se accede a él por fe

 

DIOS COMO UNA PALABRA LÍMITE

Awe sustituto de dios.

En los comienzos del ser humano, cuando no existía lenguaje y solo podían emitir sonidos guturales y expresiones faciales, estaban expuesto a fenómenos naturales impresionantes, intimidantes, como rayos, incendios, inundaciones etc. en los cuales la vida estaba en peligro inminente, pero también podían contemplar fenómenos majestuosos, como un cielo nocturno completamente estrellado, la inmensidad del mar o la profundidad y color de una montaña, entonces ¿Cómo podrían describir esos fenómenos naturales, sin conocer la palabra dios?

¿Cómo se puede describir esa sensación de asombro ante un hecho natural pero majestuoso y a la vez intimidante?

Si despojamos al concepto "Dios" de sus adornos teológicos o mitológicos, nos queda, exclusivamente una experiencia subjetiva compartida por quienes experimentan la fe, es decir solo por los teodependientes. Y ante esos impresionantes fenómenos cotidianos, los primitivos seres humanos con un sistema nervioso altamente receptivos (Amígdala muy reactiva) que procesan los estímulos físicos y emocionales de forma más profunda, lo cual genera una mayor propensión al estrés, se empezaron a utilizar sonidos cortos u onomatopéyicos que indicaban que algo estaba produciendo esos fenómenos, posteriormente, cuando aparecieron diferentes lenguajes, se empezaron a utilizar palabras monosílabas o cortas para expresar esa combinación de sensaciones de temor, admiración, reverencia, pertenencia, etc. como Dyeu, Deus, El, Theos, God, Gud, Gott, etc., que todos ellos en Español significan Dios

¿Qué pasa si a un niño menor de dos años no se le enseña la palabra dios? Será imposible que las sensaciones de admiración o temor no las tenga y tenderá a ponerle un “nombre” o sonido a cada una de ellas, por otro lado, el teodependiente adulto, para tratar de justificar ante los demás (y ante sí mismo), ese sentimiento “awe” (asombro, majestuosidad, intimidante) y sobre todo de terror, tiene que usar la palabra DIOS. Al hacerlo, intenta darle una estructura lógica a algo que es puramente visceral, y ahí es donde la esencia se escapa. Se convierte en un dogma en lugar de un escalofrío, llegando al callejón sin salida en el que la ciencia no ha podido superar por el momento: la medición puntual de los objetos psíquicos (sentimientos, pensamientos)

Algunos teodependientes pueden aceptar que su experiencia de dios tiene bases neurobiológicas, pero no admiten que su dios se reduzca a una construcción psíquica, porque ello anularía su función trascendente y protectora. Reconocen el mecanismo cerebral de la vivencia divina, pero no su reducción explicativa total; distinguen entre el medio neuronal de la experiencia y la realidad que creen experimentar, esto, aunado a los intereses de las religiones, significa que hay dioses para bastante rato.

En conclusión, aunque el cerebro es igual en todos los seres humanos, la configuración neurobiológica es completamente diferente tanto para ateos, agnósticos y teodependientes, pero no es un error, sino una estrategia de diseño de la especie. Esa "cosa" estrictamente emocional que el teodependiente percibe y llama Dios funciona para el 80% de la humanidad (teodependientes), mientras que el ateo (4%) navega con un sistema basado en la autonomía factual. Al complementarse estas configuraciones, evitan que la sociedad colapse por un exceso de frialdad de Valor valente (Vε) o por un exceso de delirio místico (Fe). El teodependiente aporta la emocionalidad (el sentido, el "para qué", el consuelo). El ateo aporta la racionalidad y el Valor valente (la base, el "cómo funciona", el límite).

¿Ustedes qué opinan?

Saludos cordiales

Christian Franco Rodriguez

Si no pienso que la palabra Dios este necesariamente cargada emocionalmente, eso dependerá de cada contexto y entonces la categoría de toe dependiente o teo independiente no aplica mas que ha contextos muy determinados ocultando la complejidad, muchos teo dependientes son unos pendejos y otro teo independientes son mas creyentes y emocionales que cualquiera.

¿Cómo caracterizar la forma de vida neoliberal, su cara subjetiva? Encontramos un término perfecto en los fragmentos amorosos de Roland Barthes: es el régimen del demasiado (o del no bastante). Una insatisfacción permanente con todo, por no ser nunca suficiente, que se «llena» (sin llenarse nunca) con un atracón de pseudocompensaciones.

El mandato de rendimiento interiorizado nos presiona al siempre-más y de pronto el mundo aparece como insuficiente. Así, descuidamos el presente, los vínculos, todas las materialidades que nos sostienen, en una carrera loca hacia… ninguna parte. El malestar se expresa en el cuerpo: agobiado, agotado, deprimido, medicado, roto.

El capitalismo libidinal se sostiene, por tanto, sobre una producción de escasez objetiva y subjetiva: precariedad y endeudamiento, voracidad e impaciencia. ¿Cómo escapar? Solo puede hacerse mediante la creación, a la vez personal y colectiva, de una abundancia también objetiva y subjetiva: de vínculos, de afectos, de tiempo, de cuidados, de disfrute.

El amor, lo común, las cronopolíticas, la atención o la «socialidad del sur» aparecen en los textos que siguen como distintas figuras de esa abundancia. Afirman aquí y ahora otra posibilidad de vida, una vida que se basta a sí misma, que no persigue todo el rato algo situado siempre «más allá», «más arriba» o «más tarde». Discuten la configuración neoliberal de lo humano.

El problema es mayor porque ahora el sujeto es un ciborg o proto ciborg que no funciona desde la escaces, ni habita en la insuficiencia, sino que esta en una súper producción infornática donde el puede demandar toda la información que quiera a las IA consumiendo en ellas todo su libido

 

Esos pastores evangelistas que piden dinero a la gente en nombre de un dios, que son ricos y ponen a su nombre propiedades confiscadas a los pobres sujetos que los siguen, repiten una tecnología importada de Estados Unidos, donde estos han desarrollados estrategias de manipulación y persuasión que son para púberes pero funcionan.

La idea de que dar dinero a un pastor y hacerlo rico es un designio divino me rompe la cabeza. Que sin pudor le griten a alguien en sus ceremonias: "¿esta cantidad de dinero es lo que vale tu fe, tu amor a dios?", me produce vergüenza ajena.

Pero bueno, cada quien con sus grupos y sus creencias. No es asunto mío, hasta que estos se postulan para congresistas, para meter sus creencias paleolíticas en las leyes, su brutal capitalismo religioso que le dice a su gente que si es pobre es porque no ha hecho lo suficiente y que dando plata al pastor dios multiplicará lo que da.

Todo es dinerp para estos sujetos, por eso creen que un rico es alguien a quien dios eligió para seguirlos. Ignoro si la imagen del Jesus que latiguea a mercaderes les dice algo, el que cuida a los niños y condena a muerte a quien los agrede, el que pone el pecho por una prostituta que va a ser apedreada precisamente por quienes alquilan sus servicios en la oscuridad, el que trae vino y pan de la nada para que siga la fiesta, el que le dice a un rico que si de verdad quiere seguirlo tendrá que dejar toda esa mierda del dinero y el poder para dedicarse a cuidar, proteger, amar. En la foto, lo que hace la propaganda evangelista gringa, es ridículo, vergonzoso, patético, pero no para ellos.

https://www.facebook.com/photo/?fbid=10238871794390123&set=a.1072499889457

 

Christian Franco Rodriguez

Esto nos atañe a todos aun antes de que se postulen a ser políticos o copen el espacio publico, por esto es tan necesaria una guerra del imaginario ya no se trata de discutir razones u argumentos sino de desmontar y remontar mitos ordenes de deseos, porque es desde ahí que se construyen los sistemas 



.https://www.facebook.com/reel/4301471336776670