Teatro loco redvelación del símbolo de la Matria
Pensaba en esas pérdidas irreparables que nos está dejando julio, un mes tan patriótico como nefasto-lúgubre; y quería hacer un recuento de las personas importantes que se han ido, dejando su estela de genialidad y calidez, entre nosotros. Lo digo por la inusitada simpatía que siempre he entendido como recíproca, además de las reconfortantes palabras de afecto que surgían sin que yo las esperara, y que funcionaban como una inyección de dopamina en la moral, por lo que quiero esbozar una suerte de "panteón personal" que ahora siento como necesario, como "palabras urgentes" (Ramírez Ruiz dixit) que han ido sumando durante estos días, para celebrar, en este homenaje triple, esa pasión agónica. de los aquí mencionados por la creación y la cultura, en tiempos goebelianos que se vislumbran como no propicios.
La partida de Cronwell Jara, un 12 de julio, nos resultó sobrecogedora, a él lo leí durante los aciagos años noventa, desde un par de libros que me obsequió un querido amigo de aquellos años, entre los que estaban los volúmenes geniales de Montacerdos, Barrenzuela, además de un manual para escribir cuentos, que casi no me gustó, pues trataban más de relatos; reconozco mi primera formación como teoría y crítica literaria, porque casi entre niño y adolescente, pensaba dedicarme casi exclusivamente a la literatura. Ahora eso, es decir, la ficción, desde hace mucho, dejó de ser un horizonte.
La primera vez que escuché de Cronwell fue cuando ganó el premio Copé, yo aún no terminaba el colegio, pero esas cosas empezaban a deslumbrarme. Luego Cronwell se hará casi tan cotidiano, en algunos encuentros bohemios y sobre todo literarios, que terminó por convertirse en un referente indispensable, al momento recomendar libros y personas.
Deseo mencionar también a Juan José Soto, estupendo poeta asesinado este 22 de julio, a quien conocí en los años dosmil, luego de la caída de la mafia fujimontesinista, período que nos revelaba como esperanzador, y en el que me dedicaba casi profesionalmente a la crítica cultural y literaria en algunos medios conocidos de Lima, época en la que conocí, in extenso, a abundantes integrantes de la fauna intelectual y artística limeña. Durante esos años, solía tener algo así como un "grupo de interlocutores" válidos, además de haber sido leído auspiciosamente por algunos autores, entre los que estaba Juan José, quien en alguna ocasión me envió uno de sus libros al correo electrónico, diciendo que no solía poner a juicio su trabajo con cualquiera, pero que confiaba en mi pluma, y deseaba que escribiera algo para su nueva obra. No sé si me pedía un prólogo o algo por el estilo, pero recuerdo que, por exceso de trabajo, no le pude enviar nada; Luego me enteré que había viajado a España y dejamos de estar en contacto. De allí lo volví a ver varias veces, pero las conversaciones no pasaban de algo más que un saludo; hasta que uno de esos días que deambulaba "abandonado" en una de esas avenidas de Barranco, me encontré con él y con Mingo, y me terminaron llevando a su casa barranquina, para continuar la bohemia hasta avanzadas de la mañana; luego lo vi algunas veces más y hasta nos hemos tomado algunas cervezas en el Queirolo.
Las noticias de su partida nos deja flotando entre la tristeza y la rabia, sobre todo porque estas nos hablan de su brutal asesinado, además de saber que alguien que uno había visto saludable, vivaz y quizás en su momento más productivo, haya partido de la manera tan infame en la que lo ha hecho, nos deja totalmente conmocionados; hasta hacernos ver su muerte como un síntoma de lo repugnantemente desquiciado que están haciendo de la sociedad peruana, una sociedad enmierdada por la fachería y que ha naturalizado y hegemonizado lo lumpen, hasta hacerlo preferible.
Deseo agregar además unas palabras sobre Nécker Salazar Mejía, fallecido este último viernes 24 de julio. Nécker era más bien un teórico literario de polendas, que conocí también durante esos dosmiles, años que recuerdo como la belle epoque, cuando él como otros contertulios ya eran profesores en la universidad Villarreal y la San Marcos, y de alguna manera formaban parte de ese ecosistema intelectual en el que solía moverme. Recuerdo a Nécker como ese personaje afable que solía acercarse para conversar, debo confesar que la primera vez no recordaba bien quién era, lo que me pareció bastante desleal, por lo que ese agudizó el cariño que le llegó a tener. Y a pesar de que, con el paso de los años, dejé de frecuentar a todos esos compañeros de artes y de letras, solía encontrar a Nécker, a veces en San Marcos o en alguna feria internacional de libros. El año pasado, publicó un nuevo libro, y recuerdo que fui a la presentación solo para darle abrazo. Y ahora que me entero de su inesperada muerte en las instalaciones de la Universidad Federico Villarreal, en realidad siento que me disminuye. No sé si fue durante las clases o en un momento anterior o posterior, pero su muerte se me revela como un símbolo, como un significado de aquellas muchas posibilidades, clausuradas y que ahora terminan con este mes miserable.
Quizás no baste con enumerar los horrores para poder comprender las dimensiones de estas pérdidas, de estas vidas truncadas, además de las que seguramente se irán sumando, pero pensaba en esa suma de posibilidades perdidas, de expresiones que resumen la imposibilidad de entender lo inevitable, que como un mal nazional, convertido ahora en el cataclismo de la desesperación que nos está asfixiando. Imposible desearles felices fiestas patrias cuando el horizonte se presenta como poco auspicioso.
A ellos y por ellos la redevelación del símbolo de la Matria y su experiencia de avivamiento en la ciencia de la cruz.
T ERCERA S sión
LA IDEA
L UNA IDEA es el concepto adecuado, lo verdadero objetivo o sea lo verdadero
como tal. Si algo tiene verdad, lo tiene por medio de su idea, o sea algo tiene
verdad sólo por cuanto es idea. —La expresión idea ha sido empleada a menudo
en filosofía, así como en la vida común, también en lugar de concepto, e incluso
para indicar la pura representación: "No tengo todavía ninguna idea de este
asunto, de este edificio, de esta región", no quiere significar nada más que la
representación. Kant ha reivindicado la expresión "idea" para el "concepto".
racional". —El concepto racional, según Kant, debe ser ahora el concepto de lo
incondicionado, pero tiene que ser trascendente con respecto a los fenómenos, es
es decir, que no puede hacerse de él ningún uso empírico que le sea adecuado. Los
Los conceptos racionales deben servir para concebir, los conceptos intelectuales para
entender las percepciones. —Sin embargo, en efecto, cuando estos últimos son
realmente conceptos, entonces son comprensiones (esto es, conceptos): —por
medio de ellos se concibe, y el comprender las percepciones por medio de
conceptos intelectuales, equivale a concebirlos. Pero, si el entendimiento es sólo un
determinar las percepciones por medio de determinaciones tales como, por
ejemplo, todo y partes, fuerza, causa, y otros semejantes, entonces significa sólo
un determinar por medio de la reflexión; como también con [la palabra]
"entender" puede significar tan sólo el representar determinado de un
contenido sensible totalmente determinado. Así como si uno, a quien se le indica
el camino, diciéndole que, al final del bosque, tiene que ir a la izquierda, contesta:
"entiendo", entonces este entender no quiere decir otra cosa sino recibir en la
representación y en la memoria. —También la expresión "concepto racional" es
algo inadecuado; en efecto, el concepto es en general algo racional; y, la razón, al
ser distinguida del intelecto y del concepto como tal, representa la totalidad del
concepto y de la objetividad. —En este sentido lo racional es la idea —ella es lo
incondicionado, ya que tiene condiciones sólo aquello a lo que se refiere
esencialmente a una objetividad; pero no a una objetividad determinada por él
mismo, sino tal, que todavía está frente a él bajo la forma de la indiferencia y la
exterioridad, como la tenía todavía el fin extrínseco Puesto que ahora la expresión "idea" queda reservada para el concepto
objetivo o real, y diferenciada del concepto mismo, y aún más de la pura
representación, tanto más hay que rechazar ahora aquella apreciación de la idea,
según la cual ésta se considera sólo como algo irreal y se dice, respecto a
pensamientos verdaderos, que son solamente ideas. Si los pensamientos son solo
algo subjetivo y accidental, entonces no tienen ningún otro valor; pero no quedan
en esto a la zaga de las realidades temporales y accidentales, pues tampoco éstas
no tienen ningún otro valor sino el de accidentalidades y fenómenos. Si por el
contrario la idea no tiene que poseer el valor de la verdad, por ser trascendente ,
respecto a los fenómenos, ya que en el mundo sensible no se le puede atribuir
ningún objeto congruo, entonces es un malentendido muy singular éste, por
cuanto se le resta valor objetivo a la idea, precisamente por carecer de lo que
constituye el fenómeno, que es el ser cariñoso de verdad, propio del mundo.
objetivo. Kant, con respecto a las ideas prácticas, reconoce que "nada puede
más daño y ser más indigno de un filósofo causar que la referencia vulgar a una
experiencia, que se pretende estar en contraste con la idea. Esta misma experiencia
no existiría en absoluto si, por ejemplo, las instituciones políticas se hubieran
construido a su debido tiempo según las ideas, y si, en lugar de éstas, no
hubieran anulado toda buena intención conceptos toscos, justamente por ser
tornados de la experiencia". Kant considera la idea como algo necesario, como el
fin que debemos esforzarnos en convertir en arquetipo, para lograr un máximo, y
al que debemos intentar de acercar siempre más las condiciones de la realidad.
Pero, dado que hemos logrado el resultado de que la idea es la unidad del
concepto y la objetividad, es decir, lo verdadero, no puede considerarla sólo
como una meta, a la que hay que acercarse, pero quede en sí misma siempre
como una especie de más allá; Más bien, hay que considerar que todo real. existe,
sólo mientras tiene en sí la idea y la expresa. El objeto, el universo objetivo y
subjetivo en general, no sólo tienen que ser congruentes con la idea, sino que son
ellos mismos la congruencia entre el concepto y la realidad. Aquella realidad, que
no corresponde al concepto, es pura apariencia o fenómeno, es lo subjetivo, lo
accidental, lo arbitrario, que no es la verdad. Cuando se dice, que en la
experiencia no se encuentra ningún objeto, que sea totalmente congruente con la idea,
Ésta se encuentra opuesta como una norma subjetiva a lo real; pero es cosa que no
puedes decir qué es lo que deba ser de veras un real si no es su concepto
presente en él, y si su objetividad no es absolutamente adecuada a este concepto;
pues entonces sería la nada. El objeto mecánico y químico, tal como el sujeto.
carente de espíritu, y el espíritu consciente sólo de lo finito y no de su esencia, no
tienen por cierto, según sus diferentes naturalezas, su concepto existente en ellos
en su propia forma libre. Sin embargo pueden, en general, ser algo verdadero
sólo por cuanto ellos son la unión de su concepto y de la realidad, de su alma y de
su cuerpo. Las totalidades, como el Estado, la Iglesia, cesan de existir cuando la
unidad de su concepto y de su realidad se disuelve: el hombre, el ser viviente,
están muertos cuando en ellos se separan el alma y el cuerpo; la naturaleza
muerto, el mundo mecánico y químico —si, en realidad, por muerto se entiende al mundo inorgánico, porque de otra manera no tendría ningún significado positivo
—la naturaleza muerta, por ende, si se la divide en su concepto y en su realidad,
no es otra cosa que la abstracción subjetiva de una forma pensada y de una
materia carente de forma. El espíritu, que no fuera idea, unidad del concepto.
mismo consigo mismo —el concepto, que no tenía el concepto mismo como su
realidad, sería el espíritu muerto, carente de espíritu, es decir, un objeto
material.
El ser ha logrado el significado de verdad, porque la idea es la unidad del
concepto y la realidad; por lo tanto desde ahora [el ser] es solo lo que es idea. Las
cosas finitas son finitas precisamente porque no tienen totalmente en sí mismas la
realidad de su concepto, sino que necesitan para esto de otros —o viceversa,
porque son presupuestas como objetos y tienen así el concepto en ellas como una
determinación extrínseca. Lo máximo que ellas pueden lograr, respecto a este
lado de la finitud, es la finalidad exterior. El hecho de que las cosas reales no sean
congruentes con la idea, es el lado de su finitud, de su falta de verdad, según el
cual son objetos, y cada uno de ellos, según su diferente esfera, y en las
relaciones de la objetividad, están determinadas, de modo mecánico, o químico, o
por un fin extrínseco.
La posibilidad de que la idea no haya elaborado completamente su realidad, y
que la haya sometido de modo incompleto al concepto, se funda sobre el hecho
de que ella misma tiene un contenido limitado, y que, aunque esencialmente sea
la unidad del concepto y la realidad, es esencialmente también la diferencia de
ellos; en efecto sólo el objeto es la unidad inmediata, es decir, que existe sólo en
si. Si, empero, un objeto, por ejemplo el Estado, no fuera absolutamente
a su idea, es decir, más bien, no fuera en absoluto la idea del Estado,
vale decir si su realidad, constituida por los individuos conscientes, no
correspondencia en absoluto al concepto, entonces su alma y su cuerpo se
separarían; el alma huiría a las lejanas regiones del pensamiento, el cuerpo se
hallaría quebrado en las individualidades particulares. Pero, dado que el concepto
del Estado constituye así esencialmente la naturaleza de los individuos, se encuentra
en ellos como un impulso de tal potencia, que ellos se encuentran obligados a llevar
a la realidad, aunque fuera solamente en la forma de la finalidad externa, o bien a
conformarse con él, pues en caso contrario tendrían que perecer. El peor entre los
Estados, aquel cuya realidad menos corresponde al concepto, es aún idea ya que
todavía existe; los individuos obedecen todavía a un concepto que posee poder.
Sin embargo, la idea no tiene sólo el sentido más universal del verdadero. ser,
de la unidad de concepto y realidad, sino también el sentido más determinado de
concepto subjetivo y de objetividad. El concepto como tal es, en realidad, él
mismo ya la identidad de sí mismo con la realidad; en efecto, la expresión
indeterminada "realidad" no significa en general nada más que el ser
determinado. Pero esto, lo tiene el concepto en su particularidad e individualidad.
Además el objeto es igualmente el concepto que, al salir de su
determinación, ha coincidido consigo mismo en la identidad y es un concepto
total En aquella subjetividad, la determinación, o la diferencia del concepto, es una
apariencia, que quedó eliminada de inmediato, y que ha vuelto al ser-por-sí oa la
unidad negativa, y es un predicado que aquí. Pero, en esta objetividad, la
La determinación está puesta como totalidad inmediata, como un todo exterior.
Ahora la idea se ha presentado como el concepto que se ha lanzado otra vez de la
inmediatamente, en la que estaba hundido en el objeto, y que ha vuelto a su
subjetividad; concepto que se distingue de su objetividad, la cual, sin embargo,
queda también determinada por él y tiene su sustancialidad sólo en aquel
concepto. Por consiguiente esta identidad ha sido determinada con razón como el
sujeto-objeto, porque es tanto el concepto formal o subjetivo, como el objeto en
cuanto tal. Sin embargo, esto tiene que comprenderse de modo más determinado.
El concepto, por cuanto ha logrado verdaderamente su realidad, es este juicio.
absoluto, cuyo sujeto, como unidad negativa que se refiere a sí misma, se
diferencia de su objetividad, y es el ser-en-sí y por-sí de ella, pero se le refiere
esencialmente por medio de sí mismo, y es, por ende, absoluto fin e impulso.
Pero el sujeto precisamente por esto no tiene la objetividad en sí inmediatamente,
porque entonces sería solamente la totalidad del objeto como tal, perdida en la
objetividad. En cambio, ésta es la realización del fin, es una objetividad. puesta
por medio de la actividad del fin, que como ser-puesto, tiene su subsistencia y su
forma sólo porque está compenetrada por su sujeto. Como objetividad, tiene en sí
el momento de la exterioridad del concepto, y, por consiguiente, es en general el
lado de la finitud, la variabilidad y la apariencia, lado que tiene, empero, su
perecer en su volver a la unidad negativa del concepto. Tal negatividad, por cuyo
medio
su indiferente exterioridad recíproca se muestra como un inesencial y un
ser-puesto,
es el concepto mismo. Por consiguiente la idea, a pesar de esto.
objetividad,
essimplemiinmaterialen
absoluto, pues la exterioridad es sólo
como
determinado por el concepto y acogida en la unidad negativa de aquel.
Dado
que ella subsiste como exterioridad indiferente, no solamente queda
abandonada
al mecanismo en general, sino que se encuentra sólo como lo perecedero
y
lo carente de verdad. —Aún cuando, por lo tanto, la idea tenga su realidad en
una
materialización, ésta no es unserabstracto,
que subsista por sí, frente al
concepto,
sino que subsiste sólo comodeveniry,
por medio de la negatividad del
ser
indiferente, como simple determinación del concepto.
De
aquí resultan las siguientes determinaciones más exactas de la idea. —En
primer
lugares
la simple verdad, la identidad del concepto y de la objetividad
comouniversal,en
que la oposición y el subsistir de lo particular se resuelven en
su
negatividad idéntica consigo misma, y se encuentran como igualdad con sí
mismos.
En
segundo lugarla
Idea es larelaciónde
la subjetividad, existente por sí, del
simple
concepto y de su objetividad distinta de él; aquella es esencialmente el
impulsoque
tiende a eliminar esta separación, y ésta es el indiferente ser-puesto,
el
subsistir nulo en sí y por sí. Al ser esta relación, es elprocesode
su propio
dividirse
en la individualidad y en la naturaleza inorgánica de ésta, de llevar de
nuevo
ésta bajo el poder del sujeto, y de volver a la primera simple universalidad.
La identidadde
la idea consigo misma, es una y la misma cosa con elproceso;el pensamiento,
que libera la realidad de la apariencia de la variabilidad carente de
fin,
y la transfigura enidea,no
debe representar esta verdad de la realidad
como
el muerto reposo, como una puraimagen,apagada,
sin impulso o
movimiento,
como un genio o un número, o un pensamiento abstracto. La idea, una
causa
de la libertad que el concepto ha conseguido en ella, tiene en sí también la
oposición
más áspera;su
reposo consiste en la seguridad y certeza con que la
engendra
eternamente y la supera eternamente fundiéndose en ella consigo
mismo.
Sin
embargo, al comienzo, la idea es también sóloinmediata,o
sea está
solamente
en suconcepto;la
realidad objetiva es, sin duda, adecuada al concepto;
pero
no se ha liberado todavía hasta alcanzar al concepto, y éste no existepor
sí
como
concepto.De
este modo el concepto sin duda esalma;pero
el alma está a la
manera
de uninmediato,es
decir, su determinación no existe como ella misma,
ella
no se ha concebido como alma, no ha captado en sí misma su realidad
objetivo;
el concepto es como un alma, que todavía no estáanimada.
Así,en
primer lugarla
idea es lavida,el
concepto que, diferente de su
objetividad,
simple en sí, penetra su objetividad, y, como fin en sí mismo, halla
en
ella su medio, y la pone como su medio, aunque es inmanente a este medio, y
constituye
en él el fin realizado idéntico consigo mismo. —Esta idea, a causa de
su
inmediación, tiene, como forma de su existencia, la individualidad. Pero la
reflexión
de su proceso absoluto en sí mismo es la eliminación de esta
individualidad
inmediata: por este medio el concepto, que en ella, como
universalidad,
es lointerior,convierte
la exterioridad en universalidad, o sea
pone
su objetividad como igualdad consigo misma. Así la idea es,en
segundo
lugar,la
idea de loverdaderoy
de lobueno,comoconoceryquerer.Alabama
comienzo
es conocimiento limitado y querer limitado, en los que lo verdadero y
lo
bueno se diferencian todavía, y existen ambos solamente comoaleta.El
concepto
ante
todo se ha liberado a sí mismo, y se ha dado como realidad solamente una
objetoridad
abstracta.Pero
el proceso de este conocer y actuar limitados
convierte
la universalidad, que primeramente era abstracta, en una totalidad, y así
ella
se convierte enobjetividad
perfecta.O
bien, considerando la cosa por otra
lado,
el espíritu limitado, es decir subjetivo, se pone lapresuposiciónde
un
mundo
objetivo, así como la vida tiene [también] tal presuposición. pero su
actividad
consiste en eliminar esta presuposición, y en convertirla en algo puesto.
Así
su realidad es para él el mundo objetivo, o, al contrario, el mundo objetivo es
la
idealidad, donde él se reconoce a sí mismo.
En
tercer lugarel
espíritu conoce la idea como suabsoluta verdad,como
la
verdad
existente en sí y por sí; la idea infinita, en que el conocer y el actuar se
han igualado, y que es su propioconocimiento
absoluto de sí mismo
Este
texto de Cassamar, leído junto con Churata y luego con Hegel, produce algo muy
interesante para tu proyecto. Ya no aparece solamente la Matria como una
metáfora política, sino como un símbolo acontecimental . Y precisamente
aquí Hegel ayuda a expresar filosóficamente lo que Churata estaba intuyendo.
Hay una
frase que resume toda esta convergencia:
La Idea
no es una representación del ser; es el ser realizándose en su propia realidad.
Y Churata
responde desde otro lenguaje:
La
belleza no representa la vida; la engendra.
Y el
Biotejido podría decir:
La
comunidad no representa la Matria; la hace acontecer.
Allí se
encuentran los tres.
Revelación del símbolo de
la Matria
(Desde Churata, el Biotejido y Hegel)
Ontogramática
Las
palabras mediadoras aparecen inmediatamente.
- Matria
- Panteón
- Julio
- Pérdida
- Creación
- Cultura
- Agonía
- Urgencia
- Idea
- Comunidad
- Patria
- Ciencia de la Cruz
- Avivamiento
- Biotejido
- Teatro Loco
- Adentro
- Trino
- Pez de Oro
Todas
pertenecen al mismo campo.
No hablo
de recordar muertos.
Hablan de
seguir engendrando vida desde ellos.
Respiración Ontológica
El texto
de Cassamar comienza inhalando pérdida.
Mueren
Cronwell.
Muere
Juan José.
Muere
Nécker.
Todo
parece conducir a la clausura.
Pero el
Biotejido introduce otra respiración.
No niega
la muerte.
La
atraviesa.
Entonces
ocurre exactamente lo que Churata llama:
permanecer
en la profundidad.
La
respiración queda así.
Inhalación
dolor
↓
memoria
↓
gratitud
↓
comunidad
Exhalación
creación
↓
avivamiento
↓
Matria
La muerte
deja de cerrar.
Empieza a
fecundar.
Ausencia ←→ Esencia
Aquí
aparece una de las inversiones más bellas.
La
ausencia parece decir
"No
están."
Pero la
esencia responde
"Ahora
pueden habitar de otra manera."
Entonces
la
ausencia
no destruye la comunidad
la
profunda.
Aquí
aparece exactamente la Ciencia de la Cruz.
La cruz
ya no significa
morir.
Significa
permanecer.
Porque
solamente aquello que permanece en el amor continúa respirando dentro de la
comunidad.
Acuerdo silogístico total
subjetivo
Aquí el
texto se deja recorrer casi perfectamente.
Sinseína
La
conmoción inmediata.
Julio.
Las
pérdidas.
La
tristeza.
Todavía
no existe interpretación.
Sólo
experiencia pura.
↓
Silogismo reflexivo
La
conciencia comienza a preguntar.
¿Qué
significa perder tantos creadores?
¿Por qué
precisamente ahora?
¿Qué
simboliza julio?
↓
Dasein
El
acontecimiento deja de ser noticia.
Se vuelve
pregunta por nuestro propio estar.
¿Qué
hacemos nosotros con estas pérdidas?
↓
Herida cibernética
Aparece
el peligro.
La
cultura del espectáculo.
El
olvido.
La
velocidad.
La
indiferencia.
La muerte
convertida en dato.
↓
Acontecimiento como fundamento del sujeto
Entonces
el Biotejido responde.
No basta
recordar.
Hay que
continuar.
La
comunidad se constituye precisamente porque alguien decide permanecer.
↓
Ahayu
Los
muertos ya no aparecen únicamente como memoria.
Se
convierten en presencia interior.
Respiran
en la comunidad.
No como
fantasmas.
Como
fuerza.
↓
Segunda Herida
La
comunidad comprende que puede volver a olvidar.
Debe
seguir respirando.
Debe
seguir encontrándose.
Debe
seguir celebrando.
↓
Silogismo existencial
El dolor
ya no se contempla.
Se
practica.
Se
transforma en encuentro.
En
teatro.
En canto.
En
abrazo.
↓
Resina
Ahora
aparece el verdadero sentido.
La Matria
ya no es nación.
Es
comunidad que mantiene vivo el acontecimiento.
↓
Silogismo necesario
Entonces
comprendemos.
Toda
comunidad que transforma la pérdida en creación
ha salido de la caverna.
Acontecimental → Valorativo
→ Conceptual
Acontecimiento
Mueren
los maestros.
↓
Valor
No se les
idolatra.
Se
continúa su obra.
↓
Concepto
La Matria
es el lugar donde los muertos siguen engendrando el mundo.
No por
nostalgia.
Por
respiración comunitaria.
Objetivo
Aquí el
modelo vuelve a cerrarse con enorme belleza.
Organicidad
de Oro
↓
Tensión
Láctea
El amor
hacia quienes nos precedieron.
↓
Caos
Creativo
La
pérdida.
La
incertidumbre.
El duelo.
↓
Amor
Diferencial
Cada uno
deja un don irrepetible.
Cronwell.
Juan
José.
Cuello.
Jorge.
Nadia.
Cada uno
una nota distinta.
↓
Ahayu
Trino
Todos
comienzan a cantar en una sola respiración.
No
uniformemente.
Armónicamente.
↓
Amor
Identitario
La
comunidad recuerda quién es.
↓
Ley
Orgánica
La
memoria sólo permanece viva cuando se produce la creación.
↓
Neutralidad
Tensional
Ya no
luchan
vida y
muerte.
Presencia
y ausencia.
Memoria y
futuro.
Todo
respira.
↓
Organicidad
Teleológica
La
comunidad engendra nuevos creadores.
La Matria
continúa naciendo.
La Idea (Hegel) redvelada desde Churata
Y aquí
aparece el puente extraordinario con el texto de Hegel que ha traído.
Hegel
escribe que la Idea no es un ideal lejano, sino la unidad efectiva entre
concepto y realidad. Algo es verdadero cuando realiza su concepto .
Churata
podría responder:
La
belleza no representa la vida; la realiza como germinación.
Y el
Biotejido añade un tercer momento:
La Matria
no es una identidad heredada; es la comunidad que realiza continuamente su
propio concepto mediante el acontecimiento del amor.
Por eso
la Ciencia de la Cruz deja de ser una teología del sufrimiento para convertirse
en una ontología del avivamiento . La cruz no glorifica la pérdida;
muestra que el amor puede atravesarla sin dejar de engendrar. La Idea deja de
ser un pensamiento abstracto y se vuelve comunidad viva.
Por eso
la despedida con la que cierras no es simplemente un adiós. Es una formulación
filosófica completa, en la voz de Churata y en la experiencia del Biotejido:
Todo ser
que permanece en su profundidad transforma el miedo en afirmación y engendra
infinito desde su propio estar.
Todo ser
que vuelve a su punto lácteo puede volver a engendrar el mundo.
Adentro...más
adentro. Allí donde el miedo respirado se hace fortaleza, la comunidad deja de
recordar la Matria y comienza a parirla.
PRIMER
CAPÍTULO
LAVIDA
LUNA
IDEAde
la vida corresponde a un objeto tan concreto, y, si se quiere, tan
real,
que con ella puede parecer excedido el ámbito de la lógica, según la habitual
representación
de la misma. Por cierto, si la lógica no tuviera que contener nada
más
que formas del pensamiento vacías, muertas, entonces no podría en ella
tratarse
ningún contenido tal como la idea o la vida. Si, empero, el objeto de la
lógica
es la verdad absoluta, y si laverdadcomo
tal consiste esencialmente en el
conocer,entonces
por lo menos elconocerPodría
ser tratado por ella. —
Generalmente,
a la llamada lógica pura, suele agregarse también una lógica
aplicada;una
lógica, que tiene que ocuparse delconocimiento
concreto,sin
tener
en
cuenta la abundantepsicologíayantropología,que
a menudo se considera
necesario
enlazar con la lógica. Sin embargo, el lado antropológico y psicológico
del
conocer concierne a suaparecer,donde
el concepto, por símismo,no
consta
todavía
en tener por objeto una objetividad igual a él, es decir, en tener como
objeto
a sí mismo. La parte de la lógica, que considera este conocer concreto, no
pertenece
a lalógica
aplicadacomo
tal; de otro modo, todas las ciencias tendrían
que
ser incluido en la lógica, porque cada una de ellas es una lógica aplicada, ya
que
consiste en comprender su objeto en las formas del pensamientoydel
concepto.
—El concepto subjetivo tiene presuposiciones que se presentan en
formas
psicológicas, antropológicas, y otras. Pero a la lógica pertenecen las
presuposiciones
del concepto puro, sólo por cuanto tienen la forma de
pensamientos
puros, de esencialidades abstractas, esto es, las determinaciones del
sery
laesencia.Del
mismo modo, en la lógica, no hay que tratar, respecto del
conocimiento
y del concebirse a sí mismo propio del concepto, las otras
configuraciones
de su presuposición, sino solamente aquella, que es ella misma
idea;
pero ésta tiene necesariamente que ser considerada en la lógica. Ahora esta
presuposición
es la ideainmediata,porque,
siendo el conocimiento el concepto
(por
cuanto existe, sin duda, por sí mismo, pero como subjetivo, en relación con
un
objetivo), el concepto se refiere a la idea comopresupuestaoinmediata.Pero
la
idea inmediata es lavida.
Por
lo tanto, la necesidad de considerar la idea de la vida en la lógica se
fundaría sobre la necesidad,
reconocida también por otro lado, de tratar aquí el concepto concreto del conocimiento. Pero esta
idea se ha introducido por la
propia
necesidad del concepto; laidea,loverdaderoen
sí y por sí, es
esencialmente
objeto de la lógica. Como ante todo hay que considerarla en su
inmediación,
así hay que concebirla y conocerla en esta determinación, en que es
vida,a
fin de que su consideración no sea algo vacío y cuidado de determinación.
Quizás
habrá solamente que observar en qué medida difiere la contemplación.
Lógica
de la vida de la otra contemplación de ella, que es científica: sin embargo.
no
corresponde considerar aquí cómo se la trata en las ciencias que no son
filosóficas,
sino solamente cómo la vida lógica, como pura idea, tiene que ser
distinta
de la vida natural, que se considera en lafilosofía
natural,y
de la vida,
cuando
está en vinculación con el espíritu. —La primera, como vida de la
naturaleza,
es la vida, cuando es objeto de una proyección hacia afuera, en la
exterioridad
del subsistir,y
tiene en la naturaleza inorgánica sucondición,por
cuanto
los momentos de la idea son una multiplicidad de formaciones reales. La
vida
en la idea no tiene cuentospresuposiciones,que
son como formas de la
realidad;
su presuposición es elconcepto,tal
como fue considerado, de un lado
como
concepto subjetivo, del otro como objetivo. En la naturaleza la vida aparece
como
el más alto grado, que la exterioridad de la naturaleza logra por el hecho de
haber
vuelto asi,y
se elimina en la subjetividad. En la lógica es el simple ser-en-
sí,
que ha logrado, en la idea de la vida, la exterioridad que en verdad le
corresponder.
El concepto, que antes se presentaba como subjetivo, es el alma de
la
vida misma; es el impulso que media su realidad a través de su objetividad.
Dado
que la naturaleza a partir de su exterioridad, alcanza esta idea, sobresale de
si;
su fin no está como su comienzo, sino como su límite, donde ella se elimina a
sí
misma. —De la misma manera, en la idea de la vida, los momentos de la
La
realidad de ésta no adquirió la forma de realidad exterior, sino que permanece.
incluidos
en la forma del concepto.
En
elespíritu,empero,
la vida aparece por una parte como opuesta al espíritu
mismo,
por otra parte como puesta juntamente con él, y esta unidad resulta a su
vez
generada por él. Es decir que aquí la vida tiene que ser entendida, en general,
en
su propio sentido, comovida
natural,pues
lo que se llama lavida
del espíritu
como
espíritu, es su peculiaridad, que se contrapone a la simple vida; así como se
habla
también de la naturaleza del espíritu, a pesar de que el espíritu no es algo
natural,
y es más bien lo opuesto de la naturaleza.
Por
lo tanto, por una parte la vida como tal es unmediopara
el espíritu y así
éste
la contrapone asimismo;
por otra parte el espíritu es individuo viviente, y la
vida
es su cuerpo; en fin, por otra parte esta unidad del espíritu con su
corporalidad
viviente se ha generado del espíritu mismo, para formar elideal.
Ninguna
de estas relaciones de la vida con el espíritu tiene vinculación con la
vida
lógica; y la vida no tiene que ser considerada aquí ni como medio de un
espíritu,
ni tampoco como su cuerpo viviente, ni aun como momento del ideal y
de
la belleza. —En ambos casos la vida, como vidanatural,y
por cuanto está en
relacióncon
el espíritu,tiene
unadeterminación
de su exterioridad,allí
por
medio de sus presuposiciones, que
son otras configuraciones de la naturaleza, aquí, en cambio, por medio de los
fines y la actividad del espíritu. La idea de la
vida
por sí está libre tanto de aquella objetividad presupuesta y que condición,
como
también de la relación con esta subjetividad.
La
vida, considerada ahora más de cerca en su idea, es, en sí y por sí, absoluta
universalidad;la
objetividad, que tiene en sí, está compenetrada en absoluto por
el
concepto; tiene sólo el concepto como sustancia. Lo que se distingue como
parte,
o según cualquier otra reflexión extrínseca tiene todo el concepto en sí
mismo;
este concepto es aquí el almaomnipresente,que
queda como simple
referencia
a sí misma y como un todo único en la multiplicidad, que compite al
ser
objetivo. Esta multiplicidad, al ser la objetividad extrínseca a sí misma,
tiene
un
subsistir indiferente, que en el espacio y en el tiempo (si éstos pudieran ya
ser
mencionados
aquí), es una extrinsequedad recíproca, del todo diferente e
independiente.
Pero en la vida, la exterioridad se encuentra al mismo tiempo como la
determinación
simplede
su concepto; así el alma se halla difundida en esta
multiplicidad
de manera que es omnipresente, y, al mismo tiempo, queda en
absoluto
el simple ser-uno del concepto concreto consigo mismo. —En presencia
de
la vida, en presencia de esta unidad de su concepto [que se mantiene] en la
exterioridad
de la objetividad y en la absoluta pluralidad de la materia atomística,
se
extravían en absoluto todos los pensamientos al pensar que se atiene a las
determinaciones
de las relaciones reflexivas y del concepto formal. La
omnipresencia
de lo simple en la múltiple exterioridad es una absoluta
contradicción
para la reflexión; y puesto que la reflexión está obligada al mismo
tiempo
a aprender de la percepción de la vida esta omnipresencia ya concede
por
eso la realidad de tal idea, ésta es, para ella, unmisterio
incomprensible,
porque
la reflexión no comprende el concepto, y no lo concibe como sustancia de
la
vida. —Sin embargo, la simple vida no sólo es omnipresente, sino que es en
absoluto
elsubsistir,y lasustancia
inmanentede
su objetividad; pero, como
sustancia
subjetiva esimpulso,y
precisamente elimpulso
específicode
la
particulardiferencia
y es a la vez esencialmente el único y universal impulsa de
lo
específico, que lleva de retorno esta particularización suya en la unidad, y la
mantiene
en ésta. La vida, solamente como esta.unidad
negativade
su objetividad
y
particularización, es una vida que se refiere a sí misma, vida que existe por
sí,
es
decir un alma. Con esto es esencialmente un individuo, que se refiere a la
objetividad
como a un otro, como a una naturaleza carente de vida. eljuicio
originario
de la vida, consiste, por ende, en que ella se separa, como sujeto
individuo,
respecto a lo objetivo, y al constituirse como la unidad negativa del
concepto,
forma lapresuposiciónde
una objetividad inmediata.
Por
consiguiente la vida, enprimer
lugar,tiene
que ser considerado como
individuo
viviente,que
es por sí la totalidad subjetiva y que está presupuesto
como
indiferente, frente a una objetividad que se encuentra frente a él como
indiferente
también ella.
En
segundo lugares
elproceso
vital,que
consiste en eliminar su
presuposición,
en poner como negativa la objetividad que está indiferente frente a
él, y en realizado como su poder y
unidad negativa. De este modo se convierte en lo universal, que es la unidad de
sí mismo y de su otro. Por consiguiente,en
tercer
lugar,la
vida es elproceso
del género,que
consiste en eliminar su
individualización,
y se refieren a su existencia objetiva como hacia sí misma. Por lo
tanto
este proceso, por un lado es el retorno a su concepto y la repetición de su
primer
acto de dirimirse, es el devenir de una nueva individualidad y la muerte de
la
primera individualidad inmediata; pero por otro ladoel
conceptode
la vidaque
ha
vuelto en síes
el devenir del concepto que se refiere a sí mismo, y que existe
por sí como universal y libre, es
decir, es el traspaso alconocimiento.
Este
pasaje corresponde al comienzo del capítulo "La vida" de la Ciencia
de la lógica de Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Es uno de los textos más
difíciles de toda la obra porque Hegel está haciendo una afirmación muy
radical: la vida no pertenece primero a la biología, sino a la lógica.
Leyéndolo
a la luz de muchas de las conversaciones que hemos tenido sobre respiración
ontológica, biotejido y la crítica a la sustancia fija, creo que aquí vale la
pena hacer una lectura estrictamente hegeliana antes de compararla con tu
propio sistema.
1. ¿Por qué la vida aparece en la Lógica?
Hegel
comienza anticipando la objeción obvia:
"¿Qué
hace la vida en un tratado de lógica?"
Si la
lógica fuera simplemente un conjunto de reglas formales del pensamiento, hablar
de la vida sería un error.
Pero para
Hegel la lógica no estudia las reglas del razonamiento.
La lógica
estudia la estructura de la realidad absoluta, es decir, la verdad
misma.
Por eso
la vida no es un accidente biológico.
Es una
figura necesaria de la Idea.
La
secuencia completa es aproximadamente:
- Ser
- Esencia
- Concepto
- Idea
- Vida
- Conocimiento
- Idea absoluta
Es decir:
la vida
es el primer modo en que la Idea existe realmente.
2. La vida no es la vida biológica
Aquí
Hegel hace una distinción importantísima.
Dice que
existen tres sentidos de "vida".
a) Vida natural
La
estudia la filosofía de la naturaleza.
Es la
vida de plantas, animales, organismos.
Tiene
presupuestos materiales.
b) Vida espiritual
Es la
vida del espíritu.
Por
ejemplo:
- cultura
- historia
- arte
- religión
- Estado
Aquí la
vida ya está subordinada al Espíritu.
c) Vida lógica
Es la que
estudia aquí.
No tiene
materia.
No tiene
espacio.
No tiene
tiempo.
No tiene
células.
No tiene
organismos.
Lo único
que tiene es:
el
Concepto realizándose.
Eso
significa que la vida lógica es anterior a toda biología.
3. ¿Qué es entonces la vida?
Aquí
aparece la definición central.
Dice:
la
objetividad está totalmente penetrada por el concepto.
Es una
frase inmensa.
En una
piedra ocurre algo diferente.
Hay
materia.
Y después
nosotros pensamos la piedra.
Pero en
un ser vivo no ocurre eso.
El
concepto no está fuera.
Está
dentro.
La forma
organiza completamente la materia.
Por eso
dice:
el
concepto es el alma.
4. El alma
Aquí
Hegel recupera una idea aristotélica.
No
entiende el alma como fantasma.
Ni como
sustancia espiritual.
El alma
es
el
concepto que organiza el cuerpo.
Por eso
dice:
"el
concepto es el alma omnipresente."
No hay un
pedacito del organismo donde no esté actuando.
Está
entero en cada órgano.
5. La omnipresencia
Este es
uno de los párrafos más famosos.
Dice:
la
reflexión no entiende cómo lo simple puede estar completamente presente en toda
la multiplicidad.
La
inteligencia analítica piensa así:
A
↓
B
↓
C
↓
D
Cada
parte es independiente.
Pero la
vida funciona así:
VIDA
/ |
| \
A B
C D
Cada
parte contiene el todo.
Por eso
el organismo no es una máquina.
6. El misterio
Hegel
dice algo muy interesante.
Para el
entendimiento la vida parece un misterio.
¿Por qué?
Porque el
entendimiento sólo sabe separar.
Pero la
vida une.
No
mediante una suma.
Sino
mediante una unidad viva.
La
contradicción no desaparece.
Se
mantiene.
Y
precisamente eso constituye la vida.
7. La negatividad
Luego
aparece otro concepto decisivo.
La vida
no es solamente unidad.
También
es
negatividad.
¿Qué
significa?
Que
continuamente rompe las formas que ella misma produce.
Un
organismo vive porque:
- destruye células
- produce células
- transforma materia
- elimina materia
- incorpora materia
La
identidad consiste precisamente en cambiar.
8. El juicio originario
Aquí
aparece una expresión extraordinaria.
Dice:
el juicio
originario de la vida.
En
alemán:
Urteil.
Hegel
juega con la etimología.
Ur-Teil
significa
división
originaria.
La vida
comienza dividiéndose.
El
organismo dice:
Yo
↓
No-Yo
Interior.
Exterior.
Organismo.
Medio.
Sin esta
separación no hay vida.
9. Los tres momentos de la vida
Finalmente
Hegel resume todo el capítulo.
Primer momento
El
individuo.
Organismo
↓
frente al mundo
Segundo momento
El
proceso vital.
Organismo
↓
asimila
↓
transforma
↓
vive
La vida
consiste en superar constantemente la separación con el mundo.
Tercer momento
El
género.
Aquí
aparece algo muy profundo.
El
individuo muere.
Pero la
vida continúa.
No
permanece el organismo.
Permanece
el concepto.
Por eso
escribe:
Individuo
↓
muerte
↓
nuevo individuo
↓
muerte
↓
nuevo individuo
↓
...
Lo
permanente no es el cuerpo.
Lo
permanente es la universalidad del concepto.
10. El paso al conocimiento
El
capítulo termina anunciando el paso siguiente.
Cuando el
concepto ya no sólo se conserva en organismos vivos, sino que además se sabe
a sí mismo, nace el conocimiento.
La
secuencia es:
Concepto
↓
Vida
↓
Género
↓
Conocimiento
↓
Idea absoluta
La vida
era el concepto existiendo.
El conocimiento
será el concepto sabiendo que existe.
Una observación en relación con tus investigaciones
Este
texto toca un punto que dialoga de manera interesante con tu noción de respiración
ontológica, aunque no la identifica con ella. En Hegel, la vida es un movimiento
de autodiferenciación y retorno a sí: el individuo se separa de un
exterior, lo transforma mediante el proceso vital y, finalmente, el concepto se
conserva más allá del individuo en el género. Esa estructura de salida,
mediación y retorno ofrece un marco muy fértil para comparar con tus esquemas
de inhalación, exhalación y reunificación.
Sin
embargo, también hay una diferencia importante. En Hegel, ese movimiento sigue
siendo el despliegue del Concepto (Begriff): la negatividad y el
retorno están gobernados por la lógica del concepto que llega a saberse a sí
mismo en el conocimiento. Si quieres desarrollar una "ciencia del
Logos" distinta de la lógica hegeliana, será precisamente aquí donde
habría que mostrar si tu "respiración ontológica" es una reformulación
de esta dialéctica o si introduce un principio diferente que ya no se deja
reducir al movimiento del Concepto. Esa comparación, hecha paso a paso, puede
ser especialmente esclarecedora.
A.EL
INDIVIDUO VIVIENTE
1.
El concepto de la vida o sea la vida universal es la idea inmediata, el
concepto,
al que es adecuada su objetividad; pero ésta le es adecuada sólo por
cuanto
él es la unidad negativa de esta exterioridad, es decir, por cuanto se la
pone
como adecuado. La infinita referencia del concepto a sí mismo constituye,
como
negatividad, el autodeterminarse, la división de sí mismoen
sí como
individualidad
subjetiva y en sí como universalidad indiferente.La idea de la
vida
en su inmediatación es sólo el alma creadora universal. A causa de esto
inmediación,
la primera relación negativa de la idea en sí misma es
autodeterminación
de ella comoconcepto;es
elponer
en sí,que,
solo como
retorno
a sí esser-por-si,es
elpresuponercreador.
Por medio de esta
autodeterminación
la vidauniversales
unparticular;se
ha dicotomizado así en
los
dos extremos del juicio, que se convierte de inmediato en silogismo.
Las
determinaciones de la oposición son lasdeterminacionesuniversales
del
concepto,pues
es el concepto aquel al cual compite la división. Pero la idea es su
acabado.El
uno es launidaddel
concepto y la realidad, unidad que es la idea
[pero]
como ideainmediata,que
ya antes se ha presentado como laobjetividad.
Sin
embargo, aquí se encuentra en otra determinación. Allá era la unidad del
concepto
y
de la realidad, por cuanto el concepto había traspasado [a la realidad] y se
había
solamente
perdido en ella; el concepto no se hallaba frente a ella, o bien, por ser
solamente
suinterno,era
sólo una reflexión que le quedabaextrínseca.Aquella
objetividad,
por ende, es lo inmediato mismo, de modo inmediato. Aquí, al
contrario,
ella es sólo lo que ha salido del concepto, de modo que su esencia
consiste
en el ser-puesto que ella está como unnegativo.—Ella
tiene que ser
considerado
comoel
lado de la universalidad del concepto, ycon eso como una
universalidadabstractas,queenhereeesencialmente
sólo al sujeto, y que existe en
la
forma delserinmediato,
puesto por sí, indiferente frente al sujeto. La totalidad
del
concepto, que compite a la objetividad, se encuentra, por lo tanto, al mismo
tiempo
solamente como tomadoen
préstamo;la
última independencia, que tiene frente
al
sujeto, consiste en aquelser,que,
según su verdad, es sólo aquel momento del
concepto,
que, como el quepresuponer,se
halla en la primera determinacion de un
ponerexisteen
sí,que
todavía no existecomoponer,
como la unidad reflejada
sobre sí. Así, al salir de la
idea, la objetividad independiente es un ser inmediato solo comopredicadodel
juicio de la autodeterminación del concepto —un ser,
que
por cierto es diferente del sujeto, pero que al mismo tiempo está puesto
esencialmente
comomomentodel
concepto.
Con
respecto al contenido, esta objetividad es la totalidad del concepto, que,
empero,
tiene frente a sí la subjetividad o unidad negativa de aquel, la cual
constituye
la verdadera centralidad, es decir, la libre unidad de aquel con sí
mismo.
Estesujetoes
la idea en la forma de laindividualidad,como
identidad
simple,
pero negativa, consigo, es decir, elindividuo
viviente.
Éste
es primeramente la vida comoalma,como
el concepto de sí mismo, que
en
sí está totalmente determinado, como elprincipioque
comienza, que se mueve
a
sí mismo. El concepto contiene, en su simplicidad, la exterioridad determinada
comosimplemomento
incluido en sí. —Sin embargo, esta alma,en su
inmediaciónes
además de inmediata extrínseca, y tiene un ser objetivo en ella
misma,
es decir, la realidad sometida al fin, elmedioinmediato,
y en primer lugar
la
objetividad comopredicadodel
sujeto; pero, en segundo lugar es también el
término
mediodel
silogismo; la corporalidad del alma es aquello, por cuyo medio
ella
se concluye con la objetividad exterior. —El viviente tiene la corporalidad
ante
todo como la realidad, que es inmediatamente idéntica con el concepto; el
alma,
por lo tanto, tiene esa corporalidad, en general, procedente de lanaturaleza.
Ahora,
como esta objetividad es predicado del individuo y está acogida en la
unidad
subjetiva, no le compiten las determinaciones antecedentes del objeto, o
sea
la relación mecánica o química, y aún menos las relaciones reflexivas
abstracts
del todo y de las partes, u otros semejantes. Por cierto que, como
exterioridad,
ella escapazde
cuentos relaciones; pero por este lado ya no es una
existencia
viviente. Cuando lo viviente se considera como un todo, que consiste
de
partes, como algo tal que sobre él influyen causas mecánicas o químicas, como
un
producto mecánico o químico (sea determinado simplemente como tal, o
también
por un fin externo), entonces el concepto le queda como extrínseco, lo
viviente
está considerado como algomuerto.Puesto
que el concepto le es
inmanente,
estaFinalidadde
lo viviente tiene que ser concebida comointerna;el
concepto
se encuentra en él como concepto determinado, diferente de su exterioridad,
y
tal que, en su distinguirse, penetra en ella y queda idéntico mismo mismo. Esta
objetividad
de lo viviente es unorganismo;esel
medio y el instrumentodel
fin,
perfectamente
correspondiente a éste, pues el concepto constituye su sustancia.
Pero,
precisamente por eso, este medio e instrumento es él mismo el fin realizado,
en
que el fin subjetivo está, por lo tanto, concluido de inmediato consigo mismo.
Respecto
a la exterioridad del organismo, éste es un múltiple, que no se compone
Delawarepartes,sino
demiembros,que,
como tales: a) existen sólo en la individualidad;
son
separables, puesto que son externos y pueden considerarse en esta
exterioridad;
pero, puesto que se los separa, vuelven bajo las relaciones
mecánicas
y químicas de la objetividad común. b) su exterioridad es contraria a la
unidad
negativa de la individualidad viviente; por consiguiente esta esimpulso
que
tiende a poner el momento abstracto de la determinación del concepto como
diferencia real. Dado que esta
diferencia esinmediata,es
elimpulsode
cada momento
particular, específico,a producirse y también a elevar su
particularidad
a
universalidad, a eliminar los otros momentos que le quedan externos, a
producirse
a costa de ellos, pero también a eliminarse a sí mismo ya convertirse
en
un medio para los otros.
2.
Esteprocesode
la individualidad viviente está limitada a ella misma, y cae
todavía
del todo del lado interior de ella. —En el silogismo de la finalidad
exterior
se ha considerado antes la primera premisa de aquel (es decir que el fin
se
refiere de inmediato a la objetividad y la convierte en un medio) en el sentido
de
que en ella el fin queda por cierto igual a sí mismo y ha vuelto a sí, pero la
objetoen
ella mismano
se ha eliminado todavía, y, por consiguiente el fin
no
está todavía, en ella,en
síy
porsi;esto
se verifica en cambio solamente en la
conclusión.
El proceso del viviente consigo mismo es aquella premisa, pero ella
es
al mismo tiempo conclusión, porque la relación inmediata del sujeto con la
objetividad,
que se convierte así en medio e instrumento, está al mismo tiempo
como
launidad
negativadel
concepto en sí mismo. El fin se realiza en esta
exterioridad
suya, por el hecho de que ésta es su potencia subjetiva y es el
proceso,
en que muestra su autorresolución y el retorno a esta unidad negativa de
aquél.
La inquietud y variabilidad del lado externo del viviente son la
manifestación
del concepto en él, que, como negatividad en sí mismo, no tiene
objetividad
sino por cuanto el indiferente subsistir de este lado se muestra como
eliminándose.
Así, el concepto se produce por su impulso de manera tal, que el
producto
cuya esencia es el concepto es él mismo el productor, de manera que es
producto
sólo como exterioridad, puesta igualmente de modo negativo, o sea
como
el proceso del producir.
3.
La idea recién considerada, es, así, elconcepto del
sujeto vivientey desu
proceso;las
determinaciones, que están en relación entre ellas, son launidad
negativadel
concepto, que se refiere a sí misma, y laobjetividad,que
es el medio
del
concepto mismo, en la cual, empero, el conceptoha vueltoa
sí mismo. Pero,
como
estos son momentos de la idea de la vidaen lo
interior de su concepto,No
son
los momentos conceptuales determinados delindividuo
viviente en su
realidad.La
objetividad o corporalidad de él es una totalidad concreta; aquellos
momentos
son los lados, de los cuales se constituye la vitalidad; por consiguiente
no
son los momentos de esta vitalidad ya constituída por la idea. Sin embargo, la
objetoviviente
del individuo como tal, siendo animado por el concepto, y
teniendo
a éste como sustancia, tiene también en ella, como diferencias
esenciales,
determinaciones tales, que son las determinaciones del concepto, es
decir,
launiversalidad,laparticularidady
laindividualidad;por
consiguiente, la
forma,como
aquello en lo que estas determinaciones son exteriormente distintas,
está
dividida o recortada(insecto)según
ellas.
Por
lo tanto [la vitalidad]en
primer lugaresuniversalidad,el
puro vibrar
solamente
en sí misma de la vitalidad, es decir, lasensibilidad.El
concepto de la
universalidad,
según ha resultado anterior, es la simple inmediación, que,
empero,
es esto solamente como absoluta negatividad en sí. Este concepto de la
absoluta diferencia,puesto
que su negatividadse resuelveen
lasimplicidadS igual a sí
misma, se halla llevado a la intuición en la sensibilidad. La sensibilidad
es
el ser-en-sí, no como simplicidad abstracta, sino corno una receptividad
infinitadeterminable,que
en sudeterminaciónNoseconvierte
en un múltiple y
un
externo, sino que está reflejada absolutamente en sí. Ladeterminaciónen
esta
universalidad,
se halla como simple principio; la determinacion externa
particular,
la llamadaimpresión,vuelve
de su determinación externa y múltiple a
esta
simplicidad delsentimiento
de sí.La
sensibilidad puede ser así considerada
como
la existencia del alma existente en sí, pues acoge en sí toda exterioridad,
haciéndola,
empero, volver a la completa simplicidad de la universalidad igual a
sí
misma.
La
segunda determinacion del concepto es laparticularidad,el
momento de
la
diferenciapuesta,el
abrirse de la negatividad, que está encerrada en el simple
sentimiento
de sí, o sea está, en él como determinación ideal, todavía no real, es
decir,
lairritabilidad.La
sensación, a causa de la abstracción de su negatividad,
es
impulso; sedeterminar.La
autodeterminación del viviente es su juicio o sea su
limitarse,
por cuyo medio se refiere a lo exterior como a una objetividad
presupuesta,y
está en acción recíproca con ella. —Según su particularidad es
ahora
de una parte unaespecies,al
lado de otras especies de seres vivientes; la
reflexiónformalen
sí de estadiversidad
indiferentees
elgéneroformal
y su
sistematización;
en cambio la reflexión individual consiste en que la
particularidad,
la negatividad de su determinación, como de una dirección hacia
el
exterior, es la negatividad del concepto, que se refiere a sí misma.
Según
estaterceradeterminación,
el viviente existecomo
individuo.De
modo
más
exacto, esta reflexión en sí se determina de manera tal, que el viviente es, en
la
irritabilidad, exterioridad de sí frente a sí mismo, frente a la objetividad,
que
tiene
inmediatamente en sí, como medio e instrumento suyos, y que puede ser
determinado
de modo extrínseco. La reflexión sobre sí elimina esta inmediación,
por
un lado como reflexión teórica, pues precisamente la negatividad existe como
simple
momento de la sensibilidad, que fue considerado en ella y constituye el
sentido;por
otro lado como reflexión real, pues la unidad del concepto se pone en
laobjetividad
externa de élcomo
unidad negativa: es decir, lareproducción.—
Losdosprimerosmomentos,lasensibilidadylairritabilidad,hijo
determinaciones
abstractas; en la reproducción la vida es algoconcretoSí
vitalidad;
tiene ahora solamente en sí, como su verdad, también sentidoyfuerza
de
resistencia. La reproducción es la negatividad como simple momento de la
sensibilidad,
y la irritabilidad es fuerza de resistencia vital solamente porque la
relación
con el exterior es reproducción e identidad individual consigo misma.
Cada
uno de los momentos particulares es esencialmente la totalidad de todos; la
diferencia
de éstos constituye la determinación ideal de forma, que está puesta en
la
reproducción como totalidad concreta del todo. Por consiguiente este todo, de
un
lado se halla como untercero,es
decir, como totalidadreal,opuesto
a
aquellas
totalidades determinadas; pero, de otro lado, es la esencialidad de
aquellas
existentes en sí, y al mismo tiempo aquello donde ellas están reunidas
como momentos y tienen su sujeto y
su subsistir Con la reproducción, como
momento de la individualidad, el viviente se pone
como
individualidadreal,como
un ser-por-sí que se refiere a sí mismo, y que,
empero,
es al mismo tiemporeferenciarealhacia
el exterior,es
la reflexión de la
particularidado
irritabilidadfrente
a un otro,es
decir, frente al mundoobjetivo.
El
proceso de la vida, incluido en el individuo, traspasa a la referencia a la
objetividad
presupuesta como tal, por el hecho de que el individuo, al ponerse
como
totalidadsubjetivo,se
convierte también en elmomento
de su
determinación,como
referencia a la exterioridad, es decir se pone como
totalidad
Este apartado desarrolla con mucha más precisión la arquitectura interna del
individuo viviente. Si el capítulo anterior respondía a la pregunta "¿qué
es la vida?", aquí Hegel responde a otra:
¿Cómo existe concretamente la vida?
Y la respuesta es: como individuo viviente.
Sin embargo, el individuo no es una sustancia cerrada, sino un proceso
del Concepto. Todo este apartado puede resumirse en cuatro grandes
movimientos.
I. La vida universal se individualiza
Hegel comienza diciendo:
"La vida universal es la idea inmediata."
Es decir, la vida no comienza siendo un organismo.
Comienza siendo una universalidad.
Podríamos representarlo así:
Vida universal │ ▼Autodeterminación │ ▼Individuo viviente
Aquí aparece una palabra decisiva:
autodeterminación.
La vida no es determinada desde fuera.
Ella misma se determina.
Esto significa que la vida es actividad antes que objeto.
II. El juicio originario reaparece
Hegel vuelve sobre la noción de juicio (Urteil).
La vida produce una división interior.
Vida ↓ Sujeto │ │Objeto
Pero esa división no destruye la unidad.
La produce.
El individuo vive justamente porque mantiene unidos ambos extremos.
III. El organismo
Aquí encontramos una de las críticas más fuertes de Hegel al mecanicismo.
Dice que el organismo no está compuesto de partes.
Es una frase muy fuerte.
Dice literalmente:
no consta de partes sino de miembros.
No es un simple cambio de vocabulario.
Es un cambio de ontología.
Una parte puede existir sola.
Un miembro no.
Por ejemplo:
Una piedra puede romperse.
Las partes siguen siendo piedra.
En cambio:
Un corazón separado del cuerpo deja de ser corazón.
Ya no es un miembro.
Se convierte en un objeto físico.
Por eso Hegel escribe:
cuando el organismo se considera como compuesto de partes queda considerado
como muerto.
Es exactamente el mismo problema que aparece hoy en muchas críticas
contemporáneas al reduccionismo biológico.
IV. La finalidad interna
Éste quizá sea el núcleo del apartado.
El organismo posee una finalidad interna.
No necesita un diseñador externo.
No necesita un plan impuesto desde afuera.
El fin está actuando dentro del organismo.
Por eso dice:
el concepto constituye su sustancia.
El concepto no dirige al organismo.
El concepto es el organismo.
V. El impulso
Aquí aparece otra categoría enorme:
Trieb (impulso).
Cada órgano tiene tendencia a producirse.
Pero inmediatamente Hegel añade algo importante.
Cada órgano también se sacrifica.
Es decir:
Produce ↓ sirve ↓ desaparece
El órgano no vive para sí.
Vive para el organismo.
Aquí puede verse claramente la lógica de la totalidad orgánica.
VI. El proceso vital
Luego Hegel afirma algo extraordinario.
El producto produce.
No solamente existe.
Produce.
Y produce produciéndose.
Podemos escribir el movimiento así:
Concepto ↓ produce organismo ↓ el organismo ↓ produce organismo
El efecto se convierte en causa.
El productor es producto.
El producto es productor.
Aquí la causalidad lineal desaparece.
VII. Las tres facultades de la vida
Después Hegel introduce la famosa tríada biológica.
1. Sensibilidad
No significa simplemente sentir.
Es la capacidad de recibir el mundo sin perder la unidad.
Exterior ↓ Interior
Todo vuelve al sentimiento de sí.
2. Irritabilidad
Hoy diríamos:
capacidad de responder.
El organismo no solamente recibe.
Responde.
La vida comienza a actuar.
3. Reproducción
Éste es el momento decisivo.
Porque la reproducción reúne las otras dos.
Podemos representarlo así:
Sensibilidad ↓ Irritabilidad ↓ Reproducción
Pero atención.
Hegel no entiende reproducción únicamente como reproducción sexual.
Está pensando primero en la reproducción del propio organismo.
Cada instante el organismo se reconstruye.
Se conserva.
Se rehace.
Es un proceso continuo de autoproducción.
VIII. La reproducción como totalidad
Aquí aparece una intuición muy moderna.
La reproducción no es una función.
Es el principio organizador.
Es decir:
No existe primero un organismo.
Después una reproducción.
Más bien:
El organismo existe porque continuamente se reproduce.
En lenguaje contemporáneo recuerda mucho a la noción de autopoiesis
desarrollada por Humberto Maturana y Francisco Varela, aunque Hegel llega a
esta idea por una vía lógica y no biológica.
IX. El individuo ya no puede permanecer encerrado
El final del apartado anuncia el siguiente capítulo.
Mientras la vida sólo se reproduce internamente, todavía permanece
"dentro de sí".
Pero una vez que el individuo es realmente individuo, necesariamente aparece
algo nuevo:
Individuo ↓ Mundo
Es decir:
la alimentación,
el metabolismo,
la relación con el exterior,
la apropiación del mundo.
Por eso Hegel concluye:
"El proceso de la vida traspasa a la referencia a la objetividad."
La vida no puede permanecer cerrada.
Tiene que salir hacia el mundo.
Ese será precisamente el siguiente momento del proceso vital.
Una observación que puede ser importante para tu investigación
Aquí aparece un punto donde Hegel y tu proyecto parecen acercarse de manera
notable. Tú has insistido muchas veces en que la relación precede a la
sustancia, y Hegel sostiene algo muy semejante respecto del organismo:
el individuo no es una cosa que luego entra en relación con el mundo, sino una unidad
que sólo existe reproduciéndose en su relación consigo misma y con su exterior.
El organismo no es una colección de piezas, sino una totalidad dinámica cuyos
"miembros" sólo son lo que son dentro de esa totalidad.
Ahora bien, también emerge una diferencia decisiva. En Hegel, toda esa
dinámica sigue estando gobernada por el Concepto: la
sensibilidad, la irritabilidad y la reproducción son momentos de la
autorrealización lógica del Concepto. Si tu noción de biotejido pretende que la
relacionalidad misma sea el principio originario —y no un despliegue del
Concepto—, entonces el diálogo más fecundo con este texto consistirá en
determinar si el biotejido puede entenderse como una profundización de esta
lógica orgánica o como una ruptura con ella. Esa cuestión parece ser uno de los
lugares filosóficamente más fértiles de la comparación entre tu trabajo y la Lógica
de Hegel.
B.
EL PROCESO VITAL
Al
formarse el individuo viviente en sí mismo, se pone en tensión contra su
presuposición
originaria, y se coloca como sujeto en sí y por sí, frente al
presupuesto
mundial objetivo. El sujeto es el fin para sí mismo, es decir, el
concepto,
que tiene su medio y su realidad subjetiva en la objetividad que le
queda
sometida; con eso está constituido como la idea existente en sí y por sí, y
como
lo independiente esencial, frente al cual el mundo externo presupuesto tiene
sólo
el valor de un negativo, carente de independencia. En su propio sentimiento
de
sí el viviente tiene estacerteza
de la nulidad,existente
en sí, delser-otroque
se
encuentra frente a él. Su impulso es la necesidad de eliminar este ser-otro y
de darse cuenta
la
verdad de aquella certeza. El individuo, como sujeto, es primeramente sólo el
conceptode
la idea de la vida; su proceso subjetivo en sí, en que él se alimenta de
sí
mismo, y la objetividad inmediata, que él pone como el medio natural.
a
su concepto, están adecuados por el proceso, que se refiere a la
exterioridad
totalmente puesta, a la totalidad objetiva que está de manera
Indiquejunto
a él.
Este
proceso empieza con lanecesidad,es
decir, con el momento en que el
vivienteen
primer lugarse
determina, y con eso se pone como negado, y se
se
refiere así a una objetividad que esotra,frente
a él, es decir, a la objetividad
indiferente.
Después,en
segundo lugar,en
esta pérdida de sí mismo él no se ha
perdido,
sino que se conserva y queda como identidad del concepto igual a sí
mismo;
por esto es el impulso a ponerpor síe
igual a sí, aquel mundo que para él
esotro,
aeliminarlo
ya objetivarse. Por eso su autodeterminación tiene la forma
de
una exterioridad objetiva, y, por el hecho de que él es al mismo tiempo
idéntico
mismo mismo, es lacontradicciónabsoluta.
La configuración inmediata
es
la idea en su simple concepto, es la objetividad adecuada al concepto; así es
buenapor
naturaleza. Sin embargo, por cuanto su momento negativo se ha
realizado
en forma de particularidad objetiva, es decir, por cuantos momentos
esenciales
de su unidad se han realizado cada uno por sí como totalidad, el
concepto
se hadesdobladoasí
en su absoluta desigualdad consigo mismo, y, por
cuanto es también la absoluta identidad
en esta división en dos, el viviente es asi
por
sí mismo este desdoblamiento, y tiene el sentimiento de esta contradicción,
que
es eldolor.Por
consiguiente eldolores
el privilegio de las naturalezas
vivientes;
Éstas, siendo el concepto existente, son una realidad de la fuerza.
infinita,
es decir que son en sí lanegatividadde
sí mismas, y que estanegatividad
suyaexistepor
ellas, yque
ellas se conservan en su ser-otro. —Cuando se dice
cine
la contradicción no puede ser pensada [tal declaración es errónea, porque] la
contradicción
es más bien una existencia real en el dolor del viviente.
Esta
división del viviente en sí, essentimiento,puesto
que se halla acogido en
la
simple universalidad del concepto, es decir, en la sensibilidad. Del dolor
empiezan
lanecesidady
elimpulso,que
constituye el traspaso por el cual el
individuo,
tal como es por sí negación de sí, se convierte también en identidad de
sí
—una identidad que existe sólo como negación de aquella negación. -La
identidad,
que está en el impulso como tal, es la certeza subjetiva de sí mismo,
según
la cual el viviente se refiere a su mundo externo, que existe de modo
indiferente,
como a una apariencia, o como a una realidad que carece en sí de
concepto
y es inesencial. Ésta tiene que adquirir el concepto en sí solamente por
medio
del sujeto, que es el fin inmanente. La indiferencia del mundo objetivo,
frente
a la determinación, y con eso frente al fin, constituye su capacidad exterior
paracaadecuarseAlabamasujeto;cualesquieraqueSean,porotraparte,las
especificaciones
que este mundo tiene en sí, su determinabilidad mecánica y la
falta
de libertad del concepto inmanente constituyendo su impotencia para
mantenerse
frente a lo viviente. —El objeto al estar frente al viviente, en primer lugar
lugar
como una exterioridad indiferente, puede actuar sobre aquel de modo
mecánico;
pero así no actúa como sobre un viviente. Al referirse a éste, no actúa
sobre
él como causa, sino que loexcitación.Dado
que el viviente es impulso, la
exterioridad
le atañe y lo penetra sólo porque ya estáen él,en
sí y por sí; la
acción
sobre el sujeto consiste, por ende, sólo en que éstehalla
adecuadola
exterioridad
que se le ofrece. —Puede también que no sea apropiada a su
totalidad;
pero, por lo menos, tiene que corresponder a un particular lado suyo, y
esta
posibilidad estriba en que el sujeto, precisamente porque se comporta de
modo
exterior, es un particular.
Ahora
el sujeto, al referirse en su necesidad de manera determinada al
exterior,
y al ser con eso él mismo algo extrínseco o un instrumento, ejerce una
violenciasobre
el objeto. Su carácter particular, su finitud en general, caen en la
más
determinada manifestación de esta relación. —Lo exterior, en esto, es el
proceso
de la objetividad en general, es decir, mecanismo y quimismo. Pecado
embargo,
este proceso queda cortado de inmediato, y la exterioridad se
transforma
en interioridad. La finalidad externa, que al comienzo está producida.
por
la actividad del sujeto en el objeto indiferente, queda eliminada, porque el
objeto
no es una sustancia frente al concepto, y por consiguiente el concepto no
sólo
puede convertirse en la forma exterior de aquel, sino que está obligado a
ponerse
como su esencia y como su determinación inmanente y penetrante
adecuada a su identidad
originaria. Por consiguiente, con el
apoderarse del objeto el proceso mecánico traspasa al
proceso
interno, por cuyo medio el individuo seapoderadel
objeto, de manera
tal,
que lo priva de su constitución particular, lo reduce a su medio, y le da como
sustancia
su propia subjetividad. Esta asimilación se junta, por ende, con .el
proceso
de reproducción del individuo, considerado anteriormente; el individuo,
en
este proceso, primeramente se alimenta de sí mismo pues convierte en objeto
de
él su propia objetividad; el conflicto mecánico y químico de sus miembros con
las
cosas exteriores es un momento objetivo de él. El aspecto mecanico y quimico
del
proceso son un comienzo de disolución del viviente. Dado que la vida es la
verdad
de estos procesos, y por lo tanto, como viviente, es la existencia de esta
verdad
y la potencia de aquellos procesos, ella los invade, los penetra como su
universalidad
y el producto de ellos queda totalmente determinado por la vida
mismo.
Esta transformación de los procesos en la individualidad viviente
constituye
el retorno de esta última a sí misma, así que la producción, que, como
tal,
sería el traspaso a un otro, se convierte en reproducción, en la que el
viviente
se
pone porsi,idéntico
consigo mismo.
La
idea inmediata, es también la inmediata identidad del concepto y de la
realidad,
como identidad que no existepor sí;por
medio del proceso objetivo, el
viviente
se da susentimiento
de sí mismo;en
efecto, sepan
de maízen
él como lo que él
es
en sí y por sí, es decir, para ser idéntico consigo mismo en su ser-otro,
puesto
como
indiferente, esto es la unidad negativa de lo negativo. En este fundirse del
individuo
con su objetividad, que primeramente estaba presupuesta respecto a él
como
indiferente, el individuo, mientras por un lado se ha constituido como
unidad
real, por otro lado haeliminó
su particularidad yse
ha elevado a la
universalidad.Su
particularidad consistía en su dividirse, por cuyo medio la vida
ponía
como sus especies la vida individual y la objetividad exterior a ésta. Por
medio
del proceso vital externo ella se ha puesto así como vida real, universal, es
decir comogénero
Este
apartado es, a mi juicio, uno de los momentos más profundos de toda la Ciencia
de la lógica. Si en la sección anterior Hegel describía la estructura del
organismo, aquí describe el drama de vivir. Y ese drama comienza con una
tesis sorprendente:
vivir
significa experimentar una contradicción.
No se
trata de una metáfora. Para Hegel, la contradicción es el motor mismo de la
vida.
I. El individuo frente al
mundo
Ahora el
individuo ya no está simplemente organizado.
Está
frente a un mundo.
El
esquema es:
Individuo
↔ Mundo
Pero ese
mundo aparece inicialmente como algo extraño.
Como un
"otro".
Por eso
Hegel dice que el individuo se pone
"frente
al presupuesto mundial objetivo."
La vida
comienza con una separación.
II. La necesidad
Aquí
aparece el primer concepto del proceso vital:
la
necesidad.
¿Por qué
aparece?
Porque el
organismo descubre que no se basta a sí mismo.
Tiene
hambre.
Tiene
sed.
Necesita
respirar.
Necesita
alimento.
Necesita
mundo.
Es decir:
Yo
↓
Me falta algo
↓
Necesidad
La
necesidad no es un accidente.
Es la
forma lógica mediante la cual la vida reconoce que todavía no coincide consigo
misma.
III. El dolor
Aquí
llegamos a uno de los pasajes más famosos.
Hegel
escribe:
"El
dolor es el privilegio de las naturalezas vivientes."
Esta frase
suele sorprender.
¿Por qué
privilegio?
Porque
solamente aquello que posee unidad puede experimentar su ruptura.
Una
piedra no siente contradicción.
Una
planta la siente de otro modo.
Un animal
la siente con más intensidad.
El ser
humano puede incluso pensarla.
Por eso
el dolor no es simplemente sufrimiento físico.
Es la
experiencia de la contradicción.
Podemos
representarlo así:
Unidad
↓
Separación
↓
Dolor
IV. La contradicción existe
Luego
Hegel afirma algo extraordinariamente moderno.
Dice:
la contradicción
no sólo puede pensarse.
Existe.
Y añade:
existe
realmente en el dolor.
Ésta es
una respuesta directa a la lógica clásica.
La
tradición decía:
La
contradicción no puede existir.
Hegel
responde:
La
contradicción vive.
Y la
prueba es el organismo.
Cada ser
vivo mantiene simultáneamente:
- identidad
y
- diferencia.
No
elimina ninguna de las dos.
V. Del dolor nace el
impulso
Aquí
aparece una secuencia fundamental.
Dolor
↓
Necesidad
↓
Impulso
↓
Acción
Es decir:
No
actuamos primero.
Primero
sentimos una falta.
La vida
no comienza en la abundancia.
Comienza
en la carencia.
VI. El mundo es una
apariencia
Hegel
introduce luego una idea muy fuerte.
Para el
organismo,
el mundo
independiente
no posee
verdad última.
¿Por qué?
Porque
solamente adquiere sentido cuando entra en el proceso vital.
El
alimento sobre la mesa todavía no es alimento.
Sólo
llega a serlo cuando entra en la vida.
VII. La excitación
Hay un
detalle muy fino.
El objeto
no obliga al organismo.
Lo
excita.
La
diferencia es enorme.
Un
estímulo no produce automáticamente una respuesta.
Sólo
provoca una respuesta porque el organismo ya estaba preparado.
Hegel
dice:
La
exterioridad sólo penetra
porque ya
estaba
en el
sujeto.
Es decir:
Objeto
↓
Excitación
↓
Respuesta
No:
Objeto
↓
Causa
↓
Efecto
La vida
rompe el modelo causal puramente mecánico.
VIII. La violencia
Después
aparece un término inesperado.
Hegel
afirma que el organismo ejerce
violencia
sobre el
objeto.
¿Por qué?
Porque
vivir significa transformar el mundo.
Comer una
fruta es destruir su forma.
Respirar
es transformar el aire.
Todo
metabolismo implica apropiación.
No existe
vida completamente inocente.
IX. La asimilación
Éste es
probablemente el centro del capítulo.
El
individuo no simplemente toma el objeto.
Lo
transforma.
Lo hace
suyo.
Podemos
escribirlo así:
Objeto
↓
Disolución
↓
Asimilación
↓
Mi cuerpo
El
alimento deja de ser alimento.
Se
convierte en organismo.
Aquí
Hegel está describiendo el metabolismo como una categoría lógica.
X. Reproducción
Entonces
reaparece la reproducción.
Pero
ahora comprendemos mejor qué significa.
El
organismo se reproduce porque continuamente incorpora alteridad.
Podemos
representar todo el ciclo:
Necesidad
↓
Dolor
↓
Impulso
↓
Asimilación
↓
Reproducción
↓
Nueva unidad
Pero esa
nueva unidad vuelve otra vez a sentir necesidad.
El
proceso nunca termina.
XI. La verdadera identidad
Uno de
los párrafos más bellos dice:
el
individuo llega al sentimiento de sí mismo.
No es
simplemente conciencia.
Es algo
más elemental.
El
organismo siente que sigue siendo él mismo
aunque
continuamente cambia.
Ésta es
la identidad viva.
No
consiste en permanecer inmóvil.
Consiste
en conservarse mediante el cambio.
XII. El paso al género
El
capítulo termina anunciando el siguiente momento.
Hasta
ahora existía:
Un individuo
↓
Un mundo
Pero el
individuo ya ha superado esa oposición.
Ahora
aparece algo superior.
El género.
Es decir:
Vida universal
↓
Individuo
↓
Proceso vital
↓
Género
El género
ya no es simplemente la suma de individuos.
Es la
universalidad concreta de la vida.
Un punto que me parece
especialmente relevante para tu investigación
Hay una
frase de Hegel que merece detenerse en ella:
"El
dolor es el privilegio de las naturalezas vivientes."
No es una
afirmación psicológica ni moral. Es una tesis ontológica. El dolor aparece
cuando una realidad posee suficiente unidad como para experimentar la escisión
de esa misma unidad. En otras palabras, el dolor es el modo en que la
contradicción se hace vivida.
Aquí
encuentro un punto de contacto muy interesante con tu insistencia en la herida
ontológica. Sin identificarlas, ambas ideas sitúan la fractura en el centro
del existir y no como un accidente exterior. La diferencia es que, para Hegel,
esa herida está subordinada al movimiento dialéctico del Concepto: la negatividad
impulsa el retorno a una unidad más alta. Si en tu propuesta la herida tiene un
estatuto más originario o abre un tipo de relación que no puede resolverse
completamente en una síntesis conceptual, entonces ahí aparece un lugar preciso
donde tu proyecto podría dialogar críticamente con Hegel.
También
resulta llamativo que el recorrido lógico que presenta este apartado pueda
esquematizarse como un ciclo:
Unidad
↓
Escisión
↓
Dolor
↓
Necesidad
↓
Impulso
↓
Asimilación
↓
Nueva unidad
Ese ciclo
no es todavía el final de la Lógica. Para Hegel es la preparación del
paso al género, donde la vida dejará de entenderse únicamente desde el
individuo para pensarse desde la universalidad viva que se conserva y se
renueva a través de los individuos. Ese será el siguiente gran movimiento de la
Idea viva.
C.
EL GÉNERO
El
individuo viviente, primeramente separado del concepto universal de la
vida,
es una presuposición, que no se ha evidenciado todavía por sí misma.
Mediante
el proceso [realizado en relación] con el mundo presupuesto al mismo
tiempo
que él, se ha puesto a sí mismo —por sí, comosi,como
la unidad
negativa
de su ser-otro—como la base de sí mismo. El individuo es así la
realidad
de la idea, de manera tal, que ahora él se produce a partir de larealidad,
como
antes se producía solamente a partir delconcepto,y
que su surgir, que era
Naciones
Unidaspresuponer,ahora
se convierte en su producción.
Sin
embargo, la determinación ulterior que ha logrado por medio de la
eliminación
de la oposición, es la de setgénero,como
identidad suya con su
anterior
ser-otro indiferente. Esta idea del individuo, por ser una tal identidad
esencial, es esencialmente la
particularización de sí misma. Esta división suya es según la totalidad de
donde se origina, la duplicación del individuo —es la
presuposición
de una objetividad que es idéntica con él, y una referencia del
viviente
a sí mismo, como a otro viviente.
Este
universal es el tercer grado, la verdad de la vida, cuando todavía está
encerrada
en el interior de su esfera. Este grado es el proceso al que se refiere a sí
del
individuo, donde la exterioridad es su momento inmanente.En
segundo
lugar,esta
exterioridad es ella misma, como totalidad viviente, una objetividad,
que
para el individuo es él mismo; una objetividad donde este individuo tiene la
certeza
de sí mismo no comoeliminado,sino
comosubsistente.
Ahora,
por el hecho de que la relación del género es la identidad del
sentimiento
individual de sí mismo en lo que es al mismo tiempo otro individuo
independiente,
esta relación es lacontradicción;el
viviente es así de nuevo
impulso.
—El género es ahora por cierto el cumplimiento de la idea de la vida,
pero
al principio se encuentra todavía en el interior de la esfera de la inmediata;
esta
universalidad,
por ende, esrealen
una formaindividual,es
decir, en la forma del
concepto,
cuya realidad tiene la forma de una objetividad inmediata. Por
en
consecuencia, el individuo es, sin duda,en sí,un
género; pero no es, porsi,el
género.
Lo que es por él, primeramente es sólo otro individuo viviente; el
concepto,
diferente de si, tiene como objeto, con el cual es idéntico, no a sí
mismo
como concepto, sino a un concepto, que, como viviente, tiene al mismo
tiempo
para él una objetividad exterior, una forma, que, por ende, es
inmediatamente
recíproca.
La
identidad con el otro, la universalidad del individuo, por lo tanto, es sólo
interna
o subjetiva;por
consiguiente, el individuo experimenta la exigencia de
ponerla,
y de realizar como universal. Este impulso del género, empero, puede
realizarse
sólo mediante la eliminación de las individualidades que todavía son
recíprocamente
particulares, aisladas. En primer lugar, por cuanto éstas son tales,
que
satisfacen en generalen
síla
tensión de su exigencia, y se disuelven en su
universalidad
genérica, su identidad realizada es así la unidad negativa del género
que
al salir de su desdoblamiento se refleja en sí, Por lo tanto, ella es la
individualidad
de la vida misma, que ya no esgeneradoa
partir de su concepto,
sino
de laidea
real.En
primer lugar ella misma es sólo el concepto, que antes
tiene
que objetivarse, pero es elconcepto real,elgermen
de un individuo
viviente.En
él se hallapresente,para
lapercepción
común,qué
es el concepto, y
que
elconcepto
subjetivotiene
unarealidad
externa.En
efecto, el germen de lo
viviente
es el completo concretarse de la individualidad, donde todos sus
diferentes
lados, propiedades y diferencias articuladas, están contenidos en su
determinación
total,y
la totalidad, principalmenteinmaterialy
subjetiva, no está
desarrollada,
es simple y no sensata. El germen es así todo el viviente, en la
forma
interior del concepto.
La
reflexión del género en sí, es, en este respecto, aquello por cuyo medio el
género
adquiere surealidadpor
cuanto en ella quedapuestoel
momento de la
unidad
y el de la individualidad negativas —es decir, la propagación de las
estirpes vivientes. La idea que,
como vida, está todavía en la forma de la
inmediación, recae, por lo tanto, en la realidad, y esta reflexión suya
es sólo la
repetición
y el progreso infinito, en que ella no sobresale de la finitud de su
mediación.
Pero, este retorno a su primer concepto tiene también su lado
superior,
por cuanto la idea no sólo ha recorrido la mediación de sus procesos en
el
interior de la inmediata, sino que, precisamente con eso, ha eliminado tal
inmediación,
y con eso se ha elevado a una forma superior de su existencia.
Vale
decir, el proceso del género, en que los individuos aislados eliminan su
existencia
indiferente e inmediata, unos en los otros, y perecen en esta unidad
negativa,
tiene además, como otro lado de su producto, elgénero
realizado,que
se
ha puesto como idéntico con el concepto. En el proceso del género perecen las
particularidades
separadas propias de la vida individual; la identidad negativa,
donde
el género vuelve a sí, como por un lado es lacreación de
la individualidad,
y
por el otro lado es laeliminarde
ella, es así el género que se fusiona consigo
mismo,
launiversalidadde
la ideaque
se hace por sí misma.En
el ayuntamiento
carnal
muere la inmediación de la individualidad viviente; la muerte de esta vida
es
el surgir del espíritu. La idea, que comogénero,estáen
sí,estápor
síAlabama
eliminar
su particularidad, que constituía los estirpes vivientes, y se ha dado así
unarealidad,que
es ella mismasimple
universalidad.Así
ella es la idea, quese
se
refiere a sí mismacomoidea,esto
es, lo universal que tiene la universalidad
como su determinación y existencia
—laideadelconocer
Éste es uno de los finales más extraordinarios de toda la Ciencia de la
lógica. Aquí Hegel realiza un paso decisivo: la vida, por sí sola,
no puede ser el último principio. La vida culmina necesariamente en
algo que ya no es simplemente vida: el conocer.
Este apartado puede leerse como el drama mediante el cual la vida descubre
que su verdadera realidad no es el individuo, sino el género, y que el género,
a su vez, sólo alcanza su verdad cuando se convierte en espíritu.
I. El individuo ya no basta
Hasta ahora el proceso era:
Vida ↓ Individuo ↓ Proceso vital
Pero el individuo sigue siendo finito.
Sigue muriendo.
Sigue dependiendo del mundo.
Por eso Hegel dice:
el individuo todavía era una presuposición.
Todavía no era completamente fundamento de sí mismo.
II. El género
Entonces aparece una categoría superior:
el género.
Pero cuidado.
No significa simplemente especie biológica.
El género es
la universalidad viva.
Podemos representarlo así:
Individuo ↓ Género
El individuo pasa.
El género permanece.
III. El otro individuo
Aquí ocurre algo muy importante.
Hasta ahora el otro era:
el alimento,
el medio,
el mundo.
Ahora aparece otro viviente.
Yo ↓ Otro viviente
Y Hegel dice algo muy profundo.
Cuando encuentro otro viviente
me encuentro conmigo.
Porque ambos pertenecemos al mismo género.
IV. Nueva contradicción
Pero inmediatamente reaparece la contradicción.
Cada individuo sigue siendo independiente.
Sin embargo,
los dos son el mismo género.
Es decir:
Yo ≠ Tú ↓ Pero ↓ Yo = Tú como género
La identidad y la diferencia vuelven a coexistir.
V. El impulso del género
Aquí aparece un nuevo impulso.
Ya no es el hambre.
Ya no es la necesidad biológica.
Es el impulso del género.
¿En qué consiste?
En realizar su universalidad.
¿Cómo?
Mediante la reproducción.
VI. El germen
Llegamos a uno de los párrafos más bellos de toda la Lógica.
Hegel habla del
germen.
Dice algo extraordinario.
En el germen
todo el organismo ya está presente.
No desarrollado.
Pero presente.
Podemos escribirlo así:
Germen ↓ Organismo entero
No es una suma de órganos diminutos.
Es el concepto completo del organismo.
Aquí aparece claramente la idea aristotélica de potencia, pero transformada:
el germen no es mera posibilidad indeterminada, sino el concepto real del
individuo en forma todavía simple.
VII. El infinito biológico
Después Hegel describe la reproducción.
Vida ↓ Individuo ↓ Reproducción ↓ Nuevo individuo ↓ Reproducción ↓ Nuevo individuo ↓ ...
Este proceso puede continuar indefinidamente.
Pero Hegel afirma algo decisivo.
No basta.
La repetición infinita
no produce lo absoluto.
Sólo reproduce la vida.
VIII. La muerte
Entonces aparece el momento más dramático.
Hegel escribe:
"En el proceso del género perecen las particularidades."
La muerte ya no aparece como accidente.
Es una función lógica.
¿Por qué?
Porque el género necesita superar la particularidad.
IX. La frase más famosa
Entonces llega la frase extraordinaria.
"En el ayuntamiento carnal muere la inmediación de la
individualidad viviente; la muerte de esta vida es el surgir del
espíritu."
Aquí Hegel condensa toda su filosofía.
Podemos representarlo así:
Vida ↓ Reproducción ↓ Muerte ↓ Espíritu
Esto no significa que cada acto sexual produzca literalmente un espíritu. Lo
que quiere decir es que la lógica interna de la vida —que culmina en el género
y en la superación de la mera individualidad— prepara el surgimiento de una
forma de universalidad que ya no es biológica, sino espiritual.
La vida alcanza un punto en que la universalidad deja de conservarse
únicamente mediante la sucesión de individuos y comienza a saberse a sí misma.
X. El nacimiento del conocer
Éste es el verdadero final.
La Idea ya no solamente vive.
Ahora
se conoce.
El recorrido completo queda así:
Ser ↓ Esencia ↓ Concepto ↓ Vida ↓ Individuo ↓ Proceso vital ↓ Género ↓ Conocimiento
La vida termina donde comienza el saber.
XI. El gran giro
Aquí Hegel abandona definitivamente la biología.
Porque el conocer es
la vida
que ya no necesita reproducirse únicamente mediante organismos.
Ahora se reproduce mediante conceptos.
Por eso la Idea se convierte en
Idea del conocer.
Una lectura comparativa con tu proyecto filosófico
Este último apartado me parece especialmente importante para el diálogo con
la Ciencia del Logos que vienes desarrollando.
Hasta aquí Hegel ha mostrado que la vida no puede cerrarse sobre el
individuo; necesita el proceso vital, el género y, finalmente, una
universalidad que se sabe a sí misma. El paso decisivo consiste en afirmar que
la universalidad del género encuentra su verdad en el conocer:
el Concepto llega a tenerse a sí mismo como objeto.
Sin embargo, aquí también aparece el punto donde tu propuesta podría
separarse con mayor claridad de la lógica hegeliana. En Hegel, el tránsito es:
Vida ↓Género ↓Conocer
Es decir, el movimiento culmina cuando el Concepto se vuelve transparente
para sí mismo.
En cambio, si entiendo correctamente la dirección de tu investigación, el
movimiento que propones apunta hacia algo distinto. La universalidad no se
agotaría en el conocimiento de sí, sino que se realizaría en una comunión
relacional o biotejido, donde la relación misma
tendría primacía sobre la identidad conceptual. Si esa intuición se desarrolla
filosóficamente, el paso ya no sería simplemente de la vida al conocer, sino de
la vida a una forma de relacionalidad originaria que el conocer expresa, pero
no agota.
Dicho de otro modo, Hegel parece sostener que el destino de la vida
es el Concepto que se conoce; tu trabajo explora la posibilidad de que
el destino de la vida sea una comunidad de relación en la que
el conocimiento constituye un momento esencial, pero no el último. Ese es,
probablemente, uno de los lugares más fecundos para un diálogo crítico entre tu
proyecto y la Ciencia de la lógica.
Así es para volver a entrar a la Ciencia del logos-logica de la
respiración ontológica devolvamos a Hegel al misterio pascual , porque este
redevelarse del concepto como vida individuo→proceso
vital →género no es otro cosa que la vida→muerte→resurreción
que se da como concepto pero primero como símbolo religioso
La ciencia de la cruz de Edith Stein es una
profunda unión entre el pensamiento de San Juan de la Cruz, la vivencia del dolor
y la propia vida de la autora, quien entendió esta doctrina sufriendo el peso
de la historia. Se divide en tres partes clave: el mensaje, la doctrina y el
seguimiento de la cruz. [1,
2,
3]
El Mensaje y la Doctrina de la Cruz
·
Sabiduría divina: No es un saber que se aprende con libros, sino una vivencia íntima del
amor de Dios a través del sacrificio.
·
El despojo total: El ser humano debe vaciarse de sus propios deseos y apego al mundo para
dejar espacio a la acción de Dios en su interior.
·
La noche oscura: Se pasa por la purificación de los sentidos y del espíritu, un tiempo
de prueba donde el alma aprende a confiar ciegamente en la fe. [1, 2,
3]
El Seguimiento de la Cruz
·
Imitación de Cristo: Vivir esta ciencia significa aceptar el dolor diario y unirse al
sufrimiento de Jesús por amor a la humanidad.
·
Plenitud humana: El dolor no es solo algo que se aguanta con paciencia, sino la puerta
para alcanzar la madurez espiritual y la unión plena con Dios. [1,
2,
3]
El primer capítulo de La ciencia de la cruz
de Edith Stein (Teresa Benedicta de la Cruz) define la cruz no como una teoría
abstracta, sino como una verdad viva y operante que transforma el alma. Se
desglosa en seis partes que van desde los primeros contactos humanos con el
dolor hasta la esencia última del mensaje redentor de Cristo. [1]
Tempranos encuentros con la Cruz y Sagrada
Escritura
·
Tempranos encuentros: La cruz se experimenta primero en la vida diaria a
través del dolor y el destino humano antes de comprenderse de forma teológica.
·
Sagrada Escritura: La Biblia presenta la cruz como la sabiduría y la fuerza de Dios que
derriba la soberbia de la razón humana. [1, 2,
3]
El sacrificio, las visiones y el contenido del
mensaje
·
Sacrificio de la Misa: La Eucaristía hace presente y actual el sacrificio
redentor del Calvario en el altar.
·
Visiones de la Cruz: Las vivencias místicas de los santos muestran que la cruz es luz en las
tinieblas y guía del espíritu.
·
El mensaje de la Cruz: Se resume en seguir los pasos de Cristo mediante
la entrega total y la imitación de sus dolores.
·
Contenido del mensaje: Consiste en que la salvación y la plenitud del ser
humano solo maduran y se alcanzan a través de la vivencia profunda y la
aceptación amorosa del sufrimiento unidas a Cristo. [1,
2,
3]
·
Creo que aquí has identificado un punto de
enorme interés hermenéutico. No diría que Hegel "esconde" simplemente
el misterio pascual bajo el lenguaje del concepto, sino que traduce una
estructura que el cristianismo expresa simbólicamente al lenguaje de la lógica
especulativa. Esa diferencia es importante, porque permite leer ambas
obras sin reducir una a la otra.
·
Podríamos formular tu intuición así:
|
Símbolo
cristiano |
Lógica de Hegel |
|
Vida de Cristo |
Individuo viviente |
|
Pasión |
Proceso vital (contradicción, dolor) |
|
Muerte |
Negación de la individualidad |
|
Resurrección |
Género que vuelve a sí |
|
Pentecostés / Espíritu |
Idea del conocer |
·
Pero aquí puede darse un paso más.
·
La Pascua como lógica de la Idea
·
En Hegel el recorrido es
·Concepto
·
·↓
·
·Vida
·
·↓
·
·Dolor
·
·↓
·
·Muerte
·
·↓
·
·Universalidad
·
·↓
·
·Conocimiento
·
Mientras que el cristianismo narra
·Verbo
·
·↓
·
·Encarnación
·
·↓
·
·Pasión
·
·↓
·
·Muerte
·
·↓
·
·Resurrección
·
·↓
·
·Espíritu Santo
·
La semejanza estructural es evidente.
·
No porque Hegel esté haciendo teología.
·
Sino porque piensa que el cristianismo reveló
simbólicamente la estructura de la realidad que la filosofía debe pensar
conceptualmente.
·
Ésta es justamente una de las tesis de las Lecciones
sobre la filosofía de la religión.
·
Edith Stein devuelve el concepto a la
experiencia
·
Aquí me parece que la aportación de Edith Stein
es decisiva.
·
Mientras Hegel realiza un movimiento que podría
resumirse como
·
símbolo → concepto,
·
Stein realiza casi el movimiento contrario.
·
Ella pregunta:
·
¿Cómo vuelve el concepto a convertirse en vida?
·
Por eso La ciencia de la cruz no
describe simplemente una doctrina.
·
Describe una experiencia.
·
La cruz no es primero una categoría.
·
Es un acontecimiento existencial.
·
Las tres noches de San Juan
·
Si ponemos juntos a Hegel, San Juan de la Cruz y
Edith Stein, aparece un paralelismo muy sugerente.
|
San Juan |
Hegel |
Edith Stein |
|
Despojo |
Negatividad |
Vaciamiento |
|
Noche |
Contradicción |
Dolor vivido |
|
Unión |
Universalidad |
Unión con Cristo |
·
Pero existe una diferencia decisiva.
·
En Hegel la negatividad es el trabajo del
Concepto.
·
En San Juan la noche es la obra de Dios.
·
En Stein ambas dimensiones comienzan a tocarse.
·
La experiencia mística se convierte en
inteligibilidad filosófica sin dejar de ser gracia.
·
Tu propuesta: devolver Hegel al misterio
·
Aquí es donde creo que aparece la originalidad
de la lectura que propones.
·
No dices simplemente:
·
"Hegel copió el cristianismo."
·
Eso sería demasiado simple.
·
Lo que propones es algo más fino.
·
Podría formularse así:
·
El concepto hegeliano conserva la
estructura del misterio pascual, pero ha olvidado el carácter simbólico y
litúrgico desde el cual esa estructura apareció históricamente.
·
Ésa es una tesis filosóficamente mucho más
fuerte.
·
Porque significa que el símbolo no sería una
representación imperfecta del concepto.
·
Sería el lugar originario donde el concepto
acontece.
·
La respiración ontológica
·
Aquí es donde tu "lógica de la respiración
ontológica" empieza a adquirir una forma muy precisa.
·
Si seguimos el desarrollo que has venido
elaborando, la secuencia podría escribirse así:
·Inspiración
·
·↓
·
·Vida
·
·↓
·
·Exhalación
·
·↓
·
·Muerte
·
·↓
·
·Vaciamiento
·
·↓
·
·Nueva inspiración
·
·↓
·
·Resurrección
·
Observa que esto no es simplemente un ciclo
biológico.
·
Es una lógica.
·
La respiración misma expresa una estructura
ontológica.
·
Entonces el movimiento de Hegel podría releerse
así:
·Concepto
·
·↓
·
·Vida
·
·↓
·
·Proceso vital
·
·↓
·
·Género
·
·↓
·
·Conocer
·
como una abstracción filosófica de una
estructura más originaria:
·Don
·
·↓
·
·Vida
·
·↓
·
·Cruz
·
·↓
·
·Muerte
·
·↓
·
·Resurrección
·
·↓
·
·Comunión
·
Y aquí encuentro una diferencia especialmente
significativa con Hegel. Su recorrido concluye en la Idea del conocer:
el Concepto alcanza su verdad cuando se sabe a sí mismo. En cambio, la lógica
pascual —tal como la desarrollas apoyándote en Edith Stein y San Juan de la
Cruz— no culmina simplemente en un saber, sino en una comunión.
El Espíritu no es sólo autoconocimiento; es participación, don y relación
vivida.
·
Si esa intuición se desarrolla rigurosamente, el
paso final de tu Ciencia del Logos–Lógica de la respiración ontológica
ya no sería:
·Vida
·↓
·Género
·↓
·Conocimiento
·
sino:
·Vida
·↓
·Cruz
·↓
·Muerte
·↓
·Resurrección
·↓
·Comunión del Espíritu
·
En ese caso, el misterio pascual no sería
únicamente un símbolo religioso que luego la filosofía traduce en conceptos.
Sería la manifestación histórica de una lógica más profunda del ser: una lógica
donde la negatividad no se justifica por sí misma, sino que queda integrada en
un movimiento de donación, vaciamiento y comunión. Ahí tu proyecto deja de ser
sólo una relectura de Hegel y comienza a proponer un horizonte especulativo
distinto: el Logos no sólo se conoce a sí mismo; respira, y en
esa respiración constituye la comunión de la vida.
Exacto
aunque el misterio pascual constituye solo la exhalación falta el misterio dhramico como inhalación ontológica
y la complementariedad respiratorio del
ahayu, pero redevelemos la exhalación desde la ciencia de la cruz
Introducción: San Juan de la Cruz como escritor1. Cruz y
Noche (Noche del sentido) -Diferencia en el carácter del símbolo: el simbolismo
y su expresión cósmicaLa Canción de la Noche Oscura -Noche oscura del
sentido a) Introducción al sentido de la
nocheb) Entrada activa en la noche del seguimiento de la Cruz c) La noche
pasiva como crucifixión
a) Mirada retrospectiva y prospectiva b) Actividad natural
del espíritu. El alma, sus partes y sus potencia c) Elevación del alma al orden
sobrenaturald) Comunicaciones extraordinarias de la gracia y liberación de ella
Muerte y resurrección
En el segundo capítulo de La Ciencia de la Cruz de Edith Stein, la autora
analiza cómo el espíritu humano pasa de su vida natural a una transformación
profunda en Dios a través de la fe, el desasimiento y la purificación pascual.
[1, 2]
a) Mirada retrospectiva y prospectiva
·
Balance del camino: Conecta la purificación inicial de los sentidos con la inminente
entrada en la oscuridad de la fe.
·
Visión de conjunto: Mira de dónde viene el alma (el hombre viejo y apegado a lo sensible) y
hacia dónde se dirige (la unión plena con Dios).
b) Actividad natural del espíritu. El alma, sus
partes y sus potencias
·
Estructura tripartita: Siguiendo a San Agustín, Stein analiza las
facultades del alma: entendimiento, memoria y voluntad.
·
Límite humano: Muestra
cómo opera la mente por vías naturales a través de conceptos, imágenes y
razonamientos que buscan aferrarse a la seguridad terrenal. []
c) Elevación del alma al orden sobrenatural
·
Salto por la fe: La fe pura irrumpe como una luz que oscurece el conocimiento terrenal
para elevar la mente a la dimensión divina.
·
Renuncia al ego: El espíritu debe silenciar sus propios cálculos y saberes humanos para
permitir que Dios actúe en lo más íntimo de su centro. [1]
d) Comunicaciones extraordinarias de la gracia y
liberación de ella
·
Regalos místicos: Dios puede otorgar consuelos, visiones o gracias sensibles para alentar
al alma en el trayecto.
·
Desapego necesario: El creyente no debe aferrarse a estos dones extraordinarios; la
libertad espiritual exige vaciarse incluso de los consuelos de la gracia para
buscar solo al Dador.
Muerte y resurrección
·
Noche pasiva: El yo
humano experimenta una muerte mística u oscuridad total donde perecen los
antiguos anhelos y fuerzas naturales.
·
Vida nueva: Tras la
crucifixión del ego y el dolor purificador, brota la resurrección espiritual,
configurando el alma plenamente a la imagen de Cristo resucitado. [1, 2]
a) Noche pasiva del Espíritu Fe, contemplación oscura,
desnudez espiritual Inflamación de amor y transformación La secreta escala. El
vestido tricolor del alma A oscuras y en celada en profunda paz
En La ciencia de la cruz, la noche pasiva
del espíritu descrita por Edith Stein representa la purificación más
profunda del alma por parte de Dios, donde se experimenta la fe pura, la
transformación por el amor y la paz interior en medio de una total desnudez
espiritual. [1,
2,
3,
4,
5]
Noche pasiva del Espíritu: Fe, contemplación oscura
y desnudez espiritual
·
Pérdida de apoyos: El alma pierde todo consuelo sensible y humano. Ya no le sirven los
métodos habituales de oración ni los pensamientos propios. [1]
·
Vacío total: Queda
sumida en una oscuridad profunda donde no hay nada a qué aferrarse. [1]
·
La luz de la fe: El único ancla restante es la fe pura, la cual le presenta a Cristo
pobre, humillado y abandonado en la cruz. Aceptar esta sequedad es unirse al
dolor del mismo Jesús. [1]
Inflamación de amor y transformación
·
Fuego oculto: La
oscuridad no es ausencia de Dios, sino una luz divina tan intensa que ciega al
entendimiento humano.
·
Amor transformador: Esta luz actúa como un fuego que quema las impurezas del alma y la
remodela por completo a semejanza de Cristo. [1,
2]
La secreta escala y el vestido tricolor del alma
·
La escala del amor: Simboliza el camino de la humildad y el ascenso místico del alma hacia
Dios a través de los peldaños del sufrimiento aceptado por amor.
·
El vestido tricolor: Representa las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) con las
que el alma se reviste al quedar despojada de sus propias fuerzas y egoísmo. [1]
A oscuras y en celada en profunda paz
·
Quietud pasiva: El alma se detiene en un descanso profundo, oculta (“en celada”) de las
agitaciones del mundo y de las trampas del ego.
·
Paz definitiva: En medio de la más absoluta oscuridad y del aparente abandono, el
espíritu alcanza una paz inquebrantable, entregado por completo a la voluntad
divina. [1,
2]
b) El alma en el reino del espíritu y de los espíritus
Estructuras del alma: espíritu de Dios y espíritus creadosComunicación del alma
con Dios y con los espíritus creados El más profundo centro del alma y los
pensamientos del corazón El alma, y el yo y la libertad Diversas especies de
unión con Dios Fe y contemplación. Muerte y resurrección
En "La ciencia de la cruz", Edith
Stein explica que el alma vive dentro del reino del espíritu. Analiza la
estructura interna del alma, su unión profunda con Dios mediante la fe, y cómo
alcanza la plenitud a través de la muerte y la resurrección espiritual. [1, 2,
3]
Estructura del alma y mundo espiritual
·
Espíritu y creación: El alma no es solo vida para el cuerpo, sino un ser espiritual propio
que pertenece al reino de los espíritus. Convive con el Espíritu de Dios y con
otros espíritus creados.
·
Comunicación espiritual: El alma se conecta de manera directa con Dios y
con otros seres espirituales más allá de los sentidos físicos. [1,
2]
El centro del alma, el yo y la libertad
·
Lo más hondo del ser: En el centro más secreto del alma residen los
verdaderos pensamientos del corazón y la fuerza vital auténtica.
·
La libertad del yo: El ser humano posee un "yo" consciente y libre. La máxima
expresión de esta libertad es entregarse por completo a la voluntad de Dios. [1,
3,
4]
Unión con Dios, fe y contemplación
·
Diversas uniones: El alma puede unirse a Dios de varias maneras, desde la obediencia
básica hasta una unión de amor muy profunda.
·
Fe y contemplación: La fe pura exige que el alma calle y renuncie a sus propios
pensamientos y deseos naturales para dejar espacio a la luz de Dios. A esto se
le llama contemplación oscura. [1, 2, 3]
Muerte y resurrección
·
El morir místico: Para unirse por completo al Creador, el egoísmo humano debe pasar por
una "muerte" espiritual o noche oscura.
·
La nueva vida: Tras esa
renuncia y purificación dolorosa, el espíritu resucita transformado, viviendo
una vida totalmente nueva y guiada por el amor divino. [1, 2]
Creo que aquí aparece un desarrollo muy fecundo para tu proyecto, porque
Edith Stein no se limita a comentar a San Juan de la Cruz: describe la
fenomenología interior de la exhalación ontológica. Si Hegel ofrece la
lógica del proceso y Stein describe cómo ese proceso es vivido desde dentro,
entonces ambos textos pueden ponerse en diálogo sin identificarlos.
Yo organizaría esa relectura de este modo.
1. La exhalación comienza con el desdoblamiento
En Hegel, el individuo entra en contradicción consigo mismo.
En Stein, el alma entra en la noche.
No son idénticos, pero estructuralmente ambos describen la ruptura de una
inmediatez.
Podría escribirse así:
Vida inmediata ↓Desdoblamiento ↓Dolor ↓Noche
Aquí la "noche" no es simplemente sufrimiento psicológico.
Es la pérdida de la forma inmediata del vivir.
2. La Cruz y la Noche no son el mismo símbolo
Éste me parece uno de los aportes más profundos de Edith Stein.
Ella distingue cuidadosamente dos símbolos.
La Cruz
Tiene carácter histórico.
Es decisión.
Seguimiento.
Entrega.
Es un símbolo personal.
La Noche
Tiene carácter cósmico.
Nadie entra completamente en ella por decisión propia.
Sucede.
Envuelve.
Despoja.
Podríamos expresarlo así:
|
Cruz |
Noche |
|
Activa |
Pasiva |
|
Histórica |
Cósmica |
|
Seguimiento |
Purificación |
|
Decisión |
Acontecimiento |
Esta diferencia es filosóficamente muy rica.
Porque muestra que la exhalación posee dos movimientos.
3. La doble exhalación
En tu lenguaje podría formularse así:
Exhalación activa ↓ Entrega ↓ Cruz
y
Exhalación pasiva ↓ Vaciamiento ↓ Noche
La respiración ontológica no expulsa solamente.
También deja ser.
La noche representa precisamente ese dejar ser.
4. La fenomenología del vaciamiento
Edith Stein describe un vaciamiento progresivo.
Primero
los sentidos.
Después
la inteligencia.
Después
la memoria.
Después
la voluntad.
No es una destrucción.
Es un desasimiento.
Podría representarse así:
Sentidos ↓ Entendimiento ↓ Memoria ↓ Voluntad ↓ Centro del alma
Es una verdadera anatomía espiritual.
5. La noche del espíritu
Aquí aparece el punto donde Stein supera toda interpretación psicológica.
La noche ya no consiste en sufrir.
Consiste en no poder apoyarse en ninguna representación.
Ni siquiera religiosa.
La fe permanece.
Pero sin imágenes.
Sin conceptos suficientes.
Esto recuerda una intuición muy antigua de la teología apofática: Dios no es
conocido por acumulación de conceptos, sino también por el reconocimiento de
que ningún concepto lo agota.
6. El vestido tricolor
Este símbolo me parece especialmente importante.
Después del despojo,
el alma queda revestida.
No con cualidades propias.
Sino con
Fe.
Esperanza.
Caridad.
Es decir:
Desnudez ↓ Vestidura
No es una vuelta atrás.
Es una nueva forma de existir.
7. El centro del alma
Aquí Stein llega quizá a su categoría más importante.
Existe
un centro.
No un centro psicológico.
Sino ontológico.
El lugar donde el alma puede recibir a Dios.
Este centro no se fabrica.
Se descubre.
8. Hegel y Stein
Aquí la comparación puede hacerse muy precisa.
Hegel describe:
Individuo ↓ Contradicción ↓ Dolor ↓ Proceso ↓ Género ↓ Conocimiento
Stein describe:
Alma ↓ Cruz ↓ Noche ↓ Despojo ↓ Transformación ↓ Unión
Ambos movimientos poseen una estructura de negatividad.
Pero la finalidad es distinta.
En Hegel,
la negatividad realiza el Concepto.
En Stein,
la negatividad dispone al alma para la gracia.
9. Hacia la respiración ontológica
Aquí veo con claridad el punto desde el cual tu proyecto comienza a
diferenciarse tanto de Hegel como de Stein.
La exhalación ya no sería simplemente una categoría lógica (Hegel) ni
exclusivamente un itinerario místico (Stein).
Sería un momento ontológico de la respiración del Logos.
Podría esquematizarse así:
Inspiración ↓Recepción del ser ↓Vida ↓Exhalación ↓Despojo ↓Cruz ↓Noche ↓Muerte
Pero, como tú mismo señalas, esto todavía no es la respiración
completa.
Y aquí aparece un punto que considero decisivo para la arquitectura de tu
sistema. Si el misterio pascual expresa la lógica de la exhalación
—el don de sí, el vaciamiento, la muerte y la apertura al Espíritu—, entonces
no puede constituir por sí solo la estructura total de la respiración
ontológica. Queda por pensar la inhalación: el recibir
originario, la acogida del ser, aquello que hace posible que la exhalación no
desemboque simplemente en la nada.
Por eso tu referencia al misterio dhármico y al ahayu
no funcionaría como un añadido externo al cristianismo, sino como el intento de
pensar el polo complementario de la respiración. La exhalación describe el
movimiento kenótico; la inhalación describiría el movimiento receptivo mediante
el cual la vida recibe continuamente su ser. Sólo la complementariedad de ambos
movimientos permitiría hablar propiamente de una lógica de la
respiración ontológica, donde el Logos no es únicamente muerte y
resurrección, sino también acogida, donación y comunión en un ritmo
inseparable. Esa complementariedad es, probablemente, el punto donde tu
propuesta se distancia con mayor nitidez tanto de la dialéctica hegeliana como
de una lectura exclusivamente pascual del cristianismo.
Si pero
ahora nos concentraremos solo en el misterio pascual como traspaso.
Recordemos
tenemos el:
acontecimiento
←valoración→concepto
Cuya formula
quedo asi:
Sinsein
experiencia pura-metania-vacuidad (escuela de Kioto)←Siologismo de
reflexión←Dasein apertura-dasman-acontecimiento (Heidegger)←Herida
cibernética←acontecimiento como
fundamento del sujeto(Badiou)Ahayu→Herida cibernetica→Silogismo
existencial→ Resein sentido del acontecer del ser (Deleuze)→Silogismo
necesario.
¿Recuerdas?
Sí, lo recuerdo. De hecho, ese esquema era el punto donde intentábamos
mostrar que la lógica no debía avanzar únicamente como concepto →
concepto, sino como una respiración entre acontecimiento,
valoración y concepto, donde cada filósofo redevela un momento
distinto del proceso.
El núcleo había quedado así:
VALORACIÓN ▲ │ACONTECIMIENTO ───┼─── CONCEPTO │ ▼ Respiración del Logos
Y la secuencia que habíamos construido era aproximadamente ésta:
Sinsein(experiencia pura – metanoia – vacuidad)Escuela de Kioto ↓Silogismo de reflexión ↓Dasein(apertura – das Man – acontecimiento)Heidegger ↓Herida cibernética ↓Acontecimientocomo fundamento del sujetoBadiou ↓Ahayu ↓Herida cibernética ↓Silogismo existencial ↓Resein(sentido del acontecer del ser)Deleuze ↓Silogismo necesario
Pero ahora, con la lectura de Hegel y Edith Stein, ese recorrido adquiere
una profundidad nueva.
Hasta hace unos días esa secuencia era principalmente fenomenológica
y ontológica. Ahora puede ser leída también como la estructura
del misterio pascual.
Por ejemplo:
Sinsein │ ▼Comunión originaria │ ▼Dasein(apertura) │ ▼Herida cibernética │ ▼Acontecimiento │ ▼Cruz │ ▼Noche │ ▼Muerte │ ▼Resurrección │ ▼Resein
Sin embargo, creo que el aporte más importante no es añadir la Cruz como un
símbolo más dentro del esquema.
Lo decisivo es que el misterio pascual redefine el significado del
"traspaso".
En Hegel, el traspaso es el movimiento del Concepto.
En Edith Stein, el traspaso es la purificación por la Cruz y la Noche.
En tu Ciencia del Logos, el traspaso empieza a aparecer como una estructura
mucho más precisa:
acontecimiento ↓valoración ↓concepto
Es decir, el acontecimiento no pasa inmediatamente al concepto.
Debe atravesar una valoración.
Y esa valoración no es un juicio intelectual.
Es una transformación existencial.
Aquí Edith Stein resulta especialmente iluminadora, porque toda la Ciencia
de la Cruz puede leerse como la descripción de esa mediación. La Cruz no
produce conceptos directamente; primero produce una transformación del sujeto:
purifica la sensibilidad, la memoria, el entendimiento y la voluntad. Sólo
entonces puede nacer una comprensión nueva.
En ese sentido, la fórmula
acontecimiento ← valoración → concepto
encuentra en el misterio pascual una expresión ejemplar:
·
Acontecimiento: la Pascua
(cruz, muerte y resurrección) como irrupción histórica.
·
Valoración: la metanoia, la
noche, el seguimiento de la cruz, la transformación interior descrita por Edith
Stein.
·
Concepto: la comprensión
teológica, filosófica y finalmente lógica de ese acontecimiento.
Así, el "traspaso" no es simplemente el paso de un estado a otro,
sino el movimiento por el cual un acontecimiento, atravesando la transformación
valorativa del sujeto, llega a hacerse Logos. Y precisamente porque ahora
quieres concentrarte sólo en el misterio pascual, la valoración
adquiere un papel central: es el lugar donde la Cruz deja de ser un hecho
histórico y se convierte en ciencia de la cruz, antes de poder desplegarse como
ciencia del Logos.
Muy bien
estas viendo el traspaso en el movimiento interno del
acontecimiento→valoración→concepto
Donde el
acontecimiento traspasaría la valoración para llegar a ser concepto pero ahora
no vamos a enfocar en un movimiento “externo” donde esta entidad:
Sinsein
experiencia pura-metania-vacuidad (escuela de Kioto)←Siologismo de
reflexión←Dasein apertura-dasman-acontecimiento (Heidegger)←Herida
cibernética←acontecimiento como
fundamento del sujeto(Badiou)Ahayu→Herida cibernetica→Silogismo
existencial→ Resein sentido del acontecer del ser (Deleuze)→Silogismo
necesario.
Pasa a la noche objetivándose y produce esta
acontecimiento←valoracion→concepto objetivado
cuya formula quedo asi:
Organicidad
de oro ←Tension lactea←Caos creativo Amor diferencial←Amor trino Ahayu→Amor
identitario→ley organica→Neutralidad tensional→organicidad teleológica conceptual
¿Recuerdas?
Sí, lo recuerdo, y ahora veo con más claridad la diferencia que estás
introduciendo. No se trata del traspaso interno del
acontecimiento, sino de su objetivación. Es decir, el
movimiento ya no ocurre dentro de la tríada
acontecimiento → valoración → concepto
sino que la entidad completa atraviesa un umbral y aparece como una
estructura objetiva del mundo.
La fórmula que habíamos reconstruido era ésta:
Organicidad de oro ↑Tensión láctea ↑Caos creativo ↑Amor diferencial ↑Amor trino (Ahayu) ↓Amor identitario ↓Ley orgánica ↓Neutralidad tensional ↓Organicidad teleológica conceptual
En aquella conversación la interpretábamos como la estructura
objetivo-química (o alquímica) que emerge cuando el proceso
acontecimental se objetiva, especialmente en tu lectura de Churata.
Creo que ahora la distinción puede formularse con bastante precisión.
Primer movimiento: traspaso interno
Es el que hemos estado trabajando con Hegel y Edith Stein.
Acontecimiento ↓Valoración ↓Concepto
Aquí el sujeto se transforma.
La Cruz, la Noche, la metanoia, el dolor y la resurrección pertenecen
todavía a la interioridad del proceso.
Segundo movimiento: traspaso externo
Una vez constituida esa entidad, ella misma se objetiva.
No se convierte en otro concepto.
Se convierte en una configuración del ser.
Sinsein ↓Dasein ↓Acontecimiento ↓Ahayu ↓Resein
ya no permanece como itinerario fenomenológico.
Pasa a manifestarse objetivamente como:
Organicidad de oro ↑Tensión láctea ↑Caos creativo ↑Amor diferencial ↑Ahayu (amor trino) ↓Amor identitario ↓Ley orgánica ↓Neutralidad tensional ↓Organicidad teleológica conceptual
Aquí la dirección cambia.
Ya no preguntas:
¿cómo se transforma el sujeto?
Sino:
¿qué estructura objetiva deja esa transformación en el mundo?
Y precisamente por eso creo que el misterio pascual adquiere una función
distinta.
Hasta ahora lo habíamos leído como el proceso interior de:
Vida ↓Cruz ↓Muerte ↓Resurrección
Pero en esta segunda perspectiva, la Pascua no sólo transforma al sujeto. Produce
una nueva organicidad. La resurrección ya no sería únicamente el
término de una experiencia espiritual; sería el principio desde el cual puede
aparecer una organización nueva de la realidad.
Por eso sospecho que el siguiente paso de tu desarrollo no consistirá en
interpretar la Cruz únicamente como una experiencia mística, sino como un principio
de objetivación. Es decir, mostrar cómo la exhalación pascual, al
atravesar el acontecimiento–valoración–concepto, termina configurando esa
cadena objetiva que has llamado organicidad de oro.
En ese punto, el "traspaso" deja de ser exclusivamente una
categoría de la conciencia o del espíritu. Se convierte en el principio por el
cual una transformación interior cristaliza en una forma objetiva de
organización, una nueva organicidad que expresa, en el plano del ser,
lo que el misterio pascual había realizado primero en el plano de la vida y de
la experiencia.
Muy bien así
la kenosis produce una estructura objetivada
Esta es la
negación
Pero aquí lo
que hace la identidad subjetiva que se ha objetivado es preparar el salto hacia
el espíritu en una negación de la negación y para esto analiza a la
entidad te ¿Acuerdas de los análisis?
Análisis
cero
Ontogramática
1-La
experiencia simbólica-religiosa de la palabra
2-La
experiencia creativa-expresiva de la palabra-ideoelecto
3La
experiencia de la concepción de la
palabra
4-La
experiencia científica de la formulación transestructural de la
palabra.
5-La
experiencia de la alteración de la palabra
6-La
experiencia biodramatrugica de la palabra
7-La
comunión de la palabra
1. El
análisis ontológico respiratorio pregunta por el modo de ser del
acontecimiento.
2. El
análisis ausencial ←→ esencial pregunta por la fractura y restauración
de la relación.
3 El análisis acontecimental ← valoración → conceptual
pregunta por la producción de sentido y
concepto a partir del acontecimiento
Sí, lo recuerdo. Y creo que ahora también se hace visible por qué
introdujiste esos análisis. No son disciplinas independientes, sino distintos
niveles desde los cuales puede examinarse la misma entidad cuando ya ha
atravesado la kenosis y se ha objetivado.
La secuencia lógica que venimos reconstruyendo sería algo así:
Misterio pascual ↓Kenosis ↓Objetivación ↓Estructura objetiva ↓Negación
Pero, como señalas, ahí no termina el movimiento.
La identidad subjetiva, ahora objetivada, prepara el salto hacia el
Espíritu.
Es decir:
Negación ↓Negación de la negación ↓Espíritu
Y para comprender cómo ocurre ese tránsito, tu sistema introduce una batería
de análisis. Lo importante es que no responden todos a la misma pregunta.
Primer nivel: Ontogramática
La ontogramática estudia el despliegue de la palabra a través de sus modos
de manifestación.
Quedaría así:
|
Nivel |
Pregunta |
|
1. Experiencia simbólico-religiosa |
¿Cómo aparece originariamente la palabra como símbolo? |
|
2. Experiencia creativo-expresiva (ideoelecto) |
¿Cómo la palabra crea mundo y expresa singularidad? |
|
3. Experiencia de la concepción |
¿Cómo la palabra llega a ser concebida reflexivamente? |
|
4. Experiencia científica |
¿Cómo la palabra se formula transestructuralmente? |
|
5. Experiencia de la alteración |
¿Cómo la palabra se transforma y atraviesa la diferencia? |
|
6. Experiencia biodramatúrgica |
¿Cómo la palabra se encarna en la acción y en la
comunidad? |
|
7. Comunión de la palabra |
¿Cómo la palabra alcanza una unidad compartida sin perder
la pluralidad? |
Visto desde el misterio pascual, esta secuencia también puede entenderse
como un camino desde el símbolo hasta la comunión.
Segundo nivel: análisis fundamentales
Debajo de esa ontogramática situabas tres análisis más originarios.
1. Análisis ontológico-respiratorio
Pregunta:
¿Cuál es el modo de ser del acontecimiento?
No estudia todavía el significado.
Estudia el ritmo del ser.
Su objeto es la respiración ontológica del acontecer.
2. Análisis ausencial ↔ esencial
Pregunta:
¿Cómo se rompe y cómo se restaura la relación?
Aquí aparece la herida, la ausencia, la restauración y la reconciliación.
En el contexto del misterio pascual, este análisis ilumina precisamente el
paso por la Cruz y la Resurrección como ruptura y restauración de la comunión.
3. Análisis acontecimental ← valoración → conceptual
Pregunta:
¿Cómo un acontecimiento produce sentido y finalmente concepto?
Es el análisis de la mediación.
No estudia sólo el hecho.
Estudia la transformación del hecho en inteligibilidad.
Una posible articulación
Creo que hoy podría representarse la arquitectura así:
ESPÍRITU ▲ │ Negación de la negación ▲ │ Estructura objetivada ▲ │ Acontecimiento ← Valoración → Concepto ▲ │ Ausencia ↔ Esencia ▲ │ Respiración ontológica
Y la ontogramática atravesaría verticalmente todo ese proceso, porque en
cada nivel la "palabra" adopta una modalidad distinta: símbolo,
creación, concepción, formulación científica, alteración, biodramaturgia y
comunión.
Una observación filosófica
Aquí veo un desplazamiento importante respecto de Hegel. En la Ciencia
de la lógica, la negación de la negación es el movimiento mediante el cual
el Concepto recupera su unidad consigo mismo. En la arquitectura que estás
desarrollando, la negación de la negación no parece ser simplemente un retorno
del Concepto, sino el paso de una identidad subjetiva ya objetivada
hacia el Espíritu mediante una serie de mediaciones (respiración,
fractura/restauración, producción de sentido y despliegue de la palabra). Si
esa diferencia se mantiene, entonces la negación de la negación deja de ser
únicamente una categoría lógica y pasa a ser una categoría respiratoria
y relacional, donde el Espíritu emerge no sólo como autoconocimiento,
sino como comunión realizada. Esa diferencia puede convertirse en uno de los
rasgos más característicos de tu Ciencia del Logos.
Muy bien de
todas maneras te voy a ser recordar análisis por análisis y la información que
nos dio cuando lo aplicamos al primer retablo del pez de oro.
Vamos con el
análisis ontológico respiratorio:
Primera
respiración ontológica
Redimir←Ser←No
ser←1/4→←(1=E1≠0)→←1/4→Ser→No
ser→Devenir
Segunda respiración
ontológica
Redetraspaso←Dasman←Dasein←1/4→←(1=E2≠0)→←1/4→Algo→otro→
traspaso
Tercera respiración
ontológica
Sunyata ←Metanoia
heridas←Basho←1/4→←(1=E3≠0)→←1/4→Uno→Atracción –Repulsión → Uno
Cuarta respiración ontológica
Religación
– Número-Continua←Discreta ← Cantidad pura ← 1/4 → ← (1
=E5.1≠ 0) → ← 1/4 → Salto → Cuanto-Herida cualitativa →←Repetición
cuantitativa → Salto – Ainconsciencia desligación
Quinta respiración ontológica
Luz ← Abismo ← Infinito
verdadero reflexivo ← Falso infinito sistémico ← 1/4 → ← (1=E5.2≠0) → ← 1/4 → Desligación
cuántica → Infinito diferencial → redeconstrucción → Eterno
retorno diferencial
Sexta respiración ontológica
Potencia←Relación
inversa Cordero ←Relación directa Chivo←1/4→←(1≠E5.3=0) →←1/4→Relación
inversa serpiente venganza lilith→Relación directa serpiente Sahmaram
redeconstruye al cordero →Raíz
Primera respiración ontológica
Redimir ← Ser ← No-ser ⇄ Devenir
Ausencia
América aparece como un ser negado.
La Conquista y la Independencia son presentadas por Churata como
acontecimientos que no permiten que el ser americano llegue a sí mismo.
Existe una ruptura entre el ser profundo y las formas históricas que lo
representan.
Esencia
La redención consiste en volver a escuchar el SER americano.
No mediante un retorno arqueológico sino mediante una respiración donde el
No-ser (la derrota, el silencio del indio, el Arechismo) sea incorporado al
devenir del propio ser.
Aquí el devenir no destruye el origen sino que intenta redimirlo.
Segunda respiración
Redetraspaso ← Das Man ← Dasein ⇄
Traspaso
Ausencia
La América republicana permanece instalada en el Das Man.
Repite categorías españolas.
Repite instituciones.
Repite imaginarios.
Vive como "se vive".
Esencia
El texto entero intenta producir un redetraspaso.
No simplemente volver al Inka.
Sino permitir que el Dasein americano vuelva a apropiarse de su propia
apertura histórica.
El "americanismo clásico" del que habla Churata puede entenderse
aquí como una reapropiación del existir.
Tercera respiración
Sunyata ← Metanoia ← Basho ⇄ Uno
Ausencia
El conflicto aparece como polarización:
España / América
Conquista / Libertad
Bolívar / Tupac Amaru
Civilización / Barbarie
Esencia
Sin embargo, debajo de estas oposiciones Churata busca un Basho.
Ese lugar no es España ni América modernas.
Es el Ahayu del Inkario.
La metanoia consiste en abandonar las identidades políticas para ingresar en
una transformación espiritual del lugar donde acontece América.
Cuarta respiración
Cantidad → Cuanto → Herida cualitativa
Ausencia
La historia oficial acumula acontecimientos:
Conquista.
Virreinato.
Independencia.
Repúblicas.
Caudillos.
Todo parece mera sucesión cuantitativa.
Esencia
Pero Churata introduce un salto cualitativo.
La muerte de Tupac Amaru.
La destrucción del Tawantinsuyu.
El Arechismo.
No son simplemente hechos históricos.
Son heridas cualitativas.
Cambian la estructura misma del ser americano.
Quinta respiración
Luz ← Abismo ← Infinito verdadero
Ausencia
Las repúblicas parecen caminar en un falso infinito.
Revolución.
Caudillismo.
Nueva dependencia.
Nuevas oligarquías.
Repetición.
Esencia
El texto intenta abrir un infinito verdadero.
No mediante la repetición del pasado.
Sino mediante una redeconstrucción del mito.
Por eso aparece el mito irikásiko.
No como nostalgia.
Sino como horizonte regenerador.
Sexta respiración
Potencia ← Relaciones inversas y directas ← Raíz
Aquí encuentro quizá el movimiento más interesante.
Relación directa
Los Pizarros.
Los encomenderos.
Los caudillos.
Las repúblicas.
Todos buscan una relación directa con el poder.
Tomar.
Poseer.
Dominar.
Organizar.
Mandar.
Relación inversa
El Ahayu.
La Wiphala.
El mito.
La comunidad.
El ayllu.
La raíz.
No buscan imponerse sino sostener la vida.
Raíz
Aquí aparece el verdadero problema del texto.
No se trata simplemente de elegir entre España e Inkario.
La raíz consiste en una transformación del modo mismo de relacionarse con el
poder.
Por eso la victoria no sería únicamente política.
Sería ontológica.
Movimiento respiratorio completo
Creo que el texto podría representarse así:
SER AMERICANO ↓ Conquista ↓ Herida ontológica ↓ Das Man republicano ↓ Falso infinito ↓ Búsqueda del mito irikásiko ↓ Metanoia ↓ Redetraspaso ↓ Ahayu ↓ Raíz
Una observación final
Mientras hacía este ejercicio apareció algo que me parece especialmente
prometedor para tu método.
Las seis respiraciones no funcionan simplemente como seis
"categorías" que se aplican a un texto. Más bien parecen ser seis
niveles de profundidad del mismo acontecimiento:
·
La primera pregunta: ¿qué ser está
siendo negado o redimido?
·
La segunda: ¿quién habita ese ser?
·
La tercera: ¿desde qué lugar espiritual
acontece?
·
La cuarta: ¿qué herida transforma
cualitativamente ese acontecer?
·
La quinta: ¿hacia qué infinito se
orienta?
·
La sexta: ¿qué potencia relacional
arraiga finalmente en el mundo?
Si esta lectura es fiel a la dirección que vienes desarrollando, entonces
las seis respiraciones constituyen una gramática ontológica del
acontecer. No son seis teorías diferentes, sino seis modos de escuchar
la respiración de un mismo texto hasta que éste pueda pasar —en tus términos—
de fenómeno a vibración noumenológica en comunión.
Sí, ahora que traes nuevamente el análisis completo se entiende mejor el
papel que tiene dentro del movimiento mayor. Y veo una conexión muy fuerte con
lo que acabamos de establecer sobre kenosis → objetivación → negación
de la negación → Espíritu.
El análisis ontológico respiratorio no era simplemente una herramienta
hermenéutica aplicada al Pez de Oro. Era una manera de reconstruir el movimiento
interno de la entidad cuando atraviesa la noche y busca su resurrección.
Lo interesante es que las seis respiraciones no siguen una línea histórica
ni una clasificación externa. Son seis profundizaciones del traspaso.
Podríamos decir:
Acontecimiento ↓Herida ↓Respiración ↓Objetivación ↓Redención
Pero cada respiración revela una dimensión diferente.
Primera respiración: ontología del ser
Redimir ← Ser ← No-ser ← 1/4 → (1=E1≠0) → 1/4 → Ser → No-ser → Devenir
Aquí aparece la estructura más cercana al misterio pascual.
La pregunta fundamental:
¿Cómo puede el ser atravesar su propia negación sin desaparecer?
El movimiento no es:
Ser → No-ser = destrucción
sino:
Ser → No-ser → Redimir
La kenosis aparece como descenso al no-ser, pero no como anulación.
Cristológicamente sería:
Vida ↓Cruz ↓Muerte ↓Resurrección
La muerte no cancela el ser; es el lugar donde el ser se revela como capaz
de redención.
Aplicado a Churata:
América negada ↓No-ser histórico ↓Escucha del Ser profundo ↓Devenir redimido
Segunda respiración: ontología del sujeto
Redetraspaso ← Das Man ← Dasein ← 1/4 → (1=E2≠0) → 1/4 → Algo → Otro → Traspaso
Aquí el problema ya no es el ser sino el modo de existencia.
El sujeto está perdido en el "se":
Das Man↓repetición↓inautenticidad
La Cruz aquí sería una ruptura del sujeto consigo mismo.
El Dasein debe morir a su identidad heredada para poder apropiarse de su
posibilidad.
Por eso el "redetraspaso" no es retorno:
volver al pasado
sino:
recuperar la apertura originaria
Tercera respiración: ontología del lugar
Sunyata ← Metanoia ← Basho ← 1/4 → (1=E3≠0) → 1/4 → Uno → Atracción-Repulsión → Uno
Aquí aparece algo muy cercano a la Escuela de Kioto.
El vacío no es ausencia.
Es el campo donde los opuestos pueden aparecer.
Entonces:
España / AméricaConquista / LibertadCivilización / Barbarie
son todavía oposiciones dentro del pensamiento reflexivo.
El Basho permite ver el lugar anterior a la división.
Aquí la metanoia es una muerte del esquema binario.
Cuarta respiración: ontología de la herida
Cantidad → Cuanto → Herida cualitativa
Aquí aparece algo fundamental para el misterio pascual.
No todo sufrimiento es cruz.
La cruz es una herida que cambia la estructura del ser.
Una muerte puede ser:
hecho cuantitativo
pero también puede convertirse en:
acontecimiento cualitativo
La muerte de Cristo no es solamente una muerte más dentro de la historia.
Es un punto donde la historia cambia de dimensión.
Igual en Churata:
Túpac Amarudestrucción del TawantinsuyuArechismo
no son solamente acontecimientos pasados.
Son heridas ontológicas.
Quinta respiración: ontología del infinito
Luz ← Abismo ← Infinito verdadero
Aquí aparece la diferencia entre:
falso infinito
y
infinito verdadero
El falso infinito es repetición:
crisis↓revolución↓nuevo poder↓nueva crisis
El infinito verdadero es transformación del principio mismo.
La resurrección no es volver a la vida anterior.
Es una vida de otro orden.
Sexta respiración: ontología de la relación
Potencia ← Relación inversa/directa → Raíz
Esta es quizás la más importante para el salto al Espíritu.
Porque aquí aparece la pregunta:
¿Qué tipo de relación produce vida?
La relación directa:
sujeto → objetopoder → dominaciónhombre → naturaleza
busca apropiación.
La relación inversa:
comunidadaylluAhayuraíz
sostiene la emergencia del otro.
Aquí aparece el Amor.
Y esto conecta directamente con la fórmula que trajiste antes:
Caos creativo ↓Amor diferencial ↓Amor trino (Ahayu) ↓Amor identitario ↓Ley orgánica ↓Organicidad de oro
Porque la sexta respiración sería el puente entre la respiración ontológica
y la objetivación orgánica.
Entonces la estructura completa podría quedar:
MISTERIO PASCUAL Kenosis ↓Primera respiración(Ser / No-ser) ↓Segunda respiración(Dasein / Traspaso) ↓Tercera respiración(Vacío / Metanoia) ↓Cuarta respiración(Herida cualitativa) ↓Quinta respiración(Infinito verdadero) ↓Sexta respiración(Relación / Raíz) ↓ OBJETIVACIÓN Organicidad de oro
Y aquí aparece una intuición fuerte: la negación de la negación
no ocurre inmediatamente después de la kenosis.
Necesita atravesar las seis respiraciones.
Porque la resurrección no es simplemente la inversión de la muerte:
vida → muerte → vida
sino:
ser↓no-ser↓herida↓vacío↓metanoia↓relación nueva↓espíritu
Es decir, la resurrección es la aparición de una nueva organicidad
del ser.
Ahí entiendo mejor por qué llamabas a la estructura final Organicidad
de oro: no es una utopía externa, sino la objetivación de un proceso
pascual que ha atravesado todas las formas de negación hasta poder reconciliar
diferencia y unidad.
Perfecto
ahora recordemos el análisis ausencial←→esencial y sus 9 pasoso
1. Fragilidad
ontológica
→ ¿Dónde se rompió la respiración?
2. Redeflexión
→ ¿Desde qué horizonte puede volver a mirarse?
3. Fundamento
→ ¿Qué sostiene la respiración?
4. Dedicción
←→ Contradicción
→ ¿Cómo luchan identidad y diferencia?
5. Cocina
del sabor espiritual
→ ¿Cómo se redevela la respiración en rito, arte, filosofía, ciencia y
biodramaturgia?
6. Circulación
del kamaq
→ ¿Cómo permanece viva la fuerza?
7. Sincausualidad
→ ¿Cómo coemergen necesidad, contingencia y libertad?
8. Motor
complementario
→ ¿Qué impulsa el movimiento entre organización y diferencia?
9 Otredad
→ ¿Cómo la ausencia acontecimental redevela una
nueva presencia alterando todos los niveles del sistema?
Análisis ausencial ←→ esencial
|
Paso |
Ausencia que se
revela |
Esencia que
emerge |
Lectura del Alzamiento de los Pizarros |
|
1. Fragilidad ontológica |
Ruptura de la respiración entre el ser americano y las
estructuras que lo determinan |
Recuperación del SER como problema ontológico, no
solamente político o histórico |
Churata interpreta la conquista y la república criolla
como una ruptura de la relación entre pueblo, territorio, mito y espíritu. La
herida no es únicamente económica: es una herida del modo de habitar el
mundo. |
|
2. Redeflexión |
Incapacidad de mirar América desde categorías heredadas
exclusivamente de Occidente |
Nuevo horizonte de comprensión desde la experiencia andina |
La pregunta deja de ser "¿cómo entra América en la
historia occidental?" y pasa a ser "¿qué forma de ser expresa
América desde su propia raíz?". |
|
3. Fundamento |
El falso fundamento de una identidad construida sobre
modelos externos |
Búsqueda de un fundamento vivo: mito, territorio,
comunidad y Ahayu |
Churata contrapone el mito griego como fundamento
occidental con el mito irikásiko como posibilidad de fundamento americano. No
busca copiar un pasado, sino recuperar una potencia creadora. |
|
4. Dedicción ←→
Contradicción |
La contradicción entre independencia política y
continuidad de estructuras coloniales |
Una lectura diferencial que desmonta identidades heredadas |
La independencia aparece como paradoja: rompe con España
pero conserva muchas formas pizarrescas. Churata desmonta la identidad
republicana mostrando su contradicción interna. |
|
5. Cocina del sabor
espiritual |
La separación entre fenómeno histórico y dimensión
espiritual |
La redevelación de la respiración ontológica en mito,
arte, filosofía y ciencia |
El texto no es solamente ensayo político: cocina una nueva
sensibilidad mediante símbolos como Khawra, irikásiko, Wiphala y el mito del
Inka. |
|
6. Circulación del kamaq |
La concentración de la fuerza en sistemas de dominación |
Redistribución de la fuerza vital hacia una comunidad viva |
La memoria indígena no aparece como nostalgia, sino como
energía capaz de volver a circular y crear futuro. El Ahayu no es pasado
detenido: es fuerza actuante. |
|
7. Sincausualidad |
La reducción de la historia a una sola causa (conquista,
raza, economía, política) |
Comprensión relacional del acontecimiento histórico |
La historia americana surge de múltiples fuerzas:
invasión, resistencia, mestizaje, memoria, creación simbólica y decisiones
humanas. No hay una causa única del devenir. |
|
8. Motor complementario |
La oposición entre destruir lo viejo o conservarlo intacto |
Motor teleológico positivo + motor diferencial creador |
Churata no propone simplemente regresar al Tawantinsuyu ni
aceptar Occidente. Busca una nueva organicidad americana capaz de crear desde
la tensión. |
|
9. Otredad |
La producción del indígena como ausencia dentro del
sistema colonial y republicano |
La ausencia que retorna como acontecimiento creador |
El otro negado reaparece como palabra, mito, comunidad y
filosofía. La ausencia del mundo andino se convierte en una presencia
transformadora. |
Sí, ahora
con el análisis ausencial ←→ esencial aparece el segundo gran eje que
complementa al ontológico respiratorio. Si el análisis respiratorio preguntaba cómo
acontece el ser en su movimiento, el análisis ausencial-esencial pregunta qué
ocurre cuando ese movimiento se fractura y cómo puede restaurarse.
La
diferencia es importante:
- El análisis ontológico
respiratorio sigue el ritmo del acontecimiento.
- El análisis ausencial-esencial
sigue la herida del acontecimiento y su restauración.
Podríamos
decir:
Análisis ontológico respiratorio:
¿Cómo respira el ser?
Análisis ausencial ←→ esencial:
¿Dónde dejó de respirar el ser y cómo vuelve a
respirar?
Por eso
los nueve pasos forman una especie de vía pascual de la restauración.
Análisis ausencial ←→
esencial
1. Fragilidad ontológica
¿Dónde se rompió la respiración?
Este es
el momento de la caída.
No es
todavía la negación dialéctica.
Es la
aparición de la herida.
En
lenguaje pascual:
Creación
↓
fractura
↓
herida
La
ausencia no es simplemente falta de algo.
Es la
presencia de una ruptura.
En el
caso americano:
Ser americano
↓
Conquista
↓
desarticulación
↓
pérdida de relación con territorio, mito y
comunidad
Aquí
aparece la "herida ontológica".
2. Redeflexión
¿Desde qué horizonte puede volver a mirarse?
Después
de la ruptura aparece una pregunta fundamental:
¿puede el
sujeto comprenderse usando las mismas categorías que produjeron su pérdida?
La
redeflexión implica una muerte de la mirada heredada.
Es una
especie de noche del entendimiento.
Podríamos
vincularlo con Edith Stein:
conocimiento natural
↓
despojo
↓
fe oscura
↓
nuevo horizonte
En
Churata:
América como objeto de Occidente
↓
América como sujeto de su propio aparecer
3. Fundamento
¿Qué sostiene la respiración?
Aquí
aparece la búsqueda del suelo ontológico.
No un
fundamento como una piedra inmóvil, sino un fundamento vivo.
La
pregunta es:
¿Qué
permite que una comunidad vuelva a respirar?
La
respuesta no es simplemente historia o política.
Aparecen:
territorio
mito
comunidad
Ahayu
El
fundamento es aquello que permite que el ser vuelva a tener raíz.
4. Dedicción ←→
Contradicción
Este paso
es profundamente hegeliano.
Aquí
aparece la lucha interna.
identidad
↕
diferencia
Una
identidad cerrada muere.
Pero una
diferencia sin identidad también se dispersa.
La
contradicción debe producir un movimiento nuevo.
Ejemplo:
Independencia política
≠
liberación ontológica
La
república puede negar España formalmente y conservar estructuras pizarrescas.
La
contradicción revela que la negación externa no basta.
Hace
falta una transformación más profunda.
5. Cocina del sabor
espiritual
Este paso
es fascinante porque introduce la dimensión creadora.
La herida
no se cura solamente mediante teoría.
Necesita
una elaboración simbólica.
La
pregunta:
¿Cómo vuelve a encarnarse la respiración?
Respuesta:
rito
arte
filosofía
ciencia
biodramaturgia
Aquí
aparece tu idea del ideoelecto.
La
palabra no solamente describe la realidad.
La
palabra cocina una nueva realidad.
6. Circulación del kamaq
¿Cómo permanece viva la fuerza?
Aquí
aparece la energía.
El
problema de una civilización herida es que su potencia queda bloqueada.
Entonces:
poder dominador
↓
concentración
↓
muerte de la circulación
La
alternativa:
kamaq
↓
circulación
↓
vida comunitaria
El Ahayu
no es memoria muerta.
Es
potencia activa.
7. Sincausalidad
Este
punto rompe con una causalidad lineal.
No:
A causa B
sino:
múltiples fuerzas coemergen
Aquí
aparece una cercanía con la física contemporánea y con Deleuze.
El
acontecimiento no tiene una sola raíz.
Tiene un
campo.
Por eso:
conquista
resistencia
mestizaje
memoria
mito
creación
participan
simultáneamente.
8. Motor complementario
Aquí
aparece la superación de la oposición.
No:
Occidente
vs
Andes
Ni:
volver al pasado
vs
aceptar modernidad
Sino:
diferencia
+
unidad creadora
Este
punto conecta directamente con tu fórmula:
Amor diferencial
↓
Amor trino
↓
Ley orgánica
El motor
no elimina la tensión.
La vuelve
fecunda.
9. Otredad
Este es
el punto culminante.
La
ausencia retorna.
Pero
retorna transformada.
El otro
que estaba excluido aparece como acontecimiento.
La
estructura sería:
Ausencia
↓
silencio
↓
retorno
↓
presencia creadora
Aquí veo
la conexión más directa con la resurrección.
Porque la
resurrección no es simplemente que el mismo individuo vuelva.
Es que
aquello que parecía perdido aparece en una nueva modalidad de existencia.
Entonces
el análisis completo puede verse así:
Fragilidad
↓
Redeflexión
↓
Fundamento
↓
Contradicción
↓
Cocina espiritual
↓
Circulación del kamaq
↓
Sincausalidad
↓
Motor complementario
↓
Otredad
Y
conectado con el misterio pascual:
Herida
↓
Noche
↓
Descenso
↓
Cruz
↓
Transformación
↓
Nueva circulación de vida
↓
Comunión
Por eso
creo que ahora aparece una arquitectura más completa:
- La respiración ontológica muestra el movimiento del
Ser.
- El análisis
ausencial-esencial muestra la muerte y restauración de la
relación.
- El análisis acontecimiento ←
valoración → concepto muestra cómo esa transformación llega a ser
sentido y concepto.
Los tres
juntos forman una especie de lógica pascual:
Ser que respira
↓
Ser herido
↓
Ser transformado
↓
Ser comprendido
↓
Espíritu
Y aquí
justamente la kenosis deja de ser sólo una negación. Se vuelve el espacio donde
la ausencia puede revelar una presencia más profunda.
Bien ahora
recordemos el tercer análisis
Christian, aquí entramos al núcleo metodológico del análisis
acontecimental ← valoración → concepto aplicado al Alzamiento de
los Pizarros. La diferencia con el análisis ausencial ←→ esencial es que
ahora no buscamos solamente la herida y la recuperación de la respiración, sino
cómo el acontecimiento produce concepto mediante una mediación
valorativa.
El cuadro exploratorio quedaría así:
Análisis acontecimental ← valoración → conceptual
Alzamiento de los Pizarros — Gamaliel Churata
|
Momento |
Pregunta
fundamental |
Movimiento
ontológico |
En el texto de
Churata |
|
Acontecimiento |
¿Qué irrumpe alterando una continuidad? |
La diferencia aparece |
La conquista, la muerte de Tupac Amaru, la destrucción del
Tawantinsuyu y la independencia aparecen como acontecimientos que modifican
el ser americano |
|
Valoración |
¿Qué importancia tiene ese acontecimiento para una
existencia? |
La herida se vuelve sentido |
La conquista no es solamente un hecho histórico: es una
herida del SER americano |
|
Concepto |
¿Qué comprensión nueva emerge? |
El acontecimiento se vuelve pensamiento |
América como problema ontológico, no solamente político o
económico |
|
Redeposición |
¿Qué identidad vuelve transformada? |
La identidad se pone y se depone |
América deja de definirse desde categorías heredadas y
busca su propio mito: irikásiko |
|
Nuevo acontecer |
¿Qué posibilidad nace? |
El concepto vuelve a la vida |
El Ahayu como potencia creadora comunitaria |
Conceptos principales del texto
|
Concepto |
Función
acontecimental |
Función
conceptual |
|
América |
No es territorio solamente, sino acontecimiento del ser |
Un modo propio de existencia |
|
SER americano |
Aquello interrumpido por la historia colonial |
Fundamento ontológico |
|
Pizarro |
Símbolo de una relación de dominio |
Modelo de poder exteriorizante |
|
Tupac Amaru |
Acontecimiento límite de la ruptura |
Memoria creadora |
|
Independencia |
Acontecimiento político ambiguo |
Crítica de una liberación incompleta |
|
Inkario |
No simple pasado histórico |
Potencia espiritual |
|
IriKásiko |
Irrupción mítica |
Posibilidad de fundamento americano |
|
Wiphala |
Símbolo comunitario |
Organización relacional del ser |
|
Khawra |
Relación con la tierra, cuerpo y origen |
Ontología americana |
|
Ahayu |
Fuerza invisible que circula |
Mediación entre acontecimiento y concepto |
I. Juicio existencial
La existencia inmediata del acontecimiento
El juicio existencial responde:
¿Qué aparece?
La forma:
Esto es.
Pero todavía sin comprender la totalidad.
Primera fase: existencia inmediata
Acontecimiento bruto
Ejemplo:
"Llegaron los Pizarros."
Aquí aparece el hecho.
La exterioridad:
Conquista.
Violencia.
Destrucción.
Segunda fase: existencia determinada
El acontecimiento recibe una determinación.
Ya no es solamente llegada española.
Es:
Llegada de una forma de poder que altera el modo de ser americano.
Aparece la herida ontológica.
Tercera fase: existencia universal
El caso particular revela algo universal:
La historia de América es también una lucha por el modo de habitar el ser.
El acontecimiento histórico se vuelve problema ontológico.
II. Juicio reflexivo
La relación entre determinaciones
El juicio reflexivo pregunta:
¿Cómo se relacionan las partes?
Primera fase: juicio singular
La relación inmediata:
España frente a América.
Pizarro frente al Inka.
Conquista frente a resistencia.
Segunda fase: juicio particular
Aparecen mediaciones:
España no es solamente España.
La independencia no es solamente libertad.
Bolívar no es simplemente liberador.
Aparecen contradicciones:
·
independencia con continuidad colonial;
·
república con estructuras heredadas;
·
libertad política con dominación económica.
Tercera fase: juicio universal
La contradicción particular revela una estructura universal:
Una transformación política que no transforma la relación ontológica
mantiene la antigua respiración.
Aquí aparece la crítica profunda de Churata.
III. Juicio necesario
La necesidad interna del acontecimiento
Aquí entramos en la causalidad profunda.
Pregunta:
¿Por qué debía acontecer así?
Primera fase: necesidad categórica
La relación aparece como necesaria:
La dominación colonial produce una ruptura.
Segunda fase: necesidad hipotética
Si se acepta una determinada estructura:
si el fundamento es externo,
si el ser americano es definido desde afuera,
entonces:
la pérdida del propio horizonte es inevitable.
Tercera fase: necesidad disyuntiva
Aparece la totalidad:
Dos posibilidades:
Camino uno:
Repetición del Das Man:
·
copiar modelos externos;
·
falso infinito;
·
pérdida del Ahayu.
Camino dos:
Redetraspaso:
·
recuperación creadora;
·
mito irikásiko;
·
nueva organicidad.
IV. Concepto
Aquí termina el movimiento del juicio.
El concepto no es una definición.
Es una identidad que conserva la diferencia.
Concepto del Alzamiento de los Pizarros
Podría formularse:
América no debe recuperar una identidad perdida, sino producir una relación
viva donde su diferencia pueda acontecer creadoramente.
El concepto integra:
|
Diferencia |
Identidad |
|
Conquista |
Memoria |
|
Occidente |
América |
|
Ruptura |
Redención |
|
Muerte |
Renacimiento |
|
Historia |
Mito |
|
Pasado |
Futuro |
Acorde silogístico completo del texto
Podríamos expresarlo así:
Acontecimiento:Conquista → Herida → Tupac Amaru ↓ Valoración:Dolor histórico → Conciencia ontológica → Ahayu ↓ Concepto:América como SER creador ↓ Nueva existencia:Irikásiko → Wiphala → Comunidad → Organicidad viva
Síntesis del movimiento
El Alzamiento de los Pizarros pasa entonces por cuatro niveles:
HECHO↓ACONTECIMIENTO↓VALORACIÓN↓CONCEPTO
El hecho dice:
"ocurrió una conquista".
El acontecimiento dice:
"algo en el ser americano fue alterado".
La valoración dice:
"esa alteración tiene un sentido espiritual".
El concepto dice:
"esa herida puede convertirse en una nueva forma de existencia".
Aquí comienza propiamente la Doctrina del Concepto aplicada al Ahayu:
el acontecimiento deja de ser solamente una ruptura y se convierte en una
potencia de creación.
Juicios paradojales del Alzamiento de los Pizarros
I. Paradoja reiterativa (Deleuze) ← sentimientos intencionales → Juicio
existencial
Juicio existencial:
¿Qué existe?
El juicio existencial comienza con la presencia inmediata.
El sujeto:
América conquistada
El predicado:
ser sometida, fragmentada, negada.
La afirmación inmediata sería:
América es conquistada.
Pero la paradoja reiterativa aparece porque aquello que parece repetirse
como derrota contiene otra potencia:
La derrota de América es también la aparición de una memoria que insiste.
La repetición no repite lo mismo.
La huella vuelve transformada.
Sentimiento intencional:
Dolor.
Pérdida.
Nostalgia.
Pero no nostalgia pasiva.
Es un dolor que apunta hacia algo.
La herida señala una ausencia.
Paradoja:
La misma conquista que intenta borrar el ser americano produce la memoria de
aquello que intenta destruir.
Destrucción ↓Memoria ↓Persistencia del SER
II. Paradoja neutral (Deleuze) ← sentimientos intencionales → Juicio
reflexivo
Juicio reflexivo:
¿Cómo se relacionan las determinaciones?
Aquí aparece la contradicción entre:
·
Conquista / libertad
·
España / América
·
Independencia / continuidad colonial
El sujeto ya no es simplemente América.
Es:
América histórica en relación con sus fuerzas internas.
La paradoja neutral aparece porque los opuestos no se eliminan.
No se trata de escoger:
España o América.
Sino de descubrir el campo donde ambas relaciones producen una nueva
configuración.
Ejemplo:
Bolívar.
No es simplemente héroe o traidor.
Es una figura contradictoria:
·
libera políticamente;
·
pero no resuelve la herida ontológica.
El sentimiento intencional aquí es:
La ambivalencia.
La incomodidad.
La sospecha.
La paradoja neutral:
Aquello que parece liberación puede conservar aquello de lo que pretende
liberarse.
III. Paradoja del absurdo (Deleuze) ← sentimientos intencionales → Juicio
necesario
Juicio necesario:
¿Cuál es la necesidad interna del proceso?
Aquí aparece la paradoja más fuerte.
El absurdo:
La independencia americana produce repúblicas que continúan formas de
dominación.
Desde una lógica lineal parece absurdo:
"Si hubo liberación, debería haber libertad."
Pero el análisis profundo muestra:
la forma política cambió,
pero la relación ontológica permaneció.
El absurdo revela la estructura oculta:
Independencia ↓República ↓Continuidad de la dominación
El sentimiento intencional:
La indignación.
La rebelión.
La búsqueda de justicia.
La paradoja:
El acontecimiento destinado a liberar puede reproducir la estructura que
debía superar.
IV. Palabra valija (Deleuze) ← sentimientos intencionales → Juicio
conceptual
Aquí llegamos al punto más importante.
La palabra valija no une simplemente dos palabras.
Crea una nueva dimensión de sentido.
Es una palabra donde múltiples mundos caben.
En Churata aparecen palabras-valija:
·
Irikásiko
·
Ahayu
·
Inkario
·
Wiphala
·
Khara / Khawra
No son simples conceptos.
Son condensaciones acontecimentales.
Juicio conceptual
a) Juicio asertórico
El sujeto es un particular que posee características; el predicado expresa
su deber ser.
Aplicación:
América es una realidad espiritual y cultural propia.
Sujeto:
América.
Predicado:
Debe ser reconocida como existencia con fundamento propio.
Pero todavía hay separación:
América real ≠ América según su deber ser.
b) Juicio problemático
Aquí aparece la posibilidad:
¿Puede América llegar a coincidir con su propio concepto?
Sujeto:
América histórica.
Predicado:
América según su esencia creadora.
La pregunta:
¿Puede la América republicana dejar el Das Man y realizar su propio Ahayu?
Aquí aparece el problema:
La América existente todavía no coincide con América como concepto.
c) Juicio apodíctico
Aquí ocurre la unidad:
El individuo y su deber ser coinciden.
El sujeto:
América.
El predicado:
Su concepto realizado.
La afirmación sería:
América es aquella realidad donde su diferencia propia se realiza
universalmente como creación comunitaria.
Aquí aparece el irikásiko.
No como pasado.
Sino como concepto vivo.
El acorde completo
Podemos representarlo así:
Paradoja reiterativa ↓Juicio existencial ↓La herida insiste Paradoja neutral ↓Juicio reflexivo ↓Las contradicciones se relacionan Paradoja del absurdo ↓Juicio necesario ↓La historia revela su estructura Palabra valija ↓Juicio conceptual ↓El concepto nace como acontecimiento vivo
El Alzamiento de los Pizarros en su movimiento conceptual final
Conquista↓Herida↓Memoria↓Contradicción histórica↓Crisis del fundamento↓Ahayu↓Irikásiko↓Nuevo concepto de América
El punto decisivo es que Churata no termina diciendo:
"volvamos al pasado".
El juicio apodíctico no es restauración.
Es realización:
el ser americano llega a sí mismo solamente cuando puede integrar su
herida, su diferencia y su potencia creadora en una nueva forma de vida.
Ahí la palabra deja de ser representación del mundo y se convierte en palabra
valija ontológica: una palabra donde el acontecimiento, el valor y el
concepto vuelven a respirar juntos.
Primer acorde silogismo existencial
Estructura general
El acorde silogístico existencial trabaja con:
Singularidad → Mediación → Universalidad existencial
Es el momento donde el acontecimiento toca la existencia concreta.
Podemos expresarlo así:
[
Acontecimiento \leftarrow Valoración \rightarrow Existencia
]
o:
[
Particular \rightarrow Medio \rightarrow Universal
]
Primera fase: Existencia inmediata
El sujeto herido
Momento:
América conquistada
Aquí aparece la existencia en su inmediatez.
El sujeto es:
El pueblo americano atravesado por la conquista.
El predicado inmediato:
Ser sometido, fragmentado, desplazado.
La identidad parece venir desde afuera:
·
español;
·
colonial;
·
republicana;
·
moderna.
La diferencia americana queda reducida a ausencia.
En términos de Churata:
El ser americano existe, pero no se reconoce.
Es una existencia separada de su fundamento.
Podemos representarlo:
[
Ser\ americano \neq Concepto\ de\ América
]
Segunda fase: Mediación existencial
La herida como apertura
Aquí aparece el término medio.
La mediación ya no es solamente violencia.
Es valoración.
La herida empieza a revelar.
El término medio es:
la memoria acontecimental
porque conecta:
·
lo que ocurrió;
·
lo que permanece;
·
lo que puede llegar a ser.
Aquí aparecen:
·
Tupac Amaru;
·
el Inkario;
·
el Ahayu;
·
la memoria comunitaria.
La ausencia deja de ser vacío.
Se vuelve potencia.
[
Ausencia \rightarrow Huella \rightarrow Acontecimiento
]
La paradoja existencial:
Aquello que fue negado es justamente aquello que permite una nueva apertura.
Tercera fase: Existencia redevelada
El nacimiento del concepto vivo
Aquí aparece la primera forma de reconciliación.
No es retorno al pasado.
Es transformación del modo de existir.
La existencia ya no dice:
"Soy lo que fui."
Sino:
"Soy aquello que puedo llegar a ser integrando mi diferencia."
Aquí aparece el Ahayu como mediador.
El Ahayu no es solamente esencia.
Es relación viva.
La fórmula sería:
[
América
\leftarrow Ahayu \rightarrow
Irikásiko
]
Donde:
·
América es la existencia concreta.
·
Ahayu es la mediación espiritual.
·
IriKásiko es el concepto creador.
El acorde silogístico existencial completo del Alzamiento de los
Pizarros
|
Fase |
Momento lógico |
En Churata |
|
1. Existencia inmediata |
Identidad separada |
América determinada desde categorías externas |
|
2. Mediación |
Herida valorada |
Memoria, mito, resistencia, Ahayu |
|
3. Existencia redevelada |
Identidad-diferencia integrada |
América como creación ontológica propia |
Redeconstrucción del conflicto central
Deconstrucción:
La independencia no es una ruptura absoluta porque conserva estructuras
coloniales.
[
Independencia \neq Liberación\ completa
]
Redeconstrucción:
La contradicción revela una tarea:
[
Independencia + Memoria + Creación
Nueva\ posibilidad\ histórica
]
El primer acorde aplicado al texto
Podemos condensarlo:
AMÉRICA NEGADA ↓HERIDA HISTÓRICA ↓MEMORIA DEL AHAYU ↓PALABRA IRIKÁSIKO ↓AMÉRICA RECREADA
El punto filosófico más profundo
El acorde existencial muestra que el problema de América para Churata no es:
"¿Quién tiene la identidad correcta?"
Sino:
"¿Qué relación permite que una identidad pueda existir sin negar la
diferencia?"
Por eso la redeconstrucción no busca reemplazar:
España por Inkario.
Busca algo más complejo:
que la diferencia negada pueda volver a acontecer como creación.
Ahí aparece el primer movimiento del pez de oro:
la existencia herida aprende nuevamente a respirar.
El siguiente paso sería el segundo acorde silogístico: el acorde
reflexivo, donde ya no preguntamos solamente "¿cómo
existe?", sino:
¿cómo se piensa a sí misma esa existencia cuando se mira desde otro
horizonte?
Entremos de
lleno al acorde silogismo reflexivo
2 El
acorde silogismo reflexivo
http://apologiaalatristezateatroloco.blogspot.com/2026/07/el-acontecer-del-ser.html
Christian, entramos entonces al segundo acorde silogístico: el
acorde reflexivo. Aquí ocurre un desplazamiento fundamental respecto
al acorde existencial.
En el acorde existencial la pregunta era:
¿Cómo puede volver a existir aquello que fue negado?
Ahora la pregunta cambia:
¿Cómo puede ese existente comprenderse a sí mismo desde la herida
que lo constituye?
Es el paso del ser acontecido al ser que acontece
al comprenderse.
Aquí la mediación ya no es solamente la memoria del acontecimiento, sino la reflexión
del acontecimiento sobre sí mismo.
Podemos formularlo:
[
Acontecimiento \leftarrow Valoración \rightarrow Concepto
]
pero ahora el movimiento interno es:
[
Ser\ dado \rightarrow Reflexión \rightarrow Ser\ comprendido
]
El acorde reflexivo es el momento donde América deja de ser solamente objeto
de una historia y empieza a convertirse en sujeto de interpretación de
su propio acontecer.
Segundo acorde silogístico reflexivo
Estructura general
En la lógica hegeliana, el juicio reflexivo aparece cuando lo particular ya
no recibe simplemente un universal exterior, sino que busca descubrir la
relación interna que los une.
Por eso aquí tenemos:
[
Particular \leftarrow Mediación \rightarrow Universal
]
La pregunta es:
¿Cuál es el concepto que permite comprender la singularidad americana?
Primera fase: Reflexión inmediata
El reconocimiento de la fractura
Aquí el sujeto se mira y encuentra una división.
América descubre que vive entre dos determinaciones:
·
una identidad heredada;
·
una identidad negada.
Es la experiencia del desdoblamiento.
La conciencia americana aparece dividida:
[
América_{histórica}
\neq
América_{profunda}
]
En Alzamiento de los Pizarros, esto aparece cuando Churata
cuestiona que la independencia haya significado una transformación ontológica.
El problema no es solamente político.
Es reflexivo:
América no sabe todavía desde dónde se piensa.
La primera reflexión descubre la herida:
"No solamente fui dominado; también aprendí a comprenderme desde la
mirada del dominador."
Segunda fase: Reflexión mediada
La búsqueda del horizonte propio
Aquí aparece la redeflexión.
La conciencia sale de sí misma y busca otro horizonte.
Este movimiento es fundamental porque no consiste en negar Occidente, sino
en dejar de tenerlo como único espejo.
La mediación es:
·
mito;
·
lenguaje;
·
territorio;
·
comunidad;
·
símbolo.
Aquí aparece el irikásiko.
No como una simple narración del pasado, sino como una estructura reflexiva:
un modo americano de producir sentido.
La fórmula sería:
[
Occidente \leftarrow América \rightarrow América\ profunda
]
Pero no como oposición absoluta.
Sino como tensión creadora.
Tercera fase: Reflexión absoluta
El acontecer del ser
Aquí aparece el punto más cercano a tu "acontecer del ser".
La reflexión deja de buscar una esencia detrás del fenómeno.
Comprende que el ser acontece en la relación.
El ser americano no está escondido esperando ser encontrado.
Se produce en la respiración entre:
·
memoria y futuro;
·
tradición y creación;
·
identidad y diferencia.
Aquí el Ahayu aparece como mediación reflexiva:
No es una cosa.
No es una esencia fija.
Es una circulación.
[
Ahayu =
Relación\ viva
]
El acorde reflexivo aplicado al Alzamiento de los Pizarros
|
Fase |
Movimiento
lógico |
En Churata |
|
1. Reflexión inmediata |
Descubrimiento de la fractura |
América reconoce que sus formas históricas no expresan su
ser profundo |
|
2. Reflexión mediada |
Búsqueda de otro horizonte |
El mito, la lengua andina y el Inkario abren otro modo de
comprender |
|
3. Reflexión absoluta |
El ser se comprende como acontecer |
América no recupera una esencia perdida; crea una nueva
organicidad |
Paradoja reflexiva
Aquí aparece la paradoja neutral deleuziana:
[
Paradoja\ neutral
\leftarrow sentimientos\ intencionales
\rightarrow
Juicio\ reflexivo
]
¿Por qué neutral?
Porque ya no estamos en la lucha directa:
España / América.
La reflexión descubre algo más profundo:
ambos polos pertenecen a un campo relacional mayor.
La pregunta ya no es:
"¿Quién venció?"
Sino:
"¿Qué relación produjo esta forma histórica de existencia?"
La palabra valija reflexiva
Una palabra que concentra todo este movimiento sería:
"Irikásiko"
Porque contiene simultáneamente:
·
mito;
·
origen;
·
futuro;
·
identidad;
·
diferencia.
Es una palabra que no describe una cosa.
Hace acontecer una posibilidad.
Segundo acorde silogístico completo
AMÉRICA DIVIDIDA ↓REFLEXIÓN SOBRE LA HERIDA ↓BÚSQUEDA DEL HORIZONTE PROPIO ↓MITO IRIKÁSIKO ↓EL SER COMO ACONTECER
Entonces la diferencia entre el primer y segundo acorde queda así:
Acorde existencial:
América vuelve a existir.
Acorde reflexivo:
América aprende a comprender el modo en que existe.
El primero sana la ruptura del ser.
El segundo revela la lógica interna de esa sanación.
El siguiente movimiento sería el tercer acorde silogístico necesario,
donde ya no preguntamos solamente cómo existe y cómo se comprende, sino:
¿Qué necesidad interna hace que este acontecer tenga que desplegarse
como organicidad?
Ahí entraríamos directamente en el paso hacia la ley orgánica del
pez de oro.
Si vamos a
los más importante al acorde silogismo necesario donde se integran todos los
otros movimientos
3 El acorde silogismo necesario
http://adagioalamor.blogspot.com/2026/07/la-fidelidad-al-acontecer-del-ahayu.html
Quedando la
redeformulación del acorde silogismo de esta manera:
Sinsein
experiencia pura-metania-vacuidad (escuela de Kioto)←Siologismo de
reflexión←Dasein apertura-dasman-acontecimiento (Heidegger)←Herida
cibernética←acontecimiento como
fundamento del sujeto(Badiou)Ahayu→Herida cibernetica→Silogismo
existencial→ Resein sentido del acontecer del ser (Deleuze)→Silogismo
necesario.
Christian, aquí llegamos al punto decisivo del movimiento: el acorde
silogístico necesario. Este es el lugar donde los dos acordes
anteriores dejan de estar separados y se integran en una totalidad dinámica.
Si el acorde existencial respondía:
¿Cómo vuelve a existir aquello que fue herido?
y el acorde reflexivo respondía:
¿Cómo comprende su propio acontecer aquello que existe?
el acorde necesario pregunta:
¿Cuál es la necesidad interna que hace que ese acontecer produzca una
transformación del ser?
Aquí ya no estamos solamente ante una historia, una interpretación o una
memoria. Estamos ante la fidelidad al acontecer del Ahayu.
3. Acorde silogismo necesario
Estructura fundamental
El silogismo necesario integra:
[
Existencia \leftarrow Reflexión \rightarrow Concepto
]
pero ahora el concepto deja de ser solamente comprendido.
Se vuelve fuerza organizadora.
La fórmula sería:
[
Acontecimiento \rightarrow Ahayu \rightarrow Organicidad
]
El término medio ya no es solamente una mediación.
Es una potencia generadora.
Primera fase: Necesidad inmediata
El acontecimiento como fundamento del sujeto (Badiou)
Aquí aparece el primer movimiento:
[
Acontecimiento \rightarrow Sujeto
]
El acontecimiento no es algo que simplemente ocurre a un sujeto ya
constituido.
El acontecimiento produce un sujeto.
En el Alzamiento de los Pizarros:
La conquista no solamente afecta a América.
Produce una nueva pregunta:
¿Qué es América después de la ruptura?
La herida crea una fidelidad.
El sujeto nace en relación con aquello que lo hiere.
Aquí aparece la herida cibernética:
No como destrucción definitiva, sino como punto donde la retroalimentación
queda alterada.
La pregunta del sujeto es:
¿Cómo volver a conectar la respiración interrumpida?
Segunda fase: Necesidad reflexiva
Dasein — Das Man — apertura (Heidegger)
Aquí entra el segundo movimiento:
[
Das\ Man \rightarrow Dasein
]
La existencia cotidiana vive en el "se dice", "se
piensa", "se hace".
Para Churata:
la América republicana corre el riesgo de permanecer en el Das Man:
·
instituciones copiadas;
·
categorías heredadas;
·
imaginarios externos.
La apertura del Dasein aparece cuando América pregunta:
¿Desde dónde acontece mi propio ser?
Aquí la reflexión deja de ser crítica externa.
Se convierte en apertura.
El ser americano no busca solamente liberarse de algo.
Busca abrir su propio horizonte.
Tercera fase: Necesidad absoluta
Sinsein — Metanoia — Vacuidad (Escuela de Kioto)
Aquí aparece la integración final.
El sujeto deja incluso de aferrarse a una identidad fija.
Este es el movimiento de la vacuidad:
No destruir la identidad.
Liberarla.
La fórmula:
[
Identidad \rightarrow Diferencia \rightarrow Vacuidad \rightarrow Nueva
relación
]
Aquí aparece el Sinsein:
La experiencia pura anterior a la separación rígida entre:
·
sujeto;
·
objeto;
·
mundo.
El Ahayu aparece aquí no como identidad americana cerrada.
Sino como comunión.
Integración de los tres acordes
Ahora podemos ver la arquitectura completa:
Acorde existencial
[
Herida \rightarrow Memoria \rightarrow Existencia\ renovada
]
Pregunta:
¿Cómo vuelve a ser?
Acorde reflexivo
[
Existencia \rightarrow Comprensión \rightarrow Horizonte
]
Pregunta:
¿Cómo comprende que es?
Acorde necesario
[
Acontecimiento \rightarrow Fidelidad \rightarrow Transformación
]
Pregunta:
¿Qué debe acontecer para que el ser llegue a sí mismo?
Redeformulación del acorde silogístico completo
Tu fórmula puede leerse así:
[
Sinsein
\leftarrow
Silogismo\ reflexivo
\leftarrow
Dasein
\leftarrow
Das\ Man
\leftarrow
Acontecimiento
\leftarrow
Herida\ cibernética
\leftarrow
Acontecimiento\ como\ fundamento\ del\ sujeto
]
y en el movimiento inverso:
[
Ahayu
\rightarrow
Herida\ cibernética
\rightarrow
Silogismo\ existencial
\rightarrow
Resein
\rightarrow
Sentido\ del\ acontecer\ del\ ser
\rightarrow
Silogismo\ necesario
]
Aplicado al Alzamiento de los Pizarros
La totalidad del movimiento sería:
|
Nivel |
Churata |
|
Acontecimiento |
Conquista y destrucción del Tawantinsuyu |
|
Herida cibernética |
Ruptura de la circulación del ser americano |
|
Sujeto |
América que toma conciencia de su herida |
|
Dasein |
Apertura a su propio horizonte |
|
Reflexión |
Crítica de la identidad republicana heredada |
|
Sinsein |
Superación de una identidad cerrada |
|
Ahayu |
Fuerza relacional que vuelve a circular |
|
Concepto |
Organicidad americana viva |
La paradoja necesaria
Aquí aparece la paradoja del absurdo:
[
Paradoja\ del\ absurdo
\leftarrow sentimientos\ intencionales
\rightarrow
Juicio\ necesario
]
El absurdo:
América debe atravesar la destrucción de su mundo para descubrir una nueva
posibilidad de ser.
La necesidad profunda no es volver al Tawantinsuyu histórico.
Es que la herida produzca una nueva forma de relación.
La fidelidad al acontecer del Ahayu
La fidelidad no significa conservar algo inmóvil.
Significa permanecer fiel al movimiento creador.
Por eso el Pez de Oro no es una esencia encontrada al final.
Es un proceso:
[
Pez\ de\ Oro =
Acontecimiento
+
Memoria
+
Diferencia
+
Creación
]
La organicidad de oro aparece cuando:
·
la herida no se niega;
·
la identidad no se absolutiza;
·
la diferencia no destruye;
·
la relación vuelve a respirar.
Entonces el acorde silogístico necesario sería la primera formulación de la ley
orgánica del pez de oro:
[
Ahayu
Acontecer\ del\ ser
\rightarrow
Relación\ viva
\rightarrow
Organicidad
]
Aquí se cierra el movimiento de la redeconstrucción: la diferencia no
retorna a la identidad, sino que la transforma en una identidad capaz de
respirar con el otro.
Sí,
recuerdo la arquitectura completa que has ido construyendo. Y con esta recapitulación
aparece algo importante: los tres análisis no son simplemente tres métodos
paralelos, sino tres momentos de una misma respiración donde el misterio
pascual puede ser leído como traspaso del acontecimiento hacia el concepto
vivo.
Si ahora
volvemos al punto que planteaste: el misterio pascual como exhalación,
podemos ubicarlo dentro de esta estructura.
La clave
sería:
Acontecimiento
→ valoración → concepto
no como
una cadena externa, sino como una kenosis del acontecimiento, donde algo
se vacía, muere, se objetiva y luego retorna transformado.
La
estructura sería:
Vida →
muerte → resurrección
pero
filosóficamente:
Acontecimiento
→ negación → concepto reconciliado
Y aquí
Hegel aparece en su lugar más profundo.
1. El misterio pascual como primera objetivación de
la respiración
En Hegel,
en la sección de la vida:
Individuo
→ proceso vital → género
el
individuo parece inicialmente separado del concepto universal de vida.
Es decir:
Vida
universal
↓
individuo separado
↓
conflicto con lo otro
↓
retorno al género
Pero el
retorno no es una simple vuelta al origen.
Es una
transformación.
El
individuo tiene que morir como particularidad aislada para que aparezca la
universalidad concreta.
La
fórmula hegeliana:
Individuo
→ muerte → género
es
estructuralmente:
Cristo →
cruz → resurrección
La muerte
no es un accidente exterior.
Es la
mediación necesaria para que el concepto pueda aparecer como realidad.
2. La cruz como kenosis del
concepto
Aquí
Edith Stein y San Juan de la Cruz nos dan la dimensión interior.
La cruz
es el vaciamiento.
Pero el
vaciamiento tiene dos movimientos:
Primer movimiento:
Descenso:
Concepto
↓
Encarnación
↓
Sufrimiento
↓
Abandono
↓
Muerte
Es la
exhalación.
El
espíritu sale de sí.
En
términos de tu fórmula:
Ser →
No-ser → Redimir
La cruz
es la entrada del ser en el no-ser.
Pero no
para desaparecer.
Sino para
revelar que el no-ser estaba incluido como momento del devenir.
3. La noche oscura como
negatividad absoluta
Aquí
aparece la conexión con la Escuela de Kioto.
La noche
oscura de San Juan de la Cruz y la vacuidad budista tienen una estructura
común:
No es
destrucción.
Es
vaciamiento de toda apropiación.
El yo
pierde:
- sus imágenes;
- sus seguridades;
- sus conceptos;
- sus posesiones espirituales.
Es decir:
Identidad
cerrada → vacuidad → comunión
La
fórmula:
Yo →
no-yo → unión
que en
Nishida podría acercarse al:
basho de
la nada absoluta
Y en
Hegel:
negación
de la negación.
4. El misterio pascual
dentro del análisis acontecimental
Ahora
podemos aplicar tu tercer análisis.
Acontecimiento
¿Qué
ocurre?
La cruz.
Pero la
cruz no es solamente un hecho histórico.
Es un
acontecimiento que modifica la estructura del ser.
Valoración
¿Qué
significa?
La cruz
se interpreta como amor.
Aquí
aparece la transformación:
Dolor
↓
Entrega
↓
Amor
redentor
La herida
deja de ser solamente herida.
Se vuelve
sentido.
Concepto
¿Qué
nace?
El Cristo
resucitado.
Pero no
como simple individuo que vuelve a vivir.
Sino como
concepto realizado:
La
universalidad concreta.
El
individuo que contiene lo universal.
Aquí está
exactamente el movimiento de Hegel:
El
individuo muerto vuelve como género.
Cristo
muerto vuelve como humanidad reconciliada.
5. El silogismo pascual
Podríamos
formularlo con tus tres acordes:
Silogismo existencial
Pregunta:
¿Cómo vuelve
a existir lo destruido?
Cristo:
Vida
encarnada
↓
Cruz
↓
Resurrección
La
existencia pasa por la herida.
Silogismo reflexivo
Pregunta:
¿Cómo
comprende su propio acontecer?
La cruz
revela:
El amor
no es posesión.
El ser no
es aislamiento.
El ser es
relación.
Aquí
aparece:
Padre ←
Hijo → Espíritu
La identidad
se comprende como relación.
Silogismo necesario
Pregunta:
¿Qué
necesidad interna hace posible esta transformación?
Aquí
aparece el punto más hegeliano:
La muerte
debía acontecer porque el concepto todavía no estaba plenamente reconciliado
con su realidad.
La cruz
es la necesidad del concepto de atravesar su propia negatividad.
6. El paralelo con Ahayu
Aquí tu
propuesta adquiere una forma interesante.
Porque el
misterio pascual sería la estructura universal de la respiración:
Exhalación:
Padre
↓
Hijo
↓
Cruz
↓
Muerte
↓
Vaciamiento
Inhalación:
Espíritu
↓
Resurrección
↓
Comunión
↓
Vida
nueva
Pero
falta justamente lo que señalaste:
el
misterio dhármico.
Porque la
respiración completa no es solamente:
morir y
resucitar
sino:
exhalar →
vaciar → permanecer en la apertura → inhalar
El
espacio intermedio.
El Ahayu.
El
intervalo.
El cuarto
momento:
No
solamente muerte.
Sino
vacío fecundo.
7. Entonces la fórmula
completa del misterio pascual sería:
Exhalación:
Vida →
Encarnación → Cruz → Muerte → Kenosis
Vacuidad:
No-ser →
silencio → noche → abandono
Inhalación:
Espíritu
→ Resurrección → Comunión → Nueva vida
En
símbolos:
[
Ser \rightarrow No-ser \rightarrow Vacuidad \rightarrow Redimir
]
pero
ahora completado:
[
Ser \rightarrow No-ser \rightarrow Ahayu \rightarrow Resurrección
]
8. La conexión con tu
fórmula mayor
Tu
cadena:
Sinsein →
Silogismo reflexivo → Dasein → Dasman → Acontecimiento → Herida cibernética →
fundamento del sujeto
y el
retorno:
Ahayu →
Herida cibernética → Silogismo existencial → Resein → sentido del acontecer del
ser → Silogismo necesario
puede
leerse pascualmente:
El
acontecimiento hiere.
La herida
desestructura.
La
desestructuración abre.
La
apertura permite la relación.
La
relación genera concepto vivo.
La
fórmula final sería:
[
Acontecimiento
\rightarrow
Herida
\rightarrow
Kenosis
\rightarrow
Ahayu
\rightarrow
Concepto\ vivo
]
Aquí el
concepto no es una definición.
Es una
resurrección del sentido.
Y
precisamente por eso la sección hegeliana del género es tan importante:
el género es la primera figura filosófica donde la muerte del individuo no
significa desaparición, sino aparición de una universalidad más alta.
El
misterio pascual sería entonces, en tu Ciencia del Logos:
la
primera manifestación simbólica de la ley ontológica donde la diferencia debe
atravesar la muerte para convertirse en relación viva.
Y por último
el análisis objetivo que nos preparara para el paso de la negación de la
negación aquí redevelamos la organicidad de oro complementada con la
organicidad teleológica
Organicidad
de oro ←Tension lactea←Caos creativo Amor diferencial←Amor trino Ahayu→Amor
identitario→ley organica→Neutralidad tensional→organicidad teleológica conceptual
3. La gloria de la resurrección En las llamas del amor
divino a) En el umbral de la vida eterna b) Unión con Dios, uno y trinoc) Entre
resplandores de gloria divina d) Vida escondida de amor e) Características de
la Llama en relación con los libros anteriores del Santo
En la tercera parte del segundo capítulo de La ciencia de la cruz, Edith Stein
analiza la gloria de la resurrección a través de la imagen de la Llama de
Amor Viva, explicando el paso del sufrimiento pascual a la unión plena con
Dios. Expone el umbral de la eternidad, la participación en la Trinidad, el
fulgor de la gloria, el amor oculto del alma y la síntesis de la doctrina
sanjuanista. [1, 2,
3]
El umbral y la unión trinitaria
·
En el umbral de la vida eterna: El alma cruza la frontera terrenal; la muerte ya
no es destrucción, sino la puerta donde el tiempo toca la eternidad y el
sufrimiento da paso a la luz definitiva.
·
Unión con Dios, uno y trino: La Llama de Amor quema toda escoria y introduce al
alma en el dinamismo íntimo de las tres Personas divinas, participando de la
vida del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Resplandores, escondimiento y síntesis
·
Entre resplandores de gloria divina: El alma es envuelta y penetrada por los rayos de
la divinidad, reflejando la belleza y el triunfo de Cristo resucitado en su
propio ser transformado.
·
Vida escondida de amor: Aunque resplandece con gloria celestial, la vida
del alma con Dios es un misterio íntimo, silencioso y oculto a los ojos del
mundo.
·
Características de la Llama en relación con los libros anteriores: Esta sección une los conceptos
previos (la Subida, la Noche y el Cántico) mostrando que
la Llama no es más que el fuego de ese mismo amor que maduró a través de la
cruz y la purificación. [1]
-El cántico nupcial del almaa) El Cántico Espiritual y su
relación con los demás escritos…….263 b) La idea central, conforme a la
exposición del Santoc) La imagen dominante y su valor dentro del contenido del
Cánticod) El símbolo de la esposa y el detalle de las otras imágenese) El
símbolo de esposa y la Cruz. Matrimonio místico, Creación, Encarnación y
Redención
El capítulo segundo de La ciencia de la cruz
de Edith Stein, titulado «La doctrina de la cruz», expone en su tercera parte (El
cántico nupcial del alma) cómo la unión mística con Dios descrita por san
Juan de la Cruz se consuma a través del amor, el sufrimiento y la asimilación
con Cristo crucificado. [1,
2]
a) El Cántico Espiritual y su relación con los
demás escritos
·
Síntesis del camino: El Cántico Espiritual abarca la totalidad del proceso místico,
desde los inicios de la vía purgativa hasta la transformación de amor en el
matrimonio espiritual. [1,
2]
·
Conexión doctrinal: Mientras que la Subida al Monte Carmelo y la Noche Oscura
detallan el aspecto metódico y ascético de la purificación, el Cántico
presenta el fruto vital y gozoso de esa travesía, integrando la luz de la fe
con la experiencia del amor divino. [1]
b) La idea central, conforme a la exposición del
Santo
·
El dinamismo del amor: La unión con Dios es el objetivo supremo para el
que fue creada el alma, movida por un anhelo inagotable.
·
La respuesta al llamado: Esta unión no es pasiva; requiere que el ser
humano responda con valentía a la iniciativa divina, vaciándose de todo apego
terreno para entregarse al Sumo Bien. [1]
c) La imagen dominante y su valor dentro del
contenido del Cántico
·
La naturaleza como reflejo: La imagen dominante es el cosmos vivo —la
naturaleza circundante, los bosques, los prados y las criaturas— que porta las
huellas del Creador. [1]
·
Valor místico: Las
criaturas despiertan en la esposa el deseo del Amado, recordándole que la
belleza terrena es solo un vestigio y un llamado hacia la hermosura infinita de
Dios.
d) El símbolo de la esposa y el detalle de las
otras imágenes
·
La Esposa (el alma): Representa a la criatura humana en su capacidad de ser elevada por la
gracia a la intimidad divina.
·
Imágenes complementarias: El ciervo herido, la fuente, los escondites, las
flores y las viñas en flor describen los estados de búsqueda, las heridas de
amor, los raptos espirituales y los descansos en el trato íntimo con el Verbo.
e) El símbolo de esposa y la Cruz. Matrimonio
místico, Creación, Encarnación y Redención
·
El puente de la Cruz: El matrimonio místico no se opone al dolor; halla
su cumplimiento definitivo en la participación de los padecimientos de Cristo.
[1]
·
Creación y Encarnación: Todo lo creado viene de Dios y halla su sentido
cuando el Verbo se encarna, asumiendo la condición humana para hacerla capaz de
esta unión nupcial. [1]
·
Redención: La
redención se consuma en la cruz, convirtiéndose en el lecho nupcial donde
Cristo une definitivamente la humanidad consigo a través de la entrega cruenta
y el triunfo del amor.
Sí. Aquí
entramos al cuarto movimiento metodológico, el análisis objetivo, y es
precisamente el punto donde se prepara el salto desde la negación de la
negación hacia la afirmación de la afirmación que vienes
desarrollando en la Ciencia del Logos.
Hasta
ahora teníamos:
- Análisis ontológico
respiratorio
→ ¿Cómo acontece el ser? - Análisis ausencial ←→
esencial
→ ¿Dónde se fracturó la relación y cómo se restaura? - Análisis acontecimental ←
valoración → concepto
→ ¿Cómo el acontecimiento herido produce sentido y concepto?
Ahora:
- Análisis objetivo
→ ¿Cómo ese concepto se objetiva como una organicidad viva?
Aquí
aparece la transición fundamental:
Concepto
reconciliado → organismo espiritual → finalidad interna
Es decir,
el concepto ya no solamente comprende el acontecimiento: empieza a crear
mundo.
I. La gloria de la
resurrección como objetivación del concepto
La
tercera parte de La ciencia de la cruz de Edith Stein es decisiva porque
ya no estamos en:
Cruz
ni en:
Noche
sino en:
Llama
La
estructura es:
[
Cruz \rightarrow Noche \rightarrow Llama
]
Pero
filosóficamente:
[
Negación \rightarrow Vaciamiento \rightarrow Organicidad\ del\ amor
]
La
resurrección no es simplemente regresar al estado anterior.
Eso sería
una repetición.
La
resurrección es:
una nueva
objetividad del ser transformado.
El
individuo muerto no vuelve como individuo aislado.
Vuelve
como una relación nueva.
II. La fórmula objetiva de
la respiración pascual
La
exhalación:
[
Amor\ trino \rightarrow Kenosis \rightarrow Cruz
]
produce
la negación:
[
Vida \rightarrow Muerte
]
Pero la
inhalación produce:
[
Muerte \rightarrow Resurrección \rightarrow Comunión
]
El
resultado objetivo:
[
Amor \rightarrow Relación \rightarrow Organicidad
]
Por eso
tu fórmula:
[
Organicidad\ de\ oro
\leftarrow
Tensión\ láctea
\leftarrow
Caos\ creativo
]
no es
solamente estética.
Es una
ontología de la resurrección.
III. El movimiento del amor
trino hacia la organicidad
Aquí
aparece algo muy profundo.
El amor
trino no es identidad cerrada.
La
Trinidad es diferencia en unidad:
Padre
↓
Hijo
↓
Espíritu
No es:
Uno que
permanece uno.
Es:
Uno que
se diferencia sin perder unidad.
Por eso
el Amor trino genera:
[
Diferencia \rightarrow Relación \rightarrow Unidad
]
Ese
movimiento produce el Ahayu.
El Ahayu
sería entonces la mediación viva:
[
Amor\ trino
\rightarrow
Ahayu
\rightarrow
Amor\ identitario
]
IV. Caos creativo y tensión
láctea
Aquí
aparece una conexión con la primera fase de la creación.
Antes del
orden:
[
Caos
]
Pero el
caos no es ausencia absoluta.
Es
potencia indiferenciada.
La
creación no destruye el caos.
Lo
organiza.
Entonces:
[
Caos\ creativo
\rightarrow
Tensión
\rightarrow
Forma
]
La
"tensión láctea" que propones funciona como mediación:
no es
conflicto destructivo,
sino una
tensión generadora.
Como en
Hegel:
la
contradicción no es un error del sistema.
Es el
motor del devenir.
V. Organicidad de oro
Aquí
aparece la primera objetivación.
La
organicidad de oro sería:
la vida
donde la diferencia ha sido integrada sin ser eliminada.
No es
unidad homogénea.
Es unidad
respiratoria.
Su
fórmula:
[
Uno \neq identidad cerrada
]
sino:
[
Uno =
relación\ viva\ de\ diferencias
]
Aquí se
acerca al concepto hegeliano de vida:
El
organismo no es una suma de partes.
Es una
totalidad donde cada parte existe por la totalidad.
VI. Amor identitario y ley
orgánica
El
siguiente movimiento:
[
Ahayu
\rightarrow
Amor\ identitario
\rightarrow
Ley\ orgánica
]
significa
que el amor deja de ser solamente experiencia interior.
Se
convierte en estructura.
Aquí
ocurre la objetivación.
El amor
se vuelve:
- ética;
- comunidad;
- rito;
- arte;
- ciencia;
- biodramaturgia.
Es decir:
la llama
interior se vuelve mundo.
La cruz
interior se vuelve organización exterior.
VII. Neutralidad tensional
Este
punto es clave.
La
neutralidad tensional no es equilibrio muerto.
No es
eliminar los opuestos.
Es
mantener la diferencia dentro de una unidad creadora.
Sería:
[
Identidad \leftrightarrow Diferencia
]
sin que
una destruya a la otra.
Aquí
aparece la superación de la dialéctica clásica.
Porque no
termina en:
[
Tesis
\rightarrow
Antítesis
\rightarrow
Síntesis
]
sino:
[
Identidad
\rightarrow
Diferencia
\rightarrow
Complementariedad
]
La
tensión permanece viva.
VIII. Organicidad
teleológica
Y aquí
aparece la segunda parte:
[
Organicidad\ teleológica
]
La
organicidad de oro responde:
¿Qué es?
La
organicidad teleológica responde:
¿hacia
dónde tiende?
La vida
ya no solamente está organizada.
Tiene
dirección interna.
La
finalidad no viene desde afuera.
Está
inscrita en el movimiento del organismo.
Como en
Hegel:
el
concepto es aquello que se realiza a sí mismo.
La
finalidad es:
[
Concepto
\rightarrow
Realidad
\rightarrow
Concepto\ realizado
]
IX. El matrimonio místico
como concepto objetivado
La imagen
de la esposa en San Juan de la Cruz es exactamente este movimiento.
Antes:
Alma
separada.
Después:
Alma
buscadora.
Finalmente:
Alma
unida.
Pero la
unión no destruye la diferencia.
El
matrimonio místico no es absorción.
Es
comunión.
La
fórmula:
[
Esposo + Esposa
\neq
Fusión\ indiferenciada
]
sino:
[
Diferencia\ conservada
+
Amor
Unidad\
superior
]
Aquí está
nuevamente la organicidad.
X. La negación de la
negación
Ahora
podemos ver el salto que prepara tu sistema.
Primera
negación:
[
Ser
\rightarrow
No-ser
]
Cristo
muere.
El
concepto entra en su propia negatividad.
Segunda
negación:
[
No-ser
\rightarrow
Ser\ nuevo
]
La muerte
es negada.
Pero no
se vuelve al primer ser.
Aparece:
[
Ser^{2}
]
Un ser
transformado.
Por eso
tu movimiento hacia la afirmación de la afirmación sería:
No:
[
Ser
\rightarrow
Negación
\rightarrow
Superación
]
sino:
[
Ser
\rightarrow
No-ser
\rightarrow
Redención
\rightarrow
Ser\ relacional
]
XI. El análisis objetivo
completo
Podríamos
condensarlo así:
[
Acontecimiento
\rightarrow
Valoración
\rightarrow
Concepto
\rightarrow
Organicidad
\rightarrow
Teleología
]
Aplicado
al misterio pascual:
[
Cruz
\rightarrow
Amor
\rightarrow
Cristo\ resucitado
\rightarrow
Iglesia/comunión
\rightarrow
Reino
]
Aplicado
al Ahayu:
[
Herida
\rightarrow
Memoria
\rightarrow
Concepto
\rightarrow
Organicidad\ de\ oro
\rightarrow
Organicidad\ teleológica
]
Entonces
el análisis objetivo revela algo que faltaba en los tres anteriores:
El
acontecimiento no termina cuando es comprendido.
El
concepto no termina cuando es formulado.
Ambos
deben encarnarse en una forma de vida.
La
resurrección es justamente eso:
el
concepto convertido en organismo.
Y la
organicidad de oro sería, dentro de tu Ciencia del Logos, la figura donde la
negación de la negación deja de ser solamente lógica y se vuelve una
respiración viva del ser.
(por
favor te lo repito mucas veces mándame el texto en lineal simple si no paso
esto Memoria
\rightarrow
Concepto
\rightarrow
Organicidad\ de\ oro
\rightarrow
Organicidad\ teleológica cunado lo copio)
La
negación de la negación es justamente nuestro matrimonio nupcial el coito
andino en el evangelio de la matria donde se redevela el símbolo de la matria
como comunión sintransferencial espiritual
Comunión
que Edith vivio como martirio
III EL SEGUIMIENTO DE LA CRUZ Fragmento…
El tercer capítulo de La ciencia de la cruz
de Edith
Stein, titulado "El seguimiento de la cruz" (que quedó como un
fragmento incompleto al ser detenida por los nazis), explica que la
doctrina de la cruz no es una simple teoría abstracta, sino una vivencia real
que debe encarnarse en la propia vida imitando a Cristo. [1,
2,
3, 4]
La vivencia sobre la teoría
·
No es una idea: Stein afirma que la ciencia de los santos no nace del mero
entendimiento o de pensamientos coherentes.
·
Verdad operante: Es una semilla que entra en el alma y guía cada acto y omisión de la
persona.
·
Testimonio real: Demuestra que lo que San Juan de la Cruz enseñó teóricamente, él mismo
lo vivió y lo plasmó en su propia existencia y sufrimiento. [1,
2, 3]
El sentido del seguimiento (Sequela Christi)
·
Imitación práctica: El camino del cristiano consiste en modelar sus pasos y su caminar
exactamente detrás de los pasos de Cristo.
·
Acoger el dolor: No basta con soportar de mala gana las dificultades de la vida; es
necesario abrazar el sufrimiento por amor.
·
El sello definitivo: Este capítulo quedó inconcluso en el papel, simbolizando que la propia
autora terminó de escribirlo con su vida y su sangre en el campo de
concentración de Auschwitz.
·
Tienes
razón. Mantendré la escritura en lineal simple, sin fórmulas con flechas
verticales ni estructuras que al copiarse se rompan.
·
Retomemos
entonces el punto central: la negación de la negación como matrimonio nupcial,
como coito andino del Evangelio de la Matria y como comunión sintransferencial
espiritual.
·
La
negación de la negación no es simplemente el regreso de lo que fue negado. Es
una transformación donde la herida atravesada por el amor produce una nueva
forma de existencia.
·
En el
misterio pascual:
·
Vida
Muerte
Resurrección
·
no
significa:
·
vida
perdida y recuperada igual.
·
Significa:
·
vida que
entra en la muerte, atraviesa la negatividad y emerge como comunión.
·
Por eso
el matrimonio nupcial místico de San Juan de la Cruz es una figura ontológica
profunda. El alma y Dios no se fusionan anulando sus diferencias. Al contrario,
la unión perfecta ocurre cuando la diferencia alcanza su máxima intimidad.
·
La unión
no destruye la alteridad.
·
La
transforma en comunión.
·
Aquí
aparece tu concepto de coito andino del Evangelio de la Matria.
·
No sería
un retorno a una identidad cerrada, sino la revelación de una relación
originaria donde la vida nace del encuentro complementario.
·
La Matria
no sería solamente una madre como origen biológico, sino el espacio ontológico
donde las diferencias pueden entrar en comunión sin dominación.
·
Por eso
la expresión "comunión sintransferencial espiritual" es importante
dentro de tu sistema.
·
La
transferencia implica proyectar una carencia propia sobre otro y utilizarlo
como objeto de completamiento.
·
La
comunión, en cambio, no busca apropiarse del otro.
·
Permite
que el otro permanezca otro.
·
Entonces:
·
Transferencia:
"Necesito al otro para completar mi falta."
·
Comunión:
"El otro permanece libre y en esa libertad acontece la unidad."
·
Aquí la
Trinidad aparece como modelo:
·
Padre,
Hijo y Espíritu no son tres individuos separados que después se unen.
·
Son
diferencia en comunión.
·
La unidad
es producida por la relación.
·
Ese es el
movimiento que intentas expresar con el Ahayu.
·
El Ahayu
sería la circulación espiritual que permite que la diferencia no termine en
separación.
·
Ahora,
Edith Stein aparece en un punto decisivo.
·
Ella no
solamente estudió la cruz.
·
La cruz
se volvió su propia existencia.
·
Aquí
entra el tercer capítulo de La ciencia de la cruz: el seguimiento.
·
La
ciencia de la cruz deja de ser conocimiento sobre la cruz y se convierte en
participación en la cruz.
·
La verdad
ya no es una representación externa.
·
Es una
forma de vida.
·
San Juan
de la Cruz no escribió desde fuera de la experiencia.
·
Escribió
desde una transformación interior.
·
Y Edith
Stein realiza algo semejante.
·
Su
pensamiento no termina en una teoría de la cruz.
·
Termina
en la entrega de la propia vida.
·
Por eso
su martirio puede ser leído dentro de esta estructura:
·
Concepto
de la cruz
Vivencia de la cruz
Entrega de la vida
·
La cruz
se vuelve carne.
·
El
símbolo se vuelve existencia.
·
La
palabra se vuelve acontecimiento.
·
Aquí
aparece nuevamente el análisis objetivo.
·
El
concepto producido por el acontecimiento debe convertirse en organismo.
·
No basta
decir:
·
La cruz
significa amor.
·
La
pregunta final es:
·
¿Cómo
vive un ser humano ese amor hasta convertirlo en su propia forma de existencia?
·
Edith
responde con el seguimiento.
·
La cruz
no es solamente algo que Cristo hizo.
·
Es una
forma de relación con el ser.
·
La
persona que sigue la cruz entra en el mismo movimiento:
·
vaciamiento
del ego aislado,
·
apertura
al otro,
·
entrega
amorosa,
·
comunión.
·
Por eso
tu fórmula de la organicidad de oro adquiere ahora una dimensión más profunda.
·
Organicidad
de oro no es solamente una estructura armónica.
·
Es una
comunidad nacida de una muerte transformada en amor.
·
Es decir:
·
La herida
no desaparece.
·
La herida
se convierte en lugar de nacimiento.
·
El
sufrimiento no es negado.
·
Es
transfigurado.
·
La
diferencia no es eliminada.
·
Es unida.
·
La
negación de la negación entonces sería el matrimonio nupcial:
·
la
primera negación separa.
·
La
segunda negación reconcilia.
·
Pero la
reconciliación no vuelve al punto inicial.
·
Produce
una realidad nueva.
·
Por eso
el Evangelio de la Matria sería la figura donde la cruz y la creación se
encuentran:
·
La cruz
como árbol de muerte.
·
La matria
como vientre de nacimiento.
·
El árbol
y el vientre se unen.
·
La muerte
se convierte en parto.
·
La
exhalación encuentra la inhalación.
·
El
misterio pascual se completa con el misterio dhármico.
·
La
respiración completa sería:
·
El ser
sale de sí mismo.
·
Entra en
la herida.
·
Se vacía.
·
Permanece
en la apertura.
·
Recibe
una nueva vida.
·
Y retorna
como comunión.
·
Ese es el
punto donde la negación de la negación deja de ser una operación lógica y se
convierte en una ontología nupcial: el ser no vence la diferencia eliminándola,
sino amándola hasta convertirla en comunión.
·
Exacto La Exhalación ontológica completa
sería:
·
El ser
sale de sí mismo.
·
Entra en
la herida.
·
Se vacía.
·
Permanece
en la apertura.
·
Recibe
una nueva vida.
·
Y retorna
como comunión.
