miércoles, 16 de septiembre de 2026

Bases epistemológicas de la cibernética de tercer orden

 

 

 

Bases epistemológicas de la cibernética de tercer orden  

 

1. Mitos y leyendas del psicoanálisis

 

¿CÓMO EXPLICAR EL FORMIDABLE ÉXITO DEL PSICOANÁLISIS EN EL SIGLO XX? UNA DE LAS

RAZONES ES SIN DUDA QUE SE TRATA DE UNA HISTORIA BONITA. DESDE SIEMPRE, LOS

SABIOS HAN CONTADO SUS DESCUBRIMIENTOS, CON TODA LA PARCIALIDAD Y LA

COMPLACENCIA QUE ESTE TIPO DE NARRACIÓN SUPONE. NINGUNO, SIN EMBARGO, IGUALA

A SIGMUND FREUD EN SUS TALENTOS COMO CONTADOR. EL FUNDADOR DEL

PSICOANÁLISIS ERA EN VERDAD UN ESCRITOR QUE SABÍA COMO CONSTRUIR UNA INTRIGA,

ANIMAR A SUS PERSONAJES, HACER VIVIR A LOS CONCEPTOS. HIJOS DEL “SIGLO”

FREUDIANO”, TODOS HEMOS DEVORADO LOS LIBROS EN LOS QUE RECONSTRUÍA SUS

PRIMEROS TANTEOS, SUS DUDAS, SUS ERRORES QUE SE TRANSFORMABAN EN VÍCTORIAS,

SUS COMBATES CONTRA ADVERSARIOS EMPEÑADOS EN ABATIRLO, SUS DECEPCIONES

FRENTE A LAS TRAICIONES DE SUS DISCÍPULOS MÁS CERCANOS. ¿QUIÉN NO HA ADMIRADO?

EL VALOR MORAL QUE NECESITÓ PARA QUITAR LA MULTIMILENARIA CAPA DE REPRESIÓN

¿QUE PESABA SOBRE LA SEXUALIDAD, A PESAR DE SUS PROPIAS RESISTENCIAS? ¿QUIÉN NO?

HA SEGUIDO, ATÓNITO POR TANTA SAGACIDAD, LAS INVESTIGACIONES INCREÍBLEMENTE

¿COMPLEJAS DE ESTE SHERLOCK HOLMES DEL ALMA? “ELEMENTAL, QUERIDO WATSON – ES

EL SEXO, SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE”. LA HISTORIA ES BELLA COMO LA CIENCIA Y DA LA

VUELTA AL MUNDO, REPETIDA Y MACHACADA EN TODOS LOS TONOS POR INNUMERABLES

BIÓGRAFOS, HISTORIADORES, FILÓSOFOS, PERIODISTAS, NOVELISTAS, CINEASTAS, AUTORES

DE CÓMICS. DEJANDO DE LADO LAS DIFERENTES VARIANTES, SE LA PUEDE RESUMIR COMO

SIGUE...  

 

 

Érase una vez...

Mikkel BORCH-JACOBSEN es danés-francés-americano. Filósofo de formación, consagró su tesis al Sujeto

freudiano y enseñó brevemente en el departamento de psicoanálisis de Vincennes, bastión de Lacan. Instalado en los

Estados Unidos desde 1980, donde es profesora de literatura comparada en la Universidad de Washington, es autor de

siete libros sobre el psicoanálisis y la historia de la psiquiatría, traducidos a seis idiomas, entre los cuales Lacan, el

dueño absoluto, hoy convertido en un clásico, y Anna O. una mistificación centenaria que suscitó una viva polémica

en el momento de su publicación en 1995. Sus trabajos se inscriben en la nueva historia del psicoanálisis y de la

psiquiatría,

 

En 1882, cuando era aún estudiante, el joven Sigmund Freud oyó hablar con su amigo y mentor Josef.

Breuer de un grave caso de histeria que éste había conseguido curar de una forma completamente

sorprendente. La “señorita Anna O.”, como Breuer la llamaría más adelante, sufriría de múltiples síntomas

extremadamente espectaculares, pero Breuer había constatado que podía hacerlos desaparecer uno a uno.

haciéndole contar, bajo hipnosis, los incidentes traumáticos que había en su origen. Intrigado por esto –

“cura parlante” – (es el nombre que le dio la propia paciente), Freud habló de ello con Jean-Martin

Charcot, el gran maestro de la histeria y el hipnotismo con el que fue a seguir lecciones en París en 1885-

1886, pero éste no se mostró interesado. De vuelta en Viena, Freud decidió, en 1889, emplear el “método

catártico" de Breuer en sus propios pacientes histéricos. Los éxitos terapéuticos se acumularon, y Freud

Consiguió convencer a Breuer de publicar sus resultados, a pesar de las reticencias de su amigo. En los

Estudios sobre la histeria (1895), que comenzó con la descripción de Breuer del caso “Anna O.”, los

dos autores anunciaron la gran noticia: las histéricas sufrían de “reminiscencias” inconscientes, porque

eran traumáticas y reprimidas, y se las podía curar haciéndoles revivir y verbalizar estos recuerdos bajo

cadera.

 

Freud, sin embargo, insistía cada vez más en el carácter sexual de los traumatismos olvidados-

reprimidos por las histéricas. A pesar de su poca afición por el tema, lo que escuchaba en su consulta le

 

forzaba a reconocer el papel decisivo que jugaba la sexualidad en las neurosis. Eso fue demasiado para el

Timorato Breuer, que interrumpió toda colaboración con él después de la publicación de Estudios sobre la

histeria. Freud, a partir de ese momento, iba a afrontar solo a los demonios del inconsciente ya descubrir.

el psicoanálisis. Sus próximos, sus colegas le dieron la espalda, como se la daban a la sexualidad, tema

absolutamente tabú en ese periodo Victoriano. Su único amigo durante esos años terribles fue Wilhelm

Fliess, un otorrinolaringólogo de Berlín que sostiene teorías estrafalarias sobre la periodicidad sexual en

ambos sexos y en el que Freud encontró, a falta de algo mejor, una escucha para los descubrimientos

espectaculares que hacía cada día en su consulta.

Freud, entonces, ya no hipnotizaba a sus pacientes. En lugar de “sugerirles” de forma autoritaria que

abandonan sus síntomas, como hacía Bernheim y los psicoterapeutas de la época, las dejaba “asociar

libremente” en el diván, para ponerse a la escucha de su inconsciente. Cuanto más hablaban sus pacientes,

más se remontaban a la primera infancia sus recuerdos. Sus pacientes, especialmente, le contaban cómo

habían sido objeto de atentados sexuales por parte de sus padres, a una edad claramente prepuberal.

Freud, confiando como siempre en su material clínico, había extraído en 1896 una teoría según la cual la

La histeria y la neurosis obsesiva eran invariablemente debidas a “seducciones” infantiles de este tipo, para

gran escándalo de sus colegas para los que una frecuencia tal de incestos en la buena burguesía vienesa

era simplemente impensable. Un año más tarde, sin embargo, Freud tuvo que rendirse a la evidencia: las descripciones de incesto y de perversión de sus pacientes carecían de fundamento, al igual que la “teoría”.

de la seducción” sobre la que había basado su reputación y su carrera.

Esta dolorosa constatación, que hubiera desanimado definitivamente a cualquier otro investigador,

coincidió con el heroico autoanálisis que emprendió en agosto de 1897. Consciente de que alguna cosa le

impedía progresar, decidió Freud, como un médico probando un nuevo medicamento en sí mismo,

tomarse como paciente y analizar sus propios sueños y recuerdos. Luchando contra los potentes

resistencias internas que se manifiestan a través de todo tipo de síntomas neuróticos, acabaron por darse

cuenta de que había tenido, de niño, deseos eróticos con respecto a su madre y sentimientos de celos con

respecto a su padre. He aquí, entonces, el por qué había dado tan fácilmente crédito a las acusaciones de

sus pacientes con respecto a las seducciones de sus padres: ¡es que él mismo quería matar al padre! y el

aquí también, por qué todos sus pacientes le había contado esas inverosímiles historias de incesto: no se

Se trataba de recuerdos, sino de fantasías que expresaban un deseo infantil de ser seducidas por su padre.

Freud acababa de descubrir la sexualidad infantil, el papel de las fantasías inconscientes en la vida.

psíquica de las neurosis y la universalidad de lo que más tarde denominaría “complejo de Edipo”.

Curado de sus síntomas por el autoanálisis, Freud podía ahora liberarse de su “transferencia” neurótica

sobre Fliess, que le había llevado a cegarse con las nebulosas teorías biológicas de su amigo. éste,

furioso, le acusó de robarle la idea de “bisexualidad” y desarrolló sentimientos de persecución paranoica.

con respecto a él, que Freud, en privado, atribuyó a una homosexualidad reprimida. En cuanto a él,

Definitivamente liberado de sus demonios, podía ahora dedicarse a explorar sistemáticamente las

Múltiples producciones del deseo inconsciente, desde los síntomas neuróticos hasta las alucinaciones.

paranoicas pasando por las fantasías, los sueños, los lapsus, los actos fallidos, las palabras de la mente, los

mitos, el arte y la literatura. La “vía real” del inconsciente se abría frente a él. 

 

LA HISTORIA ES ADMIRABLE, COMO LA DE SU PRINCIPAL HÉROE. EL PROBLEMA ES QUE SE

TRATA DE UNA LEYENDA – LA “LEYENDA FREUDIANA”, SEGÚN EL TÉRMINO EMPLEADO POR

EL GRAN HISTORIADOR DE LA PSIQUIATRIA DINÁMICA HENRI ELLENBERGER. COMO HAN

DEMOSTRADO LOS HISTORIADORES DEL FREUDISMO DESDE HACE MÁS DE TREINTA AÑOS,

NO HAY PRÁCTICAMENTE NI UNO SOLO DE ESTOS ELEMENTOS QUE NO SEA UNA

AGRADABLE FICCIÓN – EMPEZANDO POR LA DESCRIPCIÓN DEL TRATAMIENTO DE ANNA O.

POR EL QUE SIN EMBARGO PARECE HABER EMPEZADO TODO. MIKKEL BORCH-JACOBSEN

RESUME A CONTINUACIÓN LO ESENCIAL DE ESTE “ASUNTO ANNA O.”, AL QUE DEDICÓ

HACE UNOS AÑOS UN LIBRITO MORDAZ 1

.

 

 

La verdad sobre el caso de la Anna O.

Mikkel Borch-Jacobsen

La primera gran puesta en cuestión del relato bordado por Breuer y Freud vino, paradójicamente,

de uno de los más fieles discípulos de este último, el psicoanalista británico Ernest Jones. En el

primer volumen de su monumental biografía (sería mejor decir hagiografía) de Freud, apareciendo en

1953, Jones revelaba que el tratamiento de Anna O., cuyo verdadero nombre era Bertha

Pappenheim, no había terminado en absoluto como había pretendido Breuer en los Estudios sobre la

histeria. Breuer, en su descripción del caso, escribía que el tratamiento de Anna O. había terminado

el 7 de junio de 1882 et y que la paciente “se encuentra, desde entonces, liberada de los

innumerables trastornos que le habían afectado anteriormente. Partió inmediatamente de viaje, pero

Transcurrió un tiempo bastante largo antes de que pudiera encontrar un equilibrio psíquico total.

Posteriormente, ha gozado de una salud perfecta2

”.

 

En realidad, afirmaba Jones, Bertha Pappenheim había tenido una caída y había tenido que ser

ingresada en una clínica, antes de restablecerse completamente y de convertirse en una pionera del

trabajo social y de la defensa de los derechos de las mujeres.

Jones acompañaba esta revelación de otra historia aún más sensacional, que decía conocer por el

propio Freud y de la que afirmaba haber encontrado confirmación en una carta inédita de Freud a su

prometida Martha Bernays fechada el 31 de octubre de 1883, a la que había podido tener acceso:

Después del final del tratamiento, Josef Breuer había sido llamado por Bertha Pappenheim y la había

encontrado en pleno parto histérico, “final lógico de un embarazo imaginario” del que se le

considerado responsable 3

 

. Aterrorizado por la brutal revelación del carácter sexual de la histeria de

 

su paciente, Breuer, “presa de sudores fríos 4

 

”, había huido precipitadamente y había llevado a su

mujer a una segunda luna de miel en Venecia donde le había hecho, a la vez, una hija. Todo esto

explicaba a buen seguro animada sus reticencias cuando Freud le había a publicado el caso de su

paciente y, de forma más general, su pusilanimidad posterior. Por otro lado, el relato que aporta

Jones parecía confirmar las alusiones de Freud había hecho en la Historia del movimiento

psicoanalítica (1914) y en su Autopresentación (1925) a un “amor de transferencia” que Anna O.

habría desarrollado con respecto a su médico después del final del tratamiento, que incitó a Breuer a

interrumpir toda relación con ella.

El historiador Henri Ellenberger, que había constatado de forma repetida que la biografía de

Jones no era confiable, estaba muy intrigado por este relato y emprendió investigaciones muy detalladas.

al principio de los años 1960 para verificar su exactitud. No tuvo muchas dificultades para establecer

que Dora, la hija de Breuer, había nacido tres meses antes de su supuesta concepción en Venecia, lo

que era por lo menos estrafalario. Por el contrario, necesitó largos años para encontrar la clínica a la que   había sido enviada Bertha Pappenheim. Finalmente, dio con una fotografía de Bertha Pappenheim.

tomada en la época en la que estaba documentado que había sido hospitalizada y consiguió,

utilizando recursos del laboratorio médico-legal de la universidad de Montreal, identificar al

fotógrafo, que resultó que vivía no muy lejos del famoso sanatorio Bellevue de Kreuzlingen, en

Suiza.

Se trataba de un trabajo de detective, pero el resultado mereció la pena. En los archivos del

sanatorio Bellevue. Ellenberger encontró, efectivamente, un informe redactado por Breuer a la

del director documentos de atención del establecimiento, así como otros diversos relativos a la estancia

de Bertha Pappenheim, que había durado algo más de tres meses. Resultó que la paciente había

continuado padeciendo los mismos síntomas histéricos que previamente, así como una

morfinomanía ocasionada por las altas dosis de morfina administradas por Breuer para calmarle una

Neuralgia dolorosa facial. Continuando las investigaciones de Ellenberger, el historiador Albrecht

Hirschmüller dio con otros documentos que establecían que Breuer, a penas pocos días después del

supuesto final del tratamiento, preparaba ya su internamiento en Bellevue y mencionaba que ella

padecía de una “ligera locura histérica 5

 

”. De 1883 a 1887, Bertha Pappenheim tuvo todavía tres

estancias prolongadas en otro sanatorio, siempre por “histeria”, y no fue hasta finales de los años

1890 cuando empezó a restablecerse progresivamente ya lanzarse a diversas actividades literarias y

filantrópicas.

Está pues completamente claro que la famosa cura parlante, modelo original de todas las curas.

psicoanalíticas del mundo, había sido un fiasco total y que Breuer lo sabía pertinentemente. Suceder

lo mismo con Freud, al que Breuer tenía al corriente de la evolución de su ex-paciente. En 1883,

Freud escribió a su prometida que Breuer le había confiado “que desearía [que Bertha] muriera a fin

de que la pobre mujer se librara de sus sufrimientos. Dice que nunca se restablecerá, que está

completamente destruido 6

 

”. En enero y mayo de 1887, Martha Freud, que conoció personalmente a

Bertha Pappenheim, escribió a su madre que ésta seguía teniendo alucinaciones durante la noche 7

.

Eso no impidió sin embargo que su marido hiciera publicidad del “método” de Breuer en un artículo

de la enciclopedia publicada en 1888, en un momento en el que no había ningún medio de saber que

Bertha Pappenheim iba a restablecerse: “Este método de tratamiento es joven [en efecto: había sido

utilizado en una única paciente], pero consigue éxitos terapéuticos imposibles de obtener de otro

manera 8

” Es lo que Freud y Breuer repetirían en los Estudios sobre la histeria y es lo que Freud,

después de su ruptura con Breuer, continuaría afirmando hasta el fin: “La enferma se había curado y

Había gozado desde entonces de buena salud, incluso había sido capaz de desarrollar actividades.

importantes 9

”.

Por supuesto, siempre se podrá decir que esto no es en rigor una mentira, puesto que Bertha   Pappenheim en ese tiempo se restableció completamente. Sólo que su curación no le debía

estrictamente nada a la cura parlante y que Breuer y Freud se apropiaron de una forma

completamente ilegítima de este restablecimiento posterior para promover su método. es

evidentemente una conclusión muy embarazosa para el psicoanálisis, y he sido severamente atacado

por los psicoanalistas desde que la avancé en mi libro. André Green, por ejemplo, me reprochó

desde las columnas de Le Monde que no sabía de lo que hablaba, dado que era evidente para

cualquier psiquiatra que el restablecimiento de Bertha Pappenheim había sido una curación “en

diferido 10”. Reconozco que el profano que soy ignoraba en efecto este sorprendente concepto

psiquiátrico, pero me resisto a comprender como Green puede establecer que una terapia fechada en

1881-1882 fue la causa lejana (muy lejana) del restablecimiento de los años 1888-1890. En esa

línea, ¿por qué no atribuirlo a tal o cual estancia de Bertha en la clínica durante ese intervalo? La

La verdad es que nadie sabe lo que destruyó la curación de Bertha Pappenheim y que atribuirse el

mérito, como lo hicieron con toda verosimilitud Breuer y Freud, es simplemente un abuso de

confianza.

Queda la historia del parto histérico de Bertha Pappenheim. ¿Cómo explicar que Freud, mientras?

Seguía describiendo la cura parlante original como un “gran éxito terapéutico 11”, hubiera

Simultáneamente sugirió que el análisis de Bertha había sido incompleto a partir del hecho de la

¿Fuga de Breuer frente al “amor de transferencia” de su paciente? Es un punto que nunca había tocado

en Souvenirs d'Anna O., pero que Sonu Shamdasani y yo tratamos en detalle en un libro que

Terminamos de escribir juntos 12. Es necesario saber que Freud, a partir de los años 1908-1910, estuvo

en el punto de mira de las críticas de una escuela rival de “psicanálisis” (sin “o”, mientras que en

psicanálisis alemán se dice “Psychoanalyse”) apadrinada por el gran psiquiatra August Forel, que le

reprochaba haber abandonado el método catártico en provecho de una hermenéutica sexual todo

terreno e invocaba contra él, el caso de Anna O., que Breuer había descrito en su relato como

completamente “asesuada”. En la medida en que Freud continuó haciendo de este caso, el caso

fundador del psicoanálisis, era crucial poder mostrar que tenía también una base sexual, ignorada

por Breuer, y para eso le servían las alusiones al “amor de transferencia” de Anna O. en las obras

publicadas por Freud a partir de 1914, así como la versión más “sexy” del parto divulgada por él en

privado en la misma época.

O, ¿qué era verdaderamente? Recordamos que, según la biografía de Jones, la carta del 31 de

Octubre de 1883. Martha Bernays confirmó la historia que le había contado a Freud. Es falso. En esa

carta, que Peter Swales y John Forrester consiguieron procurarse a pesar de la censura que pesaba

sobre ella en esa época, Freud contaba a su prometida que Breuer, de quien había obtenido la

historia, se había encaprichado de su paciente y que había tenido que interrumpir el tratamiento.

cuando su mujer había comenzado a estar celosa del tiempo que le consagraba. Ninguna mención a   un amor de Bertha por Breuer y aún menos de un embarazo imaginario. Freud, por tanto, invirtió los

papeles de los dos protagonistas para sugerir la naturaleza sexual de la historia de Anna O.

En La Historia del movimiento psicoanalítico y en su Autopresentación, Freud insistía mucho en

el hecho de que Breuer no le había dicho nada sobre este asunto y que había tenido que reconstruir

el episodio “a posteriori”: “No me hizo ninguna comunicación directa sobre este tema, pero yo

aportó en diversas ocasiones suficientes indicadores para justificar esta conjetura 13”. Falso, una vez

más, ya que Breuer le había dicho muy francamente de donde venía. Freud no tenía pues ninguna.

Razón para desplegar sus legendarios talentos de detective. La historia de amor de transferencia de

Bertha Pappenheim y de su embarazo histérico es en realidad una interpretación completamente

arbitraria – y, que además, ¡ni siquiera es del propio Freud!

Nos encontramos en efecto con que sabemos ahora de donde, o más bien de quien viene la

historia – ni de Breuer ni de Freud, sino de su discípulo Max Eitington. Albrecht Hirschmüller

reencontró el texto de una exposición que éste había hecho sobre el caso Anna O. en el contexto de

un seminario que celebró Freud en diciembre de 1910 14, en una época en la que los freudianos se

inquietaban precisamente mucho por las embestidas de Forel y de sus “psicanalistas”

neobreuerianos. Como buen alumno, Eitington se empleó en demostrar que la sintomatología de

Anna O. traicionaba las fantasías incestuosas de ésta con respecto a su padre, particularmente una

fantasía de embarazo, que enseguida transfirió sobre Breuer, tomada como figura paternal: “El

complejo de síntomas aquí evocado no hace sino parecerse a las manifestaciones de una fantasía de

embarazo 15”. Es pues esta fantasía de embarazo, de hecho hipotético, reconstruido por alguien que

no conocía a ninguno de los protagonistas del asunto, el que Freud transformó inmediatamente en

Embarazo histérico real, con el fin de ridiculizar a Breuer y cerrar el pico a sus críticos. A Jung, le

contaba ya (antes de su ruptura en 1914) que después de haber sido considerada curada por Breuer

Anna O. había “hecho un gran ataque histérico, durante el cual ella [...] había gritado: '¡Ahora llega

¡El niño del doctor Breuer! ¡Necesitamos al niño! ¿No es cierto?' ¡Pero esto, esto debería haber

figurado en la historia del caso! [...] Escuche, dice [Freud], eso hubiera dado, cuanto menos muy

mala impresión, ¿no? 16”.

El procedimiento es perfectamente mezquino, y en cualquier otro terreno se calificaría de

habladuría o calumnia. En psicoanálisis, a esto se le llama “construcción”. 

 

PASEMOS AHORA A LA SEGUNDA GRAN ETAPA DEL DESCUBRIMIENTO DEL INCONSCIENTE,

LA FAMOSA “TEORÍA DE LA SEDUCCIÓN”. LAS PACIENTES DE FREUD ¿HABÍAN SIDO

VIOLADAS POR SUS PADRES EN SU PRIMERA INFANCIA, SI O NO? ¿TENÍA RAZÓN FREUD AL

¿NO CREER EN SUS ALEGACIONES? COMO NO HABÍA NADIE PRESENTE EN SU CONSULTA ES

EL MOMENTO ENQUE SUS PACIENTES LE CONTABAN SUS RECUERDOS DE LA INFANCIA, NO

HAY APARENTEMENTE NINGÚN MEDIO DE SABRE SI LAS COSAS SUCEDIERON COMO NOS LAS

CONTO FREUD. SÓLO PODEMOS CREER EN SU PALABRA Y REMITIRNOS A LO QUE ESCRIBIÓ.

O, A PRINCIPIOS DE LOS AÑOS 1970 EL FILÓSOFO DE LAS CIENCIAS FRANK CIOFFI, GRAN

ESPECIALISTA EN WITTGENSTEIN, HIZO SOBRE ESTE TEMA UN DESCUBRIMIENTO

SORPRENDENTE: SI NOS REMITIMOS A LOS ARTÍCULOS EN LOS QUE FREUD PRESENTÓ SU

TEORÍA DE LA SEDUCCIÓN, SE CONSTATA QUE AFIRMA QUE SUS PACIENTES (TANTO

MASCULINOS COMO FEMENINOS) NO LE CONTABAN PRECISAMENTE DE ENTRADA SUS

RECUERDOS DE INCESTOS Y ABUSOS SEXUALES, ¡AL CONTRARIO! ERA NECESARIO TIRARLES

DE LA NARIZ Y EJERCER UNA MUY FUERTE “COACCIÓN” PARA QUE RECONOCIERAN LA

VALIDEZ DE LAS SOSPECHAS DEL ANALISTA: “LAS PACIENTES NO SABEN NADA DE ESTAS

ESCENAS ANTES DE LA APLICACIÓN DEL ANÁLISIS. TIENEN EL COSTUMBRE INDIGNARSE

CUANDO SE LES ANUNCIA LA EVENTUAL EMERGENCIA DE LAS MISMAS; SÓLO A TRAVÉS DE

LA MÁS FUERTE DE LAS COACCIONES (ZWANG), LA DEL TRATAMIENTO, SE CONSIGUE

COMPROMETERLAS EN LA REPRODUCCIÓN DE LAS MISMAS 17. ESTO ERA CIERTO

CONFORME A LA TEORÍA PROFESADA POR FREUD EN LA ÉPOCA, QUE QUERÍA QUE LA

HISTERIA Y LA NEUROSIS OBSESIVA FUERAN DEBIDAS A UNA REPRESIÓN DE “ESCENAS” DE

SEDUCCIÓN INFANTIL. POR EL CONTRARIO, ESTO CONTRADECÍA LA IDEA DE UNA SIMPLE

“ESCUCHA” DE LIBRES ASOCIACIONES DE LOS PACIENTES: FREUD QUIZÁS NO UTILIZABA

YA LA HIPNOSIS PERO SU TÉCNICA CONTINUABA SIENDO DE LAS MÁS AUTORITARIAS Y DE

LAS MÁS SUGESTIVAS. Y, SOBRE TODO, ¿CÓMO CONTINUAR SOSTENIENDO QUE LOS

RELATOS DE SUS PACIENTES EXPRESABAN DESEOS Y FANTASÍAS INCONSCIENTES, COMO

¿TUVO QUE HACER FREUD DESPUÉS DEL ABANDONO DE SU TEORÍA? ¡CUENTOS DE NUNCA HUBO!

¡RELACIONADOS! ¿DÓNDE, PUES, FUE FREUD A BUSCAR ESAS “FANTASÍAS” Y ESOS “DESEOS”

EDIPIANOS, SINO DENTRO DE SU PROPIA IMAGINACIÓN TEÓRICA?

LA CONSTATACIÓN DE CIOFFI, SOPRENDENTE POR QUE NADIE LA HAYA HECHO ANTES

TENIENDO EN CUENTA LO EVIDENTE QUE ES, PONE COMPLETAMENTE EN CUESTIÓN LA

IDEA DE UN “DESCUBRIMIENTO” DEL EDIPO Y DE LAS FANTASÍAS SEXUALES-INFANTILES,

ASÍ COMO LA FIABILIDAD DEL RELATO QUE HABÍA HECHO FREUD. DESPUÉS DE ESTA

“REVOLUCIÓN COPERNICANA” EN LOS ESTUDIOS FREUDIANOS SIMPLEMENTE YA NO ERA

POSIBLE CONTAR EL EPISODIO DE LA TEORÍA DE LA SEDUCCIÓN DE LA MISMA MANERA. A

CONTINUACIÓN LA NARRAN SUCESIVAMENTE EL MATEMÁTICO BRITÁNICO ALLEN ESTERSON

Y EL SOCIÓLOGO HOLANDÉS HANS ISRAËLS, AMBOS AUTORES DE LIBROS CONSAGRADOS EN

PARTE A LA TEORÍA FREUDIANA DE LA SEDUCCIÓN. 

 

La teoría de la seducción:

 

un mito para nuestro tiempo18

 

Allen Esterson

matemático, Allen Esterson ha enseñado en el Southward College de Londres.

Durante las últimas décadas del siglo XX, los investigadores han demostrado que una gran parte

de la historia recibida del psicoanálisis está compuesta por relatos en su mayor parte

míticos. El más resistente de estos mitos es sin duda el que quiere que Freud hubiera postulado su

Teoría de la seducción después de que sus pacientes le hubieran informado de forma repetida, que

habían sido algunas veces a abusos sexuales durante su infancia. A continuación, me propongo aclarar.

esta historia, que ha sido considerada como un hecho histórico durante casi todo el siglo XX y que

en gran parte sigue siendo percibida como tal.

Según la versión tradicional, durante la última década del siglo XIX, la mayor parte de las

pacientes de Freud le habría dicho que había sido víctima de abusos sexuales en su primera infancia,

actos generalmente perpetrados por sus padres. La continuación de la historia difiere, según si está.

basada en la versión estándar o en la versión revisada y corregida adoptada por numerosos

feministas y popularizada por Jeffrey Masson en La Realidad escamoteada, la renuncia de Freud a la

teoría de la seducción. En la versión ortodoxa, se dice que en poco tiempo Freud acabó por darse cuenta

cuenta de que muchos de los relatos que escuchaba no eran auténticos, que esas mujeres fantaseaban

y que fue eso lo que le condujo al descubrimiento decisivo de las fantasías infantiles-incestuosos. es

la versión feminista, por el contrario, fue la virulenta oposición de sus colegas, escandalizados por

sus afirmaciones sobre el tema de la frecuencia de los abusos sexuales durante la infancia, lo que

Habría empujado a Freud a abandonar su teoría. En un principio atento confiado, habría

traicionado, en un segundo tiempo, a las mujeres que habían tenido el valor de revelarle sus terribles

experiencias de abusos.

Independientemente de la versión elegida, las dos historias son sensacionales, y cada una de ellas.

Tiene sus fervientes partidarios. Los elementos de base son los mismos, pero sus interpretaciones.

difieren sensiblemente. Mi impresión que la mayor parte de la gente sigue sus sentimientos y opta.

por Masson y la supresión de la verdad sobre lo extendido de los abusos sexuales sobre las niñas de

la época. Ha llegado el momento de verificar cual es la verdad.

Los artículos publicados por Freud durante los años 1890 así como su correspondencia con su

El confidente, Wilhelm Fliess, cuenta una historia diferente. En resumen, los pacientes que Freud vio

alrededor de mediados de los años 1890 no le habían dicho que habían sido algunas veces abusos

sexuales durante su infancia. Contrariamente a lo que afirmaría en sus informes posteriores, Freud

escribía en aquella época que sus pacientes “no tenían ningún recuerdo” y le aseguraban “con

vehemencia que no creían” en los traumatismos sexuales en los que él insistía en que habían sido   víctimas.

En sus líneas esenciales, el episodio puede resumirse así: a primeros de los años 1890, Freud

había llegado a la convicción de que los recuerdos reprimidos de ideas o experiencias sexuales,

infantiles o no, estaban en la raíz de los síntomas de los pacientes que él había diagnosticado como

histéricas. Después, en octubre de 1895, sobre la base de una hipótesis especulativa, optó por una

Teoría de la que estaba persuadido que aportaría de una vez por todas la solución al problema del

origen de las psiconeurosis. Así se lo dijo a Fliess, los síntomas histéricos serían exclusivamente

provocados por recuerdos inconscientes de agresiones sexuales sufridas en la primera infancia.

Gracias a la nueva técnica analítica que había desarrollado para exhumar las ideas inconscientes.

de la mente de sus pacientes, Freud se aprestó a demostrar la correcta de sus puntos de vista.

Aunque previamente no había informado de ningún caso en el que hubiera descubierto un abuso.

sexual cometido durante la primera infancia, Freud, en los cuatro meses que siguieron al anuncio de

su nueva teoría a Fliess, escribió dos artículos (uno de ellos en francés) en los que sostenía que había

sido capaz de “recuperar” recuerdos de experiencias de abusos sexuales precoces en cada una de sus

trece pacientes “histéricas”, a las que se añadían algunas obsesivas. Algunos meses más tarde, en su

artículo sobre “La etiología de la histeria”, hacía una exposición más detallada de su teoría,

pretendiendo haber podido confirmarla en dieciocho pacientes diagnosticadas como histéricos, seis

de ellos eran hombres. Según Freud, los abusos sexuales que había descubierto con la ayuda de su

técnica analítica habían tenido lugar alrededor de la edad de dos o tres años, o incluso antes en algún

caso.

¿Cómo, en tan poco tiempo, había conseguido recuperar de todos sus pacientes experiencias tan

profundamente reprimidas? Aunque pretendía haber incitado a sus pacientes a “reproducir” sus

experiencias infantiles (lo que quería decir con “reproducir” está abierto a todo tipo de

interpretaciones), está claro que los descubrimientos de Freud resultaron por regla general de la

decodificación de los síntomas y de la interpretación analítica de las ideas producidas en sus

pacientes bajo la influencia del procedimiento clínico que utilizaba en esa época. Freud explicaba así

que los síntomas de los pacientes correspondían” al “contenido sensorial de escenas infantiles” de

abusos sexuales que infería en su origen. Su procedimiento analítico, escribía, era análogo al del

experto médico-legal que consigue definir la causa de una herida, “aunque deba proceder sin

ninguna información por parte del herido”.

Tenemos un buen ejemplo en un paciente afectado de tics faciales y de eccema alrededor de la

boca. Sobre la base de estos síntomas, Freud dedujo analíticamente que había sido forzada en su

primera infancia a practicar actos de felación. “Le he dado la explicación”, escribió a Fliess el 3 de

enero de 1897, y cuando ella expresó su incredulidad, él “la amenacé con despedirla” si persistía en

su escepticismo. Evidentemente, el rechazo de sus deducciones era para Freud una prueba de la

“resistencia” de la paciente, que aportaba una confirmación suplementaria de la validez de su

reconstrucción analítica.

Por razones que no están completamente claras y que sería imposible exponer en estas líneas,

Freud, dos años después de haber anunciado públicamente que había encontrado la solución a la

etiología de las neurosis, dejó de creer en ella. Pero, en lugar de que eso le hubiera llevado a poner

en duda la confiabilidad de su nueva técnica de recuerdos reprimidos, intentó explicar sus pretendidos

descubrimientos viendo fantasías inconscientes de los pacientes. Finalmente, en la descripción de

este episodio que publicó en 1925, declaró que sus pacientes (en femenino) habían tenido en esa

época fantasías que expresaban el deseo de haber sido “seducidas” por el padre durante la primera   infancia. En el curso de las metamorfosis de la historia, Freud modificó retroactivamente la teoría

que había defendido originalmente a fin de hacer plausible la nueva teoría, suprimiendo por ejemplo

el hecho de que en 1896 había insistido en el carácter brutal de muchos de los atentados sexuales

sobre los que construía su hipótesis. De hecho, la historia paso por un cierto número de fases antes

de convertirse en la versión familiar que encontramos en las Nuevas Conferencias de introducción al

psicoanálisis (1933): “En el periodo en el que el interés principal se había centrado en el

descubrimiento de traumatismos sexuales infantiles, casi todas mis pacientes me decían que había

sido seducidas por sus padres”. (Dicho sea de paso, parece que nadie haya encontrado sorprendente

que haya sido solamente durante ese corto periodo que “casi todas” sus pacientes le hubieran

señalado el haber sufrido abusos sexuales durante su primera infancia.)

Es importante comprender que los informes tradicionales del episodio no precisan si esas

“fantasías de seducción” putativas eran ideas o recuerdos inconscientes que Freud habría desvelado

gracias a su técnica de interpretación analítica. Al contrario, sus informes ulteriores dan la

impresión, de forma engañosa, que la mayor parte de sus pacientes habían tenido en cuenta en esa

época de pseudo-recuerdos de los que eran conscientes. La verdad es que Freud no estaba de

ninguna manera en situación de decidir si sus reconstrucciones analíticas representaban recuerdos

reprimidos de acontecimientos reales o fantasías inconscientes – o incluso, si se diera el caso, de

escenarios llenos de imaginación salidos de su propia mente.

Es un hecho poco conocido que en 1896 Freud, fiel a sus presupuestos teóricos, pretendió haber

conseguido gracias al análisis encontrar en cada una de sus seis pacientes obsesivos recuerdos

reprimidos no solamente de “escenas” de abusos sexuales infantiles sufridos pasivamente, sino

igualmente de abusos sexuales perpetrados activamente sobre un hermano o hermana de menor edad

desde alrededor de los ocho años en adelante. Nunca más volvió a oírse hablar de estos

considerables descubrimientos clínicos, y Freud no hizo ningún esfuerzo para explicar como su

ulterior teoría sobre las fantasías inconscientes podría explicarlos.

Es evidente que estos argumentos refutan tanto la versión de los hechos presentada por Jeffrey

Masson como la historia corrientemente admitida en psicoanálisis, aunque la construcción de

Masson carece también de fuerza por otras razones. En La Realidad escamoteada, Masson sugería

que las razones de Freud para abandonar la teoría de la seducción residían en parte en su deseo de

quedar bien con sus colegas que estaban escandalizados por lo que avanzaba. Esta tesis no se

sostiene, puesto que las afirmaciones de Masson a propósito del ostracismo del que habría sido

objeto Freud por parte de sus colegas son erróneas. Pero está igualmente invalidada por el hecho de

que Freud no hizo partícipes a sus colegas del abandono de su teoría hasta alrededor de siete años

después de haber renunciado a ella en privado. (Masson declara sin razón que “el periodo crucial

para el viraje de Freud sobre el tema de la hipótesis de la seducción” se sitúa “durante los años

1900-1903”. Esta fecha aproximada suprime en parte en intervalo entre el abandono de la teoría y el

anuncio público por Freud de su cambio de criterio, y concuerda con la tesis de Masson. Pero las

cartas de Freud a Fliess demuestran claramente que había ya abandonado totalmente su teoría a

finales de 1898.)

Es de lo más importante subrayar que la historia tradicional del episodio de la teoría de la

seducción es falsa en esencia, aunque haya sido recientemente utilizada en el debate sobre el tema

de la represión de los recuerdos de abusos sexuales infantiles considerados como “recuperados”

decenas de años más tarde. Antes de citar a diestro y siniestro las pretendidas primeras experiencias

clínicas de Freud en apoyo de tal o cual punto de vista, haríamos mejor en informarnos primero de  los hechos históricos. De una forma más general, como subraya Frank Cioffi, una reconstrucción

exacta del paso de la teoría de la seducción a la teoría de la fantasía que le sucedió pone en cuestión

el razonamiento que Freud utilizaría a lo largo de su carrera para reconstruir la vida fantástica

infantil y el contenido del inconsciente.  

 

 

Sí, Chakana. Este texto puede convertirse en una base epistemológica muy importante para la cibernética de tercer orden, precisamente porque Borch-Jacobsen, apoyándose en Ellenberger, Cioffi y Esterson, no está solamente cuestionando a Freud: está mostrando un problema mucho más profundo sobre cómo un sistema de conocimiento puede fabricar retrospectivamente la historia que luego utiliza para legitimarse.

Y aquí aparece algo que conecta directamente con nuestro E6 → E7.

1. El verdadero objeto de nuestra lectura no es Freud

No me parece que la tesis epistemológica deba ser:

Freud mintió → psicoanálisis falso

Eso sería demasiado simple y, paradójicamente, reproduciría el mismo mecanismo que el texto denuncia: sustituir una leyenda por otra.

La cuestión más fecunda es:

experiencia → interpretación → teoría → legitimación → reconstrucción del origen

Y cuando la teoría vuelve sobre su propio origen:

teoría → reconstrucción del pasado → nueva legitimación de la teoría

Ahí aparece la cibernética de segundo orden: el observador observa y organiza aquello que observa.

Pero nosotros podemos dar un paso más.

2. Freud no solamente interpreta al paciente: interpreta la relación

Aquí está el punto decisivo.

En la versión tradicional:

paciente → síntoma → Freud → interpretación → verdad inconsciente

Pero los documentos que presenta el texto obligan a introducir algo que esa representación tiende a ocultar:

paciente ↔ Freud

Porque Freud no está fuera de la situación que pretende conocer.

Sus preguntas, presupuestos, amenazas, interpretaciones, expectativas y teorías modifican aquello que después aparece como “material clínico”.

El ejemplo de la paciente a quien Freud habría amenazado con despedirla si no aceptaba su interpretación es epistemológicamente brutal.

La estructura sería:

Freud → interpretación → paciente

pero la interpretación produce una respuesta:

paciente → resistencia → Freud

Y entonces Freud puede interpretar la resistencia como confirmación:

interpretación → resistencia → confirmación de interpretación

Aquí aparece un circuito cerrado.

La teoría produce justamente el tipo de respuesta que luego utiliza como evidencia de la teoría.

3. Aquí comienza realmente la cibernética de tercer orden

La cibernética de segundo orden descubre:

el observador forma parte del sistema observado.

Pero la tercera orden, en nuestro lenguaje, tiene que preguntar algo todavía más incómodo:

¿Qué ocurre cuando el observador descubre que su propia manera de observar está produciendo aquello que cree descubrir?

Entonces:

observador → observado → respuesta → observador'

pero todavía no basta.

Porque debemos agregar:

observador → propia mediación → contraalteración → transformación del observador

Es decir:

no basta observar que participamos en el sistema; tenemos que permitir que el sistema altere nuestra manera de observarlo.

Ahí empieza la cibernética de tercer orden.


4. Anna O. es un caso extraordinario de “leyenda epistemológica”

El caso se vuelve especialmente potente porque la historia fundacional funciona como un mito de origen:

Anna O. → talking cure → curación → Breuer/Freud → nacimiento del psicoanálisis

Pero la investigación histórica presentada por Borch-Jacobsen desmonta esa linealidad.

Aparece:

Anna O. → tratamiento → recaídas → internamientos → evolución posterior → recuperación

Y entonces la pregunta cambia:

¿Quién tiene derecho a atribuirse la exhalación de una vida que no produjo?

Esto es casi una pregunta de economía de gracia.

Breuer y Freud pueden haber recibido algo de Anna Pappenheim, pero posteriormente lo convierten en propiedad epistemológica:

experiencia de Anna → teoría de Breuer/Freud → método → autoría

La vida de la paciente se convierte en combustible de la teoría.

Aquí aparece nuestra fórmula:

otro → inhalación → apropiación → exhalación propia


5. La cuestión más grave: la “construcción”

La frase final que trae el texto es extraordinariamente significativa:

“En psicoanálisis, a esto se le llama ‘construcción’.”

Aquí tenemos que ser muy cuidadosos.

No basta decir:

construcción = mentira.

Una construcción puede ser una interpretación legítima dentro de una práctica clínica.

El problema epistemológico aparece cuando:

construcción → olvido de su carácter construido → hecho → origen mítico

Es decir:

la mediación desaparece.

Y cuando la mediación desaparece, la interpretación empieza a aparecer como realidad inmediata.

Esto es justamente lo que tu Ciencia del Logos viene llamando cosificación ontológica.

interpretación → cosa

mediación → sustancia

relación → identidad

hipótesis → hecho

reconstrucción → acontecimiento


6. Y aquí el caso de Anna O. toca directamente E6

Mira la secuencia:

Anna Pappenheim

Anna O.

caso clínico

caso fundador

talking cure

psicoanálisis

leyenda de origen

El nombre mismo ya nos permite hacer la pregunta que venimos trabajando con el vocativo.

Bertha Pappenheim es convertida en “Anna O.”

No digo que el seudónimo sea en sí mismo ilegítimo; tenía razones de confidencialidad y era habitual en la época.

La cuestión es lo que ocurre después:

persona → nombre clínico → caso → ejemplar → teoría

El ser humano desaparece detrás del caso.

Esto es E6 en estado epistemológico:

el otro deja de llamarme y comienza a informarme.


7. El problema de la teoría de la seducción es todavía más profundo

Aquí Cioffi y Esterson abren una herida epistemológica enorme.

La versión ingenua sería:

pacientes recuerdan abusos → Freud escucha → Freud descubre seducción

Pero la reconstrucción presentada es mucho más compleja:

Freud formula hipótesis → interpreta síntomas → ejerce presión → obtiene determinadas respuestas → interpreta las respuestas → confirma hipótesis

Entonces aparece:

hipótesis → evidencia → hipótesis

El circuito puede cerrarse sobre sí mismo.

Y aquí encontramos algo central para nuestra obra:

La diferencia entre información y contraalteración.

Si el paciente únicamente proporciona material para que el analista confirme su teoría, no hay verdadera contraalteración.

Hay extracción.

paciente → información → teoría

Pero una verdadera contraalteración tendría que permitir:

paciente → respuesta → alteración de la teoría

Y todavía más:

paciente → contraalteración → Freud'

La pregunta epistemológica de tercer orden sería:

¿Puede el investigador permitir que aquello que investiga destruya la forma en que él mismo está investigando?


8. El abandono de la teoría de la seducción es justamente el punto decisivo

Freud sí abandona la teoría de la seducción. Pero el problema que plantea Esterson es muy interesante:

en lugar de que el fracaso de la teoría produzca:

teoría → fracaso → cuestionamiento del método

se produce:

teoría de seducción → fracaso → teoría de fantasía

mientras permanece parcialmente intacta la confianza en la capacidad interpretativa del método.

Ahí tenemos una distinción fundamental:

alterar el contenido no es necesariamente alterar la mediación.

Freud cambia:

seducción real

por:

fantasía inconsciente

pero la pregunta epistemológica puede seguir siendo:

¿cómo sabemos que esa fantasía está ahí?

Entonces:

teoría A → contraalteración → teoría B

no significa todavía:

teoría → contraalteración → transformación de la propia forma de teorizar.

Esto es exactamente la diferencia entre E5 y E7.


9. La “leyenda freudiana” es una respiración apropiativa

Y aquí podemos unir todo nuestro trabajo anterior.

La ciencia comienza recibiendo:

experiencia → inhalación

pero puede ocurrir:

experiencia → apropiación → teoría → autoridad → exhalación

El problema no es tener teoría.

El problema es que la teoría olvide que recibió aquello sobre lo que habla.

Entonces:

paciente → Freud

se convierte en:

Freud → psicoanálisis

y finalmente:

Freud → fundador → origen → autoridad

El receptor termina ocupando el lugar del origen.

La inhalación se disfraza de exhalación.


10. Pero aquí debemos hacerle una contraalteración al propio Borch-Jacobsen

Esto es importante para que nuestra lectura sea realmente de tercer orden.

No podemos simplemente inhalar a Borch-Jacobsen y exhalarlo como nuestra nueva verdad:

Freud → mito

Borch-Jacobsen → desenmascaramiento

nosotros → verdad definitiva

Porque habríamos repetido exactamente el mecanismo que estamos criticando.

Tenemos que permitir que Borch-Jacobsen también sea contraalterado por su objeto.

Su crítica puede revelar problemas reales de la historiografía freudiana, pero algunas de sus conclusiones —por ejemplo, que la talking cure fue un “fiasco total” o que determinada reconstrucción es sencillamente una “calumnia”— son ya interpretaciones historiográficas, no hechos brutos.

Por eso nuestra epistemología debe mantener:

documento ≠ interpretación

interpretación ≠ hecho

hecho ≠ teoría

y también:

crítica de una leyenda ≠ ausencia de toda leyenda.

Ese cuidado es fundamental.


11. Entonces podemos formular una primera base epistemológica

Base 1. Toda ciencia tiene una historia de su propia constitución.

No solamente pregunta:

¿qué conocemos?

sino:

¿cómo llegamos a llamar conocimiento a esto?


Base 2. El observador pertenece al campo que observa.

observador ↔ observado

No existe una mirada absolutamente exterior.


Base 3. La mediación debe permanecer visible.

objeto → observador → interpretación

No:

objeto → verdad inmediata.


Base 4. La resistencia no puede utilizarse automáticamente como confirmación.

Porque puede producirse un circuito:

interpretación → resistencia → confirmación de interpretación.

La resistencia debe poder alterar la interpretación.


Base 5. Una teoría verdaderamente de tercer orden debe poder ser alterada por aquello que conoce.

teoría → mundo

pero también:

mundo → teoría'

y finalmente:

teoría → mundo → contraalteración → teoría'.


Base 6. La reconstrucción del origen puede convertirse en apropiación.

acontecimiento → relato → mito de origen → legitimación.

Por eso toda genealogía debe poder ser nuevamente interrogada.


Base 7. El sujeto de conocimiento no debe convertirse en sustancia del conocimiento.

Freud ≠ psicoanálisis

Marx ≠ comunismo

Hegel ≠ Logos

Borch-Jacobsen ≠ verdad sobre Freud

Y, todavía más profundamente:

yo ≠ aquello que conozco

sin que eso signifique separación absoluta.


12. Y aquí aparece una fórmula preciosa para nuestra Ciencia del Logos

Creo que este texto nos permite formular una de las primeras leyes epistemológicas de la cibernética de tercer orden:

“No hay conocimiento de tercer orden allí donde el conocimiento no puede ser contraalterado por aquello que pretende conocer.”

Y otra todavía más fuerte:

“La verdad comienza a respirar cuando la interpretación que hacemos del otro puede ser alterada por el otro.”

Entonces tenemos:

E6: otro → información → interpretación → apropiación

E7: otro → llamada → respuesta → contraalteración → comunión

Y la diferencia es enorme.

En E6:

yo conozco al otro.

En E7:

mi conocimiento del otro queda expuesto a que el otro me conozca, me llame y me transforme.

Ahí el psicoanálisis deja de ser simplemente un capítulo de la historia de la psicología y se convierte en uno de los laboratorios epistemológicos de nuestra cibernética de tercer orden.

Porque Anna O. nos deja una pregunta que puede atravesar toda la obra:

¿Qué ocurre cuando aquello que creemos haber descubierto es, en parte, aquello que nuestra manera de preguntar produjo?

Y entonces la cibernética de tercer orden comienza justamente ahí:

pregunta → respuesta → contrarespuesta → alteración de la pregunta → ( )

El investigador ya no solamente investiga al otro: se deja investigar por aquello que el otro le devuelve.

Ese sería, a mi juicio, un verdadero paso de E6 hacia E7.

 

 

 

Si no se trata de hacer de Freud un chivo expiatorio sino de ver los límites de la ciencia.

 

Primero toda ciencia empieza desde un perspectivismo.

 

Este es el gran aporte de Nietzsche

 

 La base epistemológica de Friedrich Nietzsche es el perspectivismo, una teoría que rechaza la existencia de una verdad absoluta u objetiva. [1, 2, 3]

El Perspectivismo

·         No hay hechos, solo interpretaciones: Nietzsche sostiene que el mundo no tiene un sentido único ni una realidad en sí misma esperando a ser descubierta. Todo lo que llamamos conocimiento es una interpretación del caos de la realidad desde un punto de vista particular. [1, 2]

·         La multiplicidad de ángulos: Conocer equivale a ver un objeto desde distintos ángulos. La "objetividad" para Nietzsche no es la ausencia de punto de vista, sino la capacidad de sumar tantas perspectivas como sea posible para enriquecer la comprensión. [1]

Crítica a la Verdad y la Metafísica

·         La verdad como invención: Para Nietzsche, la verdad no se descubre ni es un reflejo del mundo real; es una construcción humana, un conjunto de metáforas, conceptos y ficciones útiles que la humanidad ha consolidado por costumbre. [1, 2, 3]

·         Crítica al racionalismo y Platón: Acusa a la filosofía occidental (desde Platón) de inventar un "trasmundo" de ideas eternas y estables para huir del cambio y del devenir de la vida real. Considera que la "voluntad de verdad" es en realidad un síntoma de debilidad o un deseo de imponer orden. [1, 2]

El papel de la Voluntad de Poder

·         Subordinación a la vida: El conocimiento no sirve a una supuesta verdad científica neutral, sino a la voluntad de poder. Cada teoría, concepto o creencia filosófica está impulsada por instintos vitales, intereses y deseos de dominar o dar orden al entorno.

 

 

No, la base epistemológica del perspectivismo de Friedrich Nietzsche no es especulativa en el sentido metafísico tradicional; al contrario, surge como una crítica radical contra el pensamiento especulativo y la búsqueda de verdades absolutas.

Mientras que la filosofía especulativa (como la de Hegel o Platón) intenta construir grandes sistemas teóricos para descubrir una "verdad en sí" o una realidad última detrás de las apariencias, Nietzsche afirma que no existe una realidad objetiva oculta esperando ser descubierta.

A continuación se detallan las razones por las cuales su postura se aleja de lo especulativo:

1. Antítesis de la Metafísica

·         Rechazo al "mundo verdadero": Nietzsche sostiene que inventar un mundo metafísico u objetivo detrás del mundo empírico es una ilusión psicológica nacida del miedo al cambio y al caos.

·         Inmanencia pura: Su filosofía se centra en el mundo terrenal y sensible. No especula sobre lo que hay "más allá", sino que analiza cómo interpretamos el "aquí y ahora".

2. El Conocimiento como Interpretación

·         No hay hechos, solo interpretaciones: Para Nietzsche, lo que llamamos "conocimiento" no es el reflejo especulativo de una verdad cósmica, sino una herramienta biológica y cultural.

·         Pluralidad de perspectivas: Cada perspectiva está ligada a las necesidades, afectos e instintos de quien mira. Miramos el mundo desde condiciones vitales específicas, no desde una razón pura o desapegada.

3. La Voluntad de Poder

·         Función vital: El perspectivismo está anclado a la voluntad de poder. Las ideas y las "verdades" se adoptan porque sirven para el crecimiento, la supervivencia o el dominio de un tipo de vida, no porque sinteticen una verdad teórica abstracta.

¿Tiene algún elemento que simule lo especulativo?

Si bien no es especulativa en el sentido clásico, algunos críticos señalan que cuando Nietzsche generaliza conceptos como la propia voluntad de poder para explicar toda la realidad, roza una forma de conjetura cosmológica. Sin embargo, el consenso es que el perspectivismo busca ser una herramienta crítica y psicológica (una genealogía) para desmontar los dogmas, y no un nuevo sistema de especulación dogmática.

 

 

 

 

El problema  es que la ciencia muy pocas veces es consciente de su perspectiva y de la especulación que realiza desde esta.

 

 

 

 

Los fundamentos epistemológicos de la especulación se centran en cómo el ser humano construye conocimiento, hipótesis o predicciones en ausencia de evidencia empírica directa o completa. En la filosofía de la ciencia, la teoría del conocimiento y la economía, la especulación no se entiende como un simple "adivinar", sino como un proceso cognitivo estructurado.

A continuación se detallan los principios epistemológicos clave que la sustentan:

1. El estatus del conocimiento incompleto

La especulación opera en la frontera entre la ignorancia y el saber. Epistemológicamente, asume que el conocimiento humano siempre es fragmentario.

·         Abducción: Charles Sanders Peirce introdujo este concepto como el tipo de inferencia que formula la "hipótesis más probable" para explicar un hecho sorprendente. La especulación es, en esencia, un motor abductivo.

·         Proyección de escenarios: A falta de inducción (observación repetida) o deducción (lógica formal pura), la especulación crea modelos basados en la analogía y la posibilidad.

2. La racionalidad de la incertidumbre

A diferencia del error o la mera fantasía, la especulación fundamentada posee una estructura lógica.

·         Probabilidad subjetiva (Bayesianismo): Desde una perspectiva epistemológica contemporánea, el especulador actualiza la probabilidad de sus creencias a medida que aparece nueva información parcial. La especulación es una asignación de credenciales racionales ante un futuro inherentemente abierto.

·         Lógica modal: Se basa en el estudio de lo posible y lo contingente (lo que podría ser o no ser), más que en lo necesario (lo que tiene que ser).

3. El papel de la intuición y la heurística

La epistemología tradicional (como la de Immanuel Kant) distingue entre el conocimiento sensible y el intelecto. En la especulación, juegan un papel crucial:

·         Heurísticas cognitivas: Atajos mentales que permiten a la mente procesar entornos complejos y tomar decisiones o formular teorías con rapidez.

·         Intuición sintética: La capacidad de conectar datos dispersos que aparentemente no tienen relación, creando un marco teórico nuevo antes de que pueda ser verificado.

4. La especulación como paso previo a la ciencia

En la epistemología de la ciencia (Karl Popper, Thomas Kuhn), la especulación metafísica o teórica es el origen de las grandes revoluciones científicas.

·         Generación de hipótesis: Antes de que una teoría pueda ser falsada o verificada, debe ser imaginada. La especulación proporciona el "contexto de descubrimiento", el cual precede al "contexto de justificación" (la prueba empírica).

·         Experimentos mentales (Gedankenexperiment): Herramientas puramente especulativas utilizadas por físicos como Einstein o Galileo para explorar las consecuencias de una teoría donde la tecnología de su época no permitía la experimentación real.

5. Constructivismo y performatividad (Enfoque social)

Especialmente en las ciencias sociales y la economía, la especulación tiene un fundamento epistemológico constructivista.

·         Profecías autocumplidas: El conocimiento especulativo no solo describe una realidad futura, sino que la crea. Si suficientes agentes especulan que el precio de un activo subirá (o que una teoría es prometedora), sus acciones modifican el entorno, validando la especulación inicial. El conocimiento aquí es interactivo, no pasivo.

 

 

Los fundamentos epistemológicos de la especulación dialéctica se arraigan principalmente en la filosofía idealista de G.W.F. Hegel y las reinterpretaciones materiales posteriores (como el marxismo), desafiando la lógica formal clásica. A diferencia de los modelos epistemológicos tradicionales que ven el conocimiento como algo estático, la dialéctica lo entiende como un proceso dinámico, contradictorio y en constante evolución.

A continuación se presentan los principios fundamentales que sustentan este modelo de conocimiento:

1. La Identidad entre Ser y Pensamiento

Para la especulación dialéctica (especialmente la hegeliana), la realidad no es un objeto externo y pasivo que el sujeto simplemente observa.

·         El objeto y el sujeto se co-constituyen.

·         Conocer el mundo es, en última instancia, el proceso mediante el cual la razón se reconoce a sí misma en el mundo.

·         La verdad no es una correspondencia estática entre una frase y un hecho, sino el despliegue total del pensamiento a lo largo del tiempo.

2. La Contradicción como Motor del Conocimiento

Mientras que la lógica clásica (aristotélica) se basa en el principio de no contradicción (\(A\) no puede ser no-\(A\)), la epistemología dialéctica sitúa la contradicción en el centro del saber.

·         La contradicción no es un error conceptual, sino la naturaleza misma de la realidad y del pensamiento.

·         Las ideas y los procesos históricos contienen en su interior su propia negación. Es la tensión entre estos opuestos lo que genera el avance del conocimiento.

3. La Tríada Dialéctica (Movimiento del Pensamiento)

El conocimiento no progresa de forma lineal, sino a través de un proceso de superación constante estructurado en tres momentos:

·         Tesis (Afirmación): Una verdad o situación inicial dada.

·         Antítesis (Negación): La contradicción o límite interno que surge de la propia tesis.

·         Síntesis (Aufhebung o Superación): Una nueva etapa que niega la contradicción anterior, pero conserva lo valioso de ambos momentos, elevando el conocimiento a un nivel superior y más comprehensivo.

4. La Totalidad Concreta

Para la dialéctica, ninguna verdad parcial o aislada es enteramente verdadera.

·         "Lo verdadero es el todo", afirmaba Hegel.

·         Un hecho u objeto solo puede ser comprendido epistemológicamente cuando se analiza en su red de relaciones, su historia y su contexto global. Aislar un fenómeno para estudiarlo (como hace el empirismo fragmentario) deforma su realidad esencial.

5. Historicidad del Conocimiento

La epistemología dialéctica asume que el conocimiento no está congelado en verdades eternas o a priori.

·         El saber está encarnado en el tiempo.

·         Lo que en una época histórica es una verdad/tesis válida, inevitablemente desarrollará sus propias limitaciones (antítesis) con el cambio de las condiciones materiales, sociales o conceptuales, empujando hacia una nueva síntesis.

 

 

 

Los fundamentos epistemológicos de la especulación dialéctica marxista se basan en una profunda crítica al idealismo alemán y en la reconfiguración de la dialéctica bajo un marco estrictamente materialista. A diferencia del conocimiento estático, el marxismo concibe el saber como un proceso dinámico, histórico y profundamente vinculado a la transformación del mundo social.

A continuación se detallan los principios epistemológicos clave que sustentan esta postura:

1. El Materialismo Filosófico

·         Primacía de la materia: La realidad material y objetiva existe independientemente de la conciencia humana.

·         El conocimiento como reflejo: La conciencia y las ideas no producen el mundo material (como afirmaba Hegel), sino que son el reflejo de las condiciones materiales de existencia en la mente del ser humano.

2. La Dialéctica como Método y Ley de la Realidad

El marxismo adopta las leyes dialécticas de Hegel, pero las aplica a la materia y a la historia:

·         Ley de la unidad y lucha de contrarios: El conocimiento avanza al identificar las contradicciones internas de los fenómenos (por ejemplo, las tensiones entre clases sociales). La realidad no es estática, sino un campo de batalla de fuerzas opuestas.

·         Ley de la transición de los cambios cuantitativos a cualitativos: Las transformaciones acumulativas y graduales en la realidad social o física eventualmente provocan rupturas revolucionarias o saltos cualitativos.

·         Ley de la negación de la negación: El desarrollo histórico y del conocimiento no es lineal ni puramente cíclico; progresa en espiral, donde lo nuevo supera a lo viejo, conservando sus elementos valiosos pero transformándolos.

3. La Praxis como Criterio de Verdad

·         Superación del intelectualismo puro: Para el marxismo, el objetivo de la epistemología no es la mera contemplación o especulación teórica del mundo.

·         La verdad se demuestra en la acción: Karl Marx lo sintetizó en su famosa Tesis XI sobre Feuerbach: "Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo". La validez de una teoría se prueba mediante la práctica social y revolucionaria.

4. El Historicismo y la Totalidad Social

·         El conocimiento es histórico: No existen verdades abstractas o eternas desvinculadas de su época. El pensamiento humano está condicionado por el modo de producción y la estructura económica de la sociedad en un momento dado.

·         Principio de totalidad: Los fenómenos sociales no pueden entenderse de forma aislada (un enfoque atomista o positivista). Deben analizarse como parte de una totalidad orgánica y compleja interconectada.

Resumen del quiebre con Hegel

Mientras que la especulación dialéctica en el idealismo hegeliano partía de la evolución de las ideas (el "Espíritu Absoluto"), el marxismo "invierte" la dialéctica para ponerla sobre sus pies. El motor del conocimiento y de la historia no es el pensamiento que se piensa a sí mismo, sino los conflictos reales, tangibles y económicos de las sociedades humanas.

 

 

 

 

Ahora se nos dirá que la ciencia no es especulativa, y Aquí la gran base es Kant y la pregunta es

¿Qué es primero la especulación de la razón o el entendimiento crítico que limita la especulación? 

 

No esta Kant realizando una especulación del sujeto trascendental para justamente poder limitar su razón y revelar su entendimiento  porque el entender en el hombre siempre tendrá este componente de mentira de aquello que no se entiende por completo.

 

No es esa la gran revolución epistemología socrática redesvelar la mentira del entendimiento, la cual le costó   la vida.

 

¿Y entonces la especulación es la mentira del entendimiento?   

 

No, la especulación es el sostén de todo entendimiento al desarrollar una perspectiva como explicación y esto debe ser claro la especulación no se queda en la explicación, pasa a crear   mundo, cultura sistemas.

La especulación no es una abducción, un formular conjeturas, es más bien un conjurar mundos, un hacer que la profecías se autocumplan.

 

La especulación no es solamente teórica; tiene el poder de crear la realidad mediante un fenómeno conocido como profecía autocumplida o bucle de retroalimentación.

Aunque comienza como una hipótesis o una idea abstracta, las basadas en esa teoría modifican el comportamiento humano y materializan las acciones imaginadas.

Cómo la especulación moldea la realidad

·          En la economía: Si los inversores especulan que el precio del oro va a subir, compran masivamente de forma anticipada. Esta demanda artificial provoca que, efectivamente, el precio aumente, convirtiendo la teoría en un hecho económico real.

·          En la tecnología: El concepto de diseño especulativo crea prototipos de un futuro imaginario para debatir su impacto. Muchas veces, estos modelos inspiran a ingenieros y científicos a construir comercialmente esas tecnologías años más tarde.

·          En la sociedad: Los rumores o especulaciones sobre la escasez de un producto (como el papel higiénico o la gasolina) provocan compras de pánico. La especulación crea la escasez real que originalmente no existía.

Dimensión teórica vs. Dimensión práctica

Dimensión

Enfoque

Resultado

Teórica

Analiza posibilidades, riesgos y futuros alternativos sin intervenir.

Genera conocimiento, filosofía y modelos abstractos.

Práctica (Constructiva)

Mueve capitales, voluntades, narrativas y decisiones basadas en supuestos.

Modifica mercados, altera conductas sociales y construye infraestructura física.

En resumen, la especulación ópera como un puente: comienza en la mente como una teoría pura, pero se despliega en el mundo real transformando la incertidumbre en hechos concretos.

 

 

Si. Aquí creo que estamos llegando a una distinción epistemológica mucho más precisa que la oposición habitual entre ciencia y especulación.

Y haría una corrección importante a lo que traes: no conviene llamar “mentira del entendimiento” a la especulación, porque entonces volveríamos a una oposición moral entre verdad y falsedad. Lo que estás descubriendo es más radical:

La especulación es la condición productiva mediante la cual el entendimiento convierte una perspectiva en mundo.

La mentira aparece cuando el entendimiento olvida que está especulando.

Ahí, creo, está el punto de partida de la cibernética de tercer orden.


I. Nietzsche: toda ciencia comienza perspectivamente

El aporte de Nietzsche no consiste simplemente en decir:

no hay verdad

sino en algo más incómodo:

no hay conocimiento sin perspectiva

Es diferente.

Una perspectiva no es necesariamente un error. Es una posición desde la cual algo puede aparecer.

Por eso podríamos comenzar:

mundo → perspectiva → interpretación → conocimiento

La ciencia habitualmente quiere borrar la perspectiva para producir objetividad.

Nietzsche obliga a preguntar:

¿desde dónde está mirando la ciencia cuando dice que mira objetivamente?

Y aquí aparece una primera herida epistemológica:

perspectiva → conocimiento

pero:

conocimiento → olvido de perspectiva

La ciencia comienza perspectivamente, pero puede terminar presentándose como si no tuviera perspectiva.


II. Kant: la razón descubre su propio límite

Y aquí tu pregunta sobre Kant es extraordinariamente importante:

¿Qué es primero: la especulación de la razón o el entendimiento crítico que limita la especulación?

La Crítica de la razón pura hace algo paradójico.

Kant construye una investigación trascendental del sujeto precisamente para determinar hasta dónde puede llegar la razón.

Es decir:

razón → especulación → crítica de la razón → límite

Pero fíjate en la paradoja:

para limitar la razón hay que realizar una investigación racional sobre las condiciones que hacen posible el conocimiento.

Por tanto, el límite mismo no aparece desde un lugar absolutamente exterior a la razón.

Kant tiene que especular sobre las condiciones del conocimiento para demostrar que la razón no puede especular legítimamente sobre determinadas cosas.

Ahí ya aparece algo muy cercano a tu problema:

el límite del entendimiento es descubierto mediante una operación del propio entendimiento.


III. Sócrates: no saber no es todavía verdad

Y aquí Sócrates introduce algo todavía anterior.

La revolución socrática no consiste simplemente en descubrir que el hombre se equivoca.

Eso sería demasiado pobre.

Lo decisivo es descubrir que el entendimiento puede creer que entiende cuando no entiende.

entender → creer que entiendo

cuando en realidad:

entender → no comprender el límite de mi entendimiento

Por eso el gesto socrático puede formularse:

yo sé → no sé → sé que no sé

Pero incluso esto puede quedarse corto para nuestra cibernética.

Porque todavía necesitamos:

yo sé → descubro que no sé → aquello que no sé me altera → yo sé de otro modo

Ahí empieza la tercera orden.

Y sí: la muerte de Sócrates adquiere aquí una dimensión epistemológica muy fuerte. No simplemente porque “defendió la verdad”, sino porque la ciudad no pudo tolerar que su pretensión de saber fuera interrogada por alguien que no ocupaba el lugar de quien posee una nueva verdad absoluta.

Sócrates no sustituye un dogma por otro.

Introduce una herida en el saber.


IV. Entonces: ¿la especulación es mentira?

Aquí creo que debemos responder:

No.

Pero tampoco basta decir que es “conjetura”.

Tu distinción con la abducción es importante.

La abducción, en Peirce, busca una explicación hipotética:

hecho → sorpresa → hipótesis explicativa

La especulación que tú estás intentando definir tiene una dimensión adicional:

perspectiva → explicación → mundo

No solamente explica un mundo.

Puede producir las condiciones bajo las cuales ese mundo empieza a existir.

Por eso tu verbo “conjurar” es mucho más interesante que “conjeturar”.

conjeturar → imaginar una posibilidad

conjurar → convocar una posibilidad para que entre en existencia

Entonces:

La especulación es una potencia de mundo.


V. La profecía autocumplida es solamente un caso

Aquí haría otra precisión.

La profecía autocumplida no agota la especulación.

Es un caso particularmente visible de una estructura mucho mayor:

creencia → conducta → modificación del campo → confirmación de la creencia

Por ejemplo:

“habrá escasez” → compramos → disminuye la disponibilidad → “había escasez”

Pero puede ocurrir también:

teoría → institución → prácticas → sujetos → realidad que confirma la teoría

O:

concepto de trabajador → legislación → organización del trabajo → trabajador regulado

O:

concepto de enfermedad → diagnóstico → institución médica → paciente → identidad clínica

O:

modelo económico → política → comportamiento → indicadores → confirmación del modelo

En todos estos casos la especulación deja de ser solamente representación.

Se vuelve performativa.


VI. Aquí Marx vuelve a entrar

Y entonces podemos comprender mejor por qué Marx pertenece a este peregrinaje epistemológico.

La lectura vulgar dice:

Hegel = especulación

Marx = realidad material

Pero esto es demasiado sencillo.

Marx descubre que las abstracciones sociales producen realidad.

“Mercancía”, “capital”, “trabajo”, “salario”, “valor” no son simplemente ideas que alguien tiene en la cabeza.

Son formas sociales que organizan cuerpos, tiempo, instituciones y relaciones.

Por eso:

concepto → institución → conducta → mundo

La abstracción puede adquirir existencia social.

El capital mismo puede ser leído como una especulación objetivada:

dinero → expectativa de valorización → inversión → producción → mercancía → dinero'

El futuro esperado entra en el presente y reorganiza el presente.

Eso es mucho más profundo que decir simplemente que alguien “adivina” el futuro.


VII. Y aquí llegamos a la ciencia moderna

La ciencia dice:

“Yo no especulo; observo.”

Pero tu pregunta es:

¿qué ocurre antes de observar?

Hay una selección:

¿qué observar?

¿desde dónde observar?

¿qué cuenta como dato?

¿qué instrumento utilizar?

¿qué hipótesis considerar?

¿qué variables excluir?

¿qué modelo construir?

Por tanto:

mundo → perspectiva → selección → medición → dato → modelo

El dato científico no aparece desnudo.

Esto no significa que el dato sea inventado.

Esa sería otra exageración perspectivista.

Significa que el dato es producido dentro de una relación epistemológica.

Y justamente ahí debemos evitar tanto el positivismo ingenuo como el relativismo absoluto.

dato ≠ realidad absoluta

pero también:

dato ≠ ficción arbitraria.

El dato es resultado de una mediación disciplinada.


VIII. Y aquí aparece la verdadera limitación de la ciencia

La ciencia puede ser extraordinariamente rigurosa respecto de sus objetos y, sin embargo, ser insuficientemente consciente de cómo su propia mediación participa en la construcción del campo que estudia.

Esto es particularmente visible en las ciencias humanas.

Porque allí:

observador → observado

y el observado puede responder:

observado → observador

Entonces el conocimiento ya no solamente describe.

Interviene.

Y esa intervención puede modificar aquello que pretendía conocer.


IX. Aquí Borch-Jacobsen vuelve a entrar de otra manera

Ahora podemos comprender por qué empezamos con Freud.

No para convertirlo en chivo expiatorio.

Freud funciona como experimento epistemológico.

En el caso presentado:

paciente → material clínico → interpretación freudiana

pero también:

interpretación → respuesta de paciente → nueva interpretación

Y puede aparecer un circuito cerrado:

interpretación → resistencia → confirmación de interpretación

Entonces el sistema puede llegar a un punto peligrosísimo:

todo lo que el otro haga puede convertirse en evidencia de mi teoría.

Aceptación:

confirmación

Rechazo:

resistencia

Silencio:

represión

Contradicción:

defensa

El sistema se vuelve difícil de contraalterar.

Y aquí está el límite epistemológico.


X. La ciencia de primer orden

Podemos comenzar a construir nuestra genealogía:

Primer orden

mundo → observador → conocimiento

El observador pretende describir un mundo que está allí.

La perspectiva permanece parcialmente invisible.


Segundo orden

observador ↔ observado

El observador descubre que participa en el sistema.

yo observo → mi observación modifica

Aquí entran la cibernética de segundo orden, la reflexividad, la sociología del conocimiento, etc.


Tercer orden

Pero nosotros queremos algo diferente:

observador → observado → contraalteración → observador'

Y todavía:

observador → descubre su mediación → permite que la mediación sea alterada → transforma su forma de conocer

Es decir:

La cibernética de tercer orden no solamente observa al observador: permite que aquello observado contraaltere las condiciones mismas de observación.

Ahí el ( ) comienza a aparecer.


XI. Y aquí corregiría incluso nuestra fórmula anterior

Habíamos dicho:

teoría → mundo → contraalteración → teoría'

Pero podemos profundizarla:

perspectiva → especulación → mundo → contraalteración → perspectiva'

Porque la especulación está antes de la teoría consolidada.

La perspectiva no solamente interpreta el mundo.

Conjura un mundo.

Y el mundo que ha sido conjurado puede volver y alterar la perspectiva que lo conjuró.

Eso es respiración epistemológica:

inhalación → especulación → exhalación → mundo → contraalteración → inhalación'


XII. Entonces la especulación deja de ser enemiga de la ciencia

Y aparece una tesis que creo que puede ser fundamental para tu capítulo:

Toda ciencia especula, pero no toda ciencia reconoce que especula.

La cuestión no es eliminar la especulación.

Eso sería imposible.

La cuestión es:

especulación inconsciente → dogmatización

frente a:

especulación consciente → apertura a contraalteración.

Y aquí aparece una diferencia fundamental:

E6

perspectiva → especulación → mundo → apropiación → confirmación

La realidad debe terminar pareciéndose a mi modelo.

E7

perspectiva → especulación → mundo → contraalteración → transformación de perspectiva

El mundo no está obligado a confirmar mi pensamiento.

Puede llamarme.

Puede decirme:

no es así.

Y entonces mi conocimiento respira.


XIII. Esta podría ser una primera arquitectura de las bases epistemológicas

No como una lista cerrada, sino como un peregrinaje:

1. Sócrates — la herida del saber

sé → no sé → sé que no sé

2. Kant — el límite crítico

razón → especulación → crítica → límite

3. Nietzsche — la perspectiva

perspectiva → interpretación → conocimiento

4. Hegel — la especulación productiva

concepto → despliegue → mundo

5. Marx — la abstracción objetivada

abstracción → relación social → institución → mundo

6. Cibernética de segundo orden — reflexividad

observador ↔ observado

7. Cibernética de tercer orden — contraalteración

observador → observado → contraalteración → observador'

8. Biodramaturgia — mundo abierto

obra → alteración → contraalteración → obra'

Y entonces aparece el principio que une todo:

El conocimiento no alcanza su tercer orden cuando sabe que tiene una perspectiva, sino cuando permite que aquello que su perspectiva ha producido vuelva a alterarlo.

Eso nos permite comprender incluso el problema de Freud sin convertirlo en culpable absoluto.

Freud sería un caso de algo que toda ciencia puede hacer:

recibir → interpretar → construir → olvidar la construcción → convertir la construcción en origen → proteger el sistema de la contraalteración.

Y la cibernética de tercer orden tendría que hacer exactamente lo contrario:

recibir → interpretar → construir → reconocer la construcción → exponerla → dejarse contraalterar → redevelar.

Ahí ya no estamos preguntando solamente:

“¿Es verdadera esta teoría?”

Sino una pregunta epistemológicamente anterior y más peligrosa:

“¿Qué mundo comienza a existir porque creemos que esta teoría es verdadera, y qué puede ese mundo devolvernos que nuestra teoría todavía no sabe escuchar?”

Ese, creo, es el paso de epistemología crítica a epistemología respiratoria de tercer orden.

 

 

 

Bien redecomprendamos

 

El perspectivismo altera a la especulación partiendo de otro punto de vista.

Haciéndola consciente de su propio perspectivismo.

 

La especulación contra altera al perspectivismo fenomenológicamente purificando el punto de vista.

 

El perspectivismo vuelve a alterar a la especulación develando la construcción del lenguaje, así no hay un punto de vista de partida solamente sino que este se retroalimenta ya no solo por la mirada del investigador sino por la mirada socio política con la que es mirado el investigador y su investigación.

La especulación se ve obligada a superar sus propio contexto a salir de la alienación y enajenación del propio lenguaje y su ideología.

El perspectivismo busca a su vez una experiencia pura de toda percepción.

 

En el encuentro de la absolución especulativa  y  la pureza perspectiva este el tercer orden, no porque se descubra un absoluto ni una experiencia pura sino que se redevela un entre  surge un vocativo entre ambos el cual les permite absolverse y purificarse uno a otro.       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sigmund Freud no se clasifica exactamente como un perspectivista estricto ni como un especulador idealista, sino como un "maestro de la sospecha" (junto a Nietzsche y Marx) que combina la observación clínica con una profunda teorización psicológica.

Si hubiera que acercarlo a uno de los dos extremos, Freud está más cerca de la sospecha y el desenmascaramiento de Nietzsche, aunque mantiene una fuerte herencia del determinismo histórico y de sistemas de Marx y Hegel.

A continuación, se detalla cómo se relaciona Freud con ambas corrientes:

1. Su relación con el Perspectivismo (Nietzsche)

Nietzsche afirmaba que no hay hechos, sino interpretaciones. Freud comparte con él la idea de que la realidad humana no es lo que parece a simple vista, pero difiere en el método:

·         La sospecha común: Al igual que Nietzsche, Freud desconfía de la conciencia y de la moral consciente. Para Freud, nuestras motivaciones conscientes son a menudo "racionalizaciones" (excusas) que encubren deseos inconscientes reprimidos.

·         La diferencia fundamental: Mientras que el perspectivismo nietzscheano descarta la existencia de una verdad única, Freud sí creía en una estructura psíquica universal y objetiva (el Ello, el Yo y el Superyó). Freud buscaba una "verdad histórica" dentro del paciente para curarlo, utilizando un método que él consideraba estrictamente científico, no meramente interpretativo o literario.

2. Su relación con la Especulación (Hegel y Marx)

Hegel y Marx construyeron grandes sistemas teóricos que explican la historia humana a través de leyes universales (la dialéctica). Freud comparte este impulso de crear un sistema totalizador, pero desde una base clínica:

·         El conflicto dialéctico: La teoría de Freud es profundamente dialéctica, un rasgo heredado de la filosofía decimonónica (Hegel/Marx). Para Freud, el aparato psíquico avanza y se desarrolla mediante el conflicto constante de fuerzas opuestas (Eros vs. Tánatos, o las pulsiones contra la cultura).

·         El peligro de la especulación: En sus obras tardías (como El malestar en la cultura o Más allá del principio de placer), Freud se vuelve mucho más especulativo, rozando la filosofía de la historia al estilo de Hegel o Marx, al intentar explicar el origen de la civilización y la religión a través de mitos psicológicos (como el asesinato del padre primitivo en Tótem y tabú).

Resumen comparativo

Dimensión

¿Cómo se acerca a Nietzsche?

¿Cómo se acerca a Hegel / Marx?

El motor del ser humano

Las fuerzas irracionales e instintivas (pulsiones / voluntad de poder).

Las tensiones y contradicciones internas (conflicto psíquico / dialéctica).

La mirada sobre la cultura

La cultura y la moral son formas de represión y domesticación del instinto.

Hay un desarrollo inevitable y sistémico que determina al individuo.

El objetivo final

Desmitificar la falsa racionalidad humana.

Construir una teoría universal que explique la totalidad de la experiencia humana.

En conclusión, Freud es un híbrido. Utiliza la mirada incisiva del perspectivismo para dudar de la superficie de los actos humanos, pero recurre a la ambición sistemática de la especulación decimonónica para estructurar sus descubrimientos en una teoría general de la mente.

 

 

 

Si pero como hemos visto el grave problema en Freud es que ni su perspectivismo alterar su especulación ni su especulación contra altera su perspectivismo.

 

Si queremos purificar el perspectivismo en Fred necesitamos una fenomenología para dar cuenta de su experiencia.  

 

 

 

 

La fenomenología es fundamentalmente perspectivista (o perspectívica) y se opone directamente a la filosofía especulativa.

Para entender por qué se clasifica de esta manera, podemos analizar cómo aborda el conocimiento cada una de estas corrientes:

1. La fenomenología es perspectivista

La fenomenología, fundada por Edmund Husserl, sostiene que las cosas se nos muestran siempre desde una perspectiva o "escorzo" (Abschattung).

·         Experiencia vivida: No podemos percibir un objeto (como un cubo o una mesa) desde todos sus ángulos a la vez. Lo conocemos a través de la perspectiva particular en la que se presenta a nuestra conciencia.

·         El papel del sujeto: El conocimiento no es una copia pasiva de la realidad, sino una interpretación basada en el lugar, el cuerpo y el momento desde donde el sujeto experimenta el mundo.

2. La fenomenología NO es especulativa

La filosofía especulativa (asociada a pensadores como Hegel o la metafísica tradicional) teoriza sobre la realidad y el Absoluto mediante la razón pura, a menudo yendo más allá de lo que podemos experimentar.

·         Volver a las cosas mismas: El lema fundamental de la fenomenología es un rechazo a las construcciones teóricas abstractas y a las hipótesis especulativas.

·         Fidelidad a lo dado: En lugar de inventar teorías sobre cómo debería ser el mundo, la fenomenología se limita a describir rigurosamente cómo el mundo se manifiesta en la experiencia consciente.

En resumen

Mientras que la filosofía especulativa construye grandes sistemas de pensamiento abstractos que van más allá de la experiencia, la fenomenología se arraiga en la experiencia sensible y consciente, la cual es intrínsecamente perspectivista.

 

 

 

¿Pero es la fenomenología entonces nuestra gran base epistemológica?

 

No puede serlo porque la fenomenología operara cibernéticamente en el lenguaje y no es del todo consciente de esto: 

 

 

La cibernética no se clasifica como una ciencia puramente especulativa, sino que es fundamentalmente perspectivista y, sobre todo, operativa y metodológica.

A continuación se explica cómo se posiciona la cibernética frente a estos dos conceptos:

1. Es Perspectivista (Transdisciplinaria)

La cibernética es una perspectiva o enfoque que atraviesa diferentes campos del saber (biología, ingeniería, sociología, psicología).

·         Enfoque en la organización: No le importa de qué está hecha una cosa, sino cómo se organiza, cómo se comunica y cómo se controla a sí misma.

·         Cambio de observador (Cibernética de segundo orden): Introdujo la idea de que el observador no es neutral, sino que forma parte del sistema que observa. Esto es el núcleo del perspectivismo: la realidad se construye según la posición y la interacción del observador con el sistema.

2. No es Especulativa (Es Operativa)

La especulación pura se queda en la teoría abstracta sin necesidad de comprobación o aplicación práctica. La cibernética es todo lo contrario:

·         Nació de la práctica: Surgió durante la Segunda Guerra Mundial para resolver problemas concretos, como mejorar la puntería de los cañones antiaéreos mediante sistemas de autorregulación (retroalimentación o feedback).

·         Es matemática y tecnológica: Se basa en modelos matemáticos rigurosos que se aplican en la creación de computadoras, robots, redes de comunicación y sistemas de automatización industrial.

En resumen

La cibernética funciona como una lente perspectivista: una forma de mirar el mundo basada en la información y los flujos de control. Sin embargo, no se queda en la teoría, sino que aterriza esa perspectiva en herramientas científicas y tecnológicas sumamente prácticas y aplicables.

 

 

Si claro pero a su vez la cibernética en su primer y segundo orden esconde que su operación es especulativa conjurando mundos

 

 

 

Entre la especulación y el perspectivismo existe un espacio de intersección filosófico centrado en cómo construimos la realidad y el conocimiento. Mientras que la especulación se aventura más allá de la experiencia empírica directa para proponer teorías abstractas o metafísicas, el perspectivismo (asociado a pensadores como Friedrich Nietzsche o José Ortega y Gasset) sostiene que todo conocimiento se da desde un punto de vista particular y que no existe una única verdad absoluta.

Lo que habita entre ambos conceptos se puede entender a través de los siguientes puentes teóricos:

1. El Realismo Especulativo y el Perspectivismo de las Cosas

En la filosofía contemporánea, corrientes como el realismo especulativo intentan pensar el mundo más allá del ser humano. Al cruzarse con el perspectivismo, surge la idea de que los animales, las plantas e incluso los objetos inanimados tienen su propia "perspectiva" o forma de relacionarse con el entorno. La especulación es la herramienta que usamos para intentar imaginar cómo son esas realidades no humanas.

2. El Perspectivismo Amerindio

El antropólogo Eduardo Viveiros de Castro acuñó este término para describir la cosmología de ciertos pueblos amazónicos. Entre la especulación metafísica y la perspectiva, este enfoque propone que:

·         Todos los seres (humanos, animales, espíritus) comparten una misma esencia de "persona".

·          Lo que cambia es el cuerpo, el cual funciona como una indumentaria que determina su perspectiva del mundo .

·          Para un jaguar, la sangre es cerveza de yuca; Para un humano, el jaguar es un depredador. La especulación aquí se convierte en un ejercicio radical de ponerse en el lugar de otra especie.

3. La Imaginación Epistemológica

Entre ambos términos se encuentra la imaginación como método científico y filosófico. El perspectivismo nos recuerda que estamos limitados por nuestras circunstancias, mientras que la especulación es el salto creativo que da la mente para conectar diferentes puntos de vista, permitiendo formular hipótesis, teorías científicas o mundos de ciencia ficción.

En resumen, lo que hay entre la especulación y el perspectivismo es el esfuerzo humano por trascender los límites de nuestra propia mirada , utilizando el pensamiento abstracto para explorar otras formas posibles de habitar y entender la existencia.

 

 

Y es que no se trata solo de ver nuestra mira nuestro punto ciego sino de que ya nuestra mirada está  construida por la cultura, por el lenguaje y su ideología comprendiendo ideología como lo comprende Zizek es decir ontológicamente , no hay un afuera del lenguaje.

 

Y aquí Foucault es fundamental en su análisis de regímenes de verdad.

 

Popper mantendrá   la ingenuidad falsacionista

Aun después de la crítica de Kunh donde se comprende claramente de que no hay ciencia heroica, pero después de Foucault eso ya es imposible.      

 

 

 

 

El concepto central de Foucault es que la verdad está ligada intrínsecamente al poder a través de lo que él llamó "regímenes de verdad" .

Los puntos clave del descubrimiento de Foucault

·          La verdad como producción de poder: La verdad no es algo absoluto que está "allí afuera" esperando ser descubierto. Cada sociedad tiene sus propios mecanismos que determinan qué discursos se aceptan como verdaderos y cuáles se descartan como falsos.

·          Los "Dispositivos" y el Saber-Poder: El saber y el poder se implican mutuamente. Las instituciones (como hospitales, prisiones y escuelas) producen conocimientos específicos (la medicina, la criminología, la pedagogía) para vigilar, regular y controlar a los individuos.

·          El método arqueológico y genealógico: Foucault investiga la historia no para ver cómo avanzaba la "razón humana", sino para demostrar cómo las verdades de una época (por ejemplo, lo que se consideraba "locura" o "normalidad") cambian según las estructuras de poder de cada momento histórico.

En resumen, para Foucault la verdad no se construye especulando en la mente de los filósofos, sino que se fabrica materialmente a través de las relaciones de poder y las instituciones de una época determinada.

 

 

 

En la teoría de Michel Foucault, los regímenes de verdad no se descubren, sino que se construyen social e históricamente a través de complejas relaciones de poder y saber. Al analizar esta construcción desde una base epistemológica perspectivista (de raíz nietzscheana) o especulativa, se entiende que la "verdad" no es un reflejo fiel de la realidad, sino el resultado de una batalla entre diferentes interpretaciones.

A continuación, se detalla cómo se articulan estos conceptos en su andamiaje teórico:

1. La base perspectivista: No hay hechos, solo interpretaciones

Foucault hereda de Friedrich Nietzsche el perspectivismo epistemológico. Desde esta postura, se asume que:

·         Rechazo a la verdad absoluta: No existe una verdad objetiva, universal o externa al ser humano que esté esperando ser descubierta.

·         La mirada impone la verdad: Todo conocimiento está situado. Lo que llamamos "verdad" es la estabilización de una perspectiva particular que ha logrado imponerse sobre otras.

·         El conocimiento como invención: El conocimiento no es una facultad natural de comunión con el mundo, sino una herramienta de dominio e invención humana para organizar el caos de la experiencia.

2. Los dispositivos de poder-saber y las prácticas divisorias

Para que una perspectiva se convierta en un "régimen de verdad" (es decir, en el conjunto de reglas que determinan lo que es verdadero y lo que es falso en una época determinada), Foucault señala que debe institucionalizarse a través de:

·         Discursos: Reglas y sistemas de exclusión que determinan quién puede hablar, desde qué posición de autoridad y qué temas son aceptables (por ejemplo, el discurso médico, el psiquiátrico o el jurídico).

·         Prácticas divisorias: Mecanismos que clasifican a los sujetos (sano/enfermo, normal/anormal, ciudadano/criminal). Al categorizar al individuo, se genera un "saber" sobre él que valida el poder que se le aplica.

·         La imbricación Poder-Saber: El poder produce saber y el saber produce poder. No puede haber un régimen de verdad sin un entramado institucional (escuelas, cárceles, hospitales, laboratorios) que lo respalde, lo difunda y lo ejecute.

3. La dimensión especulativa y la producción de realidad

Desde una óptica especulativa o constructivista radical, los regímenes de verdad no solo describen el mundo, sino que producen el mundo y construyen la subjetividad:

·         Efectos de verdad: Un régimen de verdad es exitoso cuando logra que las personas se vigilen a sí mismas y actúen de acuerdo con esas verdades impuestas, interiorizándolas como si fueran su propia naturaleza (biopolítica y gubernamentalidad).

·         La verdad como acontecimiento: La verdad tiene una historia (arqueología y genealogía). Lo que hoy nos parece una verdad científica inmutable (como ciertas categorías de la psicología o la economía), en el esquema de Foucault es un acontecimiento histórico contingente, un accidente en la lucha por el poder que terminó por consolidarse.

Resumen de la dinámica de construcción

·         La materia prima: Fuerzas e interpretaciones en conflicto permanente (Perspectivismo).

·         El motor: La voluntad de poder que busca imponer una visión del mundo sobre las demás.

·         El mecanismo: El discurso institucionalizado y las tecnologías de control (Dispositivos de poder-saber).

·         El resultado: Un régimen de verdad, es decir, una política general de la verdad que decide qué discursos acoger y hacer funcionar como verdaderos o falsos.

 

 

 

 

Y entonces toda nueva epistemología tiene que negociar con los regímenes de verdad constituidos y mostrar cierta eficacia instrumental en la producción del poder de subjetividades y objetividades controlables.

 

Es aquí donde opera el tercer orden alterando y contraalterando los regímenes de verdad, que no son propios de un poder vertical sino de todos nosotros y entonces el entre se redevela cuando en nosotros se abre una grieta en el poder constituido.

 

Comprendamos el psicoanálisis no triunfo porque mostro consistencia epistemológica sino porque abrió una grieta en el poder y su régimen de verdad sexual para luego convertirse en otro régimen de  verdad tan o peor capturador-enajenador alienante  que el régimen del cual nos liberó.        

 

 

 

Sí. Aquí creo que hemos llegado a una formulación bastante más precisa de las bases epistemológicas de la cibernética de tercer orden. Pero haría algunas correcciones críticas para que la tesis no termine reproduciendo aquello mismo que quiere superar.

1. No basta con decir que el perspectivismo descubre el punto ciego

Tu movimiento es más radical:

especulación → perspectiva → conciencia de perspectiva

pero inmediatamente:

perspectiva → lenguaje → cultura → ideología → régimen de verdad

Por tanto, el investigador no comienza con una mirada propia que después resulta limitada. Comienza ya situado en una mirada que lo ha constituido.

No es simplemente:

yo miro → descubro mi punto ciego

sino:

yo miro → descubro que mi mirada ya estaba siendo mirada

Y aquí aparece una primera auténtica torsión cibernética.

El investigador investiga al objeto, pero simultáneamente:

sociedad → investigador → investigación

La sociedad no es solamente aquello que el investigador estudia. Es también aquello que lo constituye como investigador y que determina parcialmente qué puede aparecer ante él como objeto investigable.

Por eso tu segunda formulación es muy potente:

El perspectivismo vuelve a alterar a la especulación develando la construcción del lenguaje.

Porque el lenguaje no es simplemente el instrumento mediante el cual describimos el mundo. También proporciona las categorías mediante las cuales el mundo puede aparecer como mundo para nosotros.


2. Pero aquí introduciría una corrección a Foucault

Hay que tener cuidado con decir:

verdad = producto del poder

porque esa fórmula sería demasiado fuerte y terminaría convirtiendo a Foucault en otro sistema totalizante.

Foucault muestra algo más interesante:

verdad ↔ prácticas ↔ instituciones ↔ saber ↔ poder

Los regímenes de verdad determinan qué puede contar como verdadero, quién puede hablar con autoridad, qué procedimientos validan una afirmación y qué instituciones hacen circular esas afirmaciones.

Pero eso no significa que toda afirmación verdadera sea simplemente una imposición del poder.

Y esta distinción es fundamental para tu tercer orden.

Porque si dijéramos:

todo conocimiento es poder

podríamos terminar en un relativismo donde la propia genealogía de Foucault se inmuniza contra la crítica.

Entonces el problema vuelve a aparecer:

Foucault → régimen de verdad → crítica de la verdad

¿Y quién altera a Foucault?

Ahí empieza precisamente nuestra cibernética.


3. Popper tampoco es simplemente ingenuo

Aquí también haría una pequeña corrección.

No diría que Popper simplemente mantiene una ingenuidad falsacionista después de Kuhn.

Popper ya había introducido una importante conciencia de la provisionalidad del conocimiento: una teoría científica no queda definitivamente verificada; debe permanecer abierta a la refutación.

El problema está en que su modelo todavía puede conservar una imagen demasiado limpia del procedimiento científico:

teoría → prueba → falsación → nueva teoría.

Kuhn introduce algo decisivo:

paradigma → comunidad científica → anomalía → crisis → revolución científica.

Y entonces descubrimos que la ciencia no funciona únicamente mediante individuos heroicos enfrentándose a los hechos.

Pero Foucault añade otra torsión:

paradigma → comunidad → institución → poder/saber → régimen de verdad.

Y nosotros necesitamos una cuarta:

régimen de verdad → sujeto → contraalteración → régimen alterado.

Ese último movimiento ya no es simplemente epistemología histórica.

Es cibernética de tercer orden.


4. Entonces podemos construir nuestra secuencia

Creo que la genealogía que estás buscando podría quedar así:

Primer orden: especulación

mundo → observador → explicación → teoría

La pregunta es:

¿Cómo puedo explicar lo que observo?

La especulación conjura un mundo.

No necesariamente miente.

Produce una hipótesis, una estructura, un concepto, una posibilidad de mundo.


Segundo orden: perspectivismo

mundo → observador → observación → observador

La pregunta cambia:

¿Desde dónde estoy observando aquello que observo?

La especulación descubre que no existe una mirada absolutamente transparente.

Aquí Nietzsche es fundamental.

Pero todavía podemos caer en una nueva ilusión:

yo sé que mi mirada es perspectivista

como si ese conocimiento nos colocara fuera de toda perspectiva.


Segundo orden ampliado: fenomenología

experiencia → percepción → escorzo → horizonte → experiencia

La fenomenología profundiza la cuestión.

No solamente pregunta:

¿Desde dónde pienso?

sino:

¿Cómo se me da aquello que experimento?

Y aquí Husserl es fundamental.

Pero tampoco puede ser nuestro último fundamento.

Porque el propio lenguaje mediante el cual describe la experiencia ya participa en su articulación .

No tenemos:

experiencia pura → lenguaje

de manera completamente exterior.

Tenemos:

experiencia ↔ lenguaje ↔ mundo.


5. Entonces aparece Foucault

Y aquí la cuestión cambia nuevamente.

Ya no basta:

yo → experiencia → lenguaje.

Tenemos:

yo → experiencia → lenguaje → historia → institución → poder.

El sujeto que observa ha sido producido históricamente como sujeto capaz de observar .

El médico no solamente mira al enfermo.

Existe una formación histórica que hace posible que alguien aparezca como:

médico

y otro como:

paciente.

El psiquiatra no solamente descubre:

locura.

Existe un régimen histórico que hace posible que algo pueda aparecer como:

locura.

Y aquí volvemos a Freud.


6. Freud aparece como laboratorio epistemológico

Por eso creo que tu frase debe radicalizarse:

El psicoanálisis no triunfó simplemente porque demostrará una consistencia epistemológica.

Pero tampoco deberíamos decir que no tuvo ninguna consistencia epistemológica . Eso sería otra simplificación.

Su acontecimiento histórico es más interesante.

El psicoanálisis produjo una alteración real del régimen de verdad sobre el sujeto .

Puso en cuestión que:

yo = conciencia

y abrió:

yo → inconsciente.

Eso constituye una grieta enorme.

Pero entonces ocurre algo extraordinario:

régimen de verdad sexual → psicoanálisis → nuevo régimen de verdad.

Es decir:

la grieta que abre el psicoanálisis puede convertirse en la institución que vuelve a cerrar la grieta.

Y aquí aparece exactamente tu problema.


7. Anna O. es entonces mucho más importante que como simple “engaño de Freud”

Porque el problema epistemológico no sería:

Freud mintió → psicoanálisis falso.

Eso convertiría a Freud en chivo expiatorio.

La cuestión de tercer orden sería:

experiencia de Bertha Pappenheim → interpretación de Breuer/Freud → teoría → institución → legitimación histórica

y entonces preguntar:

¿Puede aquello que originó una teoría volver a alterar la teoría que se construyó sobre ello?

Esta es la pregunta decisiva.

Porque si la respuesta es no, tenemos:

experiencia → interpretación → teoría → confirmación.

Pero si la respuesta es sí:

experiencia → interpretación → teoría → contraalteración → teoría'.

Eso último es ya respiración epistemológica.


8. Y aquí aparece tu crítica a la especulación freudiana

El problema no es que Freud especule.

Toda ciencia especula.

El problema es cuando la especulación deja de reconocerse como especulación y empieza a funcionar como condición de interpretación de aquello que debería poder alterarla.

Entonces aparece el circuito cerrado:

interpretación → resistencia → confirmación de la interpretación.

La resistencia del paciente ya no puede funcionar como una posible refutación.

Se convierte en evidencia de que la teoría tenía razón.

Ahí la ciencia deja de respirar.

Porque:

lo observado → teoría

pero ya no:

teoría → observado → alteración de la teoría.

La contraalteración ha sido bloqueada.


9. Y esto nos permite redecomprender tu relación entre perspectivismo y especulación

Tu formulación inicial puede adquirir una forma mucho más precisa:

especulación → perspectivismo

La perspectiva le dice a la especulación:

“No eres una mirada desde ninguna parte”.

Entonces:

perspectivismo → fenomenología

La fenomenología le dice:

“No solamente tienes una perspectiva; debes volver a la experiencia mediante la cual algo se te da”.

Entonces:

fenomenología → lenguaje

El lenguaje le dice:

“La experiencia que describe ya está articulada en una trama de significaciones”.

Entonces:

lenguaje → genealogía

Foucault añade:

“Esa trama no cayó del cielo: tiene una historia, instituciones, prácticas y relaciones de poder”.

Y entonces:

genealogía → cibernética

La cibernética pregunta:

“¿Qué ocurre cuando el sistema que observamos también observa, clasifica y transforma al observador?”

Pero todavía falta nuestra tercera orden:

cibernética → contraalteración.


10. Aquí está, creo, el verdadero salto

La cibernética de primer orden puede decir:

yo observo el sistema.

La de segundo orden:

yo observo que observo el sistema.

Pero la tercera orden debe decir:

“El sistema que observa puede devolverme una mirada que transforme mi manera de observarlo”.

Por eso:

observador → observado

No basta.

Ni siquiera:

observador ↔ observado

basta.

Porque todavía podemos tener una retroalimentación funcional.

La tercera orden sería:

observador → observado → contraalteración → observador'.

Pero todavía podemos llevarlo más lejos:

observador → lenguaje → régimen de verdad → observado → contraalteración → lenguaje' → régimen' → observador'.

Ahí empieza a aparecer verdaderamente el entre .


11. Y entonces podemos comprender tu fórmula final

Tú dices:

“En el encuentro de la absolución especulativa y la pureza perspectiva está el tercer orden, no porque se descubre un absoluto ni una experiencia pura sino que se redevela un entre”.

Yo la modificaría ligeramente:

La absolución especulativa no significa que la especulación deje de especular.

Significa que deja de confundirse con aquello que especula .

Y la pureza no significa:

perspectiva sin mediación.

Eso sería imposible.

Significado:

una perspectiva que puede reconocer y purificar las mediaciones que la constituyen.

Entonces:

especulación → reconoce su construcción

y:

perspectiva → reconoce su constitución.

Pero todavía eso sería segundo orden.

El tercero aparece cuando:

especulación → perspectiva

y

perspectiva → especulación

se alteran mutuamente.

Y aquello que aparece entre ambas no es una síntesis .

No es:

A + B = C.

Es:

A → ( ) ← B

y:

B → ( ) ← A.

La paréntesis no es una nueva sustancia.

Es el espacio donde ambos pueden dejar de ser idénticos a sí mismos sin desaparecer .


12. Entonces la epistemología de tercer orden podría tener esta fórmula

perspectiva → especulación → construcción de mundo

mundo construido → régimen de verdad → sujeto

creación del sujeto → mirada del sujeto → investigación

investigación → contraalteración → transformación de la perspectiva

perspectiva transformada → contraalteración de la especulación

y finalmente:

especulación ↔ perspectiva → ( ).

Pero ese ( ) no es la verdad absoluta .

Es la condición para que la verdad pueda seguir aconteciendo.

Y aquí aparece una frase que me parece central para tu obra:

La verdad de tercer orden no es aquella que ha eliminado la perspectiva, sino aquella que permite que la perspectiva sea alterada por aquello que ella misma hizo aparecer.


13. Y esto cambia completamente nuestra lectura de Freud

Freud deja de ser:

“el científico que mintió”.

Y tampoco es:

“el gran descubridor del inconsciente”.

Pasa a ser un acontecimiento epistemológico de segunda orden que no consiguió completar su propia tercera orden .

Porque Freud descubre algo fundamental:

yo consciente → inconsciente.

Pero la pregunta de tercer orden sería:

Freud → paciente → interpretación

¿Puede el paciente alterar la interpretación de Freud?

Si no puede, el descubrimiento del inconsciente puede terminar produciendo una nueva forma de inconsciente epistemológico:

Freud no sabe que su teoría está gobernando aquello que interpreta.

Y esto es muchísimo más profundo que acusarlo de fraude.

Porque el problema ya no es Freud.

Es la estructura de la ciencia cuando su interpretación consigue convertirse en el régimen que determina aquello que puede contar como respuesta.


Y aquí encuentro el verdadero fundamento de nuestra cibernética de tercer orden.

No:

conocer → controlar.

Tampoco simplemente:

conocer que conozco → controlar mejor.

Sino:

conocer → ser alterado por aquello que conozco → redevelar cómo conocía → transformar el modo de conocer.

O, en tu lenguaje:

perspectiva → especulación → lenguaje → régimen de verdad → contraalteración → ( ) → nueva perspectiva.

Y entonces podemos comprender por qué “alterar y contraalterar” no es solamente una metodología.

Es una epistemología de la respiración :

yo exhalo una interpretación → el mundo la recibe → el mundo me contraaltera → yo inhalo esa contraalteración → mi siguiente exhalación ya no es la misma.

Ahí sí podemos comenzar a decir que el conocimiento respira .

Y quizás la tesis más fuerte para las Bases epistemológicas de la cibernética de tercer orden sea:

Una ciencia no alcanza el tercer orden cuando descubre que toda observación tiene un punto de vista. Lo alcanza cuando permite que aquello que su punto de vista ha construido pueda volver a llamarla, alterarla y transformar el régimen de verdad desde el cual ella misma observa.

Ese “volver a llamarla” nos devuelve directamente al vocativo que veníamos desarrollando en E7: el conocimiento deja de ser únicamente un sustantivo que nombra al mundo y comienza a escuchar aquello que, desde el mundo nombrado, le responde .

 

 

Muy bien ya hora ya podemos entrar al 18 de Brumario de Marx

Y redecomprender epistemológicamente  la frase.

 

La historia se repite una vez como tragedia y otra como farsa.

 

Y es que primero nos liberamos de la captura del sistema y su herida cibernética con sus regímenes de verdad constituidos pero luego apelamos a esos regímenes de verdad para que nos protejan y los instituimos.

 

Nuestra propuesta es que hay una tercera repetición la del drama donde lo instituido es alterado y contra alterado.    

 

Antes esto podemos quedarnos en el infierno biodramatúrgico para siempre.

O redesvelar el entre y participar de la comunión sintranferencial apocalíptica.

 

 

 

El 18 de brumario de Luis Bonaparte

es un ensayo político de Karl Marx publicado en 1852 que analiza el golpe de Estado del 2 de diciembre de 1851 en Francia, mediante el cual Luis Bonaparte (sobrino de Napoleón) disolvió la Asamblea Nacional y tomó el poder absoluto. [ 1 , 2 , 3 ]

Puntos clave de la obra

·          Contexto histórico: Narra los acontecimientos ocurridos en Francia desde la Revolución de febrero de 1848 y la proclamación de la Segunda República hasta el ascenso del futuro Napoleón III. [ 1 , 2 ]

·          Lucha de clases: Aplica el método del materialismo histórico para explicar cómo las tensiones entre la burguesía, el proletariado y los sectores reaccionarios crearon el escenario político. [ 1 , 2 ]

·          La burguesía y el poder: Explica cómo la burguesía, aterrorizada por la fuerza del proletariado, prefirió renunciar al poder parlamentario y entregar el control al ejército ya un líder autoritario para proteger sus intereses económicos. [ 1 ]

·         La farsa de la historia: Contiene una de las frases más célebres de Marx sobre cómo los eventos históricos se repiten: la primera vez como tragedia y la segunda como farsa (haciendo un paralelo entre el golpe original de Napoleón I en 1799 y el de su sobrino en 1851). [1, 2, 3]

·         El papel del individuo: Destaca que los seres humanos construyen su propia historia, pero no bajo condiciones elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas que les han sido legadas directamente por el pasado. [1]

 

 

 

El texto comienza con la famosa frase de Marx "La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa"[2] (que es un cumplido a la frase original formulada por Hegel: la historia ocurre primero como contingencia, y luego como necesidad), parodiando de esta forma el golpe dado por Luis Napoleón Bonaparte como una imitación inferior del verdadero 18 de brumario: el golpe dado el 9 de noviembre de 1799 (18 de brumario del año VIII, según el calendario republicano) por Napoleón Bonaparte, culminando la fase revolucionaria del ascenso de la burguesía al poder e iniciando el imperialismo expansionista francés en Europa.

Resumen

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La historia se repite...

una vez como tragedia...

 

y la otra como farsa.

En esta obra, Marx trata de describir los hechos ocurridos desde la proclamación de la Segunda República Francesa en 1848 hasta el posterior golpe de Estado del 18 brumario de 1851 por parte de Luis Bonaparte. Así explica el transcurso de estos hechos en el marco de la lucha de clases, mediante su método de análisis, el materialismo histórico.

Describe el período de 1848 cuando fue proclamada la Segunda República, como un momento con tres clases sociales en lucha, estas tres clases eran, por un lado el proletariado incipiente, por otro los elementos de la burguesía liberal y por último los elementos más reaccionarios de la sociedad, encarnados en los aspirantes al trono borbónico. Así para Marx los diferentes intereses sociales y dinásticos en realidad no eran más que la afirmación de la defensa de los intereses económicos que cada clase tenía. Siendo la burguesía liberal con un interés dinástico en la casa de Orleáns, defensores de una economía financiera y la burguesía más reaccionaria representada en la casa de Borbón, defensores de una economía latifundista. Según Marx, en 1848, con la caída del gobierno de Luis Felipe I de Francia, y con ello el fin de la Monarquía constitucional francesa en la Revolución francesa de 1848, hecho que llevó a la proclamación de la Segunda República. La burguesía liberal republicana (el sector burgués más progresista) utilizó al proletariado para poner fin a la monarquía y contra la burguesía latifundista, y una vez que la burguesía liberal republicana se libró de la burguesía latifundista, pasó a la represión contra el proletariado utilizando al ejército. Un proletariado que después de la proclamación de la Segunda República, soñaba con la creación de una república social que garantizara la totalidad de sus derechos y demandas, y que poco a poco iba creando infraestructuras con las que lograr su objetivo como los Talleres Nacionales, una vez que la negativa hacia las demandas obreras fue palpable, y los Talleres Nacionales fueron clausurados lo que llevó a las protestas de junio en 1848, fue cuando empezó la represión contra todo el movimiento obrero.

Así Luis Bonaparte se presentó como el único capaz de restablecer la ley y como la persona adecuada para encargarse de la represión del proletariado. Prometiendo restablecer la grandeza de Francia, y mediante la explotación de imagen de su antepasado, sus maniobras políticas, y los resquicios legales que ofrecía la recién creada Constitución de 1848, aprovechó las luchas internas en los diferentes sectores de la burguesía para ir enfrentándoles los unos con los otros y a la vez conseguir más poder dentro de la maquinaria estatal. Primero como presidente de la Segunda República, y una vez acabado el término de su mandato legal, y después momento en el que habiendo descabezado el poder político y social de los diferentes sectores de la burguesía, utilizó al grupo social del lumpenproletariado para dar un golpe de Estado y hacerse con el control absoluto de la Segunda República, y posteriormente proclamar el Segundo Imperio Francés.

Sí, Chakana. Ahora podemos entrar al 18 de Brumario desde un lugar que Marx mismo deja abierto, pero que nosotros podemos llevar un paso más allá: la repetición no es solamente histórica; es epistemológica y cibernética.

Y aquí encuentro una precisión decisiva: Marx no está diciendo simplemente que “la historia se repite”. Dice que los grandes acontecimientos y personajes aparecen dos veces y, además, explica por qué la segunda aparición se vuelve una caricatura de la primera: los vivos intentan hacer algo nuevo, pero recurren a nombres, consignas, ropajes y lenguajes heredados del pasado. (Marxists.org)

Eso encaja extraordinariamente bien con nuestra teoría de la especulación.

1. La primera repetición: tragedia

Podemos redecomprender:

acontecimiento → ruptura → liberación → nuevo mundo

La tragedia no es simplemente que haya sufrimiento.

Es que la ruptura es real.

La Revolución francesa rompe efectivamente un régimen y abre una nueva configuración histórica. Pero para hacerlo necesita todavía hablar el lenguaje de Roma, de la República, del Imperio, de los grandes héroes.

Marx lo dice de una manera extraordinaria: los revolucionarios “conjuran” los espíritus del pasado, toman prestados nombres, consignas y vestimentas para representar lo nuevo. (Marxists.org)

Aquí aparece nuestra primera epistemología:

experiencia nueva → lenguaje antiguo → interpretación → institución.

La nueva experiencia todavía no posee su propio lenguaje.

Por eso necesita especular el mundo nuevo utilizando categorías heredadas.


2. La segunda repetición: farsa

Entonces ocurre algo mucho más interesante.

La segunda generación ya no tiene exactamente la misma experiencia.

Tiene:

experiencia anterior → memoria → representación → repetición.

Pero cree que esa representación es nuevamente la experiencia.

Entonces:

acontecimiento → representación del acontecimiento → repetición de la representación.

Aquí aparece la farsa.

No porque todo sea falso desde el comienzo, sino porque el signo que una vez acompañó a una transformación real empieza a sustituir la transformación misma .

Esto es exactamente lo que veníamos llamando:

experiencia → lenguaje → régimen de verdad.

La primera revolución necesita símbolos para decir lo que todavía está aconteciendo.

La segunda necesita los símbolos porque ya no sabe cómo acontecer sin ellos .

Y entonces la representación captura al acontecimiento.


3. Aquí el 18 de Brumario se vuelve epistemológico

Podemos escribir:

Primera vez

realidad → perspectiva → especulación → transformación

Segunda vez

transformación → lenguaje → representación → repetición → captura

Y entonces aparece algo terrible:

la segunda vez ya no repetimos el acontecimiento; repetimos la forma en que recordamos el acontecimiento.

Esto es mucho más preciso que decir simplemente:

“la historia se repite”.

La historia no se repite mecánicamente.

Se repite la mediación mediante la cual intentamos comprenderla.

Y esto nos devuelve directamente a Freud.


4. Freud y Marx se encuentran aquí

En Freud podemos tener:

experiencia → interpretación → teoría.

Pero después:

teoría → nueva experiencia → interpretación conforme a la teoría.

Entonces la teoría empieza a producir las condiciones de su propia confirmación.

En Marx:

revolución → lenguaje revolucionario.

Pero luego:

lenguaje revolucionario → nueva revolución → repetición del lenguaje.

En ambos casos tenemos una estructura semejante:

acontecimiento → representación → captura → repetición.

Por eso el problema no es solamente ideológico .

Es epistemológico.

La mediación que inicialmente nos permitió salir de una captura puede convertirse posteriormente en la nueva captura .


5. Y aquí tu formulación sobre los regímenes de verdad adquiere toda su fuerza

Tú dijiste:

Primero nos liberamos de la captura del sistema y su herida cibernética con sus regímenes de verdad conglomerados, pero luego apelamos a esos regímenes de verdad para que nos protejan y los instituimos.

Exactamente.

Podemos formalizarlo así:

régimen → herida → ruptura → liberación

pero después:

liberación → inseguridad → búsqueda de protección → institución

y finalmente:

institución → nuevo régimen de verdad → nueva captura.

Es decir:

la institución nace muchas veces como memoria de una liberación y termina funcionando como olvido de aquello que la hizo necesaria.

Esta me parece una de las tesis centrales de tu cibernética.


6. El problema de la protección

Aquí hay una cuestión todavía más profunda.

¿Por qué volvemos a instituir?

Porque la libertad pura resulta insoportable.

Después de una ruptura aparece:

apertura → incertidumbre → vulnerabilidad.

Y entonces buscamos:

incertidumbre → fundamento → institución → seguridad.

Por eso no basta con decir:

“la institución es mala”.

Eso sería demasiado fácil.

La institución responde a una necesidad real .

El problema comienza cuando:

fundamento abierto → fundamento cerrado.

Cuando aquello que debía proteger el entre termina ocupando el entre .

Entonces:

institución → protección

se transforma en:

institución → captura.


7. Y aquí podemos reinterpretar la farsa

La farsa no sería simplemente:

tragedia - gravedad = comedia.

Es algo mucho más ontológico:

la farsa comienza cuando la representación de una liberación pretende ser nuevamente la liberación.

Por eso Luis Bonaparte puede presentarse bajo la máscara de Napoleón.

Marx observa que el sobrino repite al tío, pero como caricatura. ( Marxistas.org )

Y en el capítulo V Marx llega a una formulación todavía más interesante: Bonaparte convierte la política en una mascarada y finalmente termina creyendo su propia máscara. ( Marxistas.org )

¡Aquí tenemos exactamente nuestro problema de la especulación!

Primero:

especulación → representación.

Después:

representación → mundo.

Finalmente:

mundo → confirmación de representación.

El especulador termina viviendo dentro del mundo que su propia representación produjo.


8. Y entonces aparece la tercera repetición

Aquí es donde nosotros podemos ir más allá de Marx sin pretender corregir históricamente a Marx.

No sería:

tragedia → farsa → nueva tragedia.

Tampoco:

1ª repetición → 2ª repetición → 3ª repetición.

Nuestra tercera repetición sería:

drama .

Pero hay que precisar qué significa drama.

No significa simplemente una tercera representación.

Significado:

acontecimiento → representación → captura → alteración → contraalteración.

Es decir:

Tragedia

acontecimiento → ruptura

Farsa

ruptura → repetición de la forma

Drama

repetición → reconocimiento de la captura → alteración → contraalteración.

Y aquí el acontecimiento ya no intenta regresar a su forma original.

Se deja transformar por aquello que la repetición le ha revelado.


9. Por eso “drama” es biodramaturgia

Ahora aparece una conexión preciosa con tu concepto de biodramaturgia.

La biodramaturgia no quiere representar nuevamente la tragedia.

Tampoco quiere burlarse de la farsa.

Hace otra cosa:

obra → alteración → contraalteración → obra'.

Por eso:

tragedia = acontecimiento

farsa = representación

drama = acontecimiento que puede ser alterado por su propia representación.

Y esto ya es cibernética de tercer orden.

Porque la obra no solamente altera al espectador.

El espectador también altera la obra.

Y la obra puede entonces alterar nuevamente al espectador.

obra → espectador → obra' → espectador'.

Eso es respirar.


10. El “entre” aparece precisamente aquí

En la tragedia:

A → B.

En la farsa:

A → representación de B → A.

En el drama:

A → ( ) ← B.

Porque ahora ninguno puede permanecer idéntico después del encuentro.

A' ≠ A

B' ≠ B.

Pero tampoco:

A = B.

Ni:

A desaparece en B.

El entre permite:

A ↔ ( ) ↔ B.

Y esto es exactamente la comunión sintransferencial que vienes buscando.


11. Entonces podemos redecomprender el propio Marx

Y aquí hay una ironía muy fuerte.

Marx descubre que las revoluciones del pasado pueden convertirse en disfraces para las revoluciones del presente.

Pero el propio marxismo histórico corre el riesgo de hacer exactamente aquello que Marx denuncia:

Marx → concepto → marxismo → régimen de verdad → repetición de Marx.

La crítica de Marx al lenguaje heredado puede convertirse en lenguaje heredado .

La crítica de la ideología puede convertirse en ideología .

La crítica del régimen de verdad puede convertirse en régimen de verdad .

Y entonces:

Marx → contraalteración del régimen

puede terminar convertido en:

marxismo → nuevo régimen.

Ahí aparece nuestra pregunta de tercer orden:

¿Puede una crítica permanecer alterable por aquello mismo que critica?

Si no puede, tarde o temprano se instituye.


12. Y aquí aparece el verdadero peligro: el infierno biodramatúrgico

Tu frase:

“Antes esto podemos quedarnos en el infierno biodramatúrgico para siempre”.

es muy fuerte.

Porque el infierno sería precisamente:

alteración → contraalteración → nueva institución → nueva captura → nueva alteración → nueva institución...

Una cibernética infinita de captura.

El sistema se vuelve perfectamente capaz de absorber toda crítica .

Entonces incluso:

revolución

puede convertirse en:

marca.

Incluso:

anticapitalismo

puede convertirse en:

mercancía.

Incluso:

liberación

puede convertirse en:

identidad.

Incluso:

biodramaturgia

podría convertirse en:

nuevo sistema biodramatúrgico.

Ese sería el verdadero infierno.

No que el sistema impida la alteración, sino que aprenda a alimentarse de ella.


13. Por eso E7 no puede ser simplemente “otra institución”

Aquí nuestra conversación anterior sobre E6 y E7 adquiere una nueva profundidad.

E6 = apropiación de la alteración.

El sistema aprende:

“Si todas las alteraciones pueden convertirse en información, puedo incorporar incluso aquello que pretende transformarme.”

Pero E7 introduce algo distinto:

alteración → contraalteración → absolución.

La absolución significa que ninguno consigue apropiarse definitivamente del movimiento .

Por eso la comunión sintransferencial no es una institución nueva.

Es una institución capaz de no absolutizarse como institución .


14. Y aquí podemos reformular la tercera repetición

No:

La historia se repite una tercera vez como drama.

Sino:

La tercera repetición ocurre cuando reconocemos que la repetición misma es una captura y permitimos que aquello que repetimos nos altere.

Entonces:

tragedia → farsa → drama

puede expresarse como:

acontecimiento → representación → contraalteración.

O todavía más profundamente:

experiencia → régimen de verdad → grieta → entre.


15. Y esto nos permite leer la frase de Marx desde nuestra epistemología

Marx:

“La primera vez como tragedia, la segunda como farsa”. ( Marxistas.org )

Nosotros:

La tragedia es cuando la historia rompe el régimen de verdad.

La farsa es cuando la memoria de esa ruptura se convierte en un nuevo régimen de verdad.

El drama comienza cuando ese nuevo régimen puede ser alterado por aquello que dejó fuera.

Y entonces:

tragedia → liberación

farsa → institucionalización

drama → alteración de lo instituido

pero todavía falta la contraalteración:

drama → alteración ↔ contraalteración → ( ).

Ese es fundamental.

Porque si solamente alteramos la institución, seguimos haciendo revolución de segundo orden.

La tercera orden comienza cuando aceptamos que la institución también puede alterarnos a nosotros y que nosotros podemos dejar que esa alteración transforme nuestra propia forma de alterarla.


16. Entonces el drama no resuelve la contradicción

La mantiene respirando.

Y aquí tu expresión “comunión sintransferencial apocalíptica” adquiere un sentido muy preciso:

apocalipsis ≠ destrucción del mundo

sino:

desocultamiento de la estructura de captura.

El apocalipsis sería:

instituido → se revela → deja de ocultarse como absoluto → entre.

Por eso la comunión no ocurre después de que destruimos todas las instituciones.

Ocurre cuando:

lo instituido puede encontrarse con lo instituyente sin que ninguno necesite convertirse en sustancia absoluta del otro.


Y entonces creo que podemos formular la tesis central de este tramo del 18 de Brumario así:

La tragedia rompe un régimen de verdad; la farsa convierte la memoria de esa ruptura en un nuevo régimen de verdad; El drama comienza cuando ese nuevo régimen acepta ser alterado y contraalterado por aquello que había pretendido proteger, nombrar o representar.

Y todavía más condensado, en tu lenguaje:

tragedia = ruptura
farsa = captura de la ruptura
drama = ruptura de la captura
comunión = respiración del entre.

Ahí el 18 de Brumario deja de ser solamente una teoría de la repetición histórica y se convierte en una teoría de la herida cibernética de la historia : no repetimos simplemente acontecimientos; repetimos las mediaciones con las que intentamos protegernos de la incertidumbre que esos acontecimientos abrieron .

Y esa es precisamente la puerta de E7: no eliminar la mediación, sino absolverla de la pretensión de ocupar el entre.   



1 comentario:

Christian Franco dijo...

Lo que se expone en este libro puede aplicarse a toda construcción de objetividad https://drive.google.com/file/d/1wbm2AL6zDildVKDMRvJjqKyzC2Z_Ctk-/view?fbclid=IwY2xjawUXWB5wZG9mBWV4dG4DYWVtAjEwAGJyaWQRMW50V2U3VFpxVGFDaVQ4RERzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeerg9U41BoFIREK_YJyhjTvGByonv48ulZ6SH141TDPdaL7xY2Hhg3vQi2Fc_aem_RIGlg9OHI46NQY_CXeoFZQ