Bases epistemológicas de la cibernética de tercer orden
1. Mitos y leyendas del psicoanálisis
¿CÓMO EXPLICAR EL FORMIDABLE ÉXITO DEL PSICOANÁLISIS EN EL SIGLO XX? UNA DE LAS
RAZONES ES SIN DUDA QUE SE TRATA DE UNA HISTORIA BONITA. DESDE SIEMPRE, LOS
SABIOS HAN CONTADO SUS DESCUBRIMIENTOS, CON TODA LA PARCIALIDAD Y LA
COMPLACENCIA QUE ESTE TIPO DE NARRACIÓN SUPONE. NINGUNO, SIN EMBARGO, IGUALA
A SIGMUND FREUD EN SUS TALENTOS COMO CONTADOR. EL FUNDADOR DEL
PSICOANÁLISIS ERA EN VERDAD UN ESCRITOR QUE SABÍA COMO CONSTRUIR UNA INTRIGA,
ANIMAR A SUS PERSONAJES, HACER VIVIR A LOS CONCEPTOS. HIJOS DEL “SIGLO”
FREUDIANO”, TODOS HEMOS DEVORADO LOS LIBROS EN LOS QUE RECONSTRUÍA SUS
PRIMEROS TANTEOS, SUS DUDAS, SUS ERRORES QUE SE TRANSFORMABAN EN VÍCTORIAS,
SUS COMBATES CONTRA ADVERSARIOS EMPEÑADOS EN ABATIRLO, SUS DECEPCIONES
FRENTE A LAS TRAICIONES DE SUS DISCÍPULOS MÁS CERCANOS. ¿QUIÉN NO HA ADMIRADO?
EL VALOR MORAL QUE NECESITÓ PARA QUITAR LA MULTIMILENARIA CAPA DE REPRESIÓN
¿QUE PESABA SOBRE LA SEXUALIDAD, A PESAR DE SUS PROPIAS RESISTENCIAS? ¿QUIÉN NO?
HA SEGUIDO, ATÓNITO POR TANTA SAGACIDAD, LAS INVESTIGACIONES INCREÍBLEMENTE
¿COMPLEJAS DE ESTE SHERLOCK HOLMES DEL ALMA? “ELEMENTAL, QUERIDO WATSON – ES
EL SEXO, SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE”. LA HISTORIA ES BELLA COMO LA CIENCIA Y DA LA
VUELTA AL MUNDO, REPETIDA Y MACHACADA EN TODOS LOS TONOS POR INNUMERABLES
BIÓGRAFOS, HISTORIADORES, FILÓSOFOS, PERIODISTAS, NOVELISTAS, CINEASTAS, AUTORES
DE CÓMICS. DEJANDO DE LADO LAS DIFERENTES VARIANTES, SE LA PUEDE RESUMIR COMO
SIGUE...
Érase una vez...
Mikkel BORCH-JACOBSEN es danés-francés-americano. Filósofo de formación, consagró su tesis al Sujeto
freudiano y enseñó brevemente en el departamento de psicoanálisis de Vincennes, bastión de Lacan. Instalado en los
Estados Unidos desde 1980, donde es profesora de literatura comparada en la Universidad de Washington, es autor de
siete libros sobre el psicoanálisis y la historia de la psiquiatría, traducidos a seis idiomas, entre los cuales Lacan, el
dueño absoluto, hoy convertido en un clásico, y Anna O. una mistificación centenaria que suscitó una viva polémica
en el momento de su publicación en 1995. Sus trabajos se inscriben en la nueva historia del psicoanálisis y de la
psiquiatría,
En 1882, cuando era aún estudiante, el joven Sigmund Freud oyó hablar con su amigo y mentor Josef.
Breuer de un grave caso de histeria que éste había conseguido curar de una forma completamente
sorprendente. La “señorita Anna O.”, como Breuer la llamaría más adelante, sufriría de múltiples síntomas
extremadamente espectaculares, pero Breuer había constatado que podía hacerlos desaparecer uno a uno.
haciéndole contar, bajo hipnosis, los incidentes traumáticos que había en su origen. Intrigado por esto –
“cura parlante” – (es el nombre que le dio la propia paciente), Freud habló de ello con Jean-Martin
Charcot, el gran maestro de la histeria y el hipnotismo con el que fue a seguir lecciones en París en 1885-
1886, pero éste no se mostró interesado. De vuelta en Viena, Freud decidió, en 1889, emplear el “método
catártico" de Breuer en sus propios pacientes histéricos. Los éxitos terapéuticos se acumularon, y Freud
Consiguió convencer a Breuer de publicar sus resultados, a pesar de las reticencias de su amigo. En los
Estudios sobre la histeria (1895), que comenzó con la descripción de Breuer del caso “Anna O.”, los
dos autores anunciaron la gran noticia: las histéricas sufrían de “reminiscencias” inconscientes, porque
eran traumáticas y reprimidas, y se las podía curar haciéndoles revivir y verbalizar estos recuerdos bajo
cadera.
Freud, sin embargo, insistía cada vez más en el carácter sexual de los traumatismos olvidados-
reprimidos por las histéricas. A pesar de su poca afición por el tema, lo que escuchaba en su consulta le
forzaba a reconocer el papel decisivo que jugaba la sexualidad en las neurosis. Eso fue demasiado para el
Timorato Breuer, que interrumpió toda colaboración con él después de la publicación de Estudios sobre la
histeria. Freud, a partir de ese momento, iba a afrontar solo a los demonios del inconsciente ya descubrir.
el psicoanálisis. Sus próximos, sus colegas le dieron la espalda, como se la daban a la sexualidad, tema
absolutamente tabú en ese periodo Victoriano. Su único amigo durante esos años terribles fue Wilhelm
Fliess, un otorrinolaringólogo de Berlín que sostiene teorías estrafalarias sobre la periodicidad sexual en
ambos sexos y en el que Freud encontró, a falta de algo mejor, una escucha para los descubrimientos
espectaculares que hacía cada día en su consulta.
Freud, entonces, ya no hipnotizaba a sus pacientes. En lugar de “sugerirles” de forma autoritaria que
abandonan sus síntomas, como hacía Bernheim y los psicoterapeutas de la época, las dejaba “asociar
libremente” en el diván, para ponerse a la escucha de su inconsciente. Cuanto más hablaban sus pacientes,
más se remontaban a la primera infancia sus recuerdos. Sus pacientes, especialmente, le contaban cómo
habían sido objeto de atentados sexuales por parte de sus padres, a una edad claramente prepuberal.
Freud, confiando como siempre en su material clínico, había extraído en 1896 una teoría según la cual la
La histeria y la neurosis obsesiva eran invariablemente debidas a “seducciones” infantiles de este tipo, para
gran escándalo de sus colegas para los que una frecuencia tal de incestos en la buena burguesía vienesa
era simplemente impensable. Un año más tarde, sin embargo, Freud tuvo que rendirse a la evidencia: las descripciones de incesto y de perversión de sus pacientes carecían de fundamento, al igual que la “teoría”.
de la seducción” sobre la que había basado su reputación y su carrera.
Esta dolorosa constatación, que hubiera desanimado definitivamente a cualquier otro investigador,
coincidió con el heroico autoanálisis que emprendió en agosto de 1897. Consciente de que alguna cosa le
impedía progresar, decidió Freud, como un médico probando un nuevo medicamento en sí mismo,
tomarse como paciente y analizar sus propios sueños y recuerdos. Luchando contra los potentes
resistencias internas que se manifiestan a través de todo tipo de síntomas neuróticos, acabaron por darse
cuenta de que había tenido, de niño, deseos eróticos con respecto a su madre y sentimientos de celos con
respecto a su padre. He aquí, entonces, el por qué había dado tan fácilmente crédito a las acusaciones de
sus pacientes con respecto a las seducciones de sus padres: ¡es que él mismo quería matar al padre! y el
aquí también, por qué todos sus pacientes le había contado esas inverosímiles historias de incesto: no se
Se trataba de recuerdos, sino de fantasías que expresaban un deseo infantil de ser seducidas por su padre.
Freud acababa de descubrir la sexualidad infantil, el papel de las fantasías inconscientes en la vida.
psíquica de las neurosis y la universalidad de lo que más tarde denominaría “complejo de Edipo”.
Curado de sus síntomas por el autoanálisis, Freud podía ahora liberarse de su “transferencia” neurótica
sobre Fliess, que le había llevado a cegarse con las nebulosas teorías biológicas de su amigo. éste,
furioso, le acusó de robarle la idea de “bisexualidad” y desarrolló sentimientos de persecución paranoica.
con respecto a él, que Freud, en privado, atribuyó a una homosexualidad reprimida. En cuanto a él,
Definitivamente liberado de sus demonios, podía ahora dedicarse a explorar sistemáticamente las
Múltiples producciones del deseo inconsciente, desde los síntomas neuróticos hasta las alucinaciones.
paranoicas pasando por las fantasías, los sueños, los lapsus, los actos fallidos, las palabras de la mente, los
mitos, el arte y la literatura. La “vía real” del inconsciente se abría frente a él.
LA HISTORIA ES ADMIRABLE, COMO LA DE SU PRINCIPAL HÉROE. EL PROBLEMA ES QUE SE
TRATA DE UNA LEYENDA – LA “LEYENDA FREUDIANA”, SEGÚN EL TÉRMINO EMPLEADO POR
EL GRAN HISTORIADOR DE LA PSIQUIATRIA DINÁMICA HENRI ELLENBERGER. COMO HAN
DEMOSTRADO LOS HISTORIADORES DEL FREUDISMO DESDE HACE MÁS DE TREINTA AÑOS,
NO HAY PRÁCTICAMENTE NI UNO SOLO DE ESTOS ELEMENTOS QUE NO SEA UNA
AGRADABLE FICCIÓN – EMPEZANDO POR LA DESCRIPCIÓN DEL TRATAMIENTO DE ANNA O.
POR EL QUE SIN EMBARGO PARECE HABER EMPEZADO TODO. MIKKEL BORCH-JACOBSEN
RESUME A CONTINUACIÓN LO ESENCIAL DE ESTE “ASUNTO ANNA O.”, AL QUE DEDICÓ
HACE UNOS AÑOS UN LIBRITO MORDAZ 1
.
La verdad sobre el caso de la Anna O.
Mikkel Borch-Jacobsen
La primera gran puesta en cuestión del relato bordado por Breuer y Freud vino, paradójicamente,
de uno de los más fieles discípulos de este último, el psicoanalista británico Ernest Jones. En el
primer volumen de su monumental biografía (sería mejor decir hagiografía) de Freud, apareciendo en
1953, Jones revelaba que el tratamiento de Anna O., cuyo verdadero nombre era Bertha
Pappenheim, no había terminado en absoluto como había pretendido Breuer en los Estudios sobre la
histeria. Breuer, en su descripción del caso, escribía que el tratamiento de Anna O. había terminado
el 7 de junio de 1882 et y que la paciente “se encuentra, desde entonces, liberada de los
innumerables trastornos que le habían afectado anteriormente. Partió inmediatamente de viaje, pero
Transcurrió un tiempo bastante largo antes de que pudiera encontrar un equilibrio psíquico total.
Posteriormente, ha gozado de una salud perfecta2
”.
En realidad, afirmaba Jones, Bertha Pappenheim había tenido una caída y había tenido que ser
ingresada en una clínica, antes de restablecerse completamente y de convertirse en una pionera del
trabajo social y de la defensa de los derechos de las mujeres.
Jones acompañaba esta revelación de otra historia aún más sensacional, que decía conocer por el
propio Freud y de la que afirmaba haber encontrado confirmación en una carta inédita de Freud a su
prometida Martha Bernays fechada el 31 de octubre de 1883, a la que había podido tener acceso:
Después del final del tratamiento, Josef Breuer había sido llamado por Bertha Pappenheim y la había
encontrado en pleno parto histérico, “final lógico de un embarazo imaginario” del que se le
considerado responsable 3
. Aterrorizado por la brutal revelación del carácter sexual de la histeria de
su paciente, Breuer, “presa de sudores fríos 4
”, había huido precipitadamente y había llevado a su
mujer a una segunda luna de miel en Venecia donde le había hecho, a la vez, una hija. Todo esto
explicaba a buen seguro animada sus reticencias cuando Freud le había a publicado el caso de su
paciente y, de forma más general, su pusilanimidad posterior. Por otro lado, el relato que aporta
Jones parecía confirmar las alusiones de Freud había hecho en la Historia del movimiento
psicoanalítica (1914) y en su Autopresentación (1925) a un “amor de transferencia” que Anna O.
habría desarrollado con respecto a su médico después del final del tratamiento, que incitó a Breuer a
interrumpir toda relación con ella.
El historiador Henri Ellenberger, que había constatado de forma repetida que la biografía de
Jones no era confiable, estaba muy intrigado por este relato y emprendió investigaciones muy detalladas.
al principio de los años 1960 para verificar su exactitud. No tuvo muchas dificultades para establecer
que Dora, la hija de Breuer, había nacido tres meses antes de su supuesta concepción en Venecia, lo
que era por lo menos estrafalario. Por el contrario, necesitó largos años para encontrar la clínica a la que
había sido enviada Bertha Pappenheim. Finalmente, dio con una fotografía de Bertha Pappenheim.
tomada en la época en la que estaba documentado que había sido hospitalizada y consiguió,
utilizando recursos del laboratorio médico-legal de la universidad de Montreal, identificar al
fotógrafo, que resultó que vivía no muy lejos del famoso sanatorio Bellevue de Kreuzlingen, en
Suiza.
Se trataba de un trabajo de detective, pero el resultado mereció la pena. En los archivos del
sanatorio Bellevue. Ellenberger encontró, efectivamente, un informe redactado por Breuer a la
del director documentos de atención del establecimiento, así como otros diversos relativos a la estancia
de Bertha Pappenheim, que había durado algo más de tres meses. Resultó que la paciente había
continuado padeciendo los mismos síntomas histéricos que previamente, así como una
morfinomanía ocasionada por las altas dosis de morfina administradas por Breuer para calmarle una
Neuralgia dolorosa facial. Continuando las investigaciones de Ellenberger, el historiador Albrecht
Hirschmüller dio con otros documentos que establecían que Breuer, a penas pocos días después del
supuesto final del tratamiento, preparaba ya su internamiento en Bellevue y mencionaba que ella
padecía de una “ligera locura histérica 5
”. De 1883 a 1887, Bertha Pappenheim tuvo todavía tres
estancias prolongadas en otro sanatorio, siempre por “histeria”, y no fue hasta finales de los años
1890 cuando empezó a restablecerse progresivamente ya lanzarse a diversas actividades literarias y
filantrópicas.
Está pues completamente claro que la famosa cura parlante, modelo original de todas las curas.
psicoanalíticas del mundo, había sido un fiasco total y que Breuer lo sabía pertinentemente. Suceder
lo mismo con Freud, al que Breuer tenía al corriente de la evolución de su ex-paciente. En 1883,
Freud escribió a su prometida que Breuer le había confiado “que desearía [que Bertha] muriera a fin
de que la pobre mujer se librara de sus sufrimientos. Dice que nunca se restablecerá, que está
completamente destruido 6
”. En enero y mayo de 1887, Martha Freud, que conoció personalmente a
Bertha Pappenheim, escribió a su madre que ésta seguía teniendo alucinaciones durante la noche 7
.
Eso no impidió sin embargo que su marido hiciera publicidad del “método” de Breuer en un artículo
de la enciclopedia publicada en 1888, en un momento en el que no había ningún medio de saber que
Bertha Pappenheim iba a restablecerse: “Este método de tratamiento es joven [en efecto: había sido
utilizado en una única paciente], pero consigue éxitos terapéuticos imposibles de obtener de otro
manera 8
” Es lo que Freud y Breuer repetirían en los Estudios sobre la histeria y es lo que Freud,
después de su ruptura con Breuer, continuaría afirmando hasta el fin: “La enferma se había curado y
Había gozado desde entonces de buena salud, incluso había sido capaz de desarrollar actividades.
importantes 9
”.
Por supuesto, siempre se podrá decir que esto no es en rigor una mentira, puesto que Bertha
Pappenheim en ese tiempo se restableció completamente. Sólo que su curación no le debía
estrictamente nada a la cura parlante y que Breuer y Freud se apropiaron de una forma
completamente ilegítima de este restablecimiento posterior para promover su método. es
evidentemente una conclusión muy embarazosa para el psicoanálisis, y he sido severamente atacado
por los psicoanalistas desde que la avancé en mi libro. André Green, por ejemplo, me reprochó
desde las columnas de Le Monde que no sabía de lo que hablaba, dado que era evidente para
cualquier psiquiatra que el restablecimiento de Bertha Pappenheim había sido una curación “en
diferido 10”. Reconozco que el profano que soy ignoraba en efecto este sorprendente concepto
psiquiátrico, pero me resisto a comprender como Green puede establecer que una terapia fechada en
1881-1882 fue la causa lejana (muy lejana) del restablecimiento de los años 1888-1890. En esa
línea, ¿por qué no atribuirlo a tal o cual estancia de Bertha en la clínica durante ese intervalo? La
La verdad es que nadie sabe lo que destruyó la curación de Bertha Pappenheim y que atribuirse el
mérito, como lo hicieron con toda verosimilitud Breuer y Freud, es simplemente un abuso de
confianza.
Queda la historia del parto histérico de Bertha Pappenheim. ¿Cómo explicar que Freud, mientras?
Seguía describiendo la cura parlante original como un “gran éxito terapéutico 11”, hubiera
Simultáneamente sugirió que el análisis de Bertha había sido incompleto a partir del hecho de la
¿Fuga de Breuer frente al “amor de transferencia” de su paciente? Es un punto que nunca había tocado
en Souvenirs d'Anna O., pero que Sonu Shamdasani y yo tratamos en detalle en un libro que
Terminamos de escribir juntos 12. Es necesario saber que Freud, a partir de los años 1908-1910, estuvo
en el punto de mira de las críticas de una escuela rival de “psicanálisis” (sin “o”, mientras que en
psicanálisis alemán se dice “Psychoanalyse”) apadrinada por el gran psiquiatra August Forel, que le
reprochaba haber abandonado el método catártico en provecho de una hermenéutica sexual todo
terreno e invocaba contra él, el caso de Anna O., que Breuer había descrito en su relato como
completamente “asesuada”. En la medida en que Freud continuó haciendo de este caso, el caso
fundador del psicoanálisis, era crucial poder mostrar que tenía también una base sexual, ignorada
por Breuer, y para eso le servían las alusiones al “amor de transferencia” de Anna O. en las obras
publicadas por Freud a partir de 1914, así como la versión más “sexy” del parto divulgada por él en
privado en la misma época.
O, ¿qué era verdaderamente? Recordamos que, según la biografía de Jones, la carta del 31 de
Octubre de 1883. Martha Bernays confirmó la historia que le había contado a Freud. Es falso. En esa
carta, que Peter Swales y John Forrester consiguieron procurarse a pesar de la censura que pesaba
sobre ella en esa época, Freud contaba a su prometida que Breuer, de quien había obtenido la
historia, se había encaprichado de su paciente y que había tenido que interrumpir el tratamiento.
cuando su mujer había comenzado a estar celosa del tiempo que le consagraba. Ninguna mención a un amor de Bertha por Breuer y aún menos de un embarazo imaginario. Freud, por tanto, invirtió los
papeles de los dos protagonistas para sugerir la naturaleza sexual de la historia de Anna O.
En La Historia del movimiento psicoanalítico y en su Autopresentación, Freud insistía mucho en
el hecho de que Breuer no le había dicho nada sobre este asunto y que había tenido que reconstruir
el episodio “a posteriori”: “No me hizo ninguna comunicación directa sobre este tema, pero yo
aportó en diversas ocasiones suficientes indicadores para justificar esta conjetura 13”. Falso, una vez
más, ya que Breuer le había dicho muy francamente de donde venía. Freud no tenía pues ninguna.
Razón para desplegar sus legendarios talentos de detective. La historia de amor de transferencia de
Bertha Pappenheim y de su embarazo histérico es en realidad una interpretación completamente
arbitraria – y, que además, ¡ni siquiera es del propio Freud!
Nos encontramos en efecto con que sabemos ahora de donde, o más bien de quien viene la
historia – ni de Breuer ni de Freud, sino de su discípulo Max Eitington. Albrecht Hirschmüller
reencontró el texto de una exposición que éste había hecho sobre el caso Anna O. en el contexto de
un seminario que celebró Freud en diciembre de 1910 14, en una época en la que los freudianos se
inquietaban precisamente mucho por las embestidas de Forel y de sus “psicanalistas”
neobreuerianos. Como buen alumno, Eitington se empleó en demostrar que la sintomatología de
Anna O. traicionaba las fantasías incestuosas de ésta con respecto a su padre, particularmente una
fantasía de embarazo, que enseguida transfirió sobre Breuer, tomada como figura paternal: “El
complejo de síntomas aquí evocado no hace sino parecerse a las manifestaciones de una fantasía de
embarazo 15”. Es pues esta fantasía de embarazo, de hecho hipotético, reconstruido por alguien que
no conocía a ninguno de los protagonistas del asunto, el que Freud transformó inmediatamente en
Embarazo histérico real, con el fin de ridiculizar a Breuer y cerrar el pico a sus críticos. A Jung, le
contaba ya (antes de su ruptura en 1914) que después de haber sido considerada curada por Breuer
Anna O. había “hecho un gran ataque histérico, durante el cual ella [...] había gritado: '¡Ahora llega
¡El niño del doctor Breuer! ¡Necesitamos al niño! ¿No es cierto?' ¡Pero esto, esto debería haber
figurado en la historia del caso! [...] Escuche, dice [Freud], eso hubiera dado, cuanto menos muy
mala impresión, ¿no? 16”.
El procedimiento es perfectamente mezquino, y en cualquier otro terreno se calificaría de
habladuría o calumnia. En psicoanálisis, a esto se le llama “construcción”.
PASEMOS AHORA A LA SEGUNDA GRAN ETAPA DEL DESCUBRIMIENTO DEL INCONSCIENTE,
LA FAMOSA “TEORÍA DE LA SEDUCCIÓN”. LAS PACIENTES DE FREUD ¿HABÍAN SIDO
VIOLADAS POR SUS PADRES EN SU PRIMERA INFANCIA, SI O NO? ¿TENÍA RAZÓN FREUD AL
¿NO CREER EN SUS ALEGACIONES? COMO NO HABÍA NADIE PRESENTE EN SU CONSULTA ES
EL MOMENTO ENQUE SUS PACIENTES LE CONTABAN SUS RECUERDOS DE LA INFANCIA, NO
HAY APARENTEMENTE NINGÚN MEDIO DE SABRE SI LAS COSAS SUCEDIERON COMO NOS LAS
CONTO FREUD. SÓLO PODEMOS CREER EN SU PALABRA Y REMITIRNOS A LO QUE ESCRIBIÓ.
O, A PRINCIPIOS DE LOS AÑOS 1970 EL FILÓSOFO DE LAS CIENCIAS FRANK CIOFFI, GRAN
ESPECIALISTA EN WITTGENSTEIN, HIZO SOBRE ESTE TEMA UN DESCUBRIMIENTO
SORPRENDENTE: SI NOS REMITIMOS A LOS ARTÍCULOS EN LOS QUE FREUD PRESENTÓ SU
TEORÍA DE LA SEDUCCIÓN, SE CONSTATA QUE AFIRMA QUE SUS PACIENTES (TANTO
MASCULINOS COMO FEMENINOS) NO LE CONTABAN PRECISAMENTE DE ENTRADA SUS
RECUERDOS DE INCESTOS Y ABUSOS SEXUALES, ¡AL CONTRARIO! ERA NECESARIO TIRARLES
DE LA NARIZ Y EJERCER UNA MUY FUERTE “COACCIÓN” PARA QUE RECONOCIERAN LA
VALIDEZ DE LAS SOSPECHAS DEL ANALISTA: “LAS PACIENTES NO SABEN NADA DE ESTAS
ESCENAS ANTES DE LA APLICACIÓN DEL ANÁLISIS. TIENEN EL COSTUMBRE INDIGNARSE
CUANDO SE LES ANUNCIA LA EVENTUAL EMERGENCIA DE LAS MISMAS; SÓLO A TRAVÉS DE
LA MÁS FUERTE DE LAS COACCIONES (ZWANG), LA DEL TRATAMIENTO, SE CONSIGUE
COMPROMETERLAS EN LA REPRODUCCIÓN DE LAS MISMAS 17. ESTO ERA CIERTO
CONFORME A LA TEORÍA PROFESADA POR FREUD EN LA ÉPOCA, QUE QUERÍA QUE LA
HISTERIA Y LA NEUROSIS OBSESIVA FUERAN DEBIDAS A UNA REPRESIÓN DE “ESCENAS” DE
SEDUCCIÓN INFANTIL. POR EL CONTRARIO, ESTO CONTRADECÍA LA IDEA DE UNA SIMPLE
“ESCUCHA” DE LIBRES ASOCIACIONES DE LOS PACIENTES: FREUD QUIZÁS NO UTILIZABA
YA LA HIPNOSIS PERO SU TÉCNICA CONTINUABA SIENDO DE LAS MÁS AUTORITARIAS Y DE
LAS MÁS SUGESTIVAS. Y, SOBRE TODO, ¿CÓMO CONTINUAR SOSTENIENDO QUE LOS
RELATOS DE SUS PACIENTES EXPRESABAN DESEOS Y FANTASÍAS INCONSCIENTES, COMO
¿TUVO QUE HACER FREUD DESPUÉS DEL ABANDONO DE SU TEORÍA? ¡CUENTOS DE NUNCA HUBO!
¡RELACIONADOS! ¿DÓNDE, PUES, FUE FREUD A BUSCAR ESAS “FANTASÍAS” Y ESOS “DESEOS”
EDIPIANOS, SINO DENTRO DE SU PROPIA IMAGINACIÓN TEÓRICA?
LA CONSTATACIÓN DE CIOFFI, SOPRENDENTE POR QUE NADIE LA HAYA HECHO ANTES
TENIENDO EN CUENTA LO EVIDENTE QUE ES, PONE COMPLETAMENTE EN CUESTIÓN LA
IDEA DE UN “DESCUBRIMIENTO” DEL EDIPO Y DE LAS FANTASÍAS SEXUALES-INFANTILES,
ASÍ COMO LA FIABILIDAD DEL RELATO QUE HABÍA HECHO FREUD. DESPUÉS DE ESTA
“REVOLUCIÓN COPERNICANA” EN LOS ESTUDIOS FREUDIANOS SIMPLEMENTE YA NO ERA
POSIBLE CONTAR EL EPISODIO DE LA TEORÍA DE LA SEDUCCIÓN DE LA MISMA MANERA. A
CONTINUACIÓN LA NARRAN SUCESIVAMENTE EL MATEMÁTICO BRITÁNICO ALLEN ESTERSON
Y EL SOCIÓLOGO HOLANDÉS HANS ISRAËLS, AMBOS AUTORES DE LIBROS CONSAGRADOS EN
PARTE A LA TEORÍA FREUDIANA DE LA SEDUCCIÓN.
La teoría de la seducción:
un mito para nuestro tiempo18
Allen Esterson
matemático, Allen Esterson ha enseñado en el Southward College de Londres.
Durante las últimas décadas del siglo XX, los investigadores han demostrado que una gran parte
de la historia recibida del psicoanálisis está compuesta por relatos en su mayor parte
míticos. El más resistente de estos mitos es sin duda el que quiere que Freud hubiera postulado su
Teoría de la seducción después de que sus pacientes le hubieran informado de forma repetida, que
habían sido algunas veces a abusos sexuales durante su infancia. A continuación, me propongo aclarar.
esta historia, que ha sido considerada como un hecho histórico durante casi todo el siglo XX y que
en gran parte sigue siendo percibida como tal.
Según la versión tradicional, durante la última década del siglo XIX, la mayor parte de las
pacientes de Freud le habría dicho que había sido víctima de abusos sexuales en su primera infancia,
actos generalmente perpetrados por sus padres. La continuación de la historia difiere, según si está.
basada en la versión estándar o en la versión revisada y corregida adoptada por numerosos
feministas y popularizada por Jeffrey Masson en La Realidad escamoteada, la renuncia de Freud a la
teoría de la seducción. En la versión ortodoxa, se dice que en poco tiempo Freud acabó por darse cuenta
cuenta de que muchos de los relatos que escuchaba no eran auténticos, que esas mujeres fantaseaban
y que fue eso lo que le condujo al descubrimiento decisivo de las fantasías infantiles-incestuosos. es
la versión feminista, por el contrario, fue la virulenta oposición de sus colegas, escandalizados por
sus afirmaciones sobre el tema de la frecuencia de los abusos sexuales durante la infancia, lo que
Habría empujado a Freud a abandonar su teoría. En un principio atento confiado, habría
traicionado, en un segundo tiempo, a las mujeres que habían tenido el valor de revelarle sus terribles
experiencias de abusos.
Independientemente de la versión elegida, las dos historias son sensacionales, y cada una de ellas.
Tiene sus fervientes partidarios. Los elementos de base son los mismos, pero sus interpretaciones.
difieren sensiblemente. Mi impresión que la mayor parte de la gente sigue sus sentimientos y opta.
por Masson y la supresión de la verdad sobre lo extendido de los abusos sexuales sobre las niñas de
la época. Ha llegado el momento de verificar cual es la verdad.
Los artículos publicados por Freud durante los años 1890 así como su correspondencia con su
El confidente, Wilhelm Fliess, cuenta una historia diferente. En resumen, los pacientes que Freud vio
alrededor de mediados de los años 1890 no le habían dicho que habían sido algunas veces abusos
sexuales durante su infancia. Contrariamente a lo que afirmaría en sus informes posteriores, Freud
escribía en aquella época que sus pacientes “no tenían ningún recuerdo” y le aseguraban “con
vehemencia que no creían” en los traumatismos sexuales en los que él insistía en que habían sido
víctimas.
En sus líneas esenciales, el episodio puede resumirse así: a primeros de los años 1890, Freud
había llegado a la convicción de que los recuerdos reprimidos de ideas o experiencias sexuales,
infantiles o no, estaban en la raíz de los síntomas de los pacientes que él había diagnosticado como
histéricas. Después, en octubre de 1895, sobre la base de una hipótesis especulativa, optó por una
Teoría de la que estaba persuadido que aportaría de una vez por todas la solución al problema del
origen de las psiconeurosis. Así se lo dijo a Fliess, los síntomas histéricos serían exclusivamente
provocados por recuerdos inconscientes de agresiones sexuales sufridas en la primera infancia.
Gracias a la nueva técnica analítica que había desarrollado para exhumar las ideas inconscientes.
de la mente de sus pacientes, Freud se aprestó a demostrar la correcta de sus puntos de vista.
Aunque previamente no había informado de ningún caso en el que hubiera descubierto un abuso.
sexual cometido durante la primera infancia, Freud, en los cuatro meses que siguieron al anuncio de
su nueva teoría a Fliess, escribió dos artículos (uno de ellos en francés) en los que sostenía que había
sido capaz de “recuperar” recuerdos de experiencias de abusos sexuales precoces en cada una de sus
trece pacientes “histéricas”, a las que se añadían algunas obsesivas. Algunos meses más tarde, en su
artículo sobre “La etiología de la histeria”, hacía una exposición más detallada de su teoría,
pretendiendo haber podido confirmarla en dieciocho pacientes diagnosticadas como histéricos, seis
de ellos eran hombres. Según Freud, los abusos sexuales que había descubierto con la ayuda de su
técnica analítica habían tenido lugar alrededor de la edad de dos o tres años, o incluso antes en algún
caso.
¿Cómo, en tan poco tiempo, había conseguido recuperar de todos sus pacientes experiencias tan
profundamente reprimidas? Aunque pretendía haber incitado a sus pacientes a “reproducir” sus
experiencias infantiles (lo que quería decir con “reproducir” está abierto a todo tipo de
interpretaciones), está claro que los descubrimientos de Freud resultaron por regla general de la
decodificación de los síntomas y de la interpretación analítica de las ideas producidas en sus
pacientes bajo la influencia del procedimiento clínico que utilizaba en esa época. Freud explicaba así
que los síntomas de los pacientes correspondían” al “contenido sensorial de escenas infantiles” de
abusos sexuales que infería en su origen. Su procedimiento analítico, escribía, era análogo al del
experto médico-legal que consigue definir la causa de una herida, “aunque deba proceder sin
ninguna información por parte del herido”.
Tenemos un buen ejemplo en un paciente afectado de tics faciales y de eccema alrededor de la
boca. Sobre la base de estos síntomas, Freud dedujo analíticamente que había sido forzada en su
primera infancia a practicar actos de felación. “Le he dado la explicación”, escribió a Fliess el 3 de
enero de 1897, y cuando ella expresó su incredulidad, él “la amenacé con despedirla” si persistía en
su escepticismo. Evidentemente, el rechazo de sus deducciones era para Freud una prueba de la
“resistencia” de la paciente, que aportaba una confirmación suplementaria de la validez de su
reconstrucción analítica.
Por razones que no están completamente claras y que sería imposible exponer en estas líneas,
Freud, dos años después de haber anunciado públicamente que había encontrado la solución a la
etiología de las neurosis, dejó de creer en ella. Pero, en lugar de que eso le hubiera llevado a poner
en duda la confiabilidad de su nueva técnica de recuerdos reprimidos, intentó explicar sus pretendidos
descubrimientos viendo fantasías inconscientes de los
pacientes. Finalmente, en la descripción de
este episodio que publicó en 1925, declaró que sus pacientes
(en femenino) habían tenido en esa
época fantasías que expresaban el deseo de haber sido
“seducidas” por el padre durante la primera
infancia. En el curso de las metamorfosis de la historia, Freud modificó
retroactivamente la teoría
que había defendido originalmente a fin de hacer plausible
la nueva teoría, suprimiendo por ejemplo
el hecho de que en 1896 había insistido en el carácter
brutal de muchos de los atentados sexuales
sobre los que construía su hipótesis. De hecho, la historia
paso por un cierto número de fases antes
de convertirse en la versión familiar que encontramos en las
Nuevas Conferencias de introducción al
psicoanálisis (1933): “En el periodo en el que el interés
principal se había centrado en el
descubrimiento de traumatismos sexuales infantiles, casi
todas mis pacientes me decían que había
sido seducidas por sus padres”. (Dicho sea de paso, parece
que nadie haya encontrado sorprendente
que haya sido solamente durante ese corto periodo que “casi
todas” sus pacientes le hubieran
señalado el haber sufrido abusos sexuales durante su primera
infancia.)
Es importante comprender que los informes tradicionales del
episodio no precisan si esas
“fantasías de seducción” putativas eran ideas o recuerdos
inconscientes que Freud habría desvelado
gracias a su técnica de interpretación analítica. Al
contrario, sus informes ulteriores dan la
impresión, de forma engañosa, que la mayor parte de sus
pacientes habían tenido en cuenta en esa
época de pseudo-recuerdos de los que eran conscientes. La
verdad es que Freud no estaba de
ninguna manera en situación de decidir si sus
reconstrucciones analíticas representaban recuerdos
reprimidos de acontecimientos reales o fantasías
inconscientes – o incluso, si se diera el caso, de
escenarios llenos de imaginación salidos de su propia mente.
Es un hecho poco conocido que en 1896 Freud, fiel a sus
presupuestos teóricos, pretendió haber
conseguido gracias al análisis encontrar en cada una de sus
seis pacientes obsesivos recuerdos
reprimidos no solamente de “escenas” de abusos sexuales
infantiles sufridos pasivamente, sino
igualmente de abusos sexuales perpetrados activamente sobre
un hermano o hermana de menor edad
desde alrededor de los ocho años en adelante. Nunca más
volvió a oírse hablar de estos
considerables descubrimientos clínicos, y Freud no hizo
ningún esfuerzo para explicar como su
ulterior teoría sobre las fantasías inconscientes podría
explicarlos.
Es evidente que estos argumentos refutan tanto la versión de
los hechos presentada por Jeffrey
Masson como la historia corrientemente admitida en
psicoanálisis, aunque la construcción de
Masson carece también de fuerza por otras razones. En La
Realidad escamoteada, Masson sugería
que las razones de Freud para abandonar la teoría de la
seducción residían en parte en su deseo de
quedar bien con sus colegas que estaban escandalizados por
lo que avanzaba. Esta tesis no se
sostiene, puesto que las afirmaciones de Masson a propósito
del ostracismo del que habría sido
objeto Freud por parte de sus colegas son erróneas. Pero
está igualmente invalidada por el hecho de
que Freud no hizo partícipes a sus colegas del abandono de
su teoría hasta alrededor de siete años
después de haber renunciado a ella en privado. (Masson
declara sin razón que “el periodo crucial
para el viraje de Freud sobre el tema de la hipótesis de la
seducción” se sitúa “durante los años
1900-1903”. Esta fecha aproximada suprime en parte en
intervalo entre el abandono de la teoría y el
anuncio público por Freud de su cambio de criterio, y
concuerda con la tesis de Masson. Pero las
cartas de Freud a Fliess demuestran claramente que había ya
abandonado totalmente su teoría a
finales de 1898.)
Es de lo más importante subrayar que la historia tradicional
del episodio de la teoría de la
seducción es falsa en esencia, aunque haya sido
recientemente utilizada en el debate sobre el tema
de la represión de los recuerdos de abusos sexuales
infantiles considerados como “recuperados”
decenas de años más tarde. Antes de citar a diestro y
siniestro las pretendidas primeras experiencias
clínicas de Freud en apoyo de tal o cual punto de vista,
haríamos mejor en informarnos primero de
los hechos históricos. De una forma más general, como subraya Frank
Cioffi, una reconstrucción
exacta del paso de la teoría de la seducción a la teoría de
la fantasía que le sucedió pone en cuestión
el razonamiento que Freud utilizaría a lo largo de su
carrera para reconstruir la vida fantástica
infantil y el contenido del inconsciente.
Sí, Chakana. Este texto puede convertirse en una base
epistemológica muy importante para la cibernética de tercer orden,
precisamente porque Borch-Jacobsen, apoyándose en Ellenberger, Cioffi y
Esterson, no está solamente cuestionando a Freud: está mostrando un problema
mucho más profundo sobre cómo un sistema de conocimiento puede
fabricar retrospectivamente la historia que luego utiliza para legitimarse.
Y aquí aparece algo que conecta directamente con nuestro E6 → E7.
1. El verdadero objeto de nuestra lectura no es Freud
No me parece que la tesis epistemológica deba ser:
Freud mintió → psicoanálisis falso
Eso sería demasiado simple y, paradójicamente, reproduciría el mismo
mecanismo que el texto denuncia: sustituir una leyenda por otra.
La cuestión más fecunda es:
experiencia → interpretación → teoría →
legitimación → reconstrucción del origen
Y cuando la teoría vuelve sobre su propio origen:
teoría → reconstrucción del pasado →
nueva legitimación de la teoría
Ahí aparece la cibernética de segundo orden:
el observador observa y organiza aquello que observa.
Pero nosotros podemos dar un paso más.
2. Freud no solamente interpreta al paciente: interpreta la relación
Aquí está el punto decisivo.
En la versión tradicional:
paciente → síntoma → Freud →
interpretación → verdad inconsciente
Pero los documentos que presenta el texto obligan a introducir algo que esa
representación tiende a ocultar:
paciente ↔ Freud
Porque Freud no está fuera de la situación que pretende conocer.
Sus preguntas, presupuestos, amenazas, interpretaciones, expectativas y
teorías modifican aquello que después aparece como “material clínico”.
El ejemplo de la paciente a quien Freud habría amenazado con despedirla si
no aceptaba su interpretación es epistemológicamente brutal.
La estructura sería:
Freud → interpretación → paciente
pero la interpretación produce una respuesta:
paciente → resistencia → Freud
Y entonces Freud puede interpretar la resistencia como confirmación:
interpretación → resistencia →
confirmación de interpretación
Aquí aparece un circuito cerrado.
La teoría produce justamente el tipo de respuesta que luego utiliza como
evidencia de la teoría.
3. Aquí comienza realmente la cibernética de tercer orden
La cibernética de segundo orden descubre:
el observador forma parte del sistema observado.
Pero la tercera orden, en nuestro lenguaje, tiene que preguntar algo todavía
más incómodo:
¿Qué ocurre cuando el observador descubre que su propia manera
de observar está produciendo aquello que cree descubrir?
Entonces:
observador → observado → respuesta →
observador'
pero todavía no basta.
Porque debemos agregar:
observador → propia mediación →
contraalteración → transformación del observador
Es decir:
no basta observar que participamos en el sistema; tenemos que
permitir que el sistema altere nuestra manera de observarlo.
Ahí empieza la cibernética de tercer orden.
4. Anna O. es un caso extraordinario de “leyenda epistemológica”
El caso se vuelve especialmente potente porque la historia fundacional
funciona como un mito de origen:
Anna O. → talking cure → curación →
Breuer/Freud → nacimiento del psicoanálisis
Pero la investigación histórica presentada por Borch-Jacobsen desmonta esa
linealidad.
Aparece:
Anna O. → tratamiento → recaídas →
internamientos → evolución posterior → recuperación
Y entonces la pregunta cambia:
¿Quién tiene derecho a atribuirse la exhalación de una vida que
no produjo?
Esto es casi una pregunta de economía de gracia.
Breuer y Freud pueden haber recibido algo de Anna Pappenheim, pero
posteriormente lo convierten en propiedad
epistemológica:
experiencia de Anna → teoría de
Breuer/Freud → método → autoría
La vida de la paciente se convierte en combustible de la teoría.
Aquí aparece nuestra fórmula:
otro → inhalación → apropiación →
exhalación propia
5. La cuestión más grave: la “construcción”
La frase final que trae el texto es extraordinariamente significativa:
“En psicoanálisis, a esto se le llama ‘construcción’.”
Aquí tenemos que ser muy cuidadosos.
No basta decir:
construcción = mentira.
Una construcción puede ser una interpretación legítima dentro de una
práctica clínica.
El problema epistemológico aparece cuando:
construcción → olvido de su carácter
construido → hecho → origen mítico
Es decir:
la mediación desaparece.
Y cuando la mediación desaparece, la interpretación empieza a aparecer como
realidad inmediata.
Esto es justamente lo que tu Ciencia del Logos viene llamando cosificación
ontológica.
interpretación → cosa
mediación → sustancia
relación → identidad
hipótesis → hecho
reconstrucción → acontecimiento
6. Y aquí el caso de Anna O. toca directamente E6
Mira la secuencia:
Anna Pappenheim
↓
Anna O.
↓
caso clínico
↓
caso fundador
↓
talking cure
↓
psicoanálisis
↓
leyenda de origen
El nombre mismo ya nos permite hacer la pregunta que venimos trabajando con
el vocativo.
Bertha Pappenheim es convertida en “Anna O.”
No digo que el seudónimo sea en sí mismo ilegítimo; tenía razones de
confidencialidad y era habitual en la época.
La cuestión es lo que ocurre después:
persona → nombre clínico → caso →
ejemplar → teoría
El ser humano desaparece detrás del caso.
Esto es E6 en estado epistemológico:
el otro deja de llamarme y comienza a informarme.
7. El problema de la teoría de la seducción es todavía más profundo
Aquí Cioffi y Esterson abren una herida epistemológica enorme.
La versión ingenua sería:
pacientes recuerdan abusos → Freud
escucha → Freud descubre seducción
Pero la reconstrucción presentada es mucho más compleja:
Freud formula hipótesis → interpreta
síntomas → ejerce presión → obtiene determinadas respuestas → interpreta las
respuestas → confirma hipótesis
Entonces aparece:
hipótesis → evidencia → hipótesis
El circuito puede cerrarse sobre sí mismo.
Y aquí encontramos algo central para nuestra obra:
La diferencia entre información y contraalteración.
Si el paciente únicamente proporciona material para que el analista confirme
su teoría, no hay verdadera contraalteración.
Hay extracción.
paciente → información → teoría
Pero una verdadera contraalteración tendría que permitir:
paciente → respuesta → alteración de la
teoría
Y todavía más:
paciente → contraalteración → Freud'
La pregunta epistemológica de tercer orden sería:
¿Puede el investigador permitir que aquello que investiga
destruya la forma en que él mismo está investigando?
8. El abandono de la teoría de la seducción es justamente el punto decisivo
Freud sí abandona la teoría de la seducción. Pero el problema que plantea
Esterson es muy interesante:
en lugar de que el fracaso de la teoría produzca:
teoría → fracaso → cuestionamiento del
método
se produce:
teoría de seducción → fracaso → teoría
de fantasía
mientras permanece parcialmente intacta la confianza en la capacidad
interpretativa del método.
Ahí tenemos una distinción fundamental:
alterar el contenido no es necesariamente alterar la mediación.
Freud cambia:
seducción real
por:
fantasía inconsciente
pero la pregunta epistemológica puede seguir siendo:
¿cómo sabemos que esa fantasía está ahí?
Entonces:
teoría A → contraalteración → teoría B
no significa todavía:
teoría → contraalteración →
transformación de la propia forma de teorizar.
Esto es exactamente la diferencia entre E5 y E7.
9. La “leyenda freudiana” es una respiración apropiativa
Y aquí podemos unir todo nuestro trabajo anterior.
La ciencia comienza recibiendo:
experiencia → inhalación
pero puede ocurrir:
experiencia → apropiación → teoría →
autoridad → exhalación
El problema no es tener teoría.
El problema es que la teoría olvide que recibió aquello
sobre lo que habla.
Entonces:
paciente → Freud
se convierte en:
Freud → psicoanálisis
y finalmente:
Freud → fundador → origen → autoridad
El receptor termina ocupando el lugar del origen.
La inhalación se disfraza de exhalación.
10. Pero aquí debemos hacerle una contraalteración al propio Borch-Jacobsen
Esto es importante para que nuestra lectura sea realmente de tercer orden.
No podemos simplemente inhalar a Borch-Jacobsen y exhalarlo como nuestra
nueva verdad:
Freud → mito
Borch-Jacobsen → desenmascaramiento
nosotros → verdad definitiva
Porque habríamos repetido exactamente el mecanismo que estamos criticando.
Tenemos que permitir que Borch-Jacobsen también sea contraalterado
por su objeto.
Su crítica puede revelar problemas reales de la historiografía freudiana,
pero algunas de sus conclusiones —por ejemplo, que la talking cure fue un
“fiasco total” o que determinada reconstrucción es sencillamente una
“calumnia”— son ya interpretaciones historiográficas,
no hechos brutos.
Por eso nuestra epistemología debe mantener:
documento ≠ interpretación
interpretación ≠ hecho
hecho ≠ teoría
y también:
crítica de una leyenda ≠ ausencia de
toda leyenda.
Ese cuidado es fundamental.
11. Entonces podemos formular una primera base epistemológica
Base 1. Toda ciencia tiene una historia de su propia constitución.
No solamente pregunta:
¿qué conocemos?
sino:
¿cómo llegamos a llamar conocimiento a
esto?
Base 2. El observador pertenece al campo que observa.
observador ↔ observado
No existe una mirada absolutamente exterior.
Base 3. La mediación debe permanecer visible.
objeto → observador → interpretación
No:
objeto → verdad inmediata.
Base 4. La resistencia no puede utilizarse automáticamente como
confirmación.
Porque puede producirse un circuito:
interpretación → resistencia → confirmación
de interpretación.
La resistencia debe poder alterar la interpretación.
Base 5. Una teoría verdaderamente de tercer orden debe poder ser alterada
por aquello que conoce.
teoría → mundo
pero también:
mundo → teoría'
y finalmente:
teoría → mundo → contraalteración →
teoría'.
Base 6. La reconstrucción del origen puede convertirse en apropiación.
acontecimiento → relato → mito de
origen → legitimación.
Por eso toda genealogía debe poder ser nuevamente interrogada.
Base 7. El sujeto de conocimiento no debe convertirse en sustancia del
conocimiento.
Freud ≠ psicoanálisis
Marx ≠ comunismo
Hegel ≠ Logos
Borch-Jacobsen ≠ verdad sobre Freud
Y, todavía más profundamente:
yo ≠ aquello que conozco
sin que eso signifique separación absoluta.
12. Y aquí aparece una fórmula preciosa para nuestra Ciencia del Logos
Creo que este texto nos permite formular una de las primeras leyes
epistemológicas de la cibernética de tercer orden:
“No hay conocimiento de tercer orden allí donde el conocimiento
no puede ser contraalterado por aquello que pretende conocer.”
Y otra todavía más fuerte:
“La verdad comienza a respirar cuando la interpretación que
hacemos del otro puede ser alterada por el otro.”
Entonces tenemos:
E6: otro → información → interpretación
→ apropiación
E7: otro → llamada → respuesta →
contraalteración → comunión
Y la diferencia es enorme.
En E6:
yo conozco al otro.
En E7:
mi conocimiento del otro queda expuesto a que el otro me
conozca, me llame y me transforme.
Ahí el psicoanálisis deja de ser simplemente un capítulo de la historia de
la psicología y se convierte en uno de los laboratorios
epistemológicos de nuestra cibernética de tercer orden.
Porque Anna O. nos deja una pregunta que puede atravesar toda la obra:
¿Qué ocurre cuando aquello que creemos haber descubierto es, en
parte, aquello que nuestra manera de preguntar produjo?
Y entonces la cibernética de tercer orden comienza justamente ahí:
pregunta → respuesta → contrarespuesta
→ alteración de la pregunta → ( )
El investigador ya no solamente investiga al otro: se deja
investigar por aquello que el otro le devuelve.
Ese sería, a mi juicio, un verdadero paso de E6 hacia E7.
Si no se trata de hacer de
Freud un chivo expiatorio sino de ver los límites de la ciencia.
Primero toda ciencia empieza
desde un perspectivismo.
Este es el gran aporte de
Nietzsche
La
base epistemológica de Friedrich Nietzsche es el perspectivismo, una teoría que rechaza la existencia
de una verdad absoluta u objetiva. [1,
2,
3]
El
Perspectivismo
·
No
hay hechos, solo interpretaciones: Nietzsche sostiene que el mundo no
tiene un sentido único ni una realidad en sí misma esperando a ser descubierta.
Todo lo que llamamos conocimiento es una interpretación del caos de la realidad
desde un punto de vista particular.
[1, 2]
·
La
multiplicidad de ángulos: Conocer equivale a ver un objeto desde
distintos ángulos. La "objetividad" para Nietzsche no es la ausencia
de punto de vista, sino la capacidad de sumar tantas perspectivas como sea
posible para enriquecer la comprensión. [1]
Crítica
a la Verdad y la Metafísica
·
La
verdad como invención: Para Nietzsche, la verdad no se
descubre ni es un reflejo del mundo real; es una construcción humana, un
conjunto de metáforas, conceptos y ficciones útiles que la humanidad ha
consolidado por costumbre.
[1,
2,
3]
·
Crítica
al racionalismo y Platón: Acusa a la filosofía occidental (desde
Platón) de inventar un "trasmundo" de ideas eternas y estables para
huir del cambio y del devenir de la vida real. Considera que la "voluntad
de verdad" es en realidad un síntoma de debilidad o un deseo de imponer
orden. [1,
2]
El
papel de la Voluntad de Poder
·
Subordinación
a la vida:
El conocimiento no sirve a una supuesta verdad científica neutral, sino a la voluntad de poder. Cada teoría,
concepto o creencia filosófica está impulsada por instintos vitales, intereses
y deseos de dominar o dar orden al entorno.
No, la base epistemológica del perspectivismo de Friedrich
Nietzsche no es especulativa
en el sentido metafísico tradicional; al contrario, surge como una crítica radical contra el pensamiento
especulativo y la
búsqueda de verdades absolutas.
Mientras que la
filosofía especulativa (como la de Hegel o Platón) intenta construir grandes
sistemas teóricos para descubrir una "verdad en sí" o una realidad
última detrás de las apariencias, Nietzsche afirma que no existe una realidad objetiva oculta esperando ser descubierta.
A continuación
se detallan las razones por las cuales su postura se aleja de lo especulativo:
1.
Antítesis de la Metafísica
·
Rechazo
al "mundo verdadero": Nietzsche sostiene que inventar un
mundo metafísico u objetivo detrás del mundo empírico es una ilusión
psicológica nacida del miedo al cambio y al caos.
·
Inmanencia
pura:
Su filosofía se centra en el mundo terrenal y sensible. No especula sobre lo
que hay "más allá", sino que analiza cómo interpretamos el "aquí
y ahora".
2.
El Conocimiento como Interpretación
·
No
hay hechos, solo interpretaciones: Para Nietzsche, lo que llamamos
"conocimiento" no es el reflejo especulativo de una verdad cósmica,
sino una herramienta biológica y cultural.
·
Pluralidad
de perspectivas: Cada perspectiva está ligada a las necesidades, afectos e
instintos de quien mira. Miramos el mundo desde condiciones vitales
específicas, no desde una razón pura o desapegada.
3.
La Voluntad de Poder
·
Función
vital:
El perspectivismo está anclado a la voluntad de poder. Las ideas y las "verdades"
se adoptan porque sirven para el crecimiento, la supervivencia o el dominio de
un tipo de vida, no porque sinteticen una verdad teórica abstracta.
¿Tiene
algún elemento que simule lo especulativo?
Si bien no es
especulativa en el sentido clásico, algunos críticos señalan que cuando
Nietzsche generaliza conceptos como la propia voluntad de poder para explicar toda la realidad, roza
una forma de conjetura cosmológica. Sin embargo, el consenso es que el
perspectivismo busca ser una herramienta
crítica y psicológica
(una genealogía) para desmontar los dogmas, y no un nuevo sistema de
especulación dogmática.
El problema es que la ciencia muy pocas veces es
consciente de su perspectiva y de la especulación que realiza desde esta.
Los fundamentos epistemológicos de la
especulación se
centran en cómo el ser humano construye conocimiento, hipótesis o predicciones
en ausencia de evidencia empírica directa o completa. En la filosofía de la
ciencia, la teoría del conocimiento y la economía, la especulación no se
entiende como un simple "adivinar", sino como un proceso cognitivo
estructurado.
A continuación
se detallan los principios epistemológicos clave que la sustentan:
1.
El estatus del conocimiento incompleto
La especulación
opera en la frontera entre la ignorancia
y el saber.
Epistemológicamente, asume que el conocimiento humano siempre es fragmentario.
·
Abducción: Charles Sanders
Peirce introdujo este concepto como el tipo de inferencia que formula la
"hipótesis más probable" para explicar un hecho sorprendente. La
especulación es, en esencia, un motor abductivo.
·
Proyección
de escenarios:
A falta de inducción (observación repetida) o deducción (lógica formal pura),
la especulación crea modelos basados en la analogía y la posibilidad.
2.
La racionalidad de la incertidumbre
A diferencia
del error o la mera fantasía, la especulación fundamentada posee una estructura
lógica.
·
Probabilidad
subjetiva (Bayesianismo): Desde una perspectiva epistemológica
contemporánea, el especulador actualiza la probabilidad de sus creencias a
medida que aparece nueva información parcial. La especulación es una asignación
de credenciales racionales ante un futuro inherentemente abierto.
·
Lógica
modal:
Se basa en el estudio de lo posible y lo contingente (lo que podría ser o
no ser), más que en lo necesario (lo que tiene que
ser).
3.
El papel de la intuición y la heurística
La
epistemología tradicional (como la de Immanuel Kant) distingue entre el
conocimiento sensible y el intelecto. En la especulación, juegan un papel
crucial:
·
Heurísticas
cognitivas:
Atajos mentales que permiten a la mente procesar entornos complejos y tomar
decisiones o formular teorías con rapidez.
·
Intuición
sintética:
La capacidad de conectar datos dispersos que aparentemente no tienen relación,
creando un marco teórico nuevo antes de que pueda ser verificado.
4.
La especulación como paso previo a la ciencia
En la
epistemología de la ciencia (Karl Popper, Thomas Kuhn), la especulación
metafísica o teórica es el origen de las grandes revoluciones científicas.
·
Generación
de hipótesis:
Antes de que una teoría pueda ser falsada o verificada, debe ser imaginada. La
especulación proporciona el "contexto de descubrimiento", el cual
precede al "contexto de justificación" (la prueba empírica).
·
Experimentos
mentales (Gedankenexperiment): Herramientas puramente especulativas
utilizadas por físicos como Einstein o Galileo para explorar las consecuencias
de una teoría donde la tecnología de su época no permitía la experimentación
real.
5.
Constructivismo y performatividad (Enfoque social)
Especialmente
en las ciencias sociales y la economía, la especulación tiene un fundamento
epistemológico constructivista.
·
Profecías
autocumplidas:
El conocimiento especulativo no solo describe una realidad futura, sino que la crea. Si suficientes agentes especulan que
el precio de un activo subirá (o que una teoría es prometedora), sus acciones
modifican el entorno, validando la especulación inicial. El conocimiento aquí
es interactivo, no pasivo.
Los fundamentos
epistemológicos de la especulación
dialéctica se
arraigan principalmente en la filosofía idealista de G.W.F. Hegel y las reinterpretaciones materiales
posteriores (como el marxismo), desafiando la lógica formal clásica. A
diferencia de los modelos epistemológicos tradicionales que ven el conocimiento
como algo estático, la dialéctica lo entiende como un proceso dinámico,
contradictorio y en constante evolución.
A continuación
se presentan los principios fundamentales que sustentan este modelo de
conocimiento:
1.
La Identidad entre Ser y Pensamiento
Para la
especulación dialéctica (especialmente la hegeliana), la realidad no es un
objeto externo y pasivo que el sujeto simplemente observa.
·
El
objeto y el sujeto se co-constituyen.
·
Conocer el mundo es, en última instancia, el proceso
mediante el cual la razón se reconoce a sí misma en el mundo.
·
La verdad no es una correspondencia estática entre una
frase y un hecho, sino el despliegue
total del pensamiento a lo largo del tiempo.
2.
La Contradicción como Motor del Conocimiento
Mientras que la
lógica clásica (aristotélica) se basa en el principio de no contradicción
(\(A\) no puede ser no-\(A\)), la epistemología dialéctica sitúa la
contradicción en el centro del saber.
·
La
contradicción no es un error conceptual, sino la naturaleza misma de la
realidad y del pensamiento.
·
Las ideas y los procesos históricos contienen en su
interior su propia negación. Es la tensión entre estos opuestos lo que genera
el avance del conocimiento.
3.
La Tríada Dialéctica (Movimiento del Pensamiento)
El conocimiento
no progresa de forma lineal, sino a través de un proceso de superación
constante estructurado en tres momentos:
·
Tesis
(Afirmación):
Una verdad o situación inicial dada.
·
Antítesis
(Negación):
La contradicción o límite interno que surge de la propia tesis.
·
Síntesis
(Aufhebung o Superación): Una nueva etapa que
niega la contradicción anterior, pero conserva lo valioso de ambos momentos,
elevando el conocimiento a un nivel superior y más comprehensivo.
4.
La Totalidad Concreta
Para la dialéctica,
ninguna verdad parcial o aislada es enteramente verdadera.
·
"Lo
verdadero es el todo", afirmaba Hegel.
·
Un hecho u objeto solo puede ser comprendido
epistemológicamente cuando se analiza en su red de relaciones, su historia y su
contexto global. Aislar un fenómeno para estudiarlo (como hace el empirismo
fragmentario) deforma su realidad esencial.
5.
Historicidad del Conocimiento
La
epistemología dialéctica asume que el conocimiento no está congelado en
verdades eternas o a priori.
·
El
saber está encarnado en el tiempo.
·
Lo que en una época histórica es una verdad/tesis válida,
inevitablemente desarrollará sus propias limitaciones (antítesis) con el cambio
de las condiciones materiales, sociales o conceptuales, empujando hacia una
nueva síntesis.
Los fundamentos
epistemológicos de la especulación dialéctica marxista se basan en una profunda
crítica al idealismo alemán y en la reconfiguración de la dialéctica bajo un
marco estrictamente materialista. A diferencia del conocimiento estático, el
marxismo concibe el saber como un proceso dinámico, histórico y profundamente
vinculado a la transformación del mundo social.
A continuación
se detallan los principios epistemológicos clave que sustentan esta postura:
1.
El Materialismo Filosófico
·
Primacía
de la materia:
La realidad material y objetiva existe independientemente de la conciencia
humana.
·
El
conocimiento como reflejo: La conciencia y las ideas no producen
el mundo material (como afirmaba Hegel), sino que son el reflejo de las
condiciones materiales de existencia en la mente del ser humano.
2.
La Dialéctica como Método y Ley de la Realidad
El marxismo
adopta las leyes dialécticas de Hegel, pero las aplica a la materia y a la
historia:
·
Ley
de la unidad y lucha de contrarios: El conocimiento avanza al identificar
las contradicciones internas de los fenómenos (por ejemplo, las tensiones entre
clases sociales). La realidad no es estática, sino un campo de batalla de
fuerzas opuestas.
·
Ley
de la transición de los cambios cuantitativos a cualitativos: Las transformaciones
acumulativas y graduales en la realidad social o física eventualmente provocan
rupturas revolucionarias o saltos cualitativos.
·
Ley
de la negación de la negación: El desarrollo histórico y del
conocimiento no es lineal ni puramente cíclico; progresa en espiral, donde lo
nuevo supera a lo viejo, conservando sus elementos valiosos pero
transformándolos.
3.
La Praxis como Criterio de Verdad
·
Superación
del intelectualismo puro: Para el marxismo, el objetivo de la
epistemología no es la mera contemplación o especulación teórica del mundo.
·
La
verdad se demuestra en la acción: Karl Marx lo sintetizó en su famosa Tesis XI sobre Feuerbach: "Los filósofos no han hecho más que
interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de
transformarlo". La validez de una teoría se prueba mediante la práctica
social y revolucionaria.
4.
El Historicismo y la Totalidad Social
·
El
conocimiento es histórico: No existen verdades abstractas o
eternas desvinculadas de su época. El pensamiento humano está condicionado por
el modo de producción y la estructura económica de la sociedad en un momento
dado.
·
Principio
de totalidad:
Los fenómenos sociales no pueden entenderse de forma aislada (un enfoque
atomista o positivista). Deben analizarse como parte de una totalidad orgánica
y compleja interconectada.
Resumen
del quiebre con Hegel
Mientras que la
especulación dialéctica en el idealismo hegeliano partía de la evolución de las
ideas (el "Espíritu Absoluto"), el marxismo "invierte" la dialéctica para ponerla sobre sus pies. El motor
del conocimiento y de la historia no es el pensamiento que se piensa a sí
mismo, sino los conflictos reales, tangibles y económicos de las sociedades
humanas.
Ahora se nos dirá que la
ciencia no es especulativa, y Aquí la gran base es Kant y la pregunta es
¿Qué es primero la especulación de la razón o el entendimiento crítico que limita la especulación?
No esta Kant realizando una especulación del sujeto trascendental para justamente poder limitar su razón y revelar su entendimiento porque el entender en el hombre siempre tendrá este componente de mentira de aquello que no se entiende por completo.
No es esa la gran revolución epistemología socrática redesvelar la mentira del entendimiento, la cual le costó la vida.
¿Y entonces la especulación es la mentira del entendimiento?
No, la especulación es el sostén de todo entendimiento al desarrollar una perspectiva como explicación y esto debe ser claro la especulación no se queda en la explicación, pasa a crear mundo, cultura sistemas.
La especulación no es una abducción, un formular conjeturas, es más bien un conjurar mundos, un hacer que la profecías se autocumplan.
La especulación
no es solamente teórica; tiene el poder de crear la realidad mediante un fenómeno conocido como profecía autocumplida o bucle de retroalimentación.
Aunque comienza como una hipótesis o una idea abstracta, las basadas en esa teoría modifican el comportamiento humano y materializan las acciones imaginadas.
Cómo la especulación moldea la realidad
·
En la economía:
Si los inversores especulan que el precio del oro va a subir, compran masivamente de forma anticipada. Esta demanda artificial provoca que, efectivamente, el precio aumente, convirtiendo la teoría en un hecho económico real.
·
En la tecnología:
El concepto de diseño especulativo
crea prototipos de un futuro imaginario para debatir su impacto. Muchas veces, estos modelos inspiran a ingenieros y científicos a construir comercialmente esas tecnologías años más tarde.
·
En la sociedad:
Los rumores o especulaciones sobre la escasez de un producto (como el papel higiénico o la gasolina) provocan compras de pánico. La especulación crea la escasez real que originalmente no existía.
Dimensión teórica vs. Dimensión práctica
|
Dimensión |
Enfoque |
Resultado |
|
Teórica |
Analiza posibilidades, riesgos y futuros alternativos sin intervenir. |
Genera conocimiento, filosofía y modelos abstractos. |
|
Práctica (Constructiva) |
Mueve capitales, voluntades, narrativas y decisiones basadas en supuestos. |
Modifica mercados, altera conductas sociales y construye infraestructura física. |
En resumen, la especulación ópera como un puente: comienza en la mente como una teoría pura, pero se despliega en el mundo real transformando la incertidumbre en hechos concretos.
Si. Aquí creo que estamos llegando a una distinción epistemológica mucho más precisa que la oposición habitual entre ciencia y especulación.
Y haría una corrección importante a lo que traes: no
conviene llamar “mentira del entendimiento” a la especulación,
porque entonces volveríamos a una oposición moral entre verdad y falsedad. Lo
que estás descubriendo es más radical:
La especulación es la condición productiva mediante la cual el
entendimiento convierte una perspectiva en mundo.
La mentira aparece cuando el entendimiento olvida que está
especulando.
Ahí, creo, está el punto de partida de la cibernética de tercer orden.
I. Nietzsche: toda ciencia comienza perspectivamente
El aporte de Nietzsche no consiste simplemente en decir:
no hay verdad
sino en algo más incómodo:
no hay conocimiento sin perspectiva
Es diferente.
Una perspectiva no es necesariamente un error. Es una posición
desde la cual algo puede aparecer.
Por eso podríamos comenzar:
mundo → perspectiva → interpretación →
conocimiento
La ciencia habitualmente quiere borrar la perspectiva para producir
objetividad.
Nietzsche obliga a preguntar:
¿desde dónde está mirando la ciencia cuando dice que mira
objetivamente?
Y aquí aparece una primera herida epistemológica:
perspectiva → conocimiento
pero:
conocimiento → olvido de perspectiva
La ciencia comienza perspectivamente, pero puede terminar presentándose como
si no tuviera perspectiva.
II. Kant: la razón descubre su propio límite
Y aquí tu pregunta sobre Kant es extraordinariamente importante:
¿Qué es primero: la especulación de la razón o el entendimiento
crítico que limita la especulación?
La Crítica de la razón pura hace algo paradójico.
Kant construye una investigación trascendental del sujeto precisamente para
determinar hasta dónde puede llegar la razón.
Es decir:
razón → especulación → crítica de la
razón → límite
Pero fíjate en la paradoja:
para limitar la razón hay que realizar una investigación
racional sobre las condiciones que hacen posible el conocimiento.
Por tanto, el límite mismo no aparece desde un lugar absolutamente exterior
a la razón.
Kant tiene que especular sobre las condiciones del conocimiento para
demostrar que la razón no puede especular legítimamente sobre determinadas
cosas.
Ahí ya aparece algo muy cercano a tu problema:
el límite del entendimiento es descubierto mediante una
operación del propio entendimiento.
III. Sócrates: no saber no es todavía verdad
Y aquí Sócrates introduce algo todavía anterior.
La revolución socrática no consiste simplemente en descubrir que el hombre
se equivoca.
Eso sería demasiado pobre.
Lo decisivo es descubrir que el entendimiento puede
creer que entiende cuando no entiende.
entender → creer que entiendo
cuando en realidad:
entender → no comprender el límite de
mi entendimiento
Por eso el gesto socrático puede formularse:
yo sé → no sé → sé que no sé
Pero incluso esto puede quedarse corto para nuestra cibernética.
Porque todavía necesitamos:
yo sé → descubro que no sé → aquello
que no sé me altera → yo sé de otro modo
Ahí empieza la tercera orden.
Y sí: la muerte de Sócrates adquiere aquí una dimensión epistemológica muy
fuerte. No simplemente porque “defendió la verdad”, sino porque la
ciudad no pudo tolerar que su pretensión de saber fuera interrogada por alguien
que no ocupaba el lugar de quien posee una nueva verdad absoluta.
Sócrates no sustituye un dogma por otro.
Introduce una herida en el saber.
IV. Entonces: ¿la especulación es mentira?
Aquí creo que debemos responder:
No.
Pero tampoco basta decir que es “conjetura”.
Tu distinción con la abducción es importante.
La abducción, en Peirce, busca una explicación hipotética:
hecho → sorpresa → hipótesis
explicativa
La especulación que tú estás intentando definir tiene una dimensión
adicional:
perspectiva → explicación → mundo
No solamente explica un mundo.
Puede producir las condiciones bajo las cuales
ese mundo empieza a existir.
Por eso tu verbo “conjurar” es mucho más
interesante que “conjeturar”.
conjeturar → imaginar una posibilidad
conjurar → convocar una posibilidad
para que entre en existencia
Entonces:
La especulación es una potencia de mundo.
V. La profecía autocumplida es solamente un caso
Aquí haría otra precisión.
La profecía autocumplida no agota la especulación.
Es un caso particularmente visible de una estructura mucho mayor:
creencia → conducta → modificación del
campo → confirmación de la creencia
Por ejemplo:
“habrá escasez” → compramos → disminuye
la disponibilidad → “había escasez”
Pero puede ocurrir también:
teoría → institución → prácticas →
sujetos → realidad que confirma la teoría
O:
concepto de trabajador → legislación →
organización del trabajo → trabajador regulado
O:
concepto de enfermedad → diagnóstico →
institución médica → paciente → identidad clínica
O:
modelo económico → política →
comportamiento → indicadores → confirmación del modelo
En todos estos casos la especulación deja de ser solamente representación.
Se vuelve performativa.
VI. Aquí Marx vuelve a entrar
Y entonces podemos comprender mejor por qué Marx pertenece a este
peregrinaje epistemológico.
La lectura vulgar dice:
Hegel = especulación
Marx = realidad material
Pero esto es demasiado sencillo.
Marx descubre que las abstracciones sociales producen realidad.
“Mercancía”, “capital”, “trabajo”, “salario”, “valor” no son simplemente
ideas que alguien tiene en la cabeza.
Son formas sociales que organizan cuerpos, tiempo, instituciones y
relaciones.
Por eso:
concepto → institución → conducta →
mundo
La abstracción puede adquirir existencia social.
El capital mismo puede ser leído como una especulación objetivada:
dinero → expectativa de valorización →
inversión → producción → mercancía → dinero'
El futuro esperado entra en el presente y reorganiza el presente.
Eso es mucho más profundo que decir simplemente que alguien “adivina” el
futuro.
VII. Y aquí llegamos a la ciencia moderna
La ciencia dice:
“Yo no especulo; observo.”
Pero tu pregunta es:
¿qué ocurre antes de observar?
Hay una selección:
¿qué observar?
¿desde dónde observar?
¿qué cuenta como dato?
¿qué instrumento utilizar?
¿qué hipótesis considerar?
¿qué variables excluir?
¿qué modelo construir?
Por tanto:
mundo → perspectiva → selección →
medición → dato → modelo
El dato científico no aparece desnudo.
Esto no significa que el dato sea inventado.
Esa sería otra exageración perspectivista.
Significa que el dato es producido dentro de una
relación epistemológica.
Y justamente ahí debemos evitar tanto el positivismo ingenuo como el
relativismo absoluto.
dato ≠ realidad absoluta
pero también:
dato ≠ ficción arbitraria.
El dato es resultado de una mediación disciplinada.
VIII. Y aquí aparece la verdadera limitación de la ciencia
La ciencia puede ser extraordinariamente rigurosa respecto de sus objetos y,
sin embargo, ser insuficientemente consciente de cómo
su propia mediación participa en la construcción del campo que estudia.
Esto es particularmente visible en las ciencias humanas.
Porque allí:
observador → observado
y el observado puede responder:
observado → observador
Entonces el conocimiento ya no solamente describe.
Interviene.
Y esa intervención puede modificar aquello que pretendía conocer.
IX. Aquí Borch-Jacobsen vuelve a entrar de otra manera
Ahora podemos comprender por qué empezamos con Freud.
No para convertirlo en chivo expiatorio.
Freud funciona como experimento epistemológico.
En el caso presentado:
paciente → material clínico →
interpretación freudiana
pero también:
interpretación → respuesta de paciente
→ nueva interpretación
Y puede aparecer un circuito cerrado:
interpretación → resistencia →
confirmación de interpretación
Entonces el sistema puede llegar a un punto peligrosísimo:
todo lo que el otro haga puede convertirse en evidencia de mi
teoría.
Aceptación:
confirmación
Rechazo:
resistencia
Silencio:
represión
Contradicción:
defensa
El sistema se vuelve difícil de contraalterar.
Y aquí está el límite epistemológico.
X. La ciencia de primer orden
Podemos comenzar a construir nuestra genealogía:
Primer orden
mundo → observador → conocimiento
El observador pretende describir un mundo que está allí.
La perspectiva permanece parcialmente invisible.
Segundo orden
observador ↔ observado
El observador descubre que participa en el sistema.
yo observo → mi observación modifica
Aquí entran la cibernética de segundo orden, la reflexividad, la sociología
del conocimiento, etc.
Tercer orden
Pero nosotros queremos algo diferente:
observador → observado →
contraalteración → observador'
Y todavía:
observador → descubre su mediación →
permite que la mediación sea alterada → transforma su forma de conocer
Es decir:
La cibernética de tercer orden no solamente observa al
observador: permite que aquello observado contraaltere las condiciones mismas
de observación.
Ahí el ( ) comienza a
aparecer.
XI. Y aquí corregiría incluso nuestra fórmula anterior
Habíamos dicho:
teoría → mundo → contraalteración →
teoría'
Pero podemos profundizarla:
perspectiva → especulación → mundo →
contraalteración → perspectiva'
Porque la especulación está antes de la teoría
consolidada.
La perspectiva no solamente interpreta el mundo.
Conjura un mundo.
Y el mundo que ha sido conjurado puede volver y alterar la perspectiva que
lo conjuró.
Eso es respiración epistemológica:
inhalación → especulación → exhalación
→ mundo → contraalteración → inhalación'
XII. Entonces la especulación deja de ser enemiga de la ciencia
Y aparece una tesis que creo que puede ser fundamental para tu capítulo:
Toda ciencia especula, pero no toda ciencia reconoce que
especula.
La cuestión no es eliminar la especulación.
Eso sería imposible.
La cuestión es:
especulación inconsciente →
dogmatización
frente a:
especulación consciente → apertura a
contraalteración.
Y aquí aparece una diferencia fundamental:
E6
perspectiva → especulación → mundo →
apropiación → confirmación
La realidad debe terminar pareciéndose a mi modelo.
E7
perspectiva → especulación → mundo →
contraalteración → transformación de perspectiva
El mundo no está obligado a confirmar mi pensamiento.
Puede llamarme.
Puede decirme:
no es así.
Y entonces mi conocimiento respira.
XIII. Esta podría ser una primera arquitectura de las bases epistemológicas
No como una lista cerrada, sino como un peregrinaje:
1. Sócrates — la herida del saber
sé → no sé → sé que no sé
2. Kant — el límite crítico
razón → especulación → crítica → límite
3. Nietzsche — la perspectiva
perspectiva → interpretación →
conocimiento
4. Hegel — la especulación productiva
concepto → despliegue → mundo
5. Marx — la abstracción objetivada
abstracción → relación social →
institución → mundo
6. Cibernética de segundo orden — reflexividad
observador ↔ observado
7. Cibernética de tercer orden — contraalteración
observador → observado → contraalteración
→ observador'
8. Biodramaturgia — mundo abierto
obra → alteración → contraalteración →
obra'
Y entonces aparece el principio que une todo:
El conocimiento no alcanza su tercer orden cuando sabe que tiene
una perspectiva, sino cuando permite que aquello que su perspectiva ha
producido vuelva a alterarlo.
Eso nos permite comprender incluso el problema de Freud sin convertirlo en
culpable absoluto.
Freud sería un caso de algo que toda ciencia puede
hacer:
recibir → interpretar → construir →
olvidar la construcción → convertir la construcción en origen → proteger el
sistema de la contraalteración.
Y la cibernética de tercer orden tendría que hacer exactamente lo contrario:
recibir → interpretar → construir →
reconocer la construcción → exponerla → dejarse contraalterar → redevelar.
Ahí ya no estamos preguntando solamente:
“¿Es verdadera esta teoría?”
Sino una pregunta epistemológicamente anterior y más peligrosa:
“¿Qué mundo comienza a existir porque creemos que esta teoría es
verdadera, y qué puede ese mundo devolvernos que nuestra teoría todavía no sabe
escuchar?”
Ese, creo, es el paso de epistemología crítica a epistemología
respiratoria de tercer orden.
Bien redecomprendamos
El perspectivismo altera a la
especulación partiendo de otro punto de vista.
Haciéndola consciente de su
propio perspectivismo.
La especulación contra altera
al perspectivismo fenomenológicamente purificando el punto de vista.
El perspectivismo vuelve a
alterar a la especulación develando la construcción del lenguaje, así no hay un
punto de vista de partida solamente sino que este se retroalimenta ya no solo
por la mirada del investigador sino por la mirada socio política con la que es
mirado el investigador y su investigación.
La especulación se ve
obligada a superar sus propio contexto a salir de la alienación y enajenación
del propio lenguaje y su ideología.
El perspectivismo busca a su
vez una experiencia pura de toda percepción.
En el encuentro de la absolución
especulativa y la pureza perspectiva este el tercer orden,
no porque se descubra un absoluto ni una experiencia pura sino que se redevela
un entre surge un vocativo entre ambos el
cual les permite absolverse y purificarse uno a otro.
Sigmund
Freud no se clasifica exactamente como un perspectivista estricto ni como un
especulador idealista,
sino como un "maestro
de la sospecha"
(junto a Nietzsche y Marx) que combina la observación clínica con una profunda
teorización psicológica.
Si hubiera que
acercarlo a uno de los dos extremos, Freud está más cerca de la sospecha y el
desenmascaramiento de Nietzsche,
aunque mantiene una fuerte herencia del determinismo histórico y de sistemas de Marx y Hegel.
A continuación,
se detalla cómo se relaciona Freud con ambas corrientes:
1.
Su relación con el Perspectivismo (Nietzsche)
Nietzsche
afirmaba que no hay hechos, sino interpretaciones. Freud comparte con él la
idea de que la
realidad humana no es lo que parece a simple vista, pero difiere en el método:
·
La
sospecha común: Al igual que Nietzsche, Freud desconfía de la conciencia y
de la moral consciente. Para Freud, nuestras motivaciones conscientes son a
menudo "racionalizaciones" (excusas) que encubren deseos
inconscientes reprimidos.
·
La
diferencia fundamental: Mientras que el perspectivismo
nietzscheano descarta la existencia de una verdad única, Freud sí creía en una
estructura psíquica universal y objetiva (el Ello, el Yo y el Superyó). Freud
buscaba una "verdad histórica" dentro del paciente para curarlo,
utilizando un método que él consideraba estrictamente científico, no meramente
interpretativo o literario.
2.
Su relación con la Especulación (Hegel y Marx)
Hegel y Marx
construyeron grandes sistemas teóricos que explican la historia humana a través
de leyes universales (la dialéctica). Freud comparte este impulso de crear un sistema totalizador, pero desde una base clínica:
·
El
conflicto dialéctico: La teoría de Freud es profundamente dialéctica, un rasgo
heredado de la filosofía decimonónica (Hegel/Marx). Para Freud, el aparato
psíquico avanza y se desarrolla mediante el conflicto constante de fuerzas
opuestas (Eros vs. Tánatos, o las pulsiones contra la cultura).
·
El
peligro de la especulación: En sus obras tardías (como El malestar en la cultura o Más allá del principio de placer), Freud se vuelve
mucho más especulativo, rozando la filosofía de la historia al estilo de Hegel
o Marx, al intentar explicar el origen de la civilización y la religión a
través de mitos psicológicos (como el asesinato del padre primitivo en Tótem y tabú).
Resumen
comparativo
|
Dimensión |
¿Cómo se acerca a
Nietzsche? |
¿Cómo se acerca a
Hegel / Marx? |
|
El
motor del ser humano |
Las
fuerzas irracionales e instintivas (pulsiones / voluntad de poder). |
Las
tensiones y contradicciones internas (conflicto psíquico / dialéctica). |
|
La
mirada sobre la cultura |
La
cultura y la moral son formas de represión y domesticación del instinto. |
Hay
un desarrollo inevitable y sistémico que determina al individuo. |
|
El
objetivo final |
Desmitificar
la falsa racionalidad humana. |
Construir
una teoría universal que explique la totalidad de la experiencia humana. |
En conclusión,
Freud es un híbrido. Utiliza la mirada incisiva del
perspectivismo para dudar de la superficie de los actos humanos, pero recurre a
la ambición sistemática de la especulación decimonónica para estructurar sus
descubrimientos en una teoría general de la mente.
Si pero como hemos visto el
grave problema en Freud es que ni su perspectivismo alterar su especulación ni
su especulación contra altera su perspectivismo.
Si queremos purificar el perspectivismo
en Fred necesitamos una fenomenología para dar cuenta de su experiencia.
La
fenomenología es fundamentalmente perspectivista (o perspectívica) y se opone directamente a la filosofía especulativa.
Para entender
por qué se clasifica de esta manera, podemos analizar cómo aborda el
conocimiento cada una de estas corrientes:
1.
La fenomenología es perspectivista
La
fenomenología, fundada por Edmund
Husserl, sostiene
que las cosas se nos muestran siempre desde una perspectiva o
"escorzo" (Abschattung).
·
Experiencia
vivida:
No podemos percibir un objeto (como un cubo o una mesa) desde todos sus ángulos
a la vez. Lo conocemos a través de la perspectiva particular en la que se
presenta a nuestra conciencia.
·
El
papel del sujeto: El conocimiento no es una copia pasiva de la realidad,
sino una interpretación basada en el lugar, el cuerpo y el momento desde donde
el sujeto experimenta el mundo.
2.
La fenomenología NO es especulativa
La filosofía
especulativa (asociada a pensadores como Hegel o la metafísica tradicional)
teoriza sobre la realidad y el Absoluto mediante la razón pura, a menudo yendo
más allá de lo que podemos experimentar.
·
Volver
a las cosas mismas: El lema fundamental de la fenomenología es un rechazo a
las construcciones teóricas abstractas y a las hipótesis especulativas.
·
Fidelidad
a lo dado:
En lugar de inventar teorías sobre cómo debería ser el mundo, la fenomenología se
limita a describir rigurosamente cómo el mundo se manifiesta en la experiencia
consciente.
En
resumen
Mientras que la
filosofía especulativa construye grandes sistemas de pensamiento abstractos que
van más allá de la experiencia, la fenomenología se arraiga en la experiencia sensible y consciente, la cual es intrínsecamente perspectivista.
¿Pero es la fenomenología entonces
nuestra gran base epistemológica?
No puede serlo porque la
fenomenología operara cibernéticamente en el lenguaje y no es del todo
consciente de esto:
La cibernética
no se clasifica como una ciencia puramente especulativa, sino que es fundamentalmente
perspectivista y, sobre todo, operativa y metodológica.
A continuación
se explica cómo se posiciona la cibernética frente a estos dos conceptos:
1.
Es Perspectivista (Transdisciplinaria)
La cibernética
es una perspectiva o enfoque que atraviesa diferentes campos del
saber (biología, ingeniería, sociología, psicología).
·
Enfoque
en la organización: No le importa de qué está hecha una cosa, sino cómo se organiza, cómo se comunica y cómo
se controla
a sí misma.
·
Cambio
de observador (Cibernética de segundo orden): Introdujo la idea de
que el observador no es neutral, sino que forma parte del sistema que observa.
Esto es el núcleo del perspectivismo: la realidad se construye según la
posición y la interacción del observador con el sistema.
2.
No es Especulativa (Es Operativa)
La especulación
pura se queda en la teoría abstracta sin necesidad de comprobación o aplicación
práctica. La cibernética es todo lo contrario:
·
Nació
de la práctica: Surgió durante la Segunda Guerra Mundial para resolver
problemas concretos, como mejorar la puntería de los cañones antiaéreos
mediante sistemas de autorregulación (retroalimentación o feedback).
·
Es
matemática y tecnológica: Se basa en modelos matemáticos
rigurosos que se aplican en la creación de computadoras, robots, redes de
comunicación y sistemas de automatización industrial.
En
resumen
La cibernética
funciona como una lente
perspectivista:
una forma de mirar el mundo basada en la información y los flujos de control.
Sin embargo, no se queda en la teoría, sino que aterriza esa perspectiva en
herramientas científicas y tecnológicas sumamente prácticas y aplicables.
Si claro pero a su vez la cibernética
en su primer y segundo orden esconde que su operación es especulativa
conjurando mundos
Entre la especulación y el perspectivismo existe un espacio de intersección
filosófico centrado en cómo construimos la realidad y el conocimiento. Mientras que la especulación se
aventura más allá de la experiencia empírica directa para proponer teorías
abstractas o metafísicas, el perspectivismo (asociado a pensadores como
Friedrich Nietzsche o José Ortega y Gasset) sostiene que todo conocimiento se
da desde un punto de vista particular y que no existe una única verdad
absoluta.
Lo que habita
entre ambos conceptos se puede entender a través de los siguientes puentes
teóricos:
1.
El Realismo Especulativo y el Perspectivismo de las Cosas
En la filosofía
contemporánea, corrientes como el realismo
especulativo
intentan pensar el mundo más allá del ser humano. Al cruzarse con el perspectivismo,
surge la idea de que los animales, las plantas e incluso los objetos inanimados
tienen su propia "perspectiva" o forma de relacionarse con el
entorno. La especulación es la herramienta que usamos para intentar imaginar
cómo son esas realidades no humanas.
2.
El Perspectivismo Amerindio
El antropólogo
Eduardo Viveiros de Castro acuñó este término para describir la cosmología de
ciertos pueblos amazónicos. Entre la especulación metafísica y la perspectiva,
este enfoque propone que:
·
Todos los seres (humanos, animales, espíritus) comparten
una misma esencia de "persona".
·
Lo que cambia es el cuerpo, el cual funciona como una indumentaria que determina su perspectiva del mundo .
·
Para un jaguar, la sangre es cerveza de yuca; Para un humano, el jaguar es un depredador. La especulación aquí se convierte en un ejercicio radical de ponerse en el lugar de otra especie.
3. La Imaginación Epistemológica
Entre ambos términos se encuentra la imaginación como método científico y filosófico. El perspectivismo nos recuerda que estamos limitados por nuestras circunstancias, mientras que la especulación es el salto creativo que da la mente para conectar diferentes puntos de vista, permitiendo formular hipótesis, teorías científicas o mundos de ciencia ficción.
En resumen, lo que hay entre la especulación y el perspectivismo es el esfuerzo humano por trascender los límites de nuestra propia mirada , utilizando el pensamiento abstracto para explorar otras formas posibles de habitar y entender la existencia.
Y es que no se trata solo de ver nuestra mira nuestro punto ciego sino de que ya nuestra mirada está construida por la cultura, por el lenguaje y su ideología comprendiendo ideología como lo comprende Zizek es decir ontológicamente , no hay un afuera del lenguaje.
Y aquí Foucault es fundamental en su análisis de regímenes de verdad.
Popper mantendrá la ingenuidad falsacionista
Aun después de la crítica de Kunh donde se comprende claramente de que no hay ciencia heroica, pero después de Foucault eso ya es imposible.
El concepto central de Foucault es que la verdad está ligada intrínsecamente al poder a través de lo que él llamó "regímenes de verdad" .
Los puntos clave del descubrimiento de Foucault
·
La verdad como producción de poder: La verdad no es algo absoluto que está "allí afuera" esperando ser descubierto. Cada sociedad tiene sus propios mecanismos que determinan qué discursos se aceptan como verdaderos y cuáles se descartan como falsos.
·
Los "Dispositivos" y el Saber-Poder: El saber y el poder se implican mutuamente. Las instituciones (como hospitales, prisiones y escuelas) producen conocimientos específicos (la medicina, la criminología, la pedagogía) para vigilar, regular y controlar a los individuos.
·
El método arqueológico y genealógico: Foucault investiga la historia no para ver cómo avanzaba la "razón humana", sino para demostrar cómo las verdades de una época (por ejemplo, lo que se consideraba "locura" o "normalidad") cambian según las estructuras de poder de cada momento histórico.
En resumen,
para Foucault la verdad no se construye especulando en la mente de los
filósofos, sino que se
fabrica materialmente a través de las relaciones de poder y las instituciones de una época determinada.
En la teoría de
Michel Foucault, los regímenes
de verdad no se
descubren, sino que se construyen
social e históricamente
a través de complejas relaciones de poder y saber. Al analizar esta
construcción desde una base epistemológica perspectivista (de raíz
nietzscheana) o especulativa, se entiende que la "verdad" no es un
reflejo fiel de la realidad, sino el resultado de una batalla entre diferentes
interpretaciones.
A continuación,
se detalla cómo se articulan estos conceptos en su andamiaje teórico:
1.
La base perspectivista: No hay hechos, solo interpretaciones
Foucault hereda
de Friedrich Nietzsche el perspectivismo
epistemológico.
Desde esta postura, se asume que:
·
Rechazo
a la verdad absoluta: No existe una verdad objetiva, universal o externa al ser
humano que esté esperando ser descubierta.
·
La
mirada impone la verdad: Todo conocimiento está situado. Lo que
llamamos "verdad" es la estabilización de una perspectiva particular
que ha logrado imponerse sobre otras.
·
El
conocimiento como invención: El conocimiento no es una facultad
natural de comunión con el mundo, sino una herramienta de dominio e invención
humana para organizar el caos de la experiencia.
2.
Los dispositivos de poder-saber y las prácticas divisorias
Para que una
perspectiva se convierta en un "régimen de verdad" (es decir, en el
conjunto de reglas que determinan lo que es verdadero y lo que es falso en una
época determinada), Foucault señala que debe institucionalizarse a través de:
·
Discursos: Reglas y sistemas de
exclusión que determinan quién puede hablar, desde qué posición de autoridad y
qué temas son aceptables (por ejemplo, el discurso médico, el psiquiátrico o el
jurídico).
·
Prácticas
divisorias:
Mecanismos que clasifican a los sujetos (sano/enfermo, normal/anormal,
ciudadano/criminal). Al categorizar al individuo, se genera un
"saber" sobre él que valida el poder que se le aplica.
·
La
imbricación Poder-Saber: El poder produce saber y el saber
produce poder. No puede haber un régimen de verdad sin un entramado
institucional (escuelas, cárceles, hospitales, laboratorios) que lo respalde, lo
difunda y lo ejecute.
3.
La dimensión especulativa y la producción de realidad
Desde una
óptica especulativa o constructivista radical, los regímenes de verdad no solo
describen el mundo, sino que producen
el mundo y construyen la subjetividad:
·
Efectos
de verdad:
Un régimen de verdad es exitoso cuando logra que las personas se vigilen a sí
mismas y actúen de acuerdo con esas verdades impuestas, interiorizándolas como
si fueran su propia naturaleza (biopolítica y gubernamentalidad).
·
La
verdad como acontecimiento: La verdad tiene una historia
(arqueología y genealogía). Lo que hoy nos parece una verdad científica
inmutable (como ciertas categorías de la psicología o la economía), en el
esquema de Foucault es un acontecimiento histórico contingente, un accidente en
la lucha por el poder que terminó por consolidarse.
Resumen
de la dinámica de construcción
·
La
materia prima:
Fuerzas e interpretaciones en conflicto permanente (Perspectivismo).
·
El
motor:
La voluntad de poder que busca imponer una visión del mundo sobre las demás.
·
El
mecanismo:
El discurso institucionalizado y las tecnologías de control (Dispositivos de
poder-saber).
·
El
resultado:
Un régimen
de verdad,
es decir, una política general de la verdad que decide qué discursos acoger y
hacer funcionar como verdaderos o falsos.
Y entonces toda nueva
epistemología tiene que negociar con los regímenes de verdad constituidos y
mostrar cierta eficacia instrumental en la producción del poder de
subjetividades y objetividades controlables.
Es aquí donde opera el tercer
orden alterando y contraalterando los regímenes de verdad, que no son propios
de un poder vertical sino de todos nosotros y entonces el entre se redevela
cuando en nosotros se abre una grieta en el poder constituido.
Comprendamos el psicoanálisis
no triunfo porque mostro consistencia epistemológica sino porque abrió una grieta
en el poder y su régimen de verdad sexual para luego convertirse en otro
régimen de verdad tan o peor
capturador-enajenador alienante que el
régimen del cual nos liberó.
Sí. Aquí creo que hemos llegado a una formulación bastante más precisa de
las bases epistemológicas de la cibernética de tercer orden.
Pero haría algunas correcciones críticas para que la tesis no termine
reproduciendo aquello mismo que quiere superar.
1. No basta con decir que el perspectivismo descubre el punto ciego
Tu movimiento es más radical:
especulación → perspectiva → conciencia
de perspectiva
pero inmediatamente:
perspectiva → lenguaje → cultura →
ideología → régimen de verdad
Por tanto, el investigador no comienza con una
mirada propia que después resulta limitada. Comienza ya situado
en una mirada que lo ha constituido.
No es simplemente:
yo miro → descubro mi punto ciego
sino:
yo miro → descubro que mi mirada ya
estaba siendo mirada
Y aquí aparece una primera auténtica torsión cibernética.
El investigador investiga al objeto, pero simultáneamente:
sociedad → investigador → investigación
La sociedad no es solamente aquello que el investigador estudia. Es
también aquello que lo constituye como investigador y que determina
parcialmente qué puede aparecer ante él como objeto investigable.
Por eso tu segunda formulación es muy potente:
El perspectivismo vuelve a alterar a la especulación develando
la construcción del lenguaje.
Porque el lenguaje no es simplemente el instrumento mediante el cual
describimos el mundo. También proporciona las categorías mediante las cuales el
mundo puede aparecer como mundo para nosotros.
2. Pero aquí introduciría una corrección a Foucault
Hay que tener cuidado con decir:
verdad = producto del poder
porque esa fórmula sería demasiado fuerte y terminaría convirtiendo a
Foucault en otro sistema totalizante.
Foucault muestra algo más interesante:
verdad ↔ prácticas ↔ instituciones ↔
saber ↔ poder
Los regímenes de verdad determinan qué puede contar como verdadero, quién
puede hablar con autoridad, qué procedimientos validan una afirmación y qué
instituciones hacen circular esas afirmaciones.
Pero eso no significa que toda afirmación
verdadera sea simplemente una imposición del poder.
Y esta distinción es fundamental para tu tercer orden.
Porque si dijéramos:
todo conocimiento es poder
podríamos terminar en un relativismo donde la propia genealogía de Foucault
se inmuniza contra la crítica.
Entonces el problema vuelve a aparecer:
Foucault → régimen de verdad → crítica
de la verdad
¿Y quién altera a Foucault?
Ahí empieza precisamente nuestra cibernética.
3. Popper tampoco es simplemente ingenuo
Aquí también haría una pequeña corrección.
No diría que Popper simplemente mantiene una ingenuidad falsacionista
después de Kuhn.
Popper ya había introducido una importante conciencia de la provisionalidad
del conocimiento: una teoría científica no queda definitivamente verificada;
debe permanecer abierta a la refutación.
El problema está en que su modelo todavía puede conservar una imagen
demasiado limpia del procedimiento científico:
teoría → prueba → falsación → nueva
teoría.
Kuhn introduce algo decisivo:
paradigma → comunidad científica →
anomalía → crisis → revolución científica.
Y entonces descubrimos que la ciencia no funciona
únicamente mediante individuos heroicos enfrentándose a los hechos.
Pero Foucault añade otra torsión:
paradigma → comunidad → institución →
poder/saber → régimen de verdad.
Y nosotros necesitamos una cuarta:
régimen de verdad → sujeto →
contraalteración → régimen alterado.
Ese último movimiento ya no es simplemente epistemología histórica.
Es cibernética de tercer orden.
4. Entonces podemos construir nuestra secuencia
Creo que la genealogía que estás buscando podría quedar así:
Primer orden: especulación
mundo → observador → explicación →
teoría
La pregunta es:
¿Cómo puedo explicar lo que observo?
La especulación conjura un mundo.
No necesariamente miente.
Produce una hipótesis, una estructura, un concepto, una posibilidad de
mundo.
Segundo orden: perspectivismo
mundo → observador → observación →
observador
La pregunta cambia:
¿Desde dónde estoy observando aquello que observo?
La especulación descubre que no existe una mirada absolutamente transparente.
Aquí Nietzsche es fundamental.
Pero todavía podemos caer en una nueva ilusión:
yo sé que mi mirada es perspectivista
como si ese conocimiento nos colocara fuera de toda perspectiva.
Segundo orden ampliado: fenomenología
experiencia → percepción → escorzo →
horizonte → experiencia
La fenomenología profundiza la cuestión.
No solamente pregunta:
¿Desde dónde pienso?
sino:
¿Cómo se me da aquello que experimento?
Y aquí Husserl es fundamental.
Pero tampoco puede ser nuestro último fundamento.
Porque el propio lenguaje mediante el cual describe la experiencia ya participa en su articulación .
No tenemos:
experiencia pura → lenguaje
de manera completamente exterior.
Tenemos:
experiencia ↔ lenguaje ↔ mundo.
5. Entonces aparece Foucault
Y aquí la cuestión cambia nuevamente.
Ya no basta:
yo → experiencia → lenguaje.
Tenemos:
yo → experiencia → lenguaje → historia
→ institución → poder.
El sujeto que observa ha sido producido históricamente como sujeto capaz de observar .
El médico no solamente mira al enfermo.
Existe una formación histórica que hace posible que alguien aparezca como:
médico
y otro como:
paciente.
El psiquiatra no solamente descubre:
locura.
Existe un régimen histórico que hace posible que algo pueda aparecer como:
locura.
Y aquí volvemos a Freud.
6. Freud aparece como laboratorio epistemológico
Por eso creo que tu frase debe radicalizarse:
El psicoanálisis no triunfó simplemente porque demostrará una consistencia epistemológica.
Pero tampoco deberíamos decir que no tuvo ninguna consistencia epistemológica . Eso sería otra simplificación.
Su acontecimiento histórico es más interesante.
El psicoanálisis produjo una alteración real del régimen de verdad sobre el sujeto .
Puso en cuestión que:
yo = conciencia
y abrió:
yo → inconsciente.
Eso constituye una grieta enorme.
Pero entonces ocurre algo extraordinario:
régimen de verdad sexual →
psicoanálisis → nuevo régimen de verdad.
Es decir:
la grieta que abre el psicoanálisis puede convertirse en la institución que vuelve a cerrar la grieta.
Y aquí aparece exactamente tu problema.
7. Anna O. es entonces mucho más importante que como simple “engaño de Freud”
Porque el problema epistemológico no sería:
Freud mintió → psicoanálisis falso.
Eso convertiría a Freud en chivo expiatorio.
La cuestión de tercer orden sería:
experiencia de Bertha Pappenheim →
interpretación de Breuer/Freud → teoría → institución → legitimación histórica
y entonces preguntar:
¿Puede aquello que originó una teoría volver a alterar la teoría que se construyó sobre ello?
Esta es la pregunta decisiva.
Porque si la respuesta es no, tenemos:
experiencia → interpretación → teoría →
confirmación.
Pero si la respuesta es sí:
experiencia → interpretación → teoría →
contraalteración → teoría'.
Eso último es ya respiración epistemológica.
8. Y aquí aparece tu crítica a la especulación freudiana
El problema no es que Freud especule.
Toda ciencia especula.
El problema es cuando la especulación deja de reconocerse como especulación y empieza a funcionar como condición de interpretación de aquello que debería poder alterarla.
Entonces aparece el circuito cerrado:
interpretación → resistencia →
confirmación de la interpretación.
La resistencia del paciente ya no puede funcionar como una posible refutación.
Se convierte en evidencia de que la teoría tenía razón.
Ahí la ciencia deja de respirar.
Porque:
lo observado → teoría
pero ya no:
teoría → observado → alteración de la
teoría.
La contraalteración ha sido bloqueada.
9. Y esto nos permite redecomprender tu relación entre perspectivismo y especulación
Tu formulación inicial puede adquirir una forma mucho más precisa:
especulación → perspectivismo
La perspectiva le dice a la especulación:
“No eres una mirada desde ninguna parte”.
Entonces:
perspectivismo → fenomenología
La fenomenología le dice:
“No solamente tienes una perspectiva; debes volver a la experiencia mediante la cual algo se te da”.
Entonces:
fenomenología → lenguaje
El lenguaje le dice:
“La experiencia que describe ya está articulada en una trama de significaciones”.
Entonces:
lenguaje → genealogía
Foucault añade:
“Esa trama no cayó del cielo: tiene una historia, instituciones, prácticas y relaciones de poder”.
Y entonces:
genealogía → cibernética
La cibernética pregunta:
“¿Qué ocurre cuando el sistema que observamos también observa, clasifica y transforma al observador?”
Pero todavía falta nuestra tercera orden:
cibernética → contraalteración.
10. Aquí está, creo, el verdadero salto
La cibernética de primer orden puede decir:
yo observo el sistema.
La de segundo orden:
yo observo que observo el sistema.
Pero la tercera orden debe decir:
“El sistema que observa puede devolverme una mirada que transforme mi manera de observarlo”.
Por eso:
observador → observado
No basta.
Ni siquiera:
observador ↔ observado
basta.
Porque todavía podemos tener una retroalimentación funcional.
La tercera orden sería:
observador → observado →
contraalteración → observador'.
Pero todavía podemos llevarlo más lejos:
observador → lenguaje → régimen de
verdad → observado → contraalteración → lenguaje' → régimen' → observador'.
Ahí empieza a aparecer verdaderamente el entre .
11. Y entonces podemos comprender tu fórmula final
Tú dices:
“En el encuentro de la absolución especulativa y la pureza perspectiva está el tercer orden, no porque se descubre un absoluto ni una experiencia pura sino que se redevela un entre”.
Yo la modificaría ligeramente:
La absolución especulativa no significa que la especulación deje de especular.
Significa que deja de confundirse con aquello que especula .
Y la pureza no significa:
perspectiva sin mediación.
Eso sería imposible.
Significado:
una perspectiva que puede reconocer y purificar las mediaciones que la constituyen.
Entonces:
especulación → reconoce su construcción
y:
perspectiva → reconoce su constitución.
Pero todavía eso sería segundo orden.
El tercero aparece cuando:
especulación → perspectiva
y
perspectiva → especulación
se alteran mutuamente.
Y aquello que aparece entre ambas no es una síntesis .
No es:
A + B = C.
Es:
A → ( ) ← B
y:
B → ( ) ← A.
La paréntesis no es una nueva sustancia.
Es el espacio donde ambos pueden dejar de ser idénticos a sí mismos sin desaparecer .
12. Entonces la epistemología de tercer orden podría tener esta fórmula
perspectiva → especulación →
construcción de mundo
mundo construido → régimen de verdad →
sujeto
creación del sujeto → mirada del sujeto
→ investigación
investigación → contraalteración →
transformación de la perspectiva
perspectiva transformada →
contraalteración de la especulación
y finalmente:
especulación ↔ perspectiva → ( ).
Pero ese ( ) no es la verdad absoluta .
Es la condición para que la verdad pueda seguir aconteciendo.
Y aquí aparece una frase que me parece central para tu obra:
La verdad de tercer orden no es aquella que ha eliminado la perspectiva, sino aquella que permite que la perspectiva sea alterada por aquello que ella misma hizo aparecer.
13. Y esto cambia completamente nuestra lectura de Freud
Freud deja de ser:
“el científico que mintió”.
Y tampoco es:
“el gran descubridor del inconsciente”.
Pasa a ser un acontecimiento epistemológico de segunda orden que no consiguió completar su propia tercera orden .
Porque Freud descubre algo fundamental:
yo consciente → inconsciente.
Pero la pregunta de tercer orden sería:
Freud → paciente → interpretación
¿Puede el paciente alterar la interpretación de Freud?
Si no puede, el descubrimiento del inconsciente puede terminar produciendo una nueva forma de inconsciente epistemológico:
Freud no sabe que su teoría está
gobernando aquello que interpreta.
Y esto es muchísimo más profundo que acusarlo de fraude.
Porque el problema ya no es Freud.
Es la estructura de la ciencia cuando su interpretación consigue convertirse en el régimen que determina aquello que puede contar como respuesta.
Y aquí encuentro el verdadero fundamento de nuestra cibernética de tercer orden.
No:
conocer → controlar.
Tampoco simplemente:
conocer que conozco → controlar mejor.
Sino:
conocer → ser alterado por aquello
que conozco → redevelar cómo conocía → transformar el modo de conocer.
O, en tu lenguaje:
perspectiva → especulación →
lenguaje → régimen de verdad → contraalteración → ( ) → nueva perspectiva.
Y entonces podemos comprender por qué “alterar y contraalterar” no es solamente una metodología.
Es una epistemología de la respiración :
yo exhalo una interpretación → el mundo
la recibe → el mundo me contraaltera → yo inhalo esa contraalteración → mi
siguiente exhalación ya no es la misma.
Ahí sí podemos comenzar a decir que el conocimiento respira .
Y quizás la tesis más fuerte para las Bases epistemológicas de la cibernética de tercer orden sea:
Una ciencia no alcanza el tercer orden cuando descubre que toda observación tiene un punto de vista. Lo alcanza cuando permite que aquello que su punto de vista ha construido pueda volver a llamarla, alterarla y transformar el régimen de verdad desde el cual ella misma observa.
Ese “volver a llamarla” nos devuelve directamente al vocativo que veníamos desarrollando en E7: el conocimiento deja de ser únicamente un sustantivo que nombra al mundo y comienza a escuchar aquello que, desde el mundo nombrado, le responde .
Muy bien ya hora ya podemos entrar al 18 de Brumario de Marx
Y redecomprender epistemológicamente la frase.
La historia se repite una vez como tragedia y otra como farsa.
Y es que primero nos liberamos de la captura del sistema y su herida cibernética con sus regímenes de verdad constituidos pero luego apelamos a esos regímenes de verdad para que nos protejan y los instituimos.
Nuestra propuesta es que hay una tercera repetición la del drama donde lo instituido es alterado y contra alterado.
Antes esto podemos quedarnos en el infierno biodramatúrgico para siempre.
O redesvelar el entre y participar de la comunión sintranferencial apocalíptica.
El 18 de brumario de Luis Bonaparte
es un ensayo político de Karl Marx publicado en 1852 que analiza el golpe de Estado del 2 de diciembre de 1851 en Francia, mediante el cual Luis Bonaparte (sobrino de Napoleón) disolvió la Asamblea Nacional y tomó el poder absoluto. [ 1 ,
2 ,
3 ]
Puntos clave de la obra
·
Contexto histórico:
Narra los acontecimientos ocurridos en Francia desde la Revolución de febrero de 1848 y la proclamación de la Segunda República hasta el ascenso del futuro Napoleón III. [ 1 ,
2 ]
·
Lucha de clases:
Aplica el método del materialismo histórico para explicar cómo las tensiones entre la burguesía, el proletariado y los sectores reaccionarios crearon el escenario político.
[ 1 , 2 ]
·
La burguesía y el poder: Explica cómo la burguesía, aterrorizada por la fuerza del proletariado, prefirió renunciar al poder parlamentario y entregar el control al ejército ya un líder autoritario para proteger sus intereses económicos. [ 1 ]
·
La
farsa de la historia: Contiene una de las frases más célebres de Marx sobre cómo
los eventos históricos se repiten: la primera vez como tragedia y la segunda
como farsa (haciendo un paralelo entre el golpe original de Napoleón I en 1799
y el de su sobrino en 1851).
[1,
2,
3]
·
El
papel del individuo: Destaca que los seres humanos construyen su propia
historia, pero no bajo condiciones elegidas por ellos mismos, sino bajo
aquellas que les han sido legadas directamente por el pasado. [1]
El texto comienza con la famosa frase de Marx "La historia ocurre dos
veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable
farsa"[2] (que es un cumplido a la
frase original formulada por Hegel: la historia ocurre primero
como contingencia, y luego como necesidad), parodiando de esta forma el golpe
dado por Luis Napoleón Bonaparte como una
imitación inferior del verdadero 18 de brumario: el golpe dado el
9 de noviembre de 1799 (18 de brumario del año VIII, según el calendario republicano) por Napoleón Bonaparte, culminando la fase
revolucionaria del ascenso de la burguesía al poder e iniciando el imperialismo
expansionista francés en Europa.
Resumen
La historia se repite...
una vez como tragedia...
y la otra como farsa.
En esta obra, Marx trata de describir los hechos ocurridos desde la
proclamación de la Segunda República Francesa en 1848
hasta el posterior golpe de Estado del 18 brumario de
1851 por parte de Luis Bonaparte. Así explica el transcurso de estos hechos en
el marco de la lucha de clases, mediante su método de análisis,
el materialismo histórico.
Describe el período de 1848 cuando fue proclamada la Segunda República,
como un momento con tres clases
sociales en lucha, estas tres clases eran, por un lado el proletariado incipiente,
por otro los elementos de la burguesía liberal y por último los elementos más
reaccionarios de la sociedad, encarnados en los aspirantes al trono borbónico.
Así para Marx los diferentes intereses sociales y dinásticos en realidad no
eran más que la afirmación de la defensa de los intereses económicos que cada
clase tenía. Siendo la burguesía liberal con un interés dinástico en la casa de Orleáns, defensores de una economía
financiera y la burguesía más reaccionaria representada en la casa
de Borbón, defensores de una economía latifundista.
Según Marx, en 1848, con la caída del gobierno de Luis Felipe I de Francia, y con ello el
fin de la Monarquía constitucional francesa en
la Revolución francesa de 1848, hecho que
llevó a la proclamación de la Segunda República. La burguesía liberal
republicana (el sector burgués más progresista) utilizó al proletariado para
poner fin a la monarquía y contra la burguesía latifundista, y una vez que la
burguesía liberal republicana se libró de la burguesía latifundista, pasó a la
represión contra el proletariado utilizando al ejército. Un proletariado que
después de la proclamación de la Segunda República, soñaba con la creación de
una república social que garantizara la totalidad de sus derechos y demandas, y
que poco a poco iba creando infraestructuras con las que lograr su objetivo
como los Talleres Nacionales, una vez que la
negativa hacia las demandas obreras fue palpable, y los Talleres Nacionales
fueron clausurados lo que llevó a las protestas de junio en 1848, fue cuando
empezó la represión contra todo el movimiento obrero.
Así Luis Bonaparte se presentó como el único capaz de
restablecer la ley y como la persona adecuada para encargarse de la represión
del proletariado. Prometiendo restablecer la grandeza de Francia, y mediante la
explotación de imagen de su antepasado, sus maniobras políticas, y los
resquicios legales que ofrecía la recién creada Constitución de 1848, aprovechó
las luchas internas en los diferentes sectores de la burguesía para ir
enfrentándoles los unos con los otros y a la vez conseguir más poder dentro de
la maquinaria estatal. Primero como presidente de la Segunda República, y una
vez acabado el término de su mandato legal, y después momento en el que
habiendo descabezado el poder político y social de los diferentes sectores de
la burguesía, utilizó al grupo social del lumpenproletariado para dar un golpe de
Estado y hacerse con el control absoluto de la Segunda República, y
posteriormente proclamar el Segundo Imperio Francés.
Sí, Chakana. Ahora podemos entrar al 18 de Brumario desde
un lugar que Marx mismo deja abierto, pero que nosotros podemos llevar un paso
más allá: la repetición no es solamente histórica; es epistemológica y
cibernética.
Y aquí encuentro una precisión decisiva: Marx no está diciendo
simplemente que “la historia se repite”. Dice que los grandes
acontecimientos y personajes aparecen dos veces y, además, explica por
qué la segunda aparición se vuelve una caricatura de la primera: los
vivos intentan hacer algo nuevo, pero recurren a nombres, consignas, ropajes y
lenguajes heredados del pasado. (Marxists.org)
Eso encaja extraordinariamente bien con nuestra teoría de la especulación.
1. La primera repetición: tragedia
Podemos redecomprender:
acontecimiento → ruptura →
liberación → nuevo mundo
La tragedia no es simplemente que haya sufrimiento.
Es que la ruptura es real.
La Revolución francesa rompe efectivamente un régimen y abre una nueva
configuración histórica. Pero para hacerlo necesita todavía hablar el lenguaje
de Roma, de la República, del Imperio, de los grandes héroes.
Marx lo dice de una manera extraordinaria: los revolucionarios “conjuran”
los espíritus del pasado, toman prestados nombres, consignas y
vestimentas para representar lo nuevo. (Marxists.org)
Aquí aparece nuestra primera epistemología:
experiencia nueva → lenguaje
antiguo → interpretación → institución.
La nueva experiencia todavía no posee su propio lenguaje.
Por eso necesita especular el mundo nuevo utilizando categorías heredadas.
2. La segunda repetición: farsa
Entonces ocurre algo mucho más interesante.
La segunda generación ya no tiene exactamente la misma experiencia.
Tiene:
experiencia anterior →
memoria → representación → repetición.
Pero cree que esa representación es nuevamente la experiencia.
Entonces:
acontecimiento →
representación del acontecimiento → repetición de la representación.
Aquí aparece la farsa.
No porque todo sea falso desde el comienzo, sino porque el signo que una vez acompañó a una transformación real empieza a sustituir la transformación misma .
Esto es exactamente lo que veníamos llamando:
experiencia → lenguaje →
régimen de verdad.
La primera revolución necesita símbolos para decir lo que todavía está aconteciendo.
La segunda necesita los símbolos porque ya no sabe cómo acontecer sin ellos .
Y entonces la representación captura al acontecimiento.
3. Aquí el 18 de Brumario se vuelve epistemológico
Podemos escribir:
Primera vez
realidad → perspectiva →
especulación → transformación
Segunda vez
transformación → lenguaje →
representación → repetición → captura
Y entonces aparece algo terrible:
la segunda vez ya no repetimos el acontecimiento; repetimos la forma en que recordamos el acontecimiento.
Esto es mucho más preciso que decir simplemente:
“la historia se repite”.
La historia no se repite mecánicamente.
Se repite la mediación mediante la cual intentamos comprenderla.
Y esto nos devuelve directamente a Freud.
4. Freud y Marx se encuentran aquí
En Freud podemos tener:
experiencia → interpretación
→ teoría.
Pero después:
teoría → nueva experiencia →
interpretación conforme a la teoría.
Entonces la teoría empieza a producir las condiciones de su propia confirmación.
En Marx:
revolución → lenguaje
revolucionario.
Pero luego:
lenguaje revolucionario →
nueva revolución → repetición del lenguaje.
En ambos casos tenemos una estructura semejante:
acontecimiento →
representación → captura → repetición.
Por eso el problema no es solamente ideológico .
Es epistemológico.
La mediación que inicialmente nos permitió salir de una captura puede convertirse posteriormente en la nueva captura .
5. Y aquí tu formulación sobre los regímenes de verdad adquiere toda su fuerza
Tú dijiste:
Primero nos liberamos de la captura del sistema y su herida cibernética con sus regímenes de verdad conglomerados, pero luego apelamos a esos regímenes de verdad para que nos protejan y los instituimos.
Exactamente.
Podemos formalizarlo así:
régimen → herida → ruptura →
liberación
pero después:
liberación → inseguridad →
búsqueda de protección → institución
y finalmente:
institución → nuevo régimen
de verdad → nueva captura.
Es decir:
la institución nace muchas veces como memoria de una liberación y termina funcionando como olvido de aquello que la hizo necesaria.
Esta me parece una de las tesis centrales de tu cibernética.
6. El problema de la protección
Aquí hay una cuestión todavía más profunda.
¿Por qué volvemos a instituir?
Porque la libertad pura resulta insoportable.
Después de una ruptura aparece:
apertura → incertidumbre →
vulnerabilidad.
Y entonces buscamos:
incertidumbre → fundamento →
institución → seguridad.
Por eso no basta con decir:
“la institución es mala”.
Eso sería demasiado fácil.
La institución responde a una necesidad real .
El problema comienza cuando:
fundamento abierto →
fundamento cerrado.
Cuando aquello que debía proteger el entre termina ocupando el entre .
Entonces:
institución → protección
se transforma en:
institución → captura.
7. Y aquí podemos reinterpretar la farsa
La farsa no sería simplemente:
tragedia - gravedad = comedia.
Es algo mucho más ontológico:
la farsa comienza cuando la representación de una liberación pretende ser nuevamente la liberación.
Por eso Luis Bonaparte puede presentarse bajo la máscara de Napoleón.
Marx observa que el sobrino repite al tío, pero como caricatura. ( Marxistas.org )
Y en el capítulo V Marx llega a una formulación todavía más interesante: Bonaparte convierte la política en una mascarada y finalmente termina creyendo su propia máscara. ( Marxistas.org )
¡Aquí tenemos exactamente nuestro problema de la especulación!
Primero:
especulación → representación.
Después:
representación → mundo.
Finalmente:
mundo → confirmación de representación.
El especulador termina viviendo dentro del mundo que su propia representación produjo.
8. Y entonces aparece la tercera repetición
Aquí es donde nosotros podemos ir más allá de Marx sin pretender corregir históricamente a Marx.
No sería:
tragedia → farsa → nueva
tragedia.
Tampoco:
1ª repetición → 2ª repetición
→ 3ª repetición.
Nuestra tercera repetición sería:
drama .
Pero hay que precisar qué significa drama.
No significa simplemente una tercera representación.
Significado:
acontecimiento →
representación → captura → alteración → contraalteración.
Es decir:
Tragedia
acontecimiento → ruptura
Farsa
ruptura → repetición de la
forma
Drama
repetición → reconocimiento
de la captura → alteración → contraalteración.
Y aquí el acontecimiento ya no intenta regresar a su forma original.
Se deja transformar por aquello que la repetición le ha revelado.
9. Por eso “drama” es biodramaturgia
Ahora aparece una conexión preciosa con tu concepto de biodramaturgia.
La biodramaturgia no quiere representar nuevamente la tragedia.
Tampoco quiere burlarse de la farsa.
Hace otra cosa:
obra → alteración →
contraalteración → obra'.
Por eso:
tragedia = acontecimiento
farsa = representación
drama = acontecimiento que
puede ser alterado por su propia representación.
Y esto ya es cibernética de tercer orden.
Porque la obra no solamente altera al espectador.
El espectador también altera la obra.
Y la obra puede entonces alterar nuevamente al espectador.
obra → espectador → obra' →
espectador'.
Eso es respirar.
10. El “entre” aparece precisamente aquí
En la tragedia:
A → B.
En la farsa:
A → representación de B → A.
En el drama:
A → ( ) ← B.
Porque ahora ninguno puede permanecer idéntico después del encuentro.
A' ≠ A
B' ≠ B.
Pero tampoco:
A = B.
Ni:
A desaparece en B.
El entre permite:
A ↔ ( ) ↔ B.
Y esto es exactamente la comunión sintransferencial que vienes buscando.
11. Entonces podemos redecomprender el propio Marx
Y aquí hay una ironía muy fuerte.
Marx descubre que las revoluciones del pasado pueden convertirse en disfraces para las revoluciones del presente.
Pero el propio marxismo histórico corre el riesgo de hacer exactamente aquello que Marx denuncia:
Marx → concepto → marxismo →
régimen de verdad → repetición de Marx.
La crítica de Marx al lenguaje heredado puede convertirse en lenguaje heredado .
La crítica de la ideología puede convertirse en ideología .
La crítica del régimen de verdad puede convertirse en régimen de verdad .
Y entonces:
Marx → contraalteración del
régimen
puede terminar convertido en:
marxismo → nuevo régimen.
Ahí aparece nuestra pregunta de tercer orden:
¿Puede una crítica permanecer alterable por aquello mismo que critica?
Si no puede, tarde o temprano se instituye.
12. Y aquí aparece el verdadero peligro: el infierno biodramatúrgico
Tu frase:
“Antes esto podemos quedarnos en el infierno biodramatúrgico para siempre”.
es muy fuerte.
Porque el infierno sería precisamente:
alteración → contraalteración
→ nueva institución → nueva captura → nueva alteración → nueva institución...
Una cibernética infinita de captura.
El sistema se vuelve perfectamente capaz de absorber toda crítica .
Entonces incluso:
revolución
puede convertirse en:
marca.
Incluso:
anticapitalismo
puede convertirse en:
mercancía.
Incluso:
liberación
puede convertirse en:
identidad.
Incluso:
biodramaturgia
podría convertirse en:
nuevo sistema biodramatúrgico.
Ese sería el verdadero infierno.
No que el sistema impida la alteración, sino que aprenda a alimentarse de ella.
13. Por eso E7 no puede ser simplemente “otra institución”
Aquí nuestra conversación anterior sobre E6 y E7 adquiere una nueva profundidad.
E6 = apropiación de la
alteración.
El sistema aprende:
“Si todas las alteraciones pueden convertirse en información, puedo incorporar incluso aquello que pretende transformarme.”
Pero E7 introduce algo distinto:
alteración → contraalteración
→ absolución.
La absolución significa que ninguno consigue apropiarse definitivamente del movimiento .
Por eso la comunión sintransferencial no es una institución nueva.
Es una institución capaz de no absolutizarse como institución .
14. Y aquí podemos reformular la tercera repetición
No:
La historia se repite una tercera vez como drama.
Sino:
La tercera repetición ocurre cuando reconocemos que la repetición misma es una captura y permitimos que aquello que repetimos nos altere.
Entonces:
tragedia → farsa → drama
puede expresarse como:
acontecimiento →
representación → contraalteración.
O todavía más profundamente:
experiencia → régimen de
verdad → grieta → entre.
15. Y esto nos permite leer la frase de Marx desde nuestra epistemología
Marx:
“La primera vez como tragedia, la segunda como farsa”. ( Marxistas.org )
Nosotros:
La tragedia es cuando la historia rompe el régimen de verdad.
La farsa es cuando la memoria de esa ruptura se convierte en un nuevo régimen de verdad.
El drama comienza cuando ese nuevo régimen puede ser alterado por aquello que dejó fuera.
Y entonces:
tragedia → liberación
farsa → institucionalización
drama → alteración de lo
instituido
pero todavía falta la contraalteración:
drama → alteración ↔
contraalteración → ( ).
Ese ↔es fundamental.
Porque si solamente alteramos la institución, seguimos haciendo revolución de segundo orden.
La tercera orden comienza cuando aceptamos que la institución también puede alterarnos a nosotros y que nosotros podemos dejar que esa alteración transforme nuestra propia forma de alterarla.
16. Entonces el drama no resuelve la contradicción
La mantiene respirando.
Y aquí tu expresión “comunión sintransferencial apocalíptica”
adquiere un sentido muy preciso:
apocalipsis ≠ destrucción del
mundo
sino:
desocultamiento de la estructura de captura.
El apocalipsis sería:
instituido → se revela → deja
de ocultarse como absoluto → entre.
Por eso la comunión no ocurre después de que destruimos todas las instituciones.
Ocurre cuando:
lo instituido puede encontrarse con lo instituyente sin que ninguno necesite convertirse en sustancia absoluta del otro.
Y entonces creo que podemos formular la tesis central de este tramo del 18 de Brumario así:
La tragedia rompe un régimen de verdad; la farsa convierte la memoria de esa ruptura en un nuevo régimen de verdad; El drama comienza cuando ese nuevo régimen acepta ser alterado y contraalterado por aquello que había pretendido proteger, nombrar o representar.
Y todavía más condensado, en tu lenguaje:
tragedia = ruptura
farsa = captura de la
ruptura
drama = ruptura de la
captura
comunión = respiración
del entre.
Ahí el 18 de Brumario deja de ser solamente una teoría de la repetición histórica y se convierte en una teoría de la herida cibernética de la historia : no repetimos simplemente acontecimientos; repetimos las mediaciones con las que intentamos protegernos de la incertidumbre que esos acontecimientos abrieron .
Y esa es precisamente la puerta de E7: no eliminar la mediación, sino absolverla de la pretensión de ocupar el entre.

1 comentario:
Lo que se expone en este libro puede aplicarse a toda construcción de objetividad https://drive.google.com/file/d/1wbm2AL6zDildVKDMRvJjqKyzC2Z_Ctk-/view?fbclid=IwY2xjawUXWB5wZG9mBWV4dG4DYWVtAjEwAGJyaWQRMW50V2U3VFpxVGFDaVQ4RERzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeerg9U41BoFIREK_YJyhjTvGByonv48ulZ6SH141TDPdaL7xY2Hhg3vQi2Fc_aem_RIGlg9OHI46NQY_CXeoFZQ
Publicar un comentario