domingo, 22 de febrero de 2015

Perra generación

                          Perra generación



Ángeles, Alfredo Márquez y los bestias, Herbert Rodríguez , Juan Javier Salazar y Huayco, los yuyachkani, Cuatrotablas, Cloaca, Chaclacayo toda esa generación de los 80 y que se vendió en los 90, consiguiendo su consagración en la primera década del siglo XXI es una generación perra.
Marco Cabrera Historiador de arte ha hecho un excelente trabajo clasificando a los pintores del siglo XIX en generaciones, yo pretendo usar el método generacional de distinta manera, para mí las generaciones no están hechas necesariamente por edad o acontecimiento político sino por el despliegue del espíritu en una sensibilidad artística cultural, respondiendo a una contingencia, mi clasificación es subjetiva, particular, pero me permite tirar al blanco a una generación tremendamente reaccionaria, que perdió su inocencia en los 80 con el trauma de la guerra que aún no puede superar, y que lamentablemente nos los ha heredado.
Según mi clasificación, en el siglo XX podríamos hablar de la generación indigenista, la cual fracaso al ser indigenista sin ser india, mas sin ella no tendríamos luego en la generación moderna a José maria Arguedas, Vallejo  o a José carlos Mariátegui, y es que hay que entender que esta no es una clasificación que vea el tiempo de manera lineal, el tiempo para mi es circular se abre un nuevo circulo con una generación que de alguna manera engloba el circulo anterior, pudiendo ser, que una persona salte de un circulo a otro, de una generación a otra, el siguiente circulo la generación de la modernidad peruana, asume el marxismo a la peruana y pone énfasis en el problema de la tierra y el indio, pero fracasa, desangrada en las guerrillas y en el gobierno militar donde por fin se acaba con el sistema feudal peruano,( pero sin realmente acabar con él, la desigualdad esta internalizada y la vida de un peón sigue valiendo nada en la siguiente generación cuando estalle la guerra habrá una masacre de vasallos, gente jamás reconocidos como ciudadanos) y encima hecho por el estado con la reforma agraria, no por ellos, llevándonos al liberalismo una vez devuelta la democracia, esa generación fracasa también y viene la generación de la guerra, con un Sendero que toma las armas y con una izquierda clase mediera incapaz de seguirlo y dirán que el tiempo no estaba maduro pero la historia nos dirá que  la fruta de tan madura ya está pudriéndose, el fracaso de esta generación es tan grande, tan inmensa, aquí están fracasando no solo la revolución marxista peruana, sino la revolución en sí, solo comparable al fracaso de Túpac Amaru, porque el indio su puso la esperanza de poder pasar de la noche colonial al nuevo día, y en vez de eso se quedó en la más profunda noche, sin poder encontrar su propio cadáver, y el criollo y el mestizo del miedo se quedaron sin alma.
Aquí es donde viene la generación perra, la que se traumo con los perros colgados de Sendero, porque?? Ahí está el trabajo de Ángeles juicio sumario y la exposición de ese trabajo que hizo en la biblioteca nacional, porque ellos son los perros, los traidores, los llamados a hacer la revolución, pero en vez de eso se cagaron de miedo, “no era justo mientras el mundo vivía ya la postmodernidad, el capitalismo tardío financiero con su gran sociedad de consumo el Perú era un país en guerra civil que exigía compromiso, no es justo para Judas”    
El símbolo del perro colgado en China en la revolución maoísta es el símbolo para destruir al traidor que estaba vendiendo la revolución, el símbolo del perro en el perú podría claramente simbolizar lo mismo, ¿no fueron los perros de los españoles los que se comían la carne de los indios?, pero para el Burgués como antes para el Aristócrata el Perro es símbolo de poder , para un revolucionario el perro es símbolo de servilismo, ahora para el ser humano en su evolución el perro es el protector al amigo fiel, a tal punto que hay quienes creen que nuestro cerebro se pudo desarrollar porque el perro cuido nuestras cuevas y entonces pudimos dormir más tranquilos y así desarrollamos nuestro cerebro, pero el símbolo que logra sendero está claro, hay que ejecutar al traidor, y el traidor en el Perú es lo que será llamada después la izquierda caviar.
Sendero odio a los Judas los ajusticio en juicios populares y a todos los perros y perras de la generación de los 80 les dio mucho miedo, Sendero acabo con su inocencia había que comprometerse y eso la izquierda caviar no se los perdonaría jamás, pero la guerra es la guerra siempre cruel y siempre confrontadora donde estas, de qué lado estas perro, mas ellos lograron escabullirse en las faldas del sistema, del que antes despotricaron y del luego seguirán despotricando como perros que ladran y no muerden una vez sendero vencido irían contra el fujimorismo, aquel gobierno que ellos eligieron para que no gane Vargas llosa y  que sostuvieron sin decir mayor palabra, esa es la generación del miedo y su arte destila terror por todos lados, su gran logro la comisión de la verdad, que de verdad tiene muy poco, ya que carecen de mayor fundamento, mandaron a sus teóricos al tacho y entraron en el eclecticismo postmoderno donde se llena el espacio parta no decir nada, para no comprometerse con nada, diremos que fracasaron pero es algo peor están traumados y lejos de sanarse reconociendo su miedo, su culpa, su falta de valor, son cínicos y se excusan, pero por dentro son muy tristes ellos hicieron Quilca el averno, ellos llenaron de dolor las calles de lima, porque cuando son honestos es lo que expresan dolor, fracaso, culpa, pero casi nunca lo son aprendieron a venderse para sobrevivir.
La siguiente generación es la de la marca Perú la verdadera generación x del Perú, con los pata clown, el teatro como empresa, las galerías, el Museo de arte de lima, la pintura foto realista, el arte emergente, asu mare y toda la demás porquería que termina con los reality y Con Gastón Acuario a la cabeza.
Esto es neoliberalismo radical, vacío total, machupichu convertido en el símbolo del turismo global y su consumo insaciable y la nació jamás construida en una marca de éxito, el cuento del cholo emergente y la inclusión social, pues bien esto empieza hace rato a hacer agua, la corrupción total, la delincuencia y la protesta social, empieza a resquebrajar esta identidad de cascara de huevo vacía y no hay como salvarla.
La siguiente generación pulpin que HARA????, pues le toca una tarea titánica, volver a construir el proyecto la utopía real, una tarea de hormiga, volver a tejer lo social el encuentro, con imaginarios y símbolos que ya no hablen del trauma de la guerra sino de la posibilidad de una real revolución, no esa de la generación de la guerra, sino una de amor de perdón verdadero y cambio radical.
Ahí se inserta nuestro proyecto de comunismo complementario.
El mejor símbolo quizás este en la curación del perro, o por lo menos en su entierro digno, sacarlo de los postes, de las galerías de los museos y enterrarlo dignamente sin olvidar la lección estamos mucho más cerca de la generación perra porque nosotros somos perros, traidores, judas y de alguna forma siempre lo seremos, es cierto lo que dice ángeles hay dos polos el sacrifico cristiano positivo de redención y el sacrifico de los malditos el de judas, el sacrificio de la mandrágora del  perro ahorcado y nosotros estamos en este, los malditos nos han enfermado con su miedo y nos han tocado porque en nuestra sangre corre aun el miedo y la traición, más el hecho de reconocernos como judas, no nos quita la esperanza de poder convertirnos en Cristos,  poder pasar del sacrifico negativo al positivo, porque de hecho la generación pulpin si de verdad quiere hacer historia y no simplemente quedarse en el recuerdo mediático, tendrá que darse en sacrificio, para el inicio de un nuevo tiempo.
La perra generación odio a los mártires a los santos, a los héroes, a los líderes espirituales, a los revolucionarios, los odio como Judas oído a Cristo como un perro odia a un lobo con ese secreto odio en el que se guarda una enorme admiración, hoy toca descolgar a Judas y perdonarlo, pero eso solo será posible después del sacrifico santo, en la siguiente generación una vez ya cumplida la utopía, el sueño de un mundo justo, libre y de hermanos.