lunes, 7 de junio de 2021

El teatro que la pandemia se debería de llevar

 

El teatro que la pandemia se debería de llevar

Siempre me han dicho que el teatro es variado y que deben haber mil maneras de hacer teatro distintas, que nuestro enemigo no es el teatro comercial sino la televisión, los otros medios, que entre más teatro se haga mejor.

Mentira.

No hay espacio para los mil y un teatro, en un habitad cada especie ocupa un nicho ecológico una función, y si surge una competencia por nichos ecológicos donde una especie cumple la función de otra especie, una especie tiene que eliminar a la otra.

Hoy hay una oportunidad increíble todo el hábitat teatral ha sido arrasado, por lo mismo los nichos ecológicos están vacíos, las funciones pueden reconfigurarse, al punto de crear un nuevo hábitat pero eso exige destruir a las especie que vengan a ocupar de nuevo los nichos ecológicos que dejaron.

El teatro que se va es un teatro clasista, un teatro oportunista, un teatro muerto, incapaz de representar su realidad y mucho menos de cuestionarla.

El centro de este hábitat lo ocupa la gente de la universidad católica, una clase media limeña identificada como caviar, que es incapaz de comprometerse con nada, que está dispuesta hacer del teatro un lugar de entretenimiento de evasión organizados como una argolla que entre ellos se dan reconocimiento.

Su mayor logro es el clown, el payaso que evade toda la realidad, para superarla sin ningún compromiso y que se puede reír de todo y que termina en su máximo culmine yendo al cine para contar en asu madre su relato de éxito, un éxito falso como todos los éxitos del neoliberalismo, donde un individuo se corona, mientras nos van saqueando los recursos, destruyendo moralmente y acrecentando las diferencias sociales a un punto que la sobre vivencia para muchos se hace imposible, pero esto no le importa al teatro y mucho menos explorar su conciencia y sus lenguajes , el máximo hito de exploración lo tiene Yuyachkani, ellos son el margen experimentador aun tolerado en el teatro actual pero van decayendo y al igual que Mario de cuatro tablas pronto morirán y lo saben qué queda después de ellos, nada ningún proceso se ha mantenido y los que se han mantenido han sido marginados hasta su extinción.

La escuela que queda es la de la Católica, en la cual lo único definido es hacer teatro sea como sea ya por el hecho de que es teatro está bien y no es cierto aunque hoy más que nunca en la época virtual se necesita el convivio del teatro, El teatro no convive con la gente convive con la argolla que se mira una a la otra, esperando el reconocimiento mutuo.

¿Cómo lograr desahuevar a toda la clase media limeña para que se pueda ver en una representación no evasiva de la realidad?

¿Cómo lograr llevar a las masas populares el teatro en una época virtual?

¿Cómo lograr una representación teatral que no se quede en el teatro sino que interactué con la vida?

¿Cómo lograr un teatro que nos libere de las representaciones mediáticas?

Yo tengo una propuesta en la biodramaturgia, pero está comenzando, más lo que se es que el teatro de tías de Isola, el teatro de adolescentes engreídos de Roberto Ángeles, y de todos sus pupilos es un teatro que la pandemia se debe de llevar y sino concuerdan conmigo para muestra un botón, la obra amnesia que se transmitió en el programa resiste teatro, es un obra clasista, racista, donde un cholo viola a una pituca deseándola obsesivamente, en toda la obra le tratara de convencer que no sucedió nada, proyectando una imagen de nobleza ideal, que le permitirá a ella estar tranquila, cuando realmente lo que hay es una personalidad perversa que ha sido capaz de abusar de ella estando vulnerable.

Viendo esta obra podríamos darle una doble lectura y decir que aquí está la choledad que el blanco ha creado idealizándola en apariencia pero pervirtiéndola en ese deseo por alcanzar la blanquitud, por poseerla pero esta obra está dirigida a esa clase media que al verla se sentirá deseada por ese cholo perverso que ha logrado dominar hasta en los más íntimos hilos de su mente.

Es una obra que celebra el poder de la criollada sobre la choledad sin ninguna vergüenza ni ninguna conciencia.

Pues bien espero que este teatro no resista, que se caiga que se destroce, que se vaya directamente al infierno de donde vino, pero lo se las pandemias no cumplen deberes se llevan todo lo que pueden a buenos y a malos, y este teatro resistirá tiene los medios para hacerlo al menos que nosotros dejemos de transferirnos en estas representaciones, nos curemos por dentro siendo capaces de vivir nuestra tragedia, teniendo el valor de hacer del teatro la verdadera peste.

https://www.youtube.com/watch?v=vsdu4ZYbYpM...

Comentario

Dirán que el teatro no es importante que ahora todas las representaciones son digitales y entonces sabré que nunca comprendieron el poder del teatro y de su representación en convivio y es que en la relación espectador actor se crean las representaciones con alma, las otras son las que el medio crea de acuerdo a sus intereses, el teatro basado en esta sagrada relación solo soporta la verdad.

 

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